
Estudió filosofía en la Sorbona, fue psicoanalizado por Lacan, asistió a seminarios de Foucault y Lévi-Strauss, participó en la creación de la Facultad de Filosofía en el País Vasco y fundó el Congreso Internacional de Ontología por el que han pasado diversos premios Nobel. Podemos asegurar sin miedo a equivocarnos que Víctor Gómez Pin (Barcelona, 1944) está sabiendo aprovechar su vida. Una inquietud que también se ha visto plasmada en sus ensayos. Este prolífico filósofo ha sabido replantearse los problemas ontológicos de la Grecia clásica desde la perspectiva actual, llegando hasta el idioma de la física cuántica, algo que nos cuenta en su último libro, Tras la física. Arranque jónico y renacer cuántico de la filosofía.
Nos reunimos con él en el centro de Barcelona y nos ofrece refugio en su casa como alternativa a los bares que se van llenando en las horas previas de la final de la Champions. Allí hablamos de sus años de estudiante en París, de los convulsos años 80 en el País Vasco y de la creación de un congreso que supo atraer a personalidades de ámbitos tan diversos como la filosofía, la física o la genética. Y de literatura, porque este amante de la obra de Marcel Proust también ha formado parte del jurado del Premio Formentor.
Estudiaste Filosofía y Letras en la Sorbona.
Ahí no había eso de Filosofía y Letras. Se llamaba Filosofía. Es importante porque, entre otras cosas, siempre he pensado que la vida literaria es una de las configuraciones mayores de resistencia humana, pero es que la filosofía debe negarse a la distinción misma entre ciencias y letras.
Entonces, estudiaste Filosofía en la Sorbona. ¿Aprovechaste para lanzar algún cóctel molotov durante Mayo del 68?
No. Yo no lancé ningún cóctel molotov, que había muy pocos, pero sí participé en Mayo del 68, desde el primer día, además, porque yo tenía clases. Me acuerdo del profesor, Yvon Belaval, que después fue el director de tesis de Javier Echevarría, y al llegar a clase vi que había un follón y no se podía entrar. ¿Por qué? Porque había entrado la policía y ahí empezó la cosa. Ya vi desde el primer momento que esto de que la policía había entrado era una coartada fantástica. Ahí empezó la indignación, más o menos hipócrita, de la cual participamos todos, como si la Sorbona hubiera sido virgen. Pura coartada, a nadie le importaba un rábano. Al contrario, la policía había entrado ahí y gracias a eso se podía montar un cisco.
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¡Extraordinaria clase magistral!
La afirmacion más importante de la entrevista «La esencia del lenguaje humano no es transmitir información» casi pasa inadvertida para entrevistado y entrevistador. ¿Cuál es entonces? ¿Es una afirmación incontrovertible? ¿Cuáles son los hechos que la sostienen?
Amí también me quedó. Tuve que releerlo y fue lo que no entendí del párrafo, ni que no lo explicara, o más bien que no le preguntara el entrevistador.
Un señor muy interesante desde luego…buena entrevista. Que envidia lo de los años 60 en Paris…
En cuanto al lenguaje, el que más luz arrojado en mis lecturas es George Steiner en «Después De Babel» que al tratarse de un libro sobre la traducción , tiene la ventaja de ser más concreto que los filosofos franceses sospecho…
Lo que destaca Steiner es que aunque el lenguaje no deje de tener un componente meramente comunicativo, la riqueza lingüística de cualquier ser humano es tan en exceso de lo necesario por lo meramente informativo o comunicativo que no deja de ser un misterio visto en términos evolutivos… Porque la capacidad lingüística es infinita – las combinaciones lingüísticas en cualquier idioma son infinitas -y no se limita a lo que hay aquí y ahora, sino lo que puede llegar a ser, y más raro aun , lo que podía haber sido y nunca fue…
Para Steiner, ese accidente de la evolución nos ha condenado a vivir en un estado de superfluo lingüístico, y de ahí todo lo hemos creado: ciencias, artes, pesadillas totalitarias, dioses y monstruos…
Lo de Heidegger: el hombre cree que habla a través del lenguaje, cuando es el lenguaje que habla a través del hombre…
Mire que le digo Ernest, a mi me da que eso que usted menciona no nos conduce a aclarar el sentido de la afirmación expresada por el entrevistado. De hecho que el lenguaje tenga la propiedad de usar medios finitos para expresar un conjunto infinito de ideas ya lo menciona Galileo en su Diálogo. Esa propiedad nos puede dar pistas acerca de su sistema pero no de su finalidad.
Yo no sé si la afirmación que he mencionado en mi primera intervención tendrá que ver con la opinión vertida por Marc Hauser que considera que el lenguaje no es propiamente un sistema de comunicación sino un medio para expresar el pensamiento. Y aquí entiendo que se refiere a que es necesario el lenguaje para que el hombre tenga habla interior.
Si la afirmación del entrevistado va por ahí me pregunto si no habrá sido demasiado categórico pues esta no pasa por ser más que una mera tesis.
No lo puede decir mejor: B-HL o no es lúcido o es lúcido y canalla. Chapeau!
Lee a Wittgenstein.
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