Jot Down Cultural Magazine – La historia de Queen en 40 canciones

La historia de Queen en 40 canciones

Publicado por

Queen Hz

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Como ya hicimos con Pink Floyd, un repaso a la discografía en estudio de una de las bandas de rock más importantes de las últimas décadas. Queen no necesitan presentación: un grupo que ha regalado al mundo un buen puñado de canciones clásicas, que tenía uno de los directos más demoledores y uno de los líderes más carismáticos sobre un escenario, y cuya música es tan característica que resulta imposible confundirlos con ninguna otra banda. No podían faltar en Jot Down. O como diría muy probablemente Freddie Mercury, Hot Down, darling!

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Queen (1973)
Queen

Un fantástico álbum de debut. Freddie Mercury y Brian May se dedican a sintetizar sus influencias comunes (Beatles y Jimi Hendrix, fundamentalmente, aunque también bandas de hard rock de la época y bandas británicas de la década anterior) en una serie de canciones de nivel medio bastante alto. Quizá el aspecto más discutible es la producción o las mezclas, pero en cuanto a composición es un disco muy completo: el estilo clásico de Queen ya asoma por todas partes. Pese a que sus singles no sean todavía tan efectivos como en el futuro, ya cuidaban por igual la melodía y la potencia guitarrera, lo que será su marca de fábrica durante bastantes años. Los ingredientes básicos están ahí: la muy reconocible voz de Mercury, las guitarras —por entonces bastante agresivas— de Brian May y la fuerza demoledora de la sección rítmica Taylor-Deacon. El álbum fue bien recibido por los críticos, quienes ya insinuaban que podrían llegar a hacerle la competencia a los grandes nombres del negocio. El público británico también lo recibió con agrado, aunque las ventas todavía eran relativamente discretas. Aún hoy existe mucha gente familiarizada con la música de Queen que desconoce este álbum o sencillamente hace como que no existe, dándole la espalda a la faceta más guitarrera y hard rock de su trayectoria… y dejando escapar con ello un puñado de muy buenas canciones. Una lástima, pues, que haya quienes ignoren este primer trabajo, porque es un muy buen disco del que podrían destacarse todavía más cortes de los que citamos aquí.

Keep yourself alive: La canción que más recuerda al estilo «clásico» basado en melodías irresistiblemente pegadizas con el que más adelante identificaremos a Queen. De hecho, es un tema que perfectamente podría haber encajado en varios de sus futuros discos. Escrito por Brian May, fue el single elegido para promocionar el álbum pero, pese a la alegría contagiosa de su melodía, la canción no terminó de cuajar entre el público, principalmente porque las emisoras de radio no se interesaron demasiado en difundirla. Algo difícil de entender, porque la verdad es que es fantástica y a mi modo de ver tiene todos los ingredientes para sonar a todas horas en la radio, muy especialmente en aquellos tiempos. Fue el único single en toda la discografía de Queen que nunca llegó a estar siquiera en la parte baja de las listas de ventas en el Reino Unido. Yo sigo sin comprenderlo, a la canción parece no faltarle nada, y más teniendo en cuenta que es trabajo de unos debutantes:

Great king rat: Una canción escrita por Mercury que resume bien la orientación de Queen en sus primeros años, un rock progresivo melódico pero duro y relativamente complejo. Una sucesión de riffs guitarreros con constantes guiños a bandas como Deep Purple, Led Zeppelin y sobre todo Jimi Hendrix. Aquí ya no buscan tanto una melodía contagiosa como en Keep yourself alive y sí ese rock progresivo que primará en sus dos primeros álbumes. No es el clásico single pegadizo de Queen pero constituye sin duda uno de los momentos álgidos del disco porque muestra a una banda con sus engranajes funcionando a la perfección, sonando con fuerza y disfrutando con los constantes cambios y pasajes instrumentales. Great king rat es larga, cambiante… y no tiene desperdicio. Es uno de mis temas favoritos de los primeros años de Queen (incluso diría que de toda su discografía), por más que quizá a quienes solo están familiarizados con su faceta más pop-rock les cueste asimilarlo de golpe:

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Doing all right: Una bonita canción acústica (que curiosamente recuerda bastante a Allman Brothers Band, grupo con el que no tienen prácticamente nada en común) y que no todo el mundo suele tener en cuenta a la hora de hablar de las grandes baladas de Queen. Está escrita por Brian May junto a uno de los miembros de su anterior banda Smile, lo que probablemente explique que la canción se salga bastante de los parámetros habituales de la banda en aquellos tiempos. Empieza tranquila, reposada y suave… eso sí, ¡ojo con el volumen! Porque hacia mitad del tema los Queen tienen reservada una sorpresa decibélica:

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Queen II (1974)
Queen II

Otro muy buen álbum también ignorado por muchos oyentes a quienes solamente atrae la faceta más accesible de los Queen posteriores, aunque es casi universalmente venerado por los fans más rockeros. Es un disco de hard rock progresivo en toda regla en el que profundizan en la senda del sonido duro de su debut, con arrebatos instrumentales, riffs de guitarra por todas partes y poca concesión a las canciones sencillas. Los temas son complejos y repletos de cambios, conformando un trabajo aún más grandilocuente que el primero. Los ingredientes del sonido Queen siguen estando ahí, tomando forma ante nuestros ojos, aunque todavía envueltos en una envoltura de acero. En su día los críticos apreciaron mucho este trabajo y el público respondió mucho mejor: fue su primer éxito de consideración en el Reino Unido, escalando nada menos que hasta el número cinco de las listas nacionales.

Ogre battle: Canción guitarrera y grandilocuente compuesta por Mercury en la onda de aquella Great king rat del primer disco. De hecho, este tema debió haber aparecido en el debut, pero el grupo creyó mejor esperar a tener más tiempo de estudio para poder darle forma, cosa que pudieron permitirse en la grabación de este segundo álbum. En muchos momentos revela la influencia que Queen tuvieron sobre el desarrollo del heavy metal, por lo que no resulta extraño que tantas bandas duras como Metallica veneren a este grupo, ya que abundan los momentos en donde Queen suenan definitivamente como los grupos de heavy metal, thrash metal, speed metal y demás que reinaron en los 80:

Seven seas of rhye: Una canción que había aparecido como instrumental al final del primer disco pero que retoman aquí para completarla con partes vocales. Pese al olvido en ha caído más tarde el Queen II para el «gran público», la banda casi siempre mantuvo este tema en su repertorio de directo, incluso en los años 80. Es un tema bastante glammy con arreglos de guitarra que pueden recordar al trabajo que Mick Ronson hacía para David Bowie (no en vano Brian May señaló que Ronson podría haber sido un buen sustituto para él, caso de haber tenido que dejar el grupo):

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Sheer heart attack (1974)
Sheer heart attack

Aunque fue publicado en el mismo año que Queen II, los meses transcurridos entre la grabación de un disco y otro muestran el principio de una evolución hacia temas más accesibles. Este disco es, por así decir, el escalón de transición entre los Queen más heavy de los dos primeros discos y los Queen más melódicos de A night at the opera y A night at the races. Aquí están llegando a un nuevo nivel a la hora de componer líneas vocales irresistibles y en algunas canciones ya dan muestras de auténtica excelencia melódica. Eso les ayuda a seguir escalando puestos en las listas de ventas, dando un nuevo pelotazo en el Reino Unido —donde el álbum llega al segundo puesto— y colándose entre los veinte primeros de las listas estadounidenses, lo cual es prácticamente una puerta de acceso a las listas de muchos otros países. Es en Sheer heart attack donde aparecen algunas canciones que ya sin reservas cualquier persona podría identificar con el estilo clásico de Queen. En este tercer disco consiguen finalmente el equilibrio entre las melodías pegadizas a las que aspiraban como fans de los Beatles y los guitarreos inmisericordes a los que no piensan renunciar (de momento) como fans de Jimi Hendrix.

Killer Queen: Antes de esta ya habían grabado muy buenas canciones, pero a nivel melódico y de arreglos vocales pasamos a una nueva dimensión. Además, este single llevó a Queen desde la condición de banda respetable pero moderadamente exitosa al estatus de grupo que habita los primeros puestos de las listas. Y es que aquí tenemos el sonido clásico del grupo prácticamente en todo su esplendor, con inspiradísimas líneas vocales y cuidadísimos arreglos. El no saturar todo el tema con guitarras les ayudará a llegar a un público más amplio. Freddie Mercury está empezando a vivir sus mejores años como compositor y esta Killer Queen es el primer serio aviso de cuán grandes van a ser sus logros en ese ámbito. El propio Mercury decía que, aunque por entonces la gente esperaba una música más enérgica y dura de aquellos Queen, le apetecía grabar este tipo de música y comercialmente dio en el clavo. Esta canción, como decimos, marcó un antes y un después en su carrera, proporcionándoles su primer auténtico hit mundial, con un número dos en Inglaterra y casi entrando al Top Ten estadounidense:

Now I’m here: También Brian May pensaba que el grupo necesitaba un tirón comercial para no convertirse en una «buena banda pasada de moda». Así que también empieza a refinar sus propias composiciones, encaminándolas hacia un rock más sencillo y directo, lo cual de paso sirve para que la voz de Mercury disponga de más momentos de lucimiento también en las canciones escritas por May. Los riffs de guitarras y el espíritu rockero del grupo aparecen aquí más dosificados (que no domesticados, ojo) que en los dos primeros álbumes. Es un paso más hacia el equilibrio entre el rock duro que tanto les gusta y las melodías más tarareables que les ganen a un público más amplio. Queen suenan más glammy pero eso sí, aunque ahora tengan melodías más cantabile, las partes instrumentales del tema siguen sonando arrolladoras:

Stone cold crazy: En tiempos fue una joya olvidada de este álbum, adorada únicamente por un puñado de fans completistas, aunque desde que Metallica hicieron una versión, mucha más gente conoce esta canción. Un pasmoso precedente del heavy metal más tabernero (como lo había sido Modern times rock’n’roll, un tema muy macarra escrito por Roger Taylor para el primer disco). Dicho de otro modo, Queen aparecen sonando a Motörhead y Metallica antes de que estas bandas existiesen siquiera. Eso sí, con sus propios y característicos juegos de voces. Una aportación más de Queen al desarrollo del heavy metal. Aunque en el disco está firmada por los cuatro miembros, la autoría original del tema es de Freddie Mercury:

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A night at the opera (1975)
A-Night-At-The-Opera

El cuarto disco: el éxito de Killer Queen les ha mostrado el camino a seguir. Freddie Mercury toma el timón, completamente seguro del rumbo por donde quiere llevar el sonido de la banda. Empieza a experimentar con ideas como la de mezclar el rock con la ópera, buscando una nueva grandilocuencia que no se base únicamente en murallas de guitarras sino en una estructura operística e incluso pomposa por momentos. En esta época la vida de Mercury pasa por considerables cambios: después de convivir largo tiempo con su amante y después inseparable amiga Mary Austin, empezó a mantener relaciones homosexuales, dejando fluir una faceta gay que no había vivido con plenitud ni anunciaba a los cuatro vientos (pese a lo que algunos dijeron después, nunca escondió su bisexualidad y en entrevistas de esta época admitió haber tenido experiencias en época estudiantil). Tras su imagen de prima donna autosuficiente se escondían un buen número de complejos relacionados con su infancia, su sexualidad, etc. Pero aun así, los cambios vitales no afectaron a su trabajo y no le impidieron erigirse definitivamente como el líder indiscutible de Queen. No es el único compositor del grupo, pero sí va a escribir un buen porcentaje de las canciones más memorables, o como mínimo va a teñir casi todo el sonido del grupo con su espíritu. Tiene las ideas muy claras, sabe a dónde ir y dirige a sus compañeros por esos nuevos caminos. A night at the opera (titulado así en homenaje a los hermanos Marx) contiene más variedad de estilos que los discos anteriores. El seguir insistiendo en elaborar cuidadas melodías y el poder de Bohemian Rhapsody les permitirá llegar a aquellos públicos que todavía no habían conquistado: con este álbum alcanzan el número uno en Reino Unido, Australia, Japón y otros muchos países, además de un importantísimo número cuatro en los Estados Unidos (será uno de sus grandes triunfos en América). Finalmente, con una obra maestra producto de una dedicada artesanía alcanzan el gran estrellato a nivel internacional.

Bohemian Rhapsody: Nada menos que tres semanas hicieron falta para grabar este barroquísimo mosaico de pistas sonoras (Brian May recordaba que habían abusado tanto de las cintas magnetofónicas, que estas quedaron casi transparentes). Freddie Mercury, quien tenía la canción en su cabeza antes de empezar a grabar, fue dirigiendo al resto del grupo a través de una jungla de fragmentos sueltos y arreglos que no siempre lograban comprender, al menos no hasta que los escuchaban terminados y unidos entre sí. Pese a lo que mucha gente cree, la idea de crear un tema rockero-operístico-teatral no fue invención de Mercury, quien probablemente se inspiró en canciones anteriores. Casi con toda seguridad una de sus mayores inspiraciones fue esta impresionante (y por desgracia poco conocida) Marionette de Mott the Hopple, editada el año anterior, justo cuando Queen ejercían como teloneros de la banda de Ian Hunter. Pero bueno, más allá de esas influencias, el resultado que todos conocemos es una de las mejores canciones del grupo y para muchos uno de los grandes singles del siglo XX, repleto de momentos épicos difíciles de resumir con palabras. Una vez terminada la grabación del tema, Queen pensaron que Bohemian Rhapsody debía ser el single que permitiera promocionar el disco, pero los ejecutivos de la compañía (siempre tiene que haber algún cretino de por medio) se negaron a usarla como single, alegando que era demasiado larga. Con la complicidad de un importante locutor radiofónico, Bohemian Rhapsody empezó a sonar en la radio dividida en partes… hasta que el interés de los oyentes se disparó y llovieron las llamadas telefónicas sobre la emisora, obligando finalmente a radiarla entera. Tras lo cual, fue un enorme éxito a nivel mundial. La visión de Mercury y sus compañeros había triunfado sobre la estupidez de los ejecutivos:

Death on two legs (dedicated to…): Vitriólico ataque contra el antiguo mánager de la banda, este tema escrito por Mercury abre el disco y sigue los patrones de Sheer heart attack, con los guitarrazos supeditados a la melodía principal, y no al contrario como en los primeros dos álbumes. El sonido clásico de Queen en todo su esplendor, combinando pasajes líricos con golpes de intensidad rockeros, su marca de fábrica más característica:

I’m in love with my car: Una de las escasas pero con frecuencia interesantes aportaciones de Roger Taylor al catálogo de la banda. En un principio sus compañeros se tomaron a broma su pretensión de dedicarle una canción de amor tan emotiva y sobrecogedora… ¡a un coche! Pero Taylor insistía y como evidentemente la canción era muy buena finalmente, y por suerte, terminó en el disco. El tema era el homenaje hacia un roadie del grupo que efectivamente se mostraba completamente enamorado de su nuevo automóvil. Fue cantada por el propio Taylor con mucha garra, por cierto (huelga decir que no es nada fácil cantar un tema en un grupo donde está Mercury a las voces y no desentonar en el intento):

Lazing on a Sunday afternoon: Freddie Mercury, al estilo de lo que solía hacer Paul McCartney en los Beatles, rinde un homenaje a la anticuada música que sonaba cuando sus padres iban a bailar. Un delicioso corte vintage de apenas un minuto de duración y un pequeño clásico de la banda que nunca está de más recordar, sobre todo porque ilustra la «beatlelización» de Queen durante esta etapa:

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A day at the races (1976)
a day at the races

Una vez más, el título del disco homenajea a los hermanos Marx, dejando clara su vocación de convertirse en una continuación estilística de A night in the opera (como puede verse, incluso las portadas eran muy similares). Y por fortuna así es, porque añade varios clásicos más al repertorio del grupo, ya que la inspiración de la banda continúa en su punto más álgido. Aunque no todos los críticos coincidieron en su momento con esta visión y algunos lo tacharon de ser una «mera secuela» de su predecesor. Pero bueno, más allá del afán de cierta crítica por querer castigar el que continuasen por la misma senda, la música habla por sí misma: el disco es extraordinario y obtuvo un similar éxito de ventas, reforzando la posición de Queen como estrellas consagradas a nivel internacional.

Somebody to love: Un tema de los que no necesitan presentación. Una vez más, nos encontramos con la habilidad de Mercury para componer melodías inolvidables, en su estado de mayor refinamiento, combinando el rock setentero con influencias de los años 40 y 50:

Tie your mother down: Brian May sigue aportando temas rockeros sencillos y directos que contrarresten el barroquismo de Mercury, lo cual ayuda a que los discos de Queen «respiren», se aligeren y no terminen siendo demasiado pomposos. Esta canción es de lo mejor que aportó Brian May por aquellos tiempos, un contagioso rock’n’roll con un Mercury más vacilón que de costumbre (por momentos imita los chulescos fraseos hablados de Phil Lynott, líder de Thin Lizzy, a los que apreciaban y con quien saldrían de gira no demasiado después). Un perfecto tema festivo, ideal para un sábado noche, que mantiene vivo el espíritu más rockero de Queen:

The Millionaire Waltz: Otro tema pianístico típico de Mercury, donde se acentúan las influencias de la música clásica mediante ese ritmo ¾ característico del vals vienés. Una pequeña joya que a mucha gente le pasa desapercibida, pero que contiene instantes grandiosos, particularmente a partir de mitad de canción, donde la tranquila balada se transforma en… bueno, se transforma en Queen en estado puro. Por así decir y salvando las comparaciones, una especie de Bohemian Rhapsody en miniatura:

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News of the world (1977)
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En su día, este disco sorprendió a mucha gente. Queen abandonaban el rock progresivo complejo y operístico que los había caracterizado en su ascensión al gran estrellato, sustituyéndolo por canciones más sencillas y directas. Hubo críticos a quienes este cambio no sentó bien y no todo el mundo recibió con entusiasmo el disco, pero News of the world, si bien carente de la sensación de grandiosidad de sus predecesores, era un buen trabajo que asimilaba nuevas influencias como el funk (a través de Roger Taylor) o el pop melódico (a través de John Deacon). Para algunos el disco constituyó un bajón, para otros una sorpresa interesante. Quizá no sea comparable a A night at the opera o A day at the races, pero es un disco más que respetable. Además, contiene dos de los temas más universalmente conocidos y reproducidos de la banda, que propiciaron el que este álbum fuese otro gran éxito de ventas:

We will rock you: Otra sencilla canción rockera aportada por Brian May y que parece directamente pensada para ser coreada por una muchedumbre. De tan simplona termina siendo irresistible, por más que chocase el contraste entre un tema tan básico como este con las elaboradísimas composiciones con las que se descolgaban en discos anteriores. Queen parecen estar pensando ya en los grandes estadios. No es su mejor canción —ni muchísimo menos— pero quién no la ha coreado alguna vez:

We are the champions: También Freddie Mercury quería componer su himno para este disco y lo consiguió.  Esta canción épica que hoy suena en cualquier parte del mundo cada vez que un equipo deportivo obtiene una victoria fue el segundo single que ayudó a elevar News of the world a lo alto de las listas. Un tanto ampulosa, puede ser, pero no por ello menos efectiva. A fin de cuentas, la ampulosidad venía siendo el sello característico de la banda en sus trabajos previos:

Get down, make love: Uno de los primeros temas que anuncian el acercamiento, todavía tímido, hacia una música más bailable. Mercury no es ajeno a las vanguardias de su tiempo y por momentos parece incluso anticiparse al auge de la new wave. En su momento, esta clase de canciones podían sorprender e incluso molestar a los fans más antiguos de Queen, pero lo cierto es que este experimento no es nada comparado con lo que se avecinaba. Eso sí, por más que se salga de los parámetros habituales del grupo, es desde luego un buen tema:

Fight from the inside: Para terminar de ilustrar la transformación que se está produciendo en el seno del grupo, una canción influida por el funk y las diferentes destilaciones que del mismo haría la new wave. Y que también emparienta a Queen con los jugueteos bailables que en esa misma época estaban experimentando otros grupos de rock de guitarras como Aerosmith o Rolling Stones, por citar un par de nombres. Roger Taylor siempre aportaba canciones que se salían de la tónica predominante en el grupo y aquí no es una excepción:

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Jazz (1978)
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No, pese al título, no hay nada de jazz aquí. El disco continúa en la senda de News of the world: canciones incluso más directas, dotadas de más sentido del humor (¡esa delirante Mustapha que abre el disco!). No hay grandes novedades, ni cambios abruptos respecto a News of the world… pese a lo cual hubo críticos que se cebaron con Queen empleando más saña que nunca hasta entonces. Es particularmente célebre la psicodélica y muy ridícula reseña de la revista Rolling Stone (hagánse un favor y léanla: ¡esto es un crítico perdiendo la cabeza!). Quizá los Queen ya no estaban en el absoluto cénit creativo, de acuerdo, esto ya no es A night at the opera. Pero seguían grabando buena música, este es un muy buen disco y el éxito les seguía acompañando, por más que le pesara a algunos sectores de la prensa musical.

Bicycle race: Una de las joyas del álbum, que rememora el sonido de A night at the opera y A day at the races con todas sus virtudes, y que además incluye un solo de timbres de bicicleta, lo cual, por algún motivo, siempre te alegra el día. Freddie Mercury sigue demostrando un completo control de las armonías y de sabiduría a la hora de estructurar una canción, y los juegos vocales de Queen retornan en todo su esplendor.

Don’t stop me now: Otra impresionante gema producto de la creatividad de Mercury, un tema vitalista e irresistible que es probablemente lo que Queen habían querido conseguir con aquella primeriza Keep yourself alive. Absolutamente fantástica.

Mustapha: El tema que abría el álbum y que descolocó a no poca gente. Aunque es imposible no sentir cariño por este artefacto, en el que además de diversión, podemos disfrutar con la impresionante voz de Freddie Mercury imitando los cantos arábigos, en una demostración más de que este individuo podía cantar prácticamente cualquier cosa:

Let me entertain you: Un tema quizá menos conocido. También escrito por Mercury (quien por entonces estaba aportando casi todos los mejores temas) recupera en parte el sonido rockero de los inicios del grupo, pero con unas estructuras más directas. Fantástica canción que quizá mucha gente no consigue apreciar a la primera escucha, pero que contiene grandes momentos, como ese pasaje «We’ll give you crazy performance / We’ll give you grounds for divorce / We’ll give you piece de resistance / And a tour de force of course». Y en directo, por cierto, se transformaba en auténtica dinamita.

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Live Killers (1979)
Live killers

No pensaba incluir directos en esta lista, pero creo que el doble álbum Live Killers es un testimonio imprescindible de cuál era el momento de la banda sobre el escenario y tuvo una importancia enorme en su momento. Pese a su giro hacia la sutileza en estudio, en directo seguían siendo un poderosísimo grupo de rock duro que dotaba de una impresionante fuerza e intensidad incluso a canciones más melódicas. Los miembros del grupo no quedaron del todo contentos con el sonido del disco ni con las mezclas, pero para muchos fans Live Killers constituyó un hito comparable a sus trabajos en estudio, de manera similar a como Made in Japan pudo serlo para los fans de Deep Purple. De todos modos, cabe comentar —como ocurre en muchos célebres directos— que parece ser que hubo bastante de retoque posterior. En fin, puede que Live Killers esté retocado como tantos otros directos, pero quedan las filmaciones para comprobar que sobre un escenario Queen no necesitaban trucos para sonar como apisonadoras. Y además, para qué negarlo, quería incluir en esta lista la mejor versión de We will rock you que existe:

We will rock you (versión reprise): La gran sorpresa del Live Killers fue esta maravillosa versión rápida de We will rock you, en mi opinión infinitamente (¡infinitamente!) mejor y más poderosa que la original. Porque la original del News of the world nunca volvió a gustarme lo mismo después de escuchar esta. No se me ocurre más acertada obertura para el doble disco que dejar boquiabiertos a los fans con la inspiradísima metamorfosis del tema. Verdaderamente fantástica:

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The Game (1980)
The_Game

Comienzan los 80 (aunque técnicamente 1980 pertenece todavía a la década anterior, pero supongo que nos entendemos) y siguiendo el camino iniciado con News of the world y Jazz, los británicos acentúan el giro hacia un pop-rock más sobrio y accesible. El álbum incide en temas cada vez más sencillos y en el casi total abandono de la grandilocuencia característica en su estilo anterior. Cuando queremos darnos cuenta, Queen ya no suenan en absoluto como en sus primeros álbumes. Es posible que a algunos de los fans más rockeros de los inicios este disco les dijese poca cosa, pero a mí me parece un buen trabajo donde la banda todavía está en forma. La crítica fue más benevolente con este álbum que con Jazz —aunque no faltaron quienes seguían pensando que Queen estaban aflojando la marcha— y lo cierto es que contiene unas cuantas canciones inspiradas, si bien menos ambiciosas de lo acostumbrado. Queen ya eran una banda mundialmente conocida, pero con The game obtuvieron su mayor bombazo de ventas hasta la fecha, consiguiendo el número uno incluso en los Estados Unidos, la gran meca comercial de cualquier banda. Fue el momento álgido del idilio de Queen con América: pese a que en Europa nunca dejarían de ser unos colosos, su popularidad en los EE. UU. iría disminuyendo a partir de este bombazo.

Play the game: Una bonita canción melódica, obra de Mercury, que es de las que más se parecen a su trabajo previo, con característicos juegos de voces en los que todavía se palpan aquellas influencias de los años cuarenta y cincuenta, y unas guitarras solemnes que acentúan diversos momentos del tema como acostumbraban a hacer en discos anteriores:

Crazy little thing called love: Un simpático tema rockabilly que ejemplifica a la perfección el modo en que Queen se van alejando del barroquismo de mediados de los 70. Como curiosidad y en contra de lo acostumbrado en él, Mercury no compuso este tema con el piano —instrumento que dominaba— sino con la guitarra, en la que apenas conocía unos pocos acordes (según él mismo decía: «no sé tocar la guitarra un pimiento»). Sin embargo, esa restricción técnica a las seis cuerdas le hizo escribir una canción simple y de espíritu rockero básico que se convirtió en un enorme éxito a ambos lados del Atlántico:

Another one bites the dust: La gran sorpresa —desagradable para unos, refrescante para otros— del álbum. El bajista John Deacon no se había caracterizado por su ímpetu compositivo precisamente, y de hecho le había costado bastante dar forma a este sencillo tema bailable, el cual ornamentaron con sonidos «modernos» que chocaban bastante con la trayectoria previa de la banda. Es más: los propios Queen dudaban en promocionar la canción pensando que el contraste con lo que el público conocía de ellos sería demasiado abrupto. Pero fue un gran fan del grupo —nada menos que Michael Jackson, que aún no había ascendido al trono con Thriller— quien les aconsejó que promocionasen la canción. Y qué decir, Jackson acertó plenamente: el tema, para sorpresa de los propios Queen, fue número en Estados Unidos y un montón de países más, contribuyendo a que continuasen ampliando su rango de seguidores entre el público ajeno al rock progresivo de sus inicios. A mí me gusta muchísimo el tema, pero me consta que fue un buen motivo de disgusto para algunos antiguos seguidores de la banda:

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B.S.O. de la película “Flash Gordon” (1980)
Flash gordon

Ya dijimos en el artículo sobre Pink Floyd que los grupos de rock suelen utilizar las bandas sonoras de películas como campo de pruebas y como laboratorio donde experimentar con cosas nuevas. Cualquier fan de Queen conocía el aprecio de algunos miembros del grupo —sobre todo Mercury, aunque no era el único— por las facetas más kitsch y superficiales de la cultura, y por la música «moderna» de la época, más bailable y discotequera o bien repleta de sintetizadores atmosféricos. Pues bien, aquí Queen se quedaron a gusto experimentando, pero no para bien: una banda sonora de serie B en todos los aspectos, que fue un éxito de ventas pero que —estoy convencido— dejó a muchos seguidores del grupo preguntándose por qué se habían molestado en comprar semejante artefacto cuando lo escucharon en casa. Temas instrumentales de lo más artificial, todo muy deslavazado y aburrido. Por más que Queen hubiesen presumido años antes de no usar un solo sintetizador en sus discos, aquí los meten con calzador hasta cuando resultan innecesarios. Ni siquiera los temas más rockeros aportados por Brian May rescatan el disco. Un álbum malo, aunque no tanto como la película, a la que no salvó ni la presencia de Ornella Muti. El mejor escribano hace un borrón, podría decirse, y al ser una banda sonora podemos considerarlo un paréntesis lúdico y un error comprensible, aunque en realidad era un síntoma serio de que Queen se estaban atragantando con el éxito.

Flash Theme: El tema principal de la banda sonora, que al menos nos permite pasar un buen rato haciendo el payaso y cantando —cerveza en mano, claro— el estupidísimo estribillo: «Flash! Ah-ahhh! Savior of the universe! Flash! Ah-ahhh! He’ll save everyone of us!». No puede negarse el encanto hortera del tema y al contrario que otras partes del disco, esta canción es por lo menos divertida, por no decir directamente hilarante. El single infinitamente chorra que hace que le tengamos algo de cariño a una banda sonora decididamente infumable.

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Hot space (1982)
Hot_Space

…y llega el momento anunciado: Queen se atragantan con el éxito. La llegada de los 80, como le sucedió a tantas otras bandas, no les sentó bien. Intentan adaptarse a la dance music de moda y fracasan estrepitosamente, al menos en el apartado artístico. Un verdadero desastre de disco en el que apenas hay un par de temas destacables (y eso, siendo generosos). Aunque vendió bien y no llegaron a perder del todo su tirón comercial en Estados Unidos, los americanos —eran otros tiempos y el rock todavía reinaba en USA— perdieron parte de su fe en Queen, por más que en Europa mantuviesen su éxito casi intacto. La discografía del grupo queda definitivamente dividida en dos a partir de aquí. Y la segunda mitad de esa discografía será la menos interesante, aunque puedan rescatarse buenas canciones aquí y allá. Pero los grandes años, los de los más grandes discos, han quedado definitivamente atrás.

Under pressure: Compuesto durante una jam session con David Bowie, probablemente sea lo mejor del álbum… aunque eso no sea decir mucho. Al menos sirvió como principal gancho comercial del disco. Pero bueno, es un buen tema, algo menos inspirado que por ejemplo Another one bites the dust pero también agradable de escuchar. Y, eso sí, funcionaba fantásticamente bien en directo (sin ir más lejos, la versión del famoso concierto de Wembley es fantástica):

Life is real (song for Lennon): El asesinato de John Lennon conmocionó al mundo y Queen, que desde el primer día habían sido unos entregados seguidores de The Beatles (una de sus máximas influencias como ya hemos señalado más de una vez), no podían dejar de homenajearlo. La canción, sin ser una maravilla como las que nos tenían acostumbrados a fabricar, es de lo más salvable del flojo Hot Space y nos permite escuchar a Freddie Mercury imitando en algunos momentos la entonación típica de Lennon. No es un clásico, desde luego, pero sí una canción agradable. Que para tratarse de un álbum tan mediocre ya es algo:

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The works (1984)
The works

Quizá para desespero de un amplio sector de antiguos seguidores, Queen profundizan en el pop-rock bailable y facilón de Hot Space. Sin embargo hay síntomas de mejoría (no era difícil, de todos modos) y por más que los tiempos más inspirados de la banda hayan quedado definitivamente atrás, también hay un tímido retorno hacía melodías más claras, arreglos más cuidados e incluso hacia las guitarras de siempre. En realidad es como si Queen intentasen retornar a los tiempos de The Game —hasta incluyen otro tema rockabilly— y, como mínimo consiguen mantener sus niveles de éxito. En directo seguirán siendo una banda demoledora, pero hay que hacerse a la idea: incluso con sus puntuales aciertos, este no es tampoco un buen disco.

I want to break free: Uno de los grandes singles del disco, y probablemente mi canción favorita del álbum. Una melodía muy conseguida y un sonido muy deliberadamente comercial, es cierto, pero que al menos contiene sustancia. Aunque quizá lo más apoteósico es su divertidísimo videoclip, emitido hasta la extenuación por la televisión en su día y donde Mercury se muestra encantado dejando fluir su vena gay, aunque tampoco se queda corto un indescriptible Roger Taylor disfrazado de colegiala (¡hilarante!):

Radio Ga Ga: El otro gran éxito de The Works, que a mí particularmente nunca me volvió loco pero que también es una mejoría con respecto a lo que podía escucharse en el flojo Hot Space. Una buena melodía, un videoclip interesante y sobre todo una pieza más en el mantenimiento de la fama universal del grupo:

Man on the prowl: Quizá un intento de reeditar el éxito de Crazy little thing called love, quizá un intento de volver a congraciarlos con el público estadounidense o quizá un sencillo divertimento, esta es otra canción rockabilly escrita por Mercury pero que suena algo más rutinaria y mecánica que la citada. Con todo, un tema entretenido:

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A kind of magic (1986)
A kind of magic

Respaldados por su inmensa popularidad, Queen continúan en esa misma senda que caracteriza su paso por los 80: mucha comercialidad y discos en donde unas pocas canciones logradas destacan sobre bastante material de relleno, pero con un éxito de ventas casi constante y sobre todo con apoteósicas actuaciones en directo que ayudaban a mantener su prestigio intacto. Porque en directo siguen siendo de los más grandes, eso sin duda. En esta época, por ejemplo, se graba por ejemplo el impresionante concierto de Wembley y Freddie Mercury se ha transformado ya en uno de los frontmen definitivos del rock, capaz de mover enormes audiencias a su antojo y de tener al público en vilo con el menor de sus gestos y movimientos. Pero en los estudios de grabación, cualquier parecido entre esta banda y la de diez años atrás es pura coincidencia. Han adquirido un nuevo y numerosísimo público que en muchos casos sencillamente desconoce la música que Queen hacían en sus inicios. En el Reino Unido y el resto de Europa siguen siendo dioses, aunque con este álbum pierden bastante tirón entre el público estadounidense, un público ávido de un retorno del rock a lo grande que Queen, por lo visto, no les iba a proporcionar. La crítica se mostró bastante fría, ya que a todas luces no alcanzaban ya las impresionantes cotas de antaño. En definitiva, un disco que probablemente mejora los dos anteriores, pero que tampoco es una obra maestra ni mucho menos.

One vision: En mi opinión uno de los mejores singles que Queen publicaron durante los 80, aunque otras personas quizá elegirían antes otros. Vuelven a sonar con garra y con fuerza, por más que solo sea momentáneamente. Estos breves retornos a la energía de otros tiempos —si bien modulada por una producción más ochentera— eran muy de agradecer, ya que al menos nos permitían constatar que también había quedado definitivamente atrás el total extravío de Hot Space:

A kind of magic: Otra melodía muy inspirada que ayuda a mejorar la percepción de la consistencia general del álbum. Es una muy buena canción, también de lo mejor del disco. A los viejos fans les sirve para agarrarse a un single pegadizo, cuya melodía es memorable. Como ya es costumbre a estas alturas, Queen utilizan los videoclips con magistral sencillez: el carisma y la voz de Mercury ayudan a defender ante el gran público estos temas que, ejecutados por otro cantante, quizá no pasarían de meramente agradables:

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The miracle (1989)
The miracle

Por esta época, Freddie Mercury ya sabía que estaba infectado con el VIH y sus compañeros eran conscientes de ello, aunque el hecho no era público todavía. Quizá por ese motivo, un nuevo sentimiento de unión impera en la banda y abandonan los créditos individuales en las canciones, pasando a atribuir toda la autoría de la música sencillamente a Queen. Más allá de este dato, el disco supone el inicio de un tímido retorno de las guitarras. El pop-rock ochentero de sus últimos álbumes sigue predominando, pero se combina con algunos intentos de recuperar el sonido del pasado, así que hay un poco de todo: temas que podrían haber estado en A kind of magic y otros que tratan de recordar lo que hacían en los años 70. Las canciones siguen siendo agradables de escuchar pero el nivel del disco es medianito. Los críticos se mostraron divididos: para algunos era su mejor álbum desde The game, para otros constituía una prueba más del acomodamiento del grupo en los laureles. Recordemos que por esta época, una banda como los Guns n’Roses ya había explotado en América y lo que hacían Queen, si bien exitoso, parecía súbitamente desfasado a ojos de mucha gente. Eso sí, el éxito de ventas es descomunal en Europa y vuelven a ser número uno en el Reino Unido. Por desgracia, está cerca de ser el canto de cisne de la banda, ya que a Freddie le quedan dos años de vida.

I want it all: El single elegido para lanzar el álbum y poner de manifiesto que, efectivamente, las guitarras estaban retornando a Queen (había más ejemplos en el álbum, como Khashoggi’s ship). Un tema efectivo y enérgico que a mí nunca me gustó demasiado, pero que al menos demostraba la intención de no anclarse únicamente en el pop-rock facilón de una década que estaba a punto de terminar:

The invisible man: Un tema bailable que en principio iba a dar título a todo el disco, que es divertido y de fácil escucha, muy en la la línea de The works o A kind of magic:

Breakthru: Uno de los grandes singles del disco, también en la línea de A kind of magic. No me gustó mucho en su día, pero hoy pienso que al menos tiene un estribillo muy inspirado y que en conjunto es un tema bastante conseguido. Aunque probablemente lo mejor es el videoclip, con los Queen tocando sobre un tren en marcha:

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Innuendo (1991)
Innuendo

La despedida. La grabación de este álbum fue larga y complicada, con un Freddie Mercury a quien el SIDA había precipitado en una rápida espiral descendente y que tuvo que terminar el disco entre crecientes sufrimientos físicos, siendo muy consciente de que iba a morir en breve. En su momento se habló mucho de que Innuendo era un supuesto «retorno a los inicios», sobre todo porque eligieron como primer single la barroca y oscura canción que lo titula, pero lo cierto es que el disco sigue bastante la onda de The Miracle; esto es, algunas canciones guitarreras combinadas con los temas más pop-rock de vocación ochentera. Mucha gente, no obstante, lo consideró una mejoría en la banda. Para mi gusto el disco sigue la tónica irregular de los anteriores, pero en este caso resulta fácil de entender, dadas las condiciones en que tuvieron que sacar adelante este trabajo. Hubiera sido magnífico que Freddie Mercury se hubiera despedido de este mundo con una obra maestra, pero la vida es así: para grabar una obra maestra muy probablemente se necesite estar en mejores condiciones de las que, por desgracia, estaba él en ese intante. Eso sí, supuso su tercer número uno consecutivo en el Reino Unido, donde a esas alturas ya eran como una institución nacional. La publicación del álbum y sus sucesivos singles coincidieron con una ya imparable ola de rumores sobre el estado de salud de Mercury. A principios de septiembre, la gente pudo ver a un Freddie bastante delgado en el video de I’m going slightly mad, con un espeso maquillaje que no escondía su sospechosa pérdida de peso. Su condición física parecía incluso más delicada en el video de These are the days of our lives. Y los rumores eran ciertos. El 23 de noviembre —varios meses después de publicado el álbum— Freddie confirmaba mediante una nota de prensa lo que era un secreto a voces: que estaba enfermo de SIDA y que su estado era muy grave. De hecho, ya no albergaba esperanzas. Murió apenas dos días después de haber revelado oficialmente su dolencia al mundo.

Innuendo: La canción más compleja editada por Queen en muchos años y la única que de verdad podía presentarse como un regreso al sonido de sus comienzos. Dejando aparte las lógicas diferencias en producción, no hubiese desentonado demasiado en aquellos viejos Queen o Queen II. Un tema oscuro con curiosos interludios aflamencados y que servía para recordar al mundo la clase de grupo que fueron en tiempos ya lejanos:

The show must go on: La despedida del grupo en forma de canción, el último single editado en vida de Mercury. En su videoclip se recopilan imágenes diversas de la historia de Queen y el título dejaba claro el mensaje: «el show debe continuar». Un tema dramático aunque, como casi todo en este disco, no particularmente convincente. Probablemente fue la canción más radiada del álbum y la que más sonó en todas partes.

These are the days of our lives: Una tranquila balada que no tendría mayor trascendencia de no ser porque su videoclip (grabado algunos meses antes de su lanzamiento como single) fue la última filmación en la que participó personalmente Freddie Mercury. Ni el maquillaje ni el rodar en blanco y negro —elegido a propósito para camuflar su verdadero estado físico— podían ocultar que algo grave le estaba sucediendo, lo que parecía confirmar los muchos rumores que llevaban circulando desde bastante tiempo atrás. Se lo veía muy, muy desmejorado, y su último plano (de hecho la última aparición ante una cámara de su vida) parecía una despedida. Y lo era, con ese conmovedor «I still love you» que susurraba mientras miraba fijamente a la cámara.

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Made in heaven (1994)
made in heaven

Tiempo después de la muerte de Freddie Mercury, los tres miembros supervivientes de Queen se pusieron a trabajar sobre líneas vocales que el vocalista había grabado en sus últimos meses de vida. Freddie había pasado buena parte de ese tiempo en el estudio, esforzándose por cantar cuando su estado se lo permitía —cada vez con menos frecuencia— e insistiendo en que estaba decidido a dejar a sus compañeros todo el material posible con el que ellos pudieran trabajar después. Freddie Mercury quería morir cantando. El resultado es Made in heaven, el disco póstumo de Queen. May, Taylor y Deacon se esforzaron por sonar lo más fieles posible al estilo de los Queen clásicos, los de mediados de los años 70. Quizá era la manera correcta de hacerlo, porque Mercury ya no estaba para dirigir el cotarro y resultaba más seguro ceñirse a su estilo de siempre. Aunque las canciones no son particularmente destacables y el producto final es francamente olvidable, si hemos de ser sinceros. Fue el cuarto número uno consecutivo en el Reino Unido y definitivamente el último disco en estudio de los Queen originales.

It’s a beautiful day: El tema que abría el disco y quizá el que más me gusta. Podemos escuchar un extraño retorno al pasado… porque es una grabación de Freddie Mercury sentado al piano e improvisando una sencilla canción en una época tan lejana como 1980. Ahora, 14 años después, sus antiguos compañeros añaden otros instrumentos para poder alargar el tema, y la verdad es que lo hacen con discreción y muy buen gusto. El resultado es casi con toda seguridad el momento más emotivo y logrado del álbum, ya que podemos escuchar a Freddie en sus días de gloria improvisando estrofas como como «hace un bonito día, el sol brilla, me siento bien, nadie podrá pararme»:

78 comentarios

  1. De Bohemian Rhapsdoy hay una anécdota muy divertida:
    El DJ Ken Everett había ido al estudio de grabación y Freddie le enseñó la canción. Everett le pidió una copia y Mercury se la cedió con la condición de que no la pasase en la radio. Por supuesto, Kenneth se saltó este requisito a la torera y la puso unas 18 veces a lo largo del día

  2. Enhorabuena, amigos. Si la memoria no me falla, éste es uno de los mejores y más completos artículos que he leído sobre Queen. ¡A disfrutar de la música!

  3. Grande QUEEN!!!

  4. Interesante

  5. Como bonus track yo añadiría Who Wants to Live Forever. Aunque escrita por Brian May, es difícil separarla de la figura de Mercury.

    Y, por comentar, la curiosidad de que A kind of magic sea la banda sonora oficiosa de Los Inmortales.

    ¿Has pensado hacer algo así con otras bandas? Yo que sé, ¿qué te parece The who?

  6. Me han faltado las que para mí son dos de las mejores canciones del grupo: The March of the Black Queen y The Prophet’s Song, donde dan rienda suelta a su vena progresiva de una forma excelsa.

    Enhorabuena por el artículo.

    • +1…

      Para mi Queen II es quizas el mejor album (o el que mas me gusta) de la banda.

      Y desde Ogre Battle hasta el final son todas canciones para estar entre las mejores…con The March of the black queen como punto álgido, y muy bien contentada por Funny how love is

      Enhorabuena por el artículo, una gozada

  7. Enorme repaso a la banda. Enhorabuena.

    Aunque discrepo de la opinión sobre los discos de su segunda etapa, especialmente “Innuendo”, que me parece un gran disco lleno de contrastes.
    “Innuendo”, “Show Must Go On” y “I’m going slightly mad” me parecen temas a la altura de lo mejor de la banda.

    De cualquier manera, fantástico artículo y un regalazo para cualquier fan de Queen y de la música en general.

  8. Bueno, Emilio, al igual que ocurría con tu excelente repaso a Pink Floyd, agradecerte esta singladura a través de Queen. E, igualmente, se trata de una apuesta ganadora por tu parte, por lo emblemático de las bandas comentadas.

    Hay una coincidencia interesante, desde mi punto de vista, que es el protagonismo de “referencia”. Si con Pink Floyd, el factor “Syd” fue enormemente trascendente por las razones que muy bien apuntabas, el factor “Freddie” en Queen es apabullante.

    Eso sí, no creo que en este caso la “polémica” se desate con tanta virulencia, porque parece bastante obvio el momento del declive y decadencia musical de Queen, dicho por alguien como yo que profesa devoción a los vinilos de “Queen” y “Queen II”. Naturalmente, acepto sin reparos que otros discrepen en ello, pero en mi caso el “Rubicón” musical se cruza precisamente en los momentos que citas en tu artículo y he de confesar que la BSO de Flash Gordon me sigue produciendo ardores de estómago –a la par que tan lamentable película, dicho sea de paso-. Cuestión ésta que no se repite con el maravilloso estribillo de “who wants to live forever…” en esa otra película de dudosa calidad, “Los inmortales”, que aunque Christopher Lambert hizo todo lo posible por naufragarla, Connery se encargó de reflotarla de alguna forma, junto con la voz, esa maravillosa voz, de Freddie.

    Y es que es Queen y es Freddie. Una banda precursora, una banda que apunta formas, guiones y modos que otros desarrollarán. Pero, además, es Freddie. Un showman, un comunicador gestual y vocal, una voz inimitable que transmite poder, modulación y sentimiento. De verdad, no sé si se me nota, añoro a Freddie mucho más que los magníficos acordes de la guitarra de manufactura propia y exclusiva del astrofísico May.

    Freddie era capaz de que alguna canción incluida en esos discos completamente olvidables y que sin reparo calificaría de bodrio insufrible con valor comercial se dulcificara, simplemente porque esa voz era absolutamente cautivadora.

    Mucho podría decirse de Queen, del Glam, de sus impresionantes directos, de la vida y la muerte de Freddie … pero es sólo cuestión ahora de, como decía al principio, darte las gracias por proveernos de otro guión, como el de Pink Floyd, para rememorar tan buenos y mágicos momentos brindados por Queen y ese monstruo sagrado que fue Freddie.

  9. En mi opinión, inmejorable repaso a la historia de Queen, hecho con mucho respeto (y muy buen gusto) por el autor hacia la que es mi banda favorita. También me ha servido para constatr una cosa: que los queeneros justificamos como podemos su obra de los 80, un tanto decepcionante y simple, salvo algunos temas muy dignos.
    Lo que nunca nadie podrá dudar es que Queen (y ese grandísimo y carismático líder que era Freddie Mercury) fue, posiblemente, la mejor banda en directo. Y lo demuestran Live Aid, Wembley y el incomprensiblemente olvidado Bowl, lleno de energía y vitalidad, especialmente la mejor versión de Somebody to love de todos los tiempos.
    Una manera muy divertida de pasar una tarde perezosa de verano.

    • Totalmente de acuerdo,sobre todo con la versión del Somebody to love en Live at the Bowl. Era muy grande Freddie como cantante y como artista.

  10. Buen artículo y, sin embargo, hecho en falta algunas canciones. Por un lado, Dead on time, del disco Jazz, guitarrera y explosiva. Si no te dan ganas de moverte es que no tienes sangre en las venas. Por otro, Dragon Attack, de The Game, con la potencia de bajo de Another one bites de dust, pero más profunda y elaborada. Por último, queda fuera de la lista la canción sin pilas, Who wants to live forever, una balada que me ha puesto la piel de gallina cada vez que la oigo y el tema central de los Inmortales: Princes of the Universe. Para mí, superior a A Kind of magic y One Vision.

    Pero claro, el artículo tiene que cortar por algún sitio, Queen tiene más de 180 canciones y algunas habrá que dejar en el tintero.

  11. Genial repaso. Una mínima errata, el título de la canción es “I’m going slightly mad”, le falta una “l” a slightly

  12. Gran artículo y muy acertado en general, aunque me ha dolido el comentario sobre INNUENDO y en concreto THE SHOW MUST GO ON. Menuda canción, en mi opinión (Y aunque ahora ya estoy en otros derroteros más “negros”, soy un gran fan de la banda. Tengo todos sus discos en diferentes formatos), una de las mejores de su repertorio. La gran guinda al pastel.

    E Innuendo, después de los 4 fantásticos (II, Sheer Heart Attack, A Night y A Day), es el mejor de la banda (también en mi opinión por supuesto): Innuendo, I’m Going Slightly Mad, headlong, don’t try so hard, these are the days our lives (la guitarra es orgásmica), the hitman, bijou, the show must go on… casi nada.

  13. Gracias Don Emilio por otro artículo suyo excelente, y sobre todo por (aleluya) escribir acerca de Queen!!!

    Si bien me tengo que unir a los que les gusta mucho el album “Innuendo”, entiendo que al ser de estilo musical muy distinto de los primeros Queen no sea del agrado de muchos fans.

    Sobre Queen (o Freddie Mercury, que para el caso…) se podrían contar millones de anecdotas, como las grabaciones de Freddie con Michael Jackson, que al parecer saldrán a la luz en breves (otro intento más de sacar dinero de este genio, supongo) y donde Freddie tuvo casi que huir porque MJ llevaba a su mascota (una llama) al estudio de grabación (visto en el documental de su vida “The great pretender”)

    También es muy interesante el momento de su vida en el que escribio “Bohemian Rhapsody” porque cuentan que era el momento de su liberación sexual y ese “mama” de la canción se lo dedicaba a su novia de toda la vida.

    Y acerca de la nota de su muerte, leí hace mucho tiempo que se sospechaba que no fue el propio Freddie el que la escribió, ya que por esos días estaba ya muy deteriorado como para escribirla, además que no tenía el estilo humorístico de Freddie, incluso para una ocasión como esa, y que habían sido otros los que lo habían hecho para así alertar de la enfermedad, que por esa época era un tema tabú.

  14. Extraordinario repaso a una banda muy infravalorada por la prensa y el público “culto” cuando Freddie vivía, es una pena que haya que tener un hermoso cadáver para que cambien las tornas. Sigo un poco la línea de los otros comentaristas, Innnuendo es un broche de oro formidable a su carrera en el que se olvida un poco del tecno y vuelve a lo que mejor sabe hacer: el hard rock guitarrero con toques progresivos en el tema principal, Innnuendo.

    Además de la conmovedora “Who wants to live forever” que apunta por ahi arriba, yo echo en falta “Father to son”, de los primeros discos (no sé si del I o del II), “Save me” de The Game, una balada absolutamente desgarradora, y “It’s a hard life” de The Works, con el correspondiente guiño operístico tan del gusto de Fred en el inicio, con esa versión de un aria de la ópera I Pagliacci de Leoncavallo…. pero claro, en algún lado hay que cortar.

    Buen trabajo.

  15. Muy buenos analisis de los discos, menos del INNUENDO, que para mi el mejor disco de la historia, junto SHEER HEART ATTACK.

    Quizas sea por lo que significa para los los fanaticos de Queen ese Innuendo, pero es brutal, desgarrador, y es una obra maestra, desde la portada hasta el último “go on…” que se escucha.

  16. Me quedo muy sorprendido por tantas ausencias. March of the black queen, White Queen,The Prophet Song, Good Old-Fashioned Lover Boy, You Take My Breath Away, Spread Your Wings, My melancholy Blues… Por mencionar sólo los primeros discos.

    Buen artículo en cualquier caso.

    • PD1. The Show Must Go On “no particularmente convincente” ? :___________)

      PD2. “EL” tema de Made in Heaven es sin duda Mother Love.

  17. Según se deduce del articulo, el último buen disco de Queen es The Game (1980). A partir de ahí, todo en tu consideración tiene la etiqueta de pasable o directamente desastroso. No se pueden ventilar discos como The Miracle ni mucho menos Innuendo con un par de comentarios displicentes.
    Es una buena antología, pero discrepo en este último punto.
    También ignoras una joya como A winter’s tale, incluido en un álbum denostado (también por ti) como Made in Heaven, que Brian May considera el mejor en la carrera de Queen. Y si él lo dice por algo será.
    La apabullante brillantez de los discos de Queen de los ’70 hace que suela mirarse con condescendencia (y tú no eres excepción al error) todo lo que viene después, y nunca se señala lo suficiente hasta qué punto toda esa brillantez retorna al final, a partir de The Miracle, precisamente cuando por las circunstancias de Freddie menos cabía esperarse que ocurriera.
    Cuatro amigos encerrados en un estudio de grabación sabiendo que uno de los cuatro se está muriendo. Eso son The Miracle, Innuendo y Made in Heaven. En esas circunstancias, todos ellos (especialmente Freddie) dieron lo mejor de sí. Son discos tristísimos, hermosos, triunfantes, devastadores. No los puedes tratar así.

    • Totalmente de acuerdo.

      • totalmente de acuerdo….además haría especial atención a la banda sonora de Los Inmortales, princess of universo, hammer to fall, gimme the prize, who wants to live forever…..los comentarios sobre RADIO GAGA son además de muy limitados, pésimos….ese tema es uno de los más grandes de la música….dónde está LOVE Of my live? ….A ESTOS 40 TEMAS DE QUEEN YO LES SUMABA OTROS 30 GRNADES TEMAS MÁS…..

  18. Uff te falta The March of the Black Queen. Imperdonable! Y Liar del primer disco. La parte del bajo de Deacon junto a Freddie cantando es absolutamente brillante. Y en directo es simplemente acojonante.

  19. Por cierto, debo de ser de las pocas personas que piensan que Hot Space no es tan malo. Los temas de Hot Space en directo en el Queen Live at Milton Keynes suenan absolutamente brutales.

    Claro que Queen en directo eran tan buenos que casi daba igual lo que cantaran.

  20. Tan solo voy a dejar aquí la frase que repito cada vez que alguien me pregunta por qué Queen me parece la mejor banda de todos los tiempos y por qué es mi banda favorita:

    “Queen no tiene canciones malas: las tiene buenas de menos”.

    Solo lamento haber llegado a ella con Freddy muy enfermo.

    Show Must Go On.

  21. En Hot Space, que efectivamente es bastante bastante flojo, se podría rescatar también Las Palabras de Amor, que tuvo un gran éxito en Argentina casualmente (o no) cuando se encontraban en plena guerra de Las Malvinas. Una baladita sencilla pero efectiva.

    Estoy de acuerdo con Manu, yo destacaría antes Liar que Great King Rat en el primer disco (Doin’ all right tiene que estar porque era un tema de Smile, el grupo “precuela” de Queen).

    Con Don’t Stop me Now pasa una cosa curiosa. En su día pasó absolutamente sin pena ni gloria, yo creo que ni fue single, y se ha hecho famosa 30 años más tarde gracias a la publicidad y como canción motivante para salir a correr, ir en bici, y esas cosas jejejeje. La verdad es que te pone las pilas.

    Sí, yo también estoy de acuerdo con el resto de comentarios (creo que es algo casi unánime) en que Innuendo es un discazo se mire por donde se mire. Eso de “sigue una tónica irregular”, nada, es Queen en estado puro y el “de toda la vida”. Que no se haya dicho, en este disco yo destacaría Headlong, un rock guitarrero bestial.

    En Made in Heaven mi tema favorito es Let me live, que es una especie de Somebody to Love con ese coro gospel, pero más pop.

  22. Como muchos otros, hecho en falta muchos temas… pero hay que recordar que esto es una historia del grupo en canciones. No necesariamente se deben incluir las mejores, puesto que al tratarse de una trayectoria todos los álbumes tienen que aportar algún tema.
    Yo si estoy de acuerdo con el autor del artículo. A partir del The Game el grupo decae, y eso es así… Innuendo, sin ánimo de ofender a nadie, esta a años luz de cualquiera de sus álbumes del Queen I al The Game. Eso si, para mi si está bastante por encima de sus álbumes post-The Game y el artículo no lo trata así…

  23. Nunca me cansaré de leer reviews de mi banda favorita, especialmente si son tan cuidados como éste.

    Como todos tenemos una opinión, creo que hay algunas “desconocidas” que se quedan fuera de la lista pero que están en mi lista definitiva de grandes éxitos de Queen.

    Entre ellas destaco “Was it all worth it” tanto por los cambios de ritmo como por la propia letra y la grandiosa “It’s late”, con ese cambio a los 4 minutos y un final que me ponen siempre los pelos de punta y que hace que sea una de mis canciones favoritas cuando salgo a correr.

    Y ahí quedan You and I, My melancholy blues y……

  24. Pues yo debo ser rarito porque siempre he considerado a The Game como mi album favorito de su discografía. Digo mi favorito, no el mejor, porque mis gafas no son de hipster, claro. ¿Por qué me gusta tanto? Porque es el más eclectico de todos, toca todos los palos y cada canción es un puto single. ¿Qué más se le puede pedir a un disco? Tiene canciones de base piano-melódicas (the game, save me), otras rockeras con el clásico toque de May (Dragon Attack), deliciosas composiciones pop de Deacon (Need your loving tonight), otra concesión pseudo-heavy de Taylor (Rock it) o una de las mejores baladas de su discografía (Sweet away sweet sister). Y me he dejado sus dos singles más exitosos fuera, lo que da una idea de la calidad que tiene este disco que cada vez que repaso la discografía de Queen acabo escuchandolo de un tirón.

    Pero sí, estoy de acuerdo con que lo que vino despues bajó el nivel de la banda varios escalones. Solo se salvó el impresionante do de pecho de Innuendo.

  25. Muy buen recuento, concuerdo con se vuelve algo duro el autor con los discos de los 80 pero en fin, son gustos. De las canciones que qeudaron fuera (ni siquiera mencionadas en la introducción de los albunes) me quedo con My melancholy blues (notable acercamineto a sonidos del jazz), The dreamers´ball, the march of the black queen y Liar

  26. Muy buen artículo; lo mejor la lista de spotify que estoy escuchando en este momento.
    Los tres primeros álbumes son bestiales, pura dinamita con un sello inconfundible. ‘A night at the opera’ es una obra maestra y ‘A day at the races’ le va a la zaga, y a partir de ahí la crítica se empeña en desprestigiar cada nuevo trabajo. Yo no lo entiendo. A mí lo que me parece es que Queen es una de las pocas bandas en la historia de la música capaz de reinventarse en cada nuevo trabajo, pero sin perder jamás su sello inconfundible. Probablemente porque contaba con la voz más prodigiosa de la historia del pop-rock y uno de los tipos más inteligentes y carismáticos sobre un escenario.
    Es cierto que ‘Hot space’ chirría, pero, por ejemplo, ‘Under pressure’ me parece un tema enorme. ‘The game’ es redondo, y ‘The works’ tiene canciones buenísimas. ¿’Tear it up’ y ‘Hammer to fall’ no lo son?
    Me sorprende que el artículo pase tan de puntillas sobre ‘A kind of magic’, que contiene dos de mis temas favoritos de Queen: ‘Who wants to live forever’ y ‘Princes of the universe’. De ‘The miracle’ el solo de ‘I want it all’ me sigue poniendo la piel de gallina, y ‘Breakthru’ le pone las pilas a un muerto.
    ‘Made in heaven’ me entusiasmó al principio, pero visto con perspectiva ha perdido fuerza, en cambio ‘Innuendo’ me parece una obra maestra al nivel de ‘A Night at the opera’. Sigue siendo el mismo grupo, el mismo sonido, la misma voz y guitarra inconfundibles, inolvidables, pero ‘Innuendo’, desde mi punto de vista, lo interpreta una orquesta sinfónica. Es perfecto de principio a fin. Todas las canciones son fantásticas, empezando por la que da nombre al disco, que yo sitúo (aunque suene a sacrilegio) al nivel de ‘Bohemian Rhapsody’.
    Qué grandes eran!
    Saludos.

  27. Grupo-repelús por antonomasia

  28. Creo que el autor de este post tiene ciertos prejuicios hacia las baladas pop, pues se ha dejado algunas de las más famosas composiciones de Queen fuera. Vale que no hay que ponerse tiquismiquis con estos de las listas, ya que es solo una selección puramente subjetiva, pero siempre se ha considerado Love of My Life una de las principales canciones de Queen y quizas de las mejores canciones romanticas de la historia. Esta era una canción imprescindible en sus conciertos, la primera y quizás única canción-karaoke de su repertorio, pues Freddie dejaba que el público cantara gran parte de la letra mientras May a la guitarra acustica daba el único fondo melódico (por cierto Brian aprendió a tocar el arpa solo para la grabación de esta canción). Y siguiendo con las baladas, May dejó varias geniales en muchos discos, sobresaliendo 39´, otra de A Night At The Opera y que nunca faltaba en los conciertos de los 70. Ambas canciones que he señalado representan mucho más para Queen, tanto musicalmente como en su trascendencia como banda, que otras que se han destacado dentro de ese disco.

  29. Pingback: Bitacoras.com

  30. Si bien coincido con mucho del artículo, discrepo bastante con la crítica hacia el álbum Innuendo. No digo que sea perfecto ya que tiene algunos baches, pero realmente es un muy buen disco. Y lo de The Show Must Go On, decir que es realmente convincente, me hizo abrir mis ojos en señal de sorpresa. Pero bueno, lo que me gusta de la crítica es que no cae en esa onda “voy a criticar creyéndome un fenómeno”, y lo hace con respeto hacia una de las mejores bandas de todos los tiempos. He disfrutado el artículo…

  31. Estupendo! solo dire que conoci a Queen con el tema Want To Break Free, el inicio del video es delirante. Mercury era talento puro!

  32. Buenos recuerdos de Queen en este artículo. Los conocí con Gimme The Prize y Princess Of The Universe (BSO de Los Inmortales).

    Inolvidables los directos del Killers, Wembley (tanto el disco como la breve actuación del Live Aid) y el homenaje a Mercury después de su muerte.

    http://www.youtube.com/watch?v=4b9QB2zTY8k

  33. Emilio de Gorgot. Póngame a los pies de su señora. Pink Floyd, Queen… Estamos fumando fuera, cuando llegue el primer plato nos avisais ok? vente fuera

  34. El artículo está bastante bien, aunque discrepo rotundamente con el análisis a partir de The Game. Hay temas de Queen brillantes que no se han mencionado (Hammer To Fall, Princes of the universe, etc.) y álbumes gloriosos, como Innuendo, que se han menospreciado.
    Considero que hay cierta tendencia a poner las composiciones de Mercury antes que las de los otros: Deacon y May tienen canciones buenísimas que no aparecen.
    Me gusta que destaques esa primera parte de Queen. Muchos desconocen esos inicios tan rockeros.
    Un apunte personal. Es indubitable que Queen era en gran parte gracias a Mercury, pero musicalmente hablando, no hubiera sido posible sin las guitarras de May. Brian May es igual de importante que Mercury. La prueba está en los discos en solitario: los de Brian son más fieles al estilo de Queen.

    Una corrección: El hecho de que en The Miracle no pongan los nombres no se debe a que Mercury esté mal. Tras la gira del 86 se separaron porque cada uno tendía a poner sus composiciones por encima de las de los demás (ya sea para promoción de singles o en los conciertos) y eso había mermado la unidad del grupo. Por eso se dieron una pausa de 3 años y cuando volvieron firmaban con Queen, para evitar los protagonismos.

    • Bueno Jesús, yo creo que por las dos cosas: por un lado para cohesionar más al grupo, y por otra lado ya sabían que Freddie estaba muy enfermo (comunicó su enfermedad al resto de integrantes del grupo en 1987, y ya en los videoclips de “The miracle” se aprecia claramente que está más desmejorado). Esta es precisamente una de las señas de identidad del grupo: son 4 músicos diferentes, con 4 estilos completamente distintos, que ponen su talento individual al servicio de un grupo. Por eso Queen no es solo la voz de Freddie con la guitarra de May, es muchísimo más que eso….. su eclecticismo musical, más evidente a partir de “News of the world” sobre todo, viene precisamente por esto. Y que económicamente se repartieran la pasta entre los cuatro, en vez de que cada uno se embolsara los royalties que componía cada miembro individualmente como ocurría antes, no era moco de pavo.

      • Lo del nombre no es una opinión mía; aparece tal cual en una de las biografías de Queen. Lo de que esté enfermo es una mera opinión gratuita del que ha escrito el artículo.
        Estoy de acuerdo en que Queen no se reduce a la voz de Freddie y a la guitarra de Brian. Solo digo que para mí resulta tan indispensable la voz de Freddie como la guitarra de Brian, mucho más que la perfecta unidad rítmica Deacon-Taylor.

  35. Buen artículo. A mitad de los 80 Mercury editó en solitario: “I was born to love you” un tema super-hortera que parecía interpretado por la E.L.O., pro en el que Freddie, todo un profesional, echa el resto. El video-clip es fantástico. A destacar también la versión de “The Great prtender” de los Platters. Colosal Mercury.

  36. Para empezar, enhorabuena, Emilio!!!!!! Gran repaso de Pink Floyd y Gran Repaso de para mi la mejor banda de rock de la historia, (con permiso de nadie que pa eso tengo a Freddie en mis filas).

    Yo conocí a Queen con 9 años en su disco “The Words” que me introdujo en la música, me enganché totalmente con “A Kind of Magic”, Disfruté con “The Miracle”, Toqué el cielo con “Innuendo” y me jarté de llorar con “Made in Heaven”. Por eso te digo que estoy y no de acuerdo contigo.

    Cuando escuche el I, el II, Sheer Hear Attack, A Day in the Races y A Night in the Opera te doy la razón son sublimes “Jesus”, “Liar”, “White Queen (As It Began)”, “The March of the Black Queen”, “Brighton Rock”, “In the Lap of the Gods”, “Sweet Lady”, “The Prophet’s Song” (una de sus mejores canciones), “You Take My Breath Away” por no ponerlas todas son imprescindibles, es rock en estado puro.

    Pero aquí empiezo a discrepar, yo no veo un declive, veo una evolución, puede que no sean discos tan redondos, como los anteriores, pero haciendo música diferente siguen siendo los mejores “Spread Your Wings”, “Dreamer’s Ball”, “Save Me”, “Don’t Try Suicide” son sólo pequeños ejemplos de la genialidad de News of the World, Jazz (hilarante crítica la del Rolling Stone) y The Game. Casi todos estamos de acuerdo con el “bache” de “Hot Space”, pero “The Words” con “Hammer to Fall” y un final perfecto con “Is This the world we created…?”, “A Kind of Magic” con ese inicio de canción que tengo en mis llamadas del móvil (llamarme rebelde) “Gimme the Prize”, “One Year of Love” (balada de lujo) y “The Miracle” con “Scandal”, “Breakthru” y lo de “Innuendo” como ya han dicho muchos comentarios.

    No me extiendo más, no creo que el cambio de “estilo” le sentara tan mal ya que aunque siguieron creando auténticas maravillas. God Save The Queen!!!!

  37. Pingback: http://www.jotdown.es/2013/07/la-historia-de-queen-en-40-canciones/ « PENSACIENTO

  38. Me sorprenden dos cosas de los comentarios:
    1º- Que os metais con la selección de los temas diciendo si falta o sobra alguno; el artículo como opinión personal tiene exactamente la misma validez que vuestra opinión, con una diferencia, el autor se tomo la gran molestía de escribirlo y vosotros solo de valorarlo.
    2º-Innuendo, musicalmente tiene razón el autor, emotivamente para los fans de Queen entiendo el valor que se le da; pero tenemos que distinguir una cosa de la otra aunque pueda ser, en cierta manera, cruel.
    Gran artículo Emilio.

    • El álbum Innuendo, pese a sus baches como Delilah o All God’s People, es un muy buen álbum. Quizá ha sido demasiado sobrevalorado por ser el último disco en vida de Freddie, no llega a ser una obra maestra como A Night At The Opera. Ahora, lo que tú dices, no lo comparto en absoluto. Yo como fan que soy, aprecio el disco porque me parece que posee canciones de gran nivel (Innuendo, I’m going slightly mad, The show must go on, Bijou, These are the day of our lives). Aparte, decir que The show must go on es poco convincente o These are the days of our lives es buen tema por su video clip emotivo me parece completamente errado. Que a Emilio no le gusten (algo que es justificable) no ameríta que minimice temas de gran factura.

    • Lo que dices en el segundo punto contradice lo que dices en el primero.

  39. El videoclip de Radio Ga-Ga no solo es un videoclip interesante, es una recreación de Metrópolis, de Fritz Lang.

  40. “Queen y Led Zeppelin” en mi humilde opinion las mejores bandas de todos los tiempos (The Beatles, The rolling Stone, The Who, Pink Floyd, bandas a las que admiro y disfruto tambien, no me llenan tanto como mis dos amores del rock) Pues………….YOOO AMOOO HOOOT SPACE! Lo siento “rockeros cultos” O_o ¬_¬! mejor dicho Gente Aburrida sin ganas de vivir!!! Yo no pude evitar a los 12 años subirme a la cama con el peine y cantar como loco Calling all Girls, bailar Bad Chat y mucho menos cantar hasta el cansancio Under Pressure. A mis 19 años sigo cantando en la regadera Calling all Girls. No entiendo cual es el problema con este disco u otros Ok Ok que no es el mejor disco de Queen? obviamente NO pero de eso a que sea considerado vomitivo es totalmente deshonesto. Estoy de acuerdo en que los primeros discos son insuperables (mis favoritos: A Nigth at the Opera, A Day at the Races, Queen I, Queen II, Sheer Herth Attack, y por supuesto que Innuendo! aunque este ultimo no entre en los primeros). O soy raro o soy muy tolerante, pero a decir verdad yo disfruto CADA ALBUM de Queen y no me ando con prejuicios estupidos. En este momento me voy a escuchar The Milionaire Waltz y despues Body Lenguage. PD: Este es un ejemplo de mi reproductor de musica TODAS las pistas en estado aleatorio Immigrant Song-Led zeppelin, Ooops I Did It Again-Britney Spears, Like A Rolling Stone-Bob Dylan, Piece of my heart-Janis Joplin, Larger than Life-Backsstreet Boys, Beat It-Michael Jackson, Graveyard Train-Creedence, Wicked Game-Chris Isacc, Since i’ve been loving you-Led Zeppelin, Liar-Queen… Sean Felices!!! ja ja ja…

  41. Escuché por primera vez a Queen con doce añitos, con el disco The game, grabado en un cassete, cuando yo no tenia ni pajolera idea de música en general. Aquella experiencia no causó en mi ninguna reacción digna de destacar, el disco no estaba mal, sin más. Al año y medio, merodeando en una tienda, descubrí un vinilo…Queen I…seran los mismos tios? me pregunté. Al escucharlo no tenia claro si eran los mismos tios, pero flipé pepinillos con la escucha. Compré y escuché hasta la saciedad los demas LP, descubrí que sí eran los mismos tios que The game, me aprendí de cabo a rabo las letras y arreglos, caí en éxtasis al oir A night at the opera, me volví fanático de la banda, empecé a coleccionar singles y Lp de vinilo, eso durante años, pero durante esos años tambien empecé a escuchar otras muchas bandas y a meterme en la música en serio.
    A medida que salian nuevos discos de Queen en los ochenta y noventa me daba cuenta que el nivel iba bajando no en picado…pero casi, con algun tema molón de vez en cuando eso sí, y yo seguia comprando vinilos y singles, pero no porqué me gustase el contenido, sino por vicio coleccionista.

    Y hablaba con fans del grupo, intercambiabas buenos momentos, pero cuando veía que para ellos no existía nada más en el mundo, musicalmente hablando,( me recuerdan a los fans de Dire Straits jaja) y te encontrabas tipos que te decían que “Innuendo”era una obra maestra, comparable a los primeros discos del grupo o incluso superior, me entraban náuseas, sarpullidos y risas frenopáticas

    Así qué, amigos, soy un ferviente seguidor de la primera etapa de orfebrería musical de la banda, tolero positivamente con altibajos la etapa media, y considero mediocre en algunos casos hasta niveles ” hercúleos”, la última etapa, sintiéndolo mucho por mi queridísimo, amado y malogrado Freddie Mercury…y resto de la banda, claro

  42. Un grupo insoportable, pomposo, grandilocuente, sobrevalorado, repelente, inexplicable, atorrante y muy hortera

    • Si oiga, todo eso y mas, pero en alguno de esos calificativos está la clave de su encanto.
      Un fantastico cantante, todo entusiasmo, cantando chorradas que se te pegan al cerebro como un chicle al zapato.

      A diferencia de muchos otros grupos de su epoca, particularmente del rollo progresivo-sinfónico, igual de pomposos y vacios, pero de los que no se acuerda ni su padre.

    • No digas eso, hombre, ¿no ves que aquí escribe gente de verdad sabe de MÚSICA?, ¿gente que escucha ‘un poco de todo’ para demostrar su apertura de miras y su conocimiento contrastado?

      P.D.: Te han faltado grotesco o vacuo. Y habrá más…

  43. Buen artículo, aunque hay cosas que no comparto. Innuendo es un grándisimo disco. La canción Innuendo es en mi opinión, una de las mejores de la historia, y no sólo de Queen. De las pocas que más de 20 años después me sigue poniendo los pelos como escarpias. En mi opinión, los tres mejores discos fueron A night at the opera y Queen I e Innuendo. Y los más flojos Hot space, Flash, y Queen II. No obstante, decir que en mi opinión, el peor disco de Queen da mil patadas al mejor de muchos grupos populares de la actualidad. Freddie fue un crack.

  44. Vaya¡¡¡, ” otro fan” defensor de la teoría de Innuendo, como la mejor canció de la historia…noooo, por dios ¡¡¡

    Tan sólo con escuchar el delirio de momento flamenco-patibulario que nos ofrece May, con el sonido latoso de la guitarra electro-acústica con cuerdas de nylon del mercadillo, y que termina con ese fraseo emborronado, parece que tocado con guantes de jardinería, más cercano al ruido negro que a algo audible, ya merece ser considerada la peor canción del mundo, jajajaja

    • Una pequeña acotación, la cual demuestra tu ignorancia respecto a Queen y su música. El intermedio de Innuendo lo ejecuta Steve Howe, el guitarrista de Yes, no Brian May. La verdad, para alguien que dice escuchar a Queen desde tan pequeñito, esto lo dice todo…

  45. Por cierto, la peor canción de la historia es Radio Ga Ga.

  46. Salvathore, sin duda uno de los comentarios más ingeniosos, más razonados y mejor expuestos de cuantos he visto. Sin duda, eres uno de los mejores críticos del panorama musical de cuantos he podido disfrutar en vida. Tanto tu desparpajo como tu saber hacer son dignos de todo elogio, y sin duda alguna, me doy cuenta que en esta vida, todos somos contingentes, menos usted que es necesario. Vamos que te gustas tanto, que no te das por culo porque no llegas, ahora de música ni zorra idea q tiene usted. Ale majo, a seguir divagando con sus polleces…

  47. Disculpa pablo uru, tienes toda la razón respecto al dato del interludio flamenco- patibulario de Innuendo, es de Steve Howe, es un dato que conocía en el pasado, lo creas o no, y en su dia pensé que no era posible que un guitarrista de su talla dejase ese legado tan penoso. Pero lo que ocurre es que he olvidado ese dato hace mucho tiempo, de la misma manera que he olvidado hace mucho tiempo la mediocre música de los últimos años de Queen.
    Si algun dia te enteras quien tocaba las “castañuelas midi gran cola” en el septuagésimo disco de Yes, me lo comentas, será para mi una información de gran utilidad.

    En cuanto al señor ” vaya”, eres todo lo contrario que contingente con tu comentario respecto a mis autocapacidades penetrativas, comentario que sin duda me ofende mucho menos a mi, que a tí el que yo diga que Innuendo es una bazofia sin parangón en el reino musical…y animal.
    Pero tu reacción no podía ser otra, viniendo de un obcecado, fanático, corto de miras y en tu caso, cretino ” pedazo fan” de Queen.

    Adios, cacúmenes de la música

  48. Pingback: La historia de Led Zeppelin en 40 canciones

  49. Yo no voy a caer en la rectificación fácil de la lista de canciones, o a discutir la grandeza de los grupos. Entiendo el arte como la capacidad de provocar emociones, e imagino que todos no somos iguales, a unos unas a otros otras; a unos los Queen a otros, yo que sé, Los Smiths.
    Por mi parte sólo puedo decir que me siguen poniendo los pelos de punta, haciéndome reir, bailar, tocar la guitarra imaginaria, en fin, son arte (popular, pero arte).
    Una última sugerencia: Blues breakers, de Star Fleet Project. Eddy Van Halen y Brian May a las guitarras, o como siendo técnicamente mucho peor se puede sonar mejor y transmitir más.
    Saludos

  50. Pues yo, que pertenezco al lado hardrockero de la vida, creo los Queen son un grupo único e irrepetible. Freddie el mejor frontman de la historia del rock y su mejor voz. May un sonido inconfundible y un estilo personalísimo. Deacon un bajista tan contenido como exquisito y Taylor un batería a la altura del resto de componentes y un gran apoyo coral en los directos. Cuatro musicazos.

    He de reconocer que la etapa ochentera y posteriores no me interesa en absoluto (cuestión de gustos) pero también creo que una vez que lo has hecho todo no tienes porque seguir repitiendo la fórmula (como los AC/DC) hasta la extenuación y si te puedes abrir a otros públicos pues perfecto, conmigo ya cumplieron.

    En cuanto a los temas, está claro que cada uno tenemos nuestros gustos, pero si no están todos los que son sí que son todos los que están. A mí hay dos momentos del Live Killers que me parecen también muy reseñables: uno el Love Of My Life que mejora en mucho a la original en estudio y el Spread Your Wings que es una debilidad mía. Por ahí han nombrado también el ’39 y el Save Me… buff, es que son tantas…

    En cuanto a discos, nunca he comprendido la mala prensa del Jazz. A mí es el que más me gusta. Tiene de todo y es divertidísimo. Quizá su ligereza y su falta de pretensión puedan hacerle parecer un disco menor pero para mí es una obra maestra.

    Gracias por el artículo.

  51. Han sido muy grandes. Algunos temas han sido sublimes y otros no tanto, pero la totalidad de sus trabajos nos han sumergido en su universo sonoro, original, personal y diferente…No nos lleva a ningún lado entrar en discusiones sobre si este disco es mejor o ese tema es peor, yo veo todos sus discos como el todo de una gran obra y no se entienden unos sin los otros, lo importante es que todos tenemos nuestros favoritos y nos siguen estremeciendo. Los descubrí hace más de treinta años, desde emtonces los sigo y tuve la suerte de verlos en Madrid en el 86, ( no me gusta el nombre de fan -fanático?-) y no me canso de escucharlos… disfruto cuando mi hija de doce años, me pide cuando vamos en coche “ponme algo de Queen” y me doy cuenta de su grandeza e intemporalidad. Se han convertido en la banda sonora de mi vida. Gracias Freddie, May, Deaco, Taylor.

  52. Interensante….faltan, faltan muchas otras canciones que para mi fueron grandísimos temas, love of my life, is this the world we created, 39′, …y no estoy de acuerdo en los comentarios tan pobres que has hecho sobre RADIO GAGA, para mi , según épocas, mi tema favorito de la banda; o UNDER PRESSURE, …..ya les digo, podría añadir 30 grandes temas más…..y muchos, de los 80.

  53. No es un mal análisis, pero como todos, subjetivo. Desde mi subjetividad, añadiría tantos nombres: Nevermore, Lilly of the valley,Dear friends, You and I, My Melancholy blues, All dead, Sail away sweet sister, ´39, A winter´s tale, Mother love, Dreamers ball ( qué grande!!! ), One year of love, Was it all worth it, ….

  54. me gustó el artículo. tu selección me parece apropiada, pero dejaste afuera dos temas que yo hubiera incluido: Spread your wings y The miracle.

  55. Pingback: QUEEN: Bohemian Rhapsody, el mejor single de la Historia | MOMENTAZOS EN ESTÉREO

  56. Iba todo bien hasta que lei los conentarios de los ultimos discos.
    La verdad, hot space, the works, a kind of magic, the miracle e innuendo son buenos discos, con un estilo diferente. Hay que ser muy creativos y arriesgados para cambiar tanto. Las canciones en su mayoria estan sumamente bien compuesta: under pressure, i want to break free, radio ga ga, princess of universe y tantas otras son verdaderas joyas musicales de una alta calidad compositiva.
    Es dificil olvidar lo hecho antes, tambien soy mas fans de los 70, pero no creo que haya que quitarle meritos: the show must go on no es una cancion mas, es una obra de arte… y muchas otras.

    No puedo dejar de mencionar hermosas canciones como:
    Back chat, calling all girls, hammer to fall, it s a hard life, friend will be friend, who wants to lives forever, the miracle, headlong…

  57. Hola para mi hay dos canciones brutales tal como bohemian rhapsody que el querido amigo de Freddie, Elton John dijo que era la peor cancion que habia oido en su vida y que seria un fracaso absoluto ,y la otra es innuendo a la que yo cuando salió no me gustaba nada y ahora adoro

  58. muy buen articulo y en un pais tan musical como cuba q a la mayoria de las personas conozcan y les guste esta superbanda asi como a mi hija de 8 años ya es una bendicion .gracias por su legado y viviran para siempre en la historia de la humanidad como dioses inmortales.

  59. Fastántico artículo, yo les descubrí con 10 años y con Bohemian Rhapspdy de la mano lo cual resultó todo un cisma familiar en el año 75 y más viniendo de una niña que hasta ese momento lo único que escuchaba eran los payasos de la tele, afortunadamente tenía una familia que respetaba la libertad individual y que el día que cumpló 11 años le regalaron su primer cassete de Queen, “Una noche en la ópera”, creo que ese fué uno de los días más inolvidables de mi vida. Y una vez dicho esto, solo me queda añadir que como muy bien se ha dicho en anteriores respuestas esta lista es subjetiva, pero estoy segura que si cualquiera de nosotros la hubiéramos hecho también recibiríamos muchas respuestas no compartiendo nuestra opinión. Desde mi punto de vista no están todas las que son pero si son todas las que están, y aunque yo añadiría algunas más también digo que no quitaría ninguna de las publicadas pk estoy segura que gracias a cualquiera de las canciones mencionadas en el artículo alguna persona descubrió a Queen y a día de hoy sigue disfrutando de su música. Solo me queda añadir con respecto a sus directos, que soy una de las afortunadas que les vió en el año 86 en Madrid y puedo asegurar que su directo era más que brutal, simplemente no encuentro la palabra adecuada para definirlo.

  60. Después de leer todos los comentarios, para mí hay dos verdades indiscutibles: la grandeza de Queen, que ha enganchado a varias generaciones y que artículos como éste, más de 20 después de publicarse su último disco, son una nueva oportunidad de redescubrirlos. Bendita discusión la de si debe estar ésta o aquella canción, o si es mejor una época u otra del grupo. Yo los descubrí con la película de Los Inmortales y después con The Miracle, y para mí no hay un sólo disco de Queen que no tenga al menos una canción memorable. Siempre he lamentado no haber llegado a tiempo de verlos juntos en directo (cuando veo las imágenes del concierto Live Aid o las de Wembley se me pone la piel de gallina).
    Y puestos a cometer “sacrilegios” de esos imperdonables ahí va el mío: disfruté como un enano viendo en directo la última gira que hicieron con Paul Rodgers como vocalista, Brian May y Roger Taylor. Sí, ya sé que Freddie Mercury es insustituible, que John Deacon no quiso formar parte del experimento, pero escuchar en directo las canciones de mi grupo favorito fue una experiencia inolvidable.

  61. Para mí The Miracle es uno de sus mejores discos. Canciones como Scandal, Was It All Worth It y sobre todo The Miracle (con un video soberbio – la imitación de los niños es simplemente genial) me parecen a la altura de sus mejores canciones de siempre. Es además un disco muy cañero y a la vez muy melódico y bien elaborado. En resumidas cuentas, no estoy de acuerdo en que se hubieran acomodado. Si es por el número de muy buenas canciones yo creo que da paso a una etapa de madurez que de no ser por la muerte de Freddy nos habría deparado muchas otras piezas para recordar.

  62. No estoy de acuerdo. will rockyou si es uno de los mas grandes y mejores temas de Queen.

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