Arte y Letras Literatura

Viaje por el miedo y Sally Rooney

Sally Rooney Foto Cordon Press.
Sally Rooney Foto: Cordon Press.

En la segunda temporada de Friends, Ross y Rachel están a punto de empezar una relación tras besarse apasionadamente en la puerta del Central Perk. El morreo, épico, supondría un punto y aparte en su historia común. Sin embargo, Ross acaba de empezar a salir con Julie. Hasta horas antes del beso no ha sido consciente de que Rachel lleva semanas sintiendo algo más que amistad por él. Y cuando ya todo el mundo ve claro el desenlace lógico, él entra en pánico. Amar a Rachel desde la adolescencia ha sido un calvario. No quiere que su corazón se vuelva a romper y, por eso, racionalmente, decide hacer una lista con los pros y contras de ambas mujeres: su novia y el amor de su vida. La lista, por supuesto, cae en manos de Rachel, quien, destrozada, le manda a la mierda. Cuando él intenta explicarle su método científico ella le replica: «Imagina las peores cosas que piensas de ti mismo. ¿Cómo te sentirías si la persona en la que más confías en el mundo no solo las piensa también, sino que las usa como razones para no estar contigo?».

Dejando al margen el descomunal error de Ross, la realidad es que él se acojonó ante la profecía cumplida, ante la posibilidad de que lo que llevaba queriendo toda la vida al final se hiciese realidad. El miedo es atemporal y transversal. Todos tenemos miedo. El miedo mueve tanto arte como el amor. El miedo es una enredadera de hielo que crece alrededor de la espina dorsal, anudándose a cada vértebra. Es frío en la espalda y caliente en la tripa, ahoga la garganta pero deja la mente liberada, lista para pensar, elucubrar, imaginar los peores escenarios posibles. El miedo usa todo aquello que está agazapado en nuestro interior y, como el Ross de Rachel, lo usa contra nosotros en el momento en el que estamos desnudos. El miedo le da la mano a la oportunidad, en cualquier resquicio que encuentra, se asoma y pasa. El miedo se nutre de nosotros mismos. 

Y si no, que se lo digan a Sally Rooney. A la novelista le fascinan las relaciones amorosas heterosexuales. Escribe sobre ellas porque le interesan sus mecanismos, su interacción con la realidad que nos ha tocado vivir. Parte de su éxito se basa en el hecho de que las filigranas emocionales que vivimos todos desde que nacemos hasta que morimos son curiosas e impulsivas, pero también universales. Los lectores se ven reflejados en la vida de los personajes porque es la suya propia. Rooney analiza un mundo que nos empuja a temer todo aquello que nos desestabilice. Y no hay mayor perturbación que el amor y el sexo. 

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

3 comentarios

  1. Excelente nota y analisis comparada entre las novelas. Se agradece.

  2. Novelitas light, sin mucha enjundia, las de esta tal Rooney. Pero para pasar el rato están bien.

  3. Pingback: Libros para tu refugio literario este verano - Jot Down Cultural Magazine

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*