Música

Fumarse la vida (y III): Leyenda

Serge Gainsbourg

(Viene de la segunda parte)

La metamorfosis que siempre había esperado Gainsbourg por fin se completaba: el estatus de estrella que tanto había perseguido ya era una realidad, y su reciente enfrentamiento con los paracaidistas le habían conferido un estatus de héroe frente a una opinión pública que lo observaba con un mezcla de admiración y asombro. Ahora era él quien comandaba las listas de éxitos, quien era invitado a todos los platós de televisión, el que había conseguido domesticar a un público que absorbía todo lo que les lanzaba, ya fuesen canciones reggae, canciones punk, canciones deudoras de inspiración jazz.

Gainsbourg paseaba triunfante su máscara de provocación, y poco a poco las excentricidades fueron convirtiéndose en cosa habitual en un compositor incapaz de refrenar sus accesos de infantilismo. Aparecía entonces por fin su alter ego que imaginábamos desde los tiempos de aquella autobiográfica Dr. Jekill y Mr Hyde: ahora Gainsbourg tendrá que compartir protagonismo con el perverso Gainsbarre: un hombre mordaz, violento y permanente ebrio, capaz de reventar emisiones en directo con una pasmosa facilidad.«Gainsbourg se barre quand Gainsbarre se bourre”, solía repetir ufano el cantante (literalmente, “Gainsbourg se pira cuando Gainsbarre se emborracha”).

Esa espiral de autodestrucción duró hasta su muerte, y en el camino fue perdiendo poco a poco todo lo que había conseguido hasta entonces, empezando por una Jane Birkin que lo abandonó en 1981, disolviendo la que por entonces era la pareja más mediática de Francia.

La primera respuesta de Gainsbourg será volver a patearse los clubes de París con nocturnidad y alevosía, agravándose su alcoholismo y su deriva vital, en la búsqueda de una mujer que pudiese reemplazar a Jane.

Serge Gainsbourg (2)Un pequeño libro autobiográfico, Evguénie Sokolov, verá la luz en 1980, y es la trágica historia de un pintor que pasa del anonimato a la celebridad a pesar de sus grandes taras físicas. Y fisiológicas, pues el principal problema del protagonista son sus monstruosas e incontrolables ventosidades. Haciendo gala de un preciso conocimiento médico —estudió a conciencia el problema sanitario que suponía, incluyendo detalladas descripciones de anatomía anal , la singular historia de este pintor de nombre ruso atormentado por sí mismo no es sino una parábola de su propia historia personal, “un autorretrato pasado por un filtro a lo Francis Bacon”.

En una de las salidas nocturnas de este quincuagenario hiperactivo conocerá a la que fue la última de sus famosas parejas, madre de su último hijo, y en ese momento 30 años menor que él: de nombre Bambou, “de rasgos asiáticos y estética junkie”, será la encargada de acompañar a Gainsbourg en su largo ocaso.

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13 comentarios

  1. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Fumarse la vida (II): Héroe

  2. Muy buena la saga. No conocia al artista.

  3. genial..!! he seguido fielmente el articulo, para nada conocia al personaje pero cada narracion me asercaba un poco mas y me ha encantado.

  4. Ciertamente es una pena que aquí se conozca poco y mal al genio musical irrepetible al que dedicáis este monográfico. Soy de origen sudamericano, viví en Francia y escucho a Gainsbourg a menudo. Felicitaciones al autor.

  5. Durante un tiempo me gustó Gainsbourg, pero para mi le falta algo para ser uno de los grandes. Por supuesto, a años luz de Brassens. Para mi sus mejores canciones son las primeras. Después, tal vez demasiado alcohol y drogas… Ya sé que eso y su «malditismo» le hace atractivo para muchos pero creo que no debería influir en la valoración de su obra. Por cierto, Gainsbourg dijo: «He triunfado en todo, excepto en mi vida».

    • Pues fíjese que no estoy de acuerdo con usted: a Gainsbourg se le ha considerado siempre el más excelso representante de la Chanson Française en cuanto a composición se refiere. Es cierto que nunca tuvo la presencia sobre los escenarios que tuvo Brel, o la voz y el lirismo que impregnan cada canción de Brassens; sin embargo la capacidad para componer que demostró en cualesquiera de los géneros que abordó le es exclusiva a Gainsbourg.
      Sus inicios son el ejemplo más puro de canción «a lo Brassens/Piaf», pero su evolución musical, desde el jazz hasta el rock, pasando por el reaggae y sus escarceos con la primera música electrónica le confieren un estatus de primera vedette en este mundillo. Y así él lo sentía, cuándo afirmó que «él ya era eterno». El malditismo que bebió de Vian sin duda le ayudó, pero es su talento el que le convirtió en el artista más importante de su época.

      Cuando murió Brassens Gainsbourg afirmó «genios, ahora, sólo queda uno: yo»

  6. Dudo que tenga la retribución económica que merecen sus trabajos, por lo que considero una obligación reconcerle el gran mérito de las tres entregas. Tanto el personaje como el planteamiento y el estilo literario son magníficos y los he disfrutado enormemente. Enhorabuena y muchas gracias por un trabajo tan excepcional.

    • Gonzalo Mahillo

      Estoy muy de acuerdo con usted. La calidad literaria de este trabajo es excepcional y contribuye a hacer de Jot Down una referencia de auténtica categoría cultural. Mis felicitaciones al autor. Un saludo.

    • No le descubriré nada si le digo que comentarios como el suyo, alguien que se ha leído enteras las 12000 palabras de este artículo sobre un artista poco conocido en España, diciendo que le parece magnífico… es ya de por sí una gran recompensa. Un saludo y gracias

  7. Magnífico.
    Gracias por descubrírmelo.
    A partir de hoy Gainsbourg me acompañará.

  8. Malú García Olego

    Gracias por este magnífico trabajo.
    Un saludo.

  9. Muchas felicidades por la triple entrega, amigo Horacio. En Psycho Beat!, donde somos auténticos devotos de Gainsbourg, hemos seguido el novelón por entregas con gran interés, y fíjese si a estas alturas nos daba pereza arrancar una nueva lectura (¡otra más!) sobre el susodicho. Gran artículo donde la devoción por Gainsbourg no solapa, ni mucho menos, el análisis enciclopédico. ¡Renovamos nuestras felicitaciones!

  10. Brillante artículo, me han encantado las tres partes, aparte el gusto de descubrir tremendo personaje es enorme. ¡Gracias!

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