
¿Por qué necesitamos música? ¿Por qué todo el mundo sabe hablar el lenguaje de la música? Es decir, tú no sabes hablar chino, ni muchos otros lenguajes. Pero sí sabes hablar música. ¿Por qué sabemos hablar música? ¿Por qué silbamos? ¿Por qué hacemos «la la la la la» cuando tenemos dos o tres años de edad? ¿Por qué empecé a tocar música cuando tenía cuatro años? ¿Quién me dijo que lo hiciera? Todo es porque la música está implantada dentro de nosotros. Dentro de todos nosotros. Por eso, cuando la gente dice “no sé nada sobre música”, quieren decir que no han ido al conservatorio para aprender las notas, cosa que yo mismo tampoco hice, y que sigo sin haber hecho. Pero no puedes decir que no sabes nada sobre música, porque la música te hizo quien eres. Es lo más poderoso que existe. Es el más poderoso oxígeno. Le habla directamente a tu alma.
Siento una enorme, enorme plenitud y satisfacción cuando pinto. Enorme. Podría haber sido pintor en vez de músico. Quizá, no lo sé. Pero resulta que soy las dos cosas. Es algo que no puedo explicar, cuando estoy frente al lienzo y llega ese enorme, enorme momento de [contemplar] las posibilidades de lo que haré. Simplemente, ¡bum!, me meto en ello y, de la misma manera en que hago música, empiezo sin saber lo que voy a terminar haciendo. Pero no le quiero imponer mi pintura a nadie. La pintura es muy, muy personal para mí. Es un placer. La música no es tan personal. Podría haber convertido mi pintura en algo comercial, en un trabajo, pero no lo hice, y creo que fue muy bueno que no lo hiciese. Hasta hace unos años, en que di permiso para que montasen una exposición, pero eso es todo.
Evángelos Papathanassíou, a quien todos llamamos Vangelis, era un buen pintor. No un gran pintor, pero sí uno cuyos cuadros daban para una exposición en la que tener cosas interesantes que mirar, y no cosas que intentar no mirar. Abundan las personas cuya fama procede de ámbitos alejados de la pintura, pero que un buen día deciden mostrar al mundo el resultado de su afición por los pinceles. Salvo honrosas excepciones, como Vangelis, dan ganas de decirles que se guarden los lienzos en casa. Pero el músico griego tardó décadas en permitir que se expusieran sus lienzos en público; sucedió en 2003, en Valencia, y poco más tarde en Sudamérica. La cosa no se repetiría con frecuencia. Vangelis prefería mantener sus cuadros «en secreto», como casi todos los demás aspectos de su vida, y durante casi toda su trayectoria pareció empeñado en crear de espaldas al público.
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Escribiría un comentario, pero los censuran.
Solo se publican comentarios sin insultos. Si está bien redactado puede que incluso admitamos alguna palabra malsonante.
Censuraron mi comentario en el artículo de Benny Hill. Recuperen mi comentario y pidan disculpas.
Lol
Creo que puedes esperar hasta que el Sol se convierta en gigante roja. Mientras puedes escucharte la discografía completa de Vangelis y después sigues con la de Tangerine Dream, para amenizar la espera.
A los 11 años (en 1983) cayeron en mis manos muchos discos de Vangelis que, aparte de la estimulación que para mis oídos supusieron, despertaron una gran curiosidad por el universo. En aquella época la serie Cosmos, de Carl Sagan, era una gran novedad y elevaba la divulgación científica a un grado muy superior de lo anteriormente visto y oído. Esos discos me hicieron soñar horas y horas sentado en el balcón de mi casa mientras contemplaba las estrellas. Pero también fueron la banda sonora de grandes momentos de mi vida. Y me dieron la oportunidad de REFLEXIONAR acerca de lo que somos y qué lugar ocupamos en , algo que hoy se echa mucho de menos: reflexión. Y en 1986 tropecé con Soil Festivities, cuyo primer movimiento es el relato musical de una tormenta, y que aún, tantos años después, me sigue erizando la piel. Mi vida sería otra muy distinta si no hubiese conocido la música de Vangelis.
Mi canción favorita, puro placer, es I ll find my way home. Sí, es algo subjetivo, pero está en todos los the best of de Vangelis. Y la deseo recomendar porque como canción es una belleza. Letra, música y la voz aguda de Jon.
Ya me has metido en la cabeza «Far away in Baagad». Me va a costar sacármela. Jon quiso llevarse a Vangelis a Yes cuando se fue Wakeman, pero Vangelis pensó que no encajaría en el estilo.
Su «Alexander»,película infravalorada por cierto,fue espectacular.
Por no hablar del soberbio himno a la humanidad en 1492:
https://www.youtube.com/watch?v=sZqEpuhgIjY
Gracias Emilio por este artículo, te has desarrollado más en la parte analógica del autor, la digital para mí fue más tosca y apareció bruscamente, al principio sobre todo; en la intersección como en «Soil Festivities» donde se incluían muy sutilmente algunos samples, aún consevaba su perfecta sincronía con los sintes analógicos, tan sinergizantes con su talento. Luego «Mask» uno de mis discos preferidos del autor. No es hasta «1492, the conquest of Paradise», donde la BSO supera si cabe a la propia película de R.Scott, cuando lo digital hace resurgir de nuevo la grandeza de Vangelis. «The City» es una fantasía urbana muy adictiva, Vangelis paseando por la faceta más lúdica del día a día de la ciudad moderna, de la mano de Roman Polansky. En la misma época y posteriormente reeditado, El Greco (no la BSO) donde Vangelis se funde perfectamente con lo digital, en un viaje mental asombroso al pasado renacentista del pintor. En fin no quiero alargarme, solo quería hacer un aporte personal. Un abrazo para ti y otro para El Maestro, que quedará…? P.D.: maravillosa la canción «Oh, my sweet Springtime», con Irene Papas.
En ningún otro momento siento tan profundamente que la música es MAGIA, como cuando me enchufo algún disco de Vangelis.
«Albedo 0.39» (mi preferido), «The City», «Antarctica», «Blade Runner», «Spiral», «Opera Sauvage»… ¡tantas maravillas!
Estés donde estés, Maestro, ¡Gracias infinitas!
Alla donde estes. Gracias infinitas. Conmovida. Me sumo a tu comentario
Muy bien este homenaje, pero me deja en el tintero grandes obras. Se merecía dos folios más al menos, a los que nos gusta leer no nos importa.
Olvidaron la grabacion ODAS año 1978 Vangelis con Irene Papas (vocal) 8 temas.
Sin desmerecer el resto de sus trabajo, y mientras escucho el vinilo que hace poco compré en Granada de Chariots of fire, 1492 The conquest of Paradise es uno de los discos que más he escuchado en mi medio siglo. Me subyugó tanto la primera vez que escuché Pinta, Nina, Santa Maria (que no escucha en la película) en el programa de radio de New Age que tenía el gran Ramón Trecet, que no tardé mucho en comprar el cd y hasta ahora. Difícil la semana que no cae.
Realmente la afición por Vangelis se la debo a mi hermano mayor (gracias eternas) que lo escuchaba muchísimo, de hecho, me he quedado con algún álbum que compró él, como el China, Themes o el mismísimo Cosmos donde se escucha esa maravilla que es Alpha. Hace poco compré su álbum Direct. Y en la recámara Blade Runner, Alejandro Magno…..
Sentí mucho su muerte, me lleva acompañando muchos años.
Gracias, hermano.
Yo lo escuche por primera vez en la banda sonora de Blade Runner y quedó siempre en mi mente, extraordinaro trabajo que hizo a lo largo de su carrera
¡Qué gran artista! Su música debe estar llegando ya a Orión…
Gran compositor ,su música un gran legado para los amantes de su música QEPD Vangelis.
Por gustarme de él, hasta le saco jugo al «Beaubourg», que no se lo comen ni los cochinos.
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Falta la referencia a El Greco, un disco esencial para mi gusto en la carrera del esquivo compositor griego.
Gran artículo.Por cierto,ese magnífico tema de Conan de Poledouris que tanto,con razón,le gusta,lo compuso en realidad su hija Zoe.