Cine y TV

Cómo «Tiburón» cambió la industria del cine

steven-spielberg
Steven Spielberg. Fotografía cortesía de Universal Studios.

Hay buenas películas y hay obras maestras del cine. También hay películas que (incluso siendo malas) revolucionan el séptimo arte por cómo han sido producidas, por cómo afectan a los gustos del público o por cómo cambian los usos y costumbres del negocio. En muy raras ocasiones una película puede ser ambas cosas: una obra maestra, un hallazgo artístico, pero también un fenómeno que cambia paradigmas hasta entonces considerados inamovibles. Eso es lo que fue Tiburón, un antes y después en la forma que la industria del cine tiene de relacionarse con el público. Se habla mucho de La guerra de las galaxias y su influencia sobre la cultura del cine masificado, pero no fue la trilogía espacial, sino Tiburón, la que de verdad puso el negocio patas arriba. El primer blockbuster moderno que quizá siga siendo el mejor. En cualquier caso, cambió las reglas acerca de cuánto dinero se puede invertir en una película, de cuándo y cómo conviene estrenarla y de a qué tipo de público se necesita recurrir para recuperar la inversión. Rompió todos los convencionalismos porque fue una película comercializada a la desesperada después de haber multiplicado su presupuesto entre accidentes de rodaje y errores de planificación, arrancada de las garras del fracaso por la visión de un joven Steven Spielberg que, peleando contra todos los obstáculos imaginables, nos regaló uno de los más memorables títulos de las últimas décadas.

Una idea estúpida: el argumento de un tiburón que ataca a la gente

Pensé que eras mi amigo, ¿cómo me has hecho rodar esta película con peces? (Steven Spielberg a Sid Sheinberg)

La historia de Hollywood empezó a cambiar cuando el joven escritor Peter Benchley tuvo la revelación que le salvó in extremis de abandonar su renqueante carrera literaria. Escribir apenas le alcanzaba para sacar adelante a su familia y consideraba seriamente la idea de buscarse un empleo en cualquier otra cosa cuando un día, sentado en una playa, empezó a recordar las noticias que había leído años atrás sobre la captura de grandes ejemplares de tiburón blanco cerca de la costa. Empezó a imaginar qué sucedería si un único tiburón, actuando de manera inteligente, empezase a acosar a los bañistas de un pequeño pueblo marítimo. Creyó haber encontrado un argumento que podía convertirse en su nuevo libro. Excitado, le contó la idea a su mujer. Ella respondió con escaso entusiasmo: «Peter, es la idea más absurda que he oído nunca. Búscate otro argumento». Pero Benchley no pudo apartar su mente del gran tiburón blanco y, desoyendo el consejo conyugal, se puso a trabajar y escribió el principio de una novela, Jaws. Consiguió mil dólares como anticipo editorial y empezó a creer que su carrera literaria podía llegar a salvarse. Y se salvó. Cuando fue publicada, Jaws se convirtió en un enorme éxito de ventas.

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26 comentarios

  1. Pingback: Cómo «Tiburón» cambió la industria del cine

  2. Jose Naveira

    Pensaba que la frase del bote más grande era una improvisación del actor, que lo dice en el Making of.

    • Efectivamente, es una frase improvisada del actor Roy Scheider y de hecho, el propio Carl Gottlieb lo reconoce así y la dio como válida. Y después terminó siendo una frase usada socialmente como «argot» cuando una persona se enfrenta a una situación muy complicada.

  3. Jose Naveira

    Y por supuesto, gracias por este fenomenal texto de Emilio de Gorgot, parecía imposible decir algo nuevo e interesante sobre Tiburón y lo logra con creces.

  4. La frase «You’re gonna need a bigger boat» (Vas a necesitar un barco más grande) fue improvisada por Roy Schneider.

  5. Lo que más recuerdo es el pánico de ver, de repente, una cabeza saliendo por un roto en el casco de un yate hundido y mi hermana, a la vez, agarrándome por el cuello chillando como una loca.
    La vuelta a casa, de noche y cruzando un parque, fue espantosa. El monstruo acechaba…

  6. Pedro Pérez Illán

    Y las uñas de mi chica clavadas en el brazo. No me quejé.. ¡me permitió abrazarla!

  7. Grandísimo artículo!
    A mí Tiburón me pilló demasiado pequeño para verla en el cine, pero aún recuerdo el cague cuando la vi en la tele.
    Gran peli de aventuras y suspense. Tal como se indica en el artículo, la tensión se genera por lo que no se ve más que por el tiburón, que cuando aparece ya estás acojonado de lo que te vas a encontrar.

  8. Los de mi generación, que tuvimos la tremenda suerte de poder ver en el cine esa maravillosa película de aventuras y de tensión, le debemos al bueno de Spielberg esa maldita sensación de incomodidad cuando te bañas en aguas abiertas en el mar. A veces lo he comentado con gente, y siempre acabamos con lo de «Tú viste «Tiburón» de pequeño en el cine, ¿eh?».
    Sin embargo, yo la sigo viendo todos los años al menos un par de veces…

  9. Pedro Lopez

    Desde que la ves ir a la playa no vuelve a ser lo mismo. Pocas películas cambian la forma en que experimentas una actividad como lo hace «Tiburón».

  10. Excelente texto!. Recuerdo haber visto esta película en el cine por 1978, yo era un niño pero alimentó mi fantasía y mi imaginación con los «monstruos» en este caso el tiburón blanco. Por mucho tiempo evité el cine de Spielberg, estaba yo en mi época anti-sistema yanki!. Lo redescubrí con » Saving Privaten Ryan», otro portento, huelga decir que volví a ver Tiburón con otra mirada. Creó además que en su momento provocó tanta Psicosis a una especie animal como la que en su momento creó «Los Pájaros» de Hitchcock. Estoy de acuerdo que Tiburón es un fenómeno en un espectro más amplio que la franquicia de Star Wars (eso sí, la madre de todas las franquicias). Sólo un par de picadillos Emilio, te lo subrayo para efecto de tu estilo narrativo, en una parte escribes ‘para apoyar la jugada se APOYARON en una campaña publicitaria … ‘ . Y en 2 momentos aislados haces regencia a cantidades INGENTES de dinero o presupuesto. Lo que también suena repetitivo. Por lo demás te felicito, gran estilo y mucho trabajo de investigación reflejado en esta pequeña joya.

    • Ok. El mismo defectillo que te achaco a ti Emilio lo he cometido yo en mi crítica. Además, debe decir ‘creo’ en lugar de Creó. Y ‘pecadillo’ donde dice picadillo. Entre otras cosas. Saludos.

      • ¿Y el «Privaten» Ryan?. ¿Viene a ser soldado en Alemán?
        Perdón, no me pude resistir…
        Por mi parte, Tiburón fue la primera película calificada como Prohibida para menores de 14 años en que me colé en el cine con 11 años. ¡Dios mío, no logré dormir por días!

        • Tengo la excusa del autocorrector si me permite. A mí me pasó igual, me colé al cine siendo menor de edad, no le cuento como la pasé después de ver el Exorcista!.

          • Max Rockatansky

            ¿Realmente consideras necesario hacer mención a esos pecadillos? El autor, como todos los de este maravilloso magazine, nos ha entregado un expléndido artículo, largo y trabajado a fondo, como otros que nos encontramos a diario sobre multitud de temas. Gratis. Pero parece que no es suficiente para ti, que te sientes en la obligación de recriminar que el texto cuenta con un «apoyar» de más. En mi opinión, eres tú quien debería apoyar menos este tipo de «pecadillos» tratando de ser un poco más justo con lo que quienes hacen posible esta web te brindan a diario.

          • Max Rockatansky

            ¿Escribes en algún medio? Si es así, ¿podríamos leer algo de lo que hayas escrito?

            • Hola Mad Max. No entiendo tu ofuscación, y es una lástima que sea a toro pasado, si conoces el sentido de la frase. Es que no sé que resorte se ha movido en ti para que reacciones con tal ánimo. Tengo casi por seguro que el autor de éste escrito de algún modo agradece lo que he mencionado porque tiene el criterio para aceptar una crítica que en nada menoscaba su buen hacer estilístico. Algo que te es ajeno a juzgar por tu diatriba.

  11. Esteban Lúdicomontaraz

    Emilio de Gorgot lo ha vuelto a hacer: ha publicado un artículo interesante, divertido e informativo. Que no vuelva a pasar o lo echamos a los tiburones!!!

  12. Probablemente LA PELÍCULA en lo que a servidor respecta; De nano llegué a aprenderme los diálogos de tantas veces que la ví.

    Increíble doblaje el original, por cierto; Voces con auténtica presencia y carisma, acordes a los actores que se ven en la pantalla. Está el componente nostálgico de haber conocido el filme así y tal pero, aunque desde hace mucho tiempo prefiero ver una peli subtitulada, los actores de doblaje hispanos se salieron aquí.

    • Gran doblaje original, a pesar de lo que puedan decir los puristas de la V.O. Qué chasco cuando me compré el dvd y comprobé que les habían cambiado las voces a los personajes.

  13. Se culpa a Speielberg y Lucas de la infantilización del cine de finales de los setenta para acá. Hay algo de verdad en esa afirmación, pero hasta donde yo sé «Tiburón», «La guerra de las galaxias» y «En busca del arca perdida» son buenas películas. Que luego destajistas varios hayan rodado un montón de morralla a golpe de efecto especial y escasa sustancia no es culpa de esos dos amigotes.

  14. Excelente nota

  15. JuanMiguel

    Pecado mortal omitir la historia del ‘Indianapolis’ y Quint, cortesía de John Milius. En cuanto a la frase del barco más grande, sería «necesitará» y no «necesitaréis», se la dice Brody a Quint.

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