Entrevistas Eros Ocio y Vicio

Sylvia de Béjar: «Las mujeres no hemos podido manifestar el impulso sexual a lo largo de la historia»

Sylvia de Béjar para JD

Tu sexo es tuyo (2001), de Sylvia de Béjar, es uno de los libros sobre sexualidad femenina más vendidos en España. Su lectura me abrió los ojos sobre lo fácil que es caer en el prejuicio en este asunto (sobre todo si eres un hombre) y me hizo entender que las relaciones sexuales mujer-hombre están influidas por convencionalismos tan enraizados en la cultura occidental que son muy difíciles de desmontar. Cuando, para preparar esta entrevista, busqué el libro en mi biblioteca, no lo encontré. Intenté comprarlo por internet, pero el prohibitivo precio me abocó a buscar suerte en una librería de segunda mano del centro de Madrid. El libro usado que adquirí al precio de cuatro euros contenía una de esas anotaciones que te cuentan algo íntimo de su desconocido dueño y que te invitan a imaginar qué tipo de persona lo tuvo en sus manos por primera vez. Mi libro incluía una dedicatoria.

 Me encuentro con Sylvia de Béjar en una cafetería del centro de Madrid y le enseño la dedicatoria. La lee en voz alta: «Sé que no lo necesitas, aunque seguramente tampoco me necesites a mí. Muchos besos, David». Después de meditar durante unos segundos, la autora se pregunta en voz alta: «¿Por qué le regalas a alguien algo que no necesita?». Le cuento que el libro está muy subrayado —en rojo— por su propietario o propietaria original, lo que demuestra que sí le fue útil y que lo leyó hasta el final. Sylvia hojea el libro y en la página 19 encuentra la primera frase subrayada. La lee en voz alta: «Casi todas mentimos». Suelta una carcajada y dice: «Qué bueno… para saberlo todo y no necesitar el libro, subraya lo de la mentira. Curioso». Se queda pensativa y añade: «Es tan bonito comprobar las reacciones de tus lectores … Tengo una historia preciosa de un matrimonio. Un señor me escribió una carta con una letra terrible y llena de faltas de ortografía. Me explicó que era camionero y que había estado a punto de separarse. Me dijo que su mujer leyó mi libro y que, después de terminarlo, se atrevió a contarle qué era lo que a ella le gustaba hacer en la cama. La señora le dijo que lo que deseaba era que le diera caña, que le diera azotes en el trasero. El hombre se puso a aprender. Y, fíjate, —añade Sylvia con emoción— me decía el señor en su carta que gracias a mi libro se habían vuelto a enamorar».

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19 comentarios

  1. Muy interesante. La verdad es que esta señora dice cantidad de cosas de una manera clara y certera. No discrepo en nada de lo que ha dicho.

    Como onvre debo decir que como más disfruto es, efectivamente, haciendo disfrutar a mi señora; tocando, frotando, mordisqueando, penetrando cuando procede, etc; Nada como la estampa de mi señora retorciéndose de placer como una enajenada.

    Me ha molado especialmente el final de la entrevista con esa foto de la jovial entrevistada en plan «…esto es todo amigos!»

  2. el patriarcado

    Las mujeres no sabían que tenían clítoris hasta que esta señora se lo explicó en su libro el año 2000… Una de tantas perlas, por llamarlas de alguna forma.

    Mi madre no está de acuerdo. Las mujeres que me enseñaron lo que significaba el sexo en los 90, no están de acuerdo.

    Lo del porno violento y repugnante, no sé qué web de sadomaso ha visto, pero Erika Lust no está de acuerdo. Ni Amarna Miller, igual les suena de algo en Jotdown?

    Ya, lo del feminismo, las alienadas y tal… El 90% de la entrevista es ridícula

    • Este tipo de libros y escritoras son las promocionadas por el pensamiento mainstream, y lo peor es que van de políticamente incorrectas o de «romper tabúes»… Literatura de autoayuda para mujeres inseguras.
      Me recuerda, salvando las distancias, a los gurús masculinos de finales de los noventa que enseñaban a los hombres fracasados a conquistar mujeres, a tratarlas de tú a tú… También bestsellers de época, pero, éstos no promocionados por el establishment. El personaje de Tom Cruise en Magnolia da buena cuenta de ello.
      «El varón domado» (1971) de Esther Vilar o «Sexual Personae» (1990) de Camille Paglia sí fueron obras que rompieron moldes desde una perspectiva femenina, políticamente incorrecta y sin promociones ideológicas coyunturales.

    • Vencecanguelos

      Tan ridículo como tu nombre de usuario, que te definde antes de posar tan siquiera cualquiera de los dedos en el teclado.

    • ¿pero ud. ha leído la entrevista? es que en ningún sitio dice lo que usted critica.

      j

  3. Gallego Rey

    El día que esta señora se entere que a finales del siglo XIX se editaban publicaciones tipo La Perla, que se ofrecían por capítulos y donde la narrativa erótica actual queda como un juego de niños, le da algo. Y fijaros que en dichas publicaciones lo más relevante era el goce sexual de la mujer, sin tabús. Ninguno. Lo que ocurre es que desde que se ha subvencionado, directa e indirectamente hablar de «la femeneidad, del empoderamiento de la mujer y bla bla bla», nos han salido descubridoras de mediterráneos por doquier

    • claro, hombre, tiene ud. toda la razón: gracias a una gacetilla que publicó apenas veinte números en Londres durante el siglo XIX, la mujer quedó emancipada sexualmente en todo el orbe, el sistema solar y Vitigudino.

      en serio, si tiene ganas de mostrar su conocimiento sobre revistas porno decimonónicas, entiendo que aproveche el artículo, pero ¿es tan necesario inventar teorías o faltarse con el entrevistado?

      j

      • Gallego Rey

        Yo no he dicho que gracias a esa publicación bla bla bla. Manifiesto que es absolutamente falso lo que dice esta señora en la entrevista, y que antes que ella se lanzase a publicar, las mujeres no eran mojigatas ni ignorantes de su sexualidad. Hay que estar muy aburrido/a o amargado/a para entrar a contestar a los comentarios de los demás en ese tono, inventando además faltas de respeto. Yo a esta señora no le falto al respeto; pero sí digo que parece que ha descubierto ella sola el mediterráneo. Y si he citado esa publicación -que por lo pronto no será tal gacetilla, dicho con el tono de desprecio que usted usa, cuando usted mismo la conoce-, es por el contexto histórico de su existencia. A ver si ahora me cuenta también que la colección de La sonrisa vertical, impulsada por Luis García Berlanga y Beatriz de Moura en la década de los 70′ del siglo pasado, también es una gacetilla. Y lecciones de usted, ni una:

        «me ha encantado la entrevista!

        no me ha encantado tanto que aquellos a los que evidentemente no les ha gustado nada tengan que subirse al poste de su engreimiento para arrojarnos su desdén.

        en fin

        • Maria R. López

          Inmejorable comentario. Por mis manos pasaron muchos libros de La Sonrisa Vertical (mejores y peores) y de otras editoriales. Muy recomendables cuando eres adolescente.

  4. Supongo que el entorno en el que uno se mueva o haya crecido influye para fabricarse una opinión… lo cierto es que prácticamente todo lo que comenta esta señora yo lo veo a diario.

    Cierto es que siempre han habido mujeres que tienen claro lo que quieren y no se dejan pisotear… pero yo al menos veo poco de eso. Y ciertamente me preocupa el machismo de gente joven con la que me topo, literalmente parece que vamos patrás.

  5. Lamentable entrevista. Otra indocumentada no experta ni formada en nada, soltando tópicos sin estudios sólidos algunos. De pena que traigan a gente de tan bajo nivel y encima en la entrevista no la cuestionen

    Que lea a Marta Iglesias Julios por ejemplo, en su propia revista.
    No bajen tanto el nivel, nos suscribimos a JoT Down por su rigor.

    Simplemente sobre el porno :
    https://www.youtube.com/watch?v=xpN_mUyi-J4

    https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20220602/mentira-manadas-espana-consumo-no-agresiones-sexuales/676932742_0.html#:~:text=Sin%20embargo%2C%20un%20meta%2Dan%C3%A1lisis,una%20reducci%C3%B3n%20de%20las%20agresiones.

    https://www.elmundo.es/la-lectura/2022/06/10/629f3763fc6c83244f8b4589.html

    https://www.newtral.es/pornografia-violencia-sexual-impacto-conducta/20220608/

    • Vencecanguelos

      Lamentable comentario.

      A muchos hombres se les sigue aflojando el esfinter en cuanto una mujer habla claro y sin tapujos.

      Fantástica entrevista, independientemente de que se pueda cuestionar algunas de las opiniones de la entrevistada.

      Seguid asi!

  6. me ha encantado la entrevista!

    no me ha encantado tanto que aquellos a los que evidentemente no les ha gustado nada tengan que subirse al poste de su engreimiento para arrojarnos su desdén.

    en fin

    j

  7. Maria R. López

    Poco me ha gustado la entrevista, aunque no dudo que en algunos puntos la entrevistada tenga razón. Pero sólo diré un par de datos:

    1. Muchíismas mujeres vemos porno. Soy mujer y consumo porno, sola y en compañía. Me encanta. Y esa historia de que el porno es violento es absurda. Hay porno violento del mismo modo que hay películas de cine convencional violento, pero hay muchíismo más porno no violento y realmente excitante. Hoy precisamente estuve viendo un trío MMH, escena elegida al azar (recomendaciones de PornHub). Veo porno con escenas de parejas, tríos, sexo en grupo, interracial, lésbico, gay, orgías, con todas las variaciones posibles y penetraciones posibles (incluyendo diobles y múltiples). Pocas veces me he encontrado algo que no me gustase. ¿Hay porno violento? Sí, pero buena parte es consentido y hay mujeres que disfrutan con ello. Pero sólo hay que buscar en los buscadores por categorías de PornHub, YouPorn, etc… y el porcentaje de violencia es bastante bajo. Hay mucha más violencia en el sexo convencional… o en los telediarios.

    2. Mis parejas también ven porno y sabemos la diferencia entre fantasía y realidad. Y sabemos practicar sexo consentido disfrutando con posturas, juegos y roles. Nunca me he topado con alguien que imitase porno «rudo» o violento… y soy una persona muy promiscua que a veces necesita sexo tranquilo y romántico y otras veces necesita más marcha y probar cosas atrevidas. El que haya visto películas de Harry el Sucio no significa que me dedique a pegar tiros al salir a la calle. También me gustan las series apocalípticas y no me dedico a atacar a nadie o buscarme líos.

    3. El problema con quienes practican sexo violentamente con chicas es muy sencillo de explicar: primero, se han educado solamente viendo porno; segundo, no tienen muchas experiencias sexuales previas con personas ya experimentadas (lo normal al principio). El hecho de que se hayan educado viendo porno no es culpa del porno, sino de un sistema educativo donde el sexo es tabú, la educación sexual está ausente o si la hay, está enfocada en lo negativo, en lo peligroso (enfermedades, violaciones, «pecados» varios, embarazos no deseados). ¿Por qué en una clase de educación sexual el/la profesor/a no explica como incrementar el placer a un hombre cuando lo masturbas, empleando aceites para lubricar, saliva (el mejor lubricante) o introduciéndole el dedo en la zona anal? ¿Por qué no se enseña lo placentero y natural que puede ser un squirt para una mujer y cómo alcanzarlo, para que los hombres sepan como hacer disfrutar a una mujer? ¿Por qué no se enseña que el sexo anal no duele si se hace de determinada manera? ¿Por qué no te enseñan a practicar una doble penetración? Muchas cosas que son completamente normales se rodean de un falso halo de malignidad artificial que no ayuda a nadie… y se convierten en tabú. Yo desarrollé mi vida sexual por mi misma desde los 15-16 años, también leyendo libros sobre el tema, viendo porno o probando con mis parejas sexuales. Las clases de educación sexual fueron un compendio basado en tres ejes: ETS (que obviamnente han que enseñarlas, pero no aterrorizar al personal), métodos anticonceptivos (que hay que enseñarlos, pero sin meter miedo a que no funcionen) e información sobre el sexo visto de un modo mecánico y frío (que es la penetración, anatomía de lor organos sexuales…). Nada de información sobre cómo disfrutar de una vida sexual plena y emocionante. Tuve suerte porque en mi vida sexual y mis parejas siempre han tenido la mente abierta. Pero es falso esa imagen dañina que se pretende mostrar del porno, como si los hombres no supiesen más que emplear violencia sexual contra las mujeres. Vender eso como si fuese lo habitual poco ayuda. En este sentido la entrevista es decepcionante.

  8. Extraña entrevista, por decirlo de alguna manera. O lo diré más claro: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Dos detalles:
    Primero: como todo hombre, consumo porno. Lo hago porque me gusta fantasear con cosas que no suelo hacer y pasar un buen rato. Alivia tensiones y si sabes masturbarte bien controlando cómo alcanzas el climax, puedes tener orgasmos salvajes. El porno me ayuda a fantasear y sé que es completamente diferente a la realidad (auque a veces no…), pero sé diferenciar la realidad de la fantasía. El porno es para hacerse pajas y para aprender a mejorar las manera de hacerse pajas. Para lo demás, están tus parejas.
    Segundo: un año y medio antes de la pandemia. Conozco a una chica en un curso de la facultad. Tras unas semanas de trato, acabamos enrollados. Yo pensaba que ella era algo tímida. Un viernes me dice que quiere follar y nos ponemos a la historia. Nada de sexo convencional o romántico, que era lo que yo esperaba. Que quiere que le dé cachetes en las nalgas y fuerte… Que le gusta que la follen fuerte de varias maneras, que le agarren por el pelo, que la llamen puta, que la penetre por todos los agujeros, que me corra en su cara. Me pasé un fin de semana haciendo todo tipo de cosas fuertes con ella (y sí, fue genial) y ella gimiento y disfrutando. Y en cierto momento le pregunto: ¿Por qué te gusta follar así? ¿Es por el porno? Y me dice que no, que simplemente le pone como una moto que un tío la domine y le meta caña. Que a ella el sexo le gusta así.
    ¿Qué historias me cuenta la entrevistada?

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