Ludopatía en el siglo XXI: Trading

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Sistemas automáticos de Trading en apuestas deportivas y operaciones bursátiles

Entre los aficionados a la ruleta americana hay dos tipos de jugadores: los que apuestan con el corazón al primer número que se les ocurre y los que intuyen y practican sistemas de juego para ganar, pergeñando estrategias de lo más enrevesadas en pos del algoritmo perfecto. Entre estos últimos existe un subgrupo cuyos miembros llegan a programar simuladores informáticos de la ruleta para controlar la ansiedad que provoca tener una ocurrencia y no disponer de un casino a mano para ponerla en práctica. Éste es mi caso.

El juego ha sido y es una actividad fundamental para los seres humanos durante todo su vida ya que posibilita el desarrollo social, emocional y cognitivo y permite el aprendizaje de roles y conductas sociales. También sabemos que las personas nos sentimos atraídas por el azar y la posibilidad de conocer en algún modo las leyes que lo rigen para dominarlo, lo cual se pone particularmente de manifiesto con las apuestas.

En la lengua anglosajona se utilizan dos vocablos distintos para distinguir el juego sólo como entretenimiento:  play, del juego como actividad en la que se compromete algo a cambio de la posibilidad de lograr una ganancia:  gambling.

A lo largo de la historia hemos conocido multitud de juegos recreativos relacionados con las apuestas, muchos de ellos aún practicados en la actualidad como los dados, las cartas o los eventos deportivos; y aunque aparecen nuevos tipos y versiones continuamente, con Internet se produce un cambio cualitativo en el mundo del juego de azar derivado de las características propias del medio como son la accesibilidad, la inmediatez y la universalidad. Estas características intrínsecas de Internet pueden convertir a un apacible aficionado a la entomología con ahorros en un compulsivo lector de los diarios Marca y Expansión que busca sin descanso entre las estadísticas el patrón mágico que le hará ganar el dinero suficiente para dedicarse en cuerpo y alma a sus insectos.

Los juegos de azar pueden ser actividades de entretenimiento o pueden llegar a convertirse en un grave problema para las personas que los practiquen. En el momento en que el juego deja de ser una diversión para convertirse en una adicción la afición al juego se convierte en una patología. Los diferentes legisladores son más o menos sensibles a este trastorno de la conducta debido principalmente a que los juegos de azar generan mucho dinero. Para controlar la balanza en la que se contrapesan los beneficios económicos en relación a los problemas y/o alarma social que generan las conductas adictivas al juego, las administraciones imponen una serie de controles y requisitos para que estos se desarrollen. Así, por ejemplo, se establece la forma de exhibir la información sobre el juego, los premios a los jugadores, el cómputo del tiempo de duración de las partidas, los medios de pago, etc.

Para evitar estos controles y que el negocio del azar pueda obtener el máximo beneficio económico por persona, Internet se convierte en el medio más adecuado para la explotación de este mercado. Accediendo a través de la red a las plataformas de juegos on-line podemos escoger el marco legislativo de juego que más nos convenga, no estamos condicionados por barreras físicas y está en nuestras manos jugar cuanto y a la velocidad que queramos, con un solo límite en común con los sistemas tradicionales: nuestro capital y/o nuestra capacidad de endeudamiento.

Las apuestas deportivas

En España, durante mucho tiempo, las únicas apuestas deportivas que se podían hacer eran la Quiniela en fútbol y la Quiniela Hípica en carreras de caballos. Este sistema permite pocas opciones de juego ya que sólo se puede apostar por un número muy pequeño de resultados que en el caso de la Quiniela son que en un partido gane el equipo local, que empate o que gane el equipo visitante.  La estrategia más compleja que puede poner en práctica un cabalista de la Liga BBVA es hacer apuestas dobles o triples con el consiguiente desembolso.

Matemáticamente, la probabilidad de acertar 14 resultados en la Quiniela es de 1 entre 4.782.469, la cual es bastante más baja que la posibilidad de acertar el número premiado en la lotería nacional antes de la OPV (después lo mismo añaden otro dígito) o en el sorteo de la ONCE, cuyas probabilidades son de 1 entre 100.000. La semana del 28 de agosto de 2011 los 17 acertantes de 14 obtuvieron un premio de aproximadamente 35.000€ (lo que se paga aproximadamente por acertar el cupón diario).

A través de las casas de apuestas, sin embargo, las opciones de juego son incontables; no sólo podemos apostar al famoso 1-X-2 sino que también lo podemos hacer al número de tarjetas del partido, la cantidad de córneres o al resultado exacto del encuentro, pudiendo hacerlo previamente al partido o en riguroso directo. Además las opciones no están acotadas a un deporte o a un país determinado.

Plataforma de apuestas de bet365: mientras apostamos en directo podemos consultar las estadísticas e incluso ver los eventos deportivos en la propia web

Así mismo podemos combinar apuestas para multiplicar las ganancias probables de tal forma que acabamos por organizar nuestra propia quiniela combinando que no saldrá el coche de seguridad durante el gran premio de F1 de Singapur (4.20) con que el Nápoles y el Villarreal empatarán en su próximo partido de la UEFA Champions League (3.50) dando como resultado una apuesta múltiple que pagaría 15.16€ por cada euro que apostásemos. Las casas de apuestas, como los casinos, permiten una cantidad máxima a apostar; en el caso anterior 72€ que tendría en potencia un premio de 1091€. Para apostar más cantidad dicha apuesta tendría que ser estudiada por uno de los analistas de la empresa.

Sistemas de Trading

Trading es en un vocablo inglés con el que cualquier aficionado a los blogs de economía y mercados está familiarizado. Significa comercio y lo solemos relacionar con operaciones de compra/venta a corto plazo.

Un sistema o plataforma de trading es un programa informático en el que se automatizan los procesos relacionados con el trading como pueden las compra-ventas de productos bursátiles (acciones, metales, divisas) o, en relación a las apuestas deportivas, los sistemas que posibilitan apostar sobre cuotas marcadas por otros usuarios como si de productos bursátiles se tratara. A este tipo de corredores se les denomina casas de intercambio. Por lo tanto, en las casas de intercambio de apuestas no se juega contra un corredor de apuestas, sino contra otros aficionados a cambio de una comisión, la cual paga impuestos en Gibraltar.

Los usuarios pueden apostar a favor (“back”) o en contra (“lay”) de un determinado acontecimiento (por ejemplo que el Atlético le gane al Real Madrid o que Casy Stoner se caiga en una determinada carrera) de forma similar a la operativa de compra (“bid”) o de venta (“ask”) utilizados en los mercados financieros.

Así, podemos observar cómo a medida que crecen las dudas sobre la economía griega crecen los intereses sobre la deuda, como en un partido de fútbol van cambiando los precios que pagan las casas de apuestas en tanto a que un equipo u otro haya marcado un gol o sa haya expulsado a su delantero estrella. Por lo tanto, parece que en el trading deportivo influyen los mismos factores psicológicos que en el trading financiero, como son el pánico, la euforia, el optimismo, etc.

Plataforma de trading de Betfair con datos sobre los importes en juego en un momento determinado

Mercados

En estos tiempos donde los medios de comunicación nos bombardean con términos económicos y donde se nos obliga a convivir con el Ibex35  no hay quien escape a intentar entender un poco más del mundo en el que vive en relación a esta información. Este lícito interés puede desembocar en el acercamiento a la bolsa y sus derivados.

Si tenemos 500€ ahorrados hasta hace bien poco no se nos podía ocurrir invertirlos en productos financieros. No sólo porque desconociésemos su operativa, sino porque las comisiones por compra-venta junto con la necesidad de acudir al banco hacían poco rentable en todos los sentidos cualquier operación.

Con los sistemas de trading estas dificultades desaparecen. Abrirse una cuenta en IG Markets o en X-trader es tan simple como obtener un correo de Gmail. Por supuesto no tenemos que desplazarnos, pero es que además no es necesario que tengamos dinero ahorrado; si “confiamos” en un valor podemos “invertir” con la tarjeta de crédito. Pero ¿y los beneficios? nos preguntaremos. Hemos comentado anteriormente que con 500€ poco podemos ganar. Pues bien, esto ya no es así gracias a los conceptos apalancamiento y contratos por diferencia.

El Contrato por Diferencia (en adelante CFD) es un producto financiero que permite a los inversores participar en el movimiento de precios de los valores sin necesidad de tener en propiedad la acción o la materia prima subyacente. De esta forma nos posibilita comprar o vender a crédito, desembolsando sólo una pequeña cantidad del coste del producto.

El apalancamiento es la relación entre capital propio y el crédito invertido en una operación financiera. Al reducir el capital inicial que es necesario aportar se produce un aumento de la rentabilidad obtenida. El incremento del apalancamiento también aumenta los riesgos de la operación dado que provoca menor flexibilidad o mayor exposición a la insolvencia o incapacidad de atender los pagos.

Por lo tanto nuestros 500€ se convierten, al operar en la plataforma de trading, en 5.000€ por arte de magia, con lo que a poco que cambie el valor de una acción podemos obtener rentabilidad. Todo esto nos permite operar intradía o lo que es lo mismo: ver en una hora cuánto ganamos o perdemos con la variación del valor de nuestras acciones como si fuésemos brokers profesionales. Tampoco es necesario pagar comisiones por la compra venta de acciones, podemos trabajar con índices, materias primas o el precio del metro cuadrado en Londres.

Si podemos ganar mucho dinero con el apalancamiento lo primero que intuimos es que también lo podemos perder, pero esto no es exactamente así: aquí encontramos la magia de los CFDs al menos para las empresas de trading que ganan mucho dinero en base a algo tan aparentemente inocente como no permitirnos perder.

Plataforma de trading de IG Markets

El Stop garantizado es la denominación de la salvaguarda del pequeño inversor que no puede asumir grandes pérdidas, al menos en un solo pago. El stop garantizado es el importe máximo que un usuario de CFDs puede perder en una posición (se denomina posición al hecho de tener invertido el dinero en algún producto bien apostando a que el precio de éste baja o bien a que sube).

¿Cuál es el truco? Cuando el valor alcanza el stop garantizado se pierde todo el dinero que pasa a manos de la casa de trading. Ilustremos el funcionamiento de esta operativa con un ejemplo.

Nosotros pensamos que hoy el Ibex35 va a subir con lo que entramos en nuestra plataforma y encontramos la información en directo de los precios de compra y de venta en relación al ibex.

Decidimos comprar un contrato con el que cada vez que suba un punto el Ibex35 ganaremos 1€ y cada vez que baje un punto perderemos 1€. Si el Ibex sube un 2% (o sea 166 puntos) ganaremos 166€.

En el nivel de stop indicaremos hasta cuánto estamos dispuestos a perder y esa cantidad de dinero será la que nos requerirá la casa de trading.

De entrada empezaremos perdiendo 18€ que son los 18 puntos que hay entre el precio de compra y el precio de venta, esto es lo que se llama spread

Al contrario que en las acciones con las que normalmente se opera con entidades bancarias, con los CFD’s no tenemos posibilidad en caso de equivocar nuestras predicciones a esperar para recuperar nuestra inversión.Si decidimos que nuestro nivel de stop es de 166€, en caso de que la bolsa oscile un 2% perderemos todo el dinero y aunque posteriormente nuestro índice crezca un 10% no percibiremos ni un euro. La bolsa, más en estos momentos de gran volatibilidad (muchas subidas y bajadas continuadas), tiene cambios continuos de cotización intradía, aunque al final de la jornada haya tenido una clara tendencia hacia arriba o hacia abajo.

¡Maldita sea, los cadáveres sangran!

Cuenta el famoso psiquiatra Abraham Maslow que en cierta ocasión acudió a su consulta una persona que se consideraba a sí mismo un cadáver. A pesar de los argumentos lógicos del médico, aquel hombre persistía en su creencia. En un momento de inspiración le preguntó a su paciente: “¿Cree que los cadáveres sangran?” A lo que éste respondió: ” ¡Eso es ridículo! Es evidente que los cadáveres no sangran”. Tras pedirle permiso, el psiquiatra pinchó en un dedo al paciente y una gota de sangre roja y brillante brotó. El paciente asombrado exclamó: “¡Maldita sea, los cadáveres sangran!”

Pretendo, con esta anécdota, hacer una metáfora sobre cómo nuestras creencias, en nuestro caso: que las apuestas derivadas de una estrategia sean ganadoras, pueden dominar nuestro sentido común. Y es que no existe, o al menos no hay demostración matemática, de que alguna técnica pueda generalizarse como ganadora, y de aquí excluyo a los trabajos científicos de Kevin Mitnick o los Pelayos, que los trataré en un artículo adicional, a pesar de los  miles de intentos pseudocientíficos de los aficionados por alcanzarla.

Es muy ilustrativa la ópera prima de Darren Aronofsky: Pi, la fe en el caos , en la que un matemático muy reservado, bastante paranoico y aquejado de fuertes migrañas, pretende descubrir el modelo matemático que rige los vaivenes de la bolsa, a través de cálculos y programas propios que introduce en su ordenador.

SPOILER: Al final se vuelve loco

Cuando uno acude al bingo a jugar unos cartones confía en la suerte invocándola con un gesto a veces tan complejo como los saludos de Will Smith en El príncipe de Bel Air o totemizándola con algún extraño amuleto quizá procedente de una de las perdidas naves espaciales de los Heechees. En el bingo no hay ninguna estrategia que favorezca la probabilidad de salir premiado ya que los cartones habitualmente no se eligen sino que te los dan y aunque se pudieran elegir es prácticamente imposible encontrar un cartón con una combinación específica en el tiempo entre que termina y empieza la siguiente jugada.

En la lotería pasa algo parecido, aunque sí  es posible comprar un número específico. Suponiendo que existe una combinación premiada diaria (pongamos por ejemplo 300 números al año) para recorrer los 100.000 números, necesitaríamos al menos 30 años y aún así no tendríamos datos suficientes con los hacer un análisis estadístico para evaluar las tendencias futuras.

Por lo tanto tenemos la seguridad de que en muchos juegos de azar el conocimiento de una disciplina como la estadística no nos supone ventaja alguna excepto si nos convence de que jugar no es una buena idea en términos económicos. Sin embargo sí hay otros juegos en los que las matemáticas o el conocimiento en profundidad de los eventos suponen una gran ventaja para el jugador que domina la materia. Un ejemplo son los dados.

Intuitivamente cuando jugamos a los dados podemos pensar que existe la misma probabilidad de que salga un 7 que un 12 y por tanto confiarnos a nuestro número de la suerte. Un análisis de las diferentes combinaciones de los dos dados nos sacara rápidamente del error ya que el 12 sólo lo podemos obtener con la combinación de dos 6 (1/36), mientras que el 7 se puede obtener con la combinación de un 6 y 1 ó un 5 y 2 ó un 4 y 3 (6/36). ¡Hay 6 veces más de posibilidad de que salga 7 a que de que salga 12!

Evidentemente los casinos y casas de apuestas conocen estos datos y adecuan los premios al tipo de apuesta, jugando la banca siempre con ventaja.

En el trading financiero y deportivo parece importante conocer los mercados o las trayectorias deportivas de los objetos de apuesta para jugar con ventaja y obtener ganancias, y es en este punto donde se aprecia un cambio conceptual entre jugar confiando en la suerte como en la lotería o en los conocimientos.

Sólo hay que echarle un vistazo a la publicidad en internet para ver hasta qué punto las empresas de trading financiero y deportivo están ávidas de clientes para convertirlos tras algunos manuales y un par de seminarios en donantes de euros. Y es que es más fácil aprender Klingon que dominar la nueva jerga en la que se imbuye un trader principiante. A menos que uno sea muy espabilado,  puede perder mucho dinero mientras aprende las particularidades de cada sistema.

El trading está en auge y para introducirnos en él contamos con numerosas webs que se hacen eco o directamente forman para orientarnos entre la amalgama de vocablos y estrategias. En apuestas deportivas podemos encontrar muchos mensajes bienintencionados de usuarios que comparten sus análisis e intuiciones como los que aparecen en esta web de estrategias, y en el trading financiero las propias compañías van dando seminarios gratuitos por todos los países en los que funcionan.

De la misma manera que desde hace mucho tiempo se vienen poniendo en práctica técnicas para ganar en la ruleta y de las que podemos encontrar miles de páginas en Internet la mayoría puestas en línea por los propios casinos, también hay muchas técnicas para apostar en la bolsa o en resultados de los eventos deportivos. La diferencia estriba en que la ruleta está muy estudiada y se sabe con seguridad que no hay ninguna técnica demostrada que sirva para ganar. Sin embargo, en las apuestas en mercados financieros y eventos deportivos hay tantas posibilidades que no se puede demostrar matemáticamente que uno acabará perdiendo, a no ser que se deduzca motu proprio que la banca siempre gana.

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12 comentarios

  1. Pingback: Ludopatía en el siglo XXI: Sistemas automáticos de Trading en apuestas deportivas y operaciones bursátiles

  2. dondaniel

    Al menos podría indicar que esto se trata de una noticia patrocinada… igmarkets es una buena estafa… fácil meter pero para sacar… sobretodo si hay ganancias… en fin

  3. dondaniel, me parece que usted no ha entendido nada

  4. dondaniel

    Bueno, gracias por la aclaración Lucas, leyendo rápido en el trabajo no lo entendí del todo bien.

    Ahora lo he releído, mis disculpas a Samuel.

    Un saludo

  5. Pingback: Ludopatía en el siglo XXI: Sistemas automáticos de Trading en apuestas deportivas y operaciones bursátiles

  6. Muy buen artículo. Sólo un apunte; Max Cohen, el protagonista de ‘Pi, fe en el caos’, no “pretende descubrir el modelo matemático que rige los vaivenes de la bolsa”, sino que trata de resolver el modelo matemático que rige la realidad, utilizando la bolsa como uno de los indicadores de esta.

  7. ……y, si pensamos que los CFDs y derivados cuando los compras pensando en ganar, te los vende alguien que por termino medio siempre gana?. Y si la estadistica fuera una mentira? Y si la campana de GAUSS fuese un invento ?. Y si TALEB tuviese razon….?.A lo mejor todo no es mas que un problema psicologico de espectativas.

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  9. Roberto

    Una anécdota de apuestas deportivas: unos compañeros de universidad apostaban a acertar los resultados de la eliminatorias del fútbol europeo, creo que para el mundial de Alemania y hubo una fecha en que todos los resultados estaban “cantados”, era acierto casi seguro, así que hicieron una apuesta alta (para estudiantes), pero la realidad se puso porfiada y al parecer por primera vez en la historia, Liechtenstein no perdió, sino que empató o le ganó ¡a Portugal!

  10. Esta todo un poco mezclado en este articulo. Lo de los mercados si que me ha parecido interesante ya que no tenia ni idea de un monton de terminos que se usan. También muy acertada la explicación de las apuestas deportivas de las que sí soy aficionado.

  11. En el mundo de las apuestas y el trading se mezcla pasión (mala idea dejarse llevar por ella) con estadísticas, matemáticas… Es un mundo fascinante y complicado, me ha gustado mucho el comentario relacionando con Pi de Darren Aranofski.

    Yo apuesto, solo a fútbol, Liga española y competiciones europeas, más por afición que por otra cosa. Lo que hago es informarme en blogs y portales comparadores de apuestas.

    Últimamente lo hago en https://apuestasonline.net, van bastante al detalle.

    Mi pronóstico para la final de la Champions: Real Madrid – Bayern (preferiría al Atleti pero…).

  12. Sin duda, las apuestas de fútbol y de otros deportes sí que ofrecen oportunidades para ganar dinero. Es verdad que hay que conocer muy bien el mercado y seleccionar adecuadamente las estrategias.
    Pero se puede demostrar que, bajo ciertos supuestos, sí es posible ganar dinero con ellas. Por ejemplo, en https://www.apostar-y-futbol.com/sistemas-ganar-apuestas-deportivas-seguras/ se explican maneras de ganar sistemáticamente en las apuestas…

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