Arte y Letras Historia

La (verdadera) conquista del Polo Norte en catorce expediciones

"The Sea of Ice" por Caspar David Friedrich (1823-4), inspirado por la expedición de Parry en 1819–1820.
The Sea of Ice por Caspar David Friedrich (1824), inspirado por el relato de la expedición de Parry en 1819–1820.

 En 1845, dos navíos rompehielos de la Marina Británica, el Erebus y el Terror, parten de Inglaterra con el encargo real de alcanzar el Polo Norte. Van tirados por poderosos motores de vapor y acumulan provisiones para siete años. Sir John Franklin capitanea la expedición de más de cien hombres. Ni él, si sus barcos, ni su tripulación volverán a ser vistos jamás. 

* * *

A mediados del XIX, nuestro planeta estaba aún por explorar, pero entre todos los lugares ignotos destacaba el Polo Norte. El punto más septentrional del planeta atraía a los hombres más que a las agujas magnetizadas. Una región helada, inaccesible, despoblada, sin vegetación, sin caza, sin refugios, un lugar vacío de todo. Un lugar donde la vida se antojaba imposible. Un lugar desconocido, misterioso, oculto siempre a los ojos de los hombres. Ser el primero en alcanzarlo garantizaba la fama y la eternidad, y por eso la conquista del polo se convirtió en una obsesión.

Además, viajar al ártico tenía otro atractivo: ofrecía la posibilidad de encontrar lo extraordinario. En las mente de los exploradores estaban los relatos de Julio Verne sobre un volcán islandés que daba acceso al mesozoico centro de la Tierra; o las charlatanerías de Symmes, decoradas por Edgar Allan Poe, que demostraba con sus sofisticados cálculos cómo en el polo se abrían siete mundos interiores, de aire enrarecido, pero habitables. Hasta Charles Derennes acabó escribiendo sobre El pueblo del Polo, una próspera civilización de reptiles inteligentes que vivían ocultos en el ártico. Todas estas historias se sabían fantásticas, pero mientras nadie fuese hasta allí, había una posibilidad no nula de que el polo estuviese, efectivamente, habitado por reptiles educados.

Así las cosas, fue una doble búsqueda de la celebridad y lo extraordinario lo que nos llevó al Polo Norte. Una carrera enloquecida e infernal, que provocó naufragios,  fraudes, asesinatos, suicidios y hasta episodios de canibalismo. Este texto es un breve relato de aquella carrera, que como todas las empresas de su clase, contiene trazas de lo mejor y lo peor de los hombres.

* * * 

1. Atisbos de un mar polar abierto (1852). El comandante E. Inglefield acude al rescate de Franklin. Descubre el estrecho de Smith: una paso navegable en dirección al norte; su incursión induce a otros a pensar que es posible navegar hasta un teórico mar polar abierto, y desde ahí al mismo polo. 

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8 comentarios

  1. Espléndido artículo. Tomó nota del libro de Fergus, que no conocía. Tengo auténtica debilidad por las expediciones polares pero creo que mis preferidas son la de Franklin por trágica y la antártica de Shackleton por heroica.

    Es una fabulación, pero la novela de Dan Simmons «El Terror» es un bonito homenaje a Franklin y sus hombres.
    Gracias por este precioso artículo.

    • Me ha gustado el artículo si señor, es muy interesante todo lo que se puede estudiar del Polo Norte. Es increíble la sucesión de fechas que salen, casi casi pegadas una a otra (hay una que incluso se solapa) pero con diferencias escasas (sólo un barco, el de Nansen indica estar preparado para el hielo). ¿Qué les haría pensar que ellos si y otros no?

      La que comenta María a la antártica de Shackleton, ahí hay bastante controversia. Muchos dan a Shackleton como héroe pero hay un documental (salió en la 2 hace tiempo) que apunta a que el verdadero héroe fue Worsley que era el capitán.

  2. Pingback: La (verdadera) conquista del Polo Norte en catorce expediciones

  3. A colación, dejo aquí una tira cómica de la dibujante Kate Beaton, quizás la que más carcajadas me ha provocado de toda su obra.

    La tira está construida a partir de la versión de que a Peary se le considera el primer hombre en pisar el Polo, de una forma o de otra. Beaton lo acredita así en las notas más abajo de la tira. El fraude que insinua cómicamente la autora, es otro. En cualquier caso, la tira es divertidísima, como casi todo lo que hace Beaton :

    http://www.harkavagrant.com/index.php?id=208

    Buen artículo, Kiko.

  4. El libro de Fergus es genial. Algo carete, pero merece la pena el gasto.
    Gracias por el artículo.

  5. Precioso artículo, Felicidades Señor Llaneras, Usted tan singular como siempre. Gracias por la recomendación del libro de Fergus.

    https://www.youtube.com/watch?v=yO4Upp7IaYs

    Saludos.

  6. Pingback: La coronilla del Mundo, por Gerardus Mercator | imago scientia

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