
Estás sumergido por completo en el mundo onírico, disfrutando de un sueño plácido, pero de pronto algo cambia. Las imágenes se evaporan y notas cómo tus sentidos han despertado, trayéndote de nuevo a la realidad. Sin agobios, sin tensión, pero de forma abrupta. Sin embargo, algo no va bien. Puedes ver tu habitación, acostumbrándote poco a poco a esa poca luz que entra por la ventana, definiendo cada rincón y cada detalle. Todo parece seguir en orden, pero al intentar alcanzar tu móvil para ver qué hora es, tu cuerpo no responde. Estás totalmente paralizado, y los mensajes que mandas a tus extremidades parecen perderse en el vacío. Empiezas a asustarte, porque pensabas haber despertado, pero si no puedes moverte… ¿sigues dentro del sueño? Todo lo que hay a tu alrededor es tan real…
Tu cuerpo se ha convertido en una estatua y no hay forma de reaccionar. Solo puedes mover los ojos, de manera frenética, de un lado a otro de la habitación. Tus sentidos parecen estar a pleno rendimiento, porque empiezas a escuchar un leve ruido que poco a poco va creciendo desde algún rincón de la habitación. Susurros, golpes lejanos, pero que suenan demasiado cerca. De pronto, una terrorífica idea cruza por tu mente, que parece totalmente despejada. ¿Y si no estás solo en la habitación?
Recorres, con la mirada aterrorizada, cada rincón del cuarto, hasta pararte justo al lado de la puerta. Una sombra empieza a tomar forma, definiéndose como una figura humana, que además parece flotar en el aire. La lógica intenta abrirse paso en tu cabeza, a empujones contra el miedo y la ansiedad. Esto no puede ser real. Es imposible. Pero estás completamente seguro de estar despierto, porque captas los detalles de la habitación, el ruido alrededor que va creciendo, la sombra que va aproximándose, muy lentamente, hasta colocarse justo encima de ti. Ahora ya solo intentas gritar, pero ni siquiera consigues eso. Un alarido de puro terror muere en tu garganta, mientras sientes como el corazón se acelera dentro del pecho, oprimido por la tensión. Ya no solo puedes ver esa oscura figura. La puedes sentir sobre ti. Cierras los ojos y pides despertar, porque esto solo puede ser una pesadilla.
Solo entonces, tu cuerpo empieza a reaccionar. Lentamente, tus dedos se mueven, conservando el característico cosquilleo de una zona que lleva demasiado tiempo dormida. Con tu primer movimiento, enciendes la luz. No hay nada en la habitación. La sombra, los murmullos, el ruido… todo ha desaparecido. ¿O tal vez nunca han estado ahí de verdad?
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Ha quedado establecido que tenemos sueños en forma de una especie de guión, por lo que por precaución nuestra mente vive esos sueños pero se procura que nuestros músculos estén parados y no sigan ese guión.
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Creo que la percepción de la realidad es falsa en estos casos, que solo la parte consciente está despierta, pero no los sentidos, o que están muy alterados.
Hubo una época en que tenía muchas parálisis del sueño, casi una por noche (tesis…) y las sensaciones no solían cuadrar con la realidad, aunque se le parecían. Recuerdo en particular un episodio que viví de día y acompañado: estaba estudiando con una compañera, los dos tendidos sobre su cama, nuestros cuerpos formaban una T. En algún momento me quedé dormido y desperté paralizado, veía una esquina del techo y en mi terror, pensé que mientras estuviera paralizado ella me mataría con un cuchillo. Lo peor era que en la posición que estaba no podría verla cuando se acercara a matarme. Yo intentaba decir su nombre y sentía que me salía un soplo de aire. Cuando me desperté ella me contó que me había escuchado hacer ruidos y que tenía los ojos cerrados. Por el ángulo en que estaba tendido, no podía ver la esquina del techo.
En otras ocasiones suele haber otros detalles que creo que indican que 1) no veo de verdad 2) no percibo con el tacto. Por ejemplo, me despierto paralizado y entra claridad por la ventana, pero estoy durmiendo en un lugar sin ventanas. Mis manos están en contacto con el respaldo de la cama, en una cama sin respaldo. «Algo» me ataca mientras estoy tendido boca arriba en la oscuridad y no puedo defenderme, pero estaba durmiendo boca abajo. Etc.
Mis formas de despertar en estos casos deben ser inútiles, pero siempre las intento. 1) Mover las puntas de los dedos para agarrar akgo. 2) Aguantar la respiración, ¿podría funcionar? 3) La más común: voluntad de despertar, «Esto está poniéndose raro, es una parálisis del sueño, ahora va a venir la presencia maligna, ¡¡DESPIERTA!!»
La mía fue hace años, soñaba que alguien me ponía una mano encima, sobre el hombro, cuando desperté la sensación seguía ahí, había una mano sobre mi hombro, no podía moverme y sabía que estaba solo en la habitación, pero notaba la presión de los dedos y el calor del tacto, notaba además una atención sobre mi, como alguien sentado en mi cama que me agarraba. Al rato, cuando pude moverme se fue esa sensación, pero estuve asustado todo ese rato de vigilia.
Teniendo en cuenta que no hay una diferenciación que nos permita saber si un cerebro percibe o está alucinando, que es un alucinación lo inferimos de nuestra experiencia diaria: no es congruente con lo que sabemos.
A quien quiera indagar más en este asunto, desde una perspectiva más antropológica, The terror that comes in the night. An experience-centered study of supernatural assault traditions, David J Hufford, Universidad de Pennsylvania Press Philadelphia, 1982.
Pues aunque parezca increíble los casos mas extremos los produce algo externo a nosotros. Resulta que existe un fenómeno similar a los rayos bola que es el responsable de estos casos.
Los rayos bola son luminosas bolas de plasma electrizado que se suelen formar en las tormentas en raras ocasiones y que a veces se los ha visto entrar en edificios y chocar con la gente. Pues bien, resulta que se ha encontrado que abundan aún mas otros invisibles (visibles con cámaras de infrarrojos) y que al parecer la influencia de la luna favorece que se formen mas de noche. Estas bolas de plasma son las responsables de muchos casos paranormales incluyendo parálisis del sueño extrema, poltergeist, espíritus , etc. Si son visibles en el cielo suelen ser identificados como ovnis.
Está explicado aquí: https://electroballpage.wordpress.com/paranormal-phenomena-made-by-electroballs/
En alemán también existe la palabra «Nachtmahr», donde Mahr equivale a Alb (o Alp, como se le llama aquí), para designar tanto al monstruito nocturno como a la pesadilla, aunque está ya en desuso. Y de hecho, este es el título del cuadro de Füssli que ilustra el artículo.