El cemento armado es una musa honesta y útil, y quizá en manos de un arquitecto genial sería admirable; pero cuando se desmanda y se siente atrevida, como una cocinera lanzada a cupletista, hace tales horrores, que habría que sujetarla y llevarla a la cárcel.
Pío Baroja, escritor (1872-1956)
Pensaba comenzar siendo moderado y citarlo como “uno de los mejores”, pero no sería fiel a la verdad, así que proclamo que Félix Candela es el gran arquitecto español del siglo XX. El impacto estético de decenas de sus obras sigue vigente hoy en día cuando rondan en algún caso los sesenta años de antigüedad. Lo que me sigue sorprendiendo es el desconocimiento de su trayectoria profesional en España, en cierto modo justificado porque desarrolló la mayor parte de su carrera en México, así que me veo en la obligación moral de acercar su figura a nuestros lectores incidiendo sobre todo en sus trabajos en el país centroamericano.
¿Que no es el mejor? Puedo entrar a discutirlo, pero eso no significa que deje de tener razón. Obviando las aplastantes razones cronológicas, ya que Candela nació y murió a lo largo de dicha centuria (la machada la he dicho yo, así que la acoto como quiero), imagino las propuestas mayoritarias:
- Antoni Gaudí. Debe la mayor parte de su reconocimiento a una sola obra, la inacabable Sagrada Familia: siendo honestos, ni el más firme defensor del arquitecto barcelonés se atrevería a sostener que la fama de Gaudí sería siquiera la mitad de la actual de no ser por esa catedral, por otra parte, excesiva y hortera (esto último no solo lo digo yo). Y si alargamos el círculo de exclusión a las obras que hizo en Barcelona, ¿qué queda? Eso sí, en un mundo alternativo, donde nunca ocurrió el 11-S ni el accidente del Hindenburg, Gaudí construyó un rascacielos en Manhattan. Pero no vivimos en ese mundo. (1)
- Santiago Calatrava: me ha aconsejado mi abogado que no hable en un tiempo, que lo deje estar, que bastante he dicho ya.
En cuanto a los Bofill, Moneo, Fisac… no, no; es que Candela es otra cosa. Candela es cosas como esta:

Antes de nada, familiaricémonos con palabras raras como antifunicularidad
Para el diseño de alguna de sus obras, Gaudí utilizaba un ingenioso sistema para simular un modelo a escala de la estructura, que consistía en colgar diferentes pesos de una tela, recubrir la forma resultante con escayola a la que dejaba fraguar para, posteriormente, retirar las pesas y “dar la vuelta” a la tela rigidizada, dando lugar a formas similares esquemáticamente a las torres y cúpulas que caracterizan al arquitecto catalán. Se trata del ejemplo físico más claro de la relación especular entre funicularidad y antifunicularidad. El concepto funicular proviene del término latino funiculus, que significa cuerda delgada. (2)
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Señor Domosti: En primer lugar le aclaro que, en la lectura de su artículo, solo he llegado al punto donde habla ud. de Gaudí. Y he parado porque me he quedado estupefacta.
Señor Domosti ¿es necesario vituperar a un artista para ensalzar a otro? Ese Miguel Angel, que artista más mediocre, Rafael, ese sí que tenía talento.
A que suena ridículo.
Dice ud. que la fama de Gaudí se debe solo a la Sagrada Familia, no es cierto, pero aunque así fuera sería una fama muy merecida. No le hago una lista de las obras de Gaudí porque puede encontrarlas en Google con facilidad, es más, si es ud. arquitecto seguro que las conoce, y si las conoce, no puedo comprender que las desprecie.
Cita a Azúa, Azúa critica la reconstrucción de la Basílica, pero no la obra principal, proyecto y primeros años de Gaudí.
Una lástima que un artículo que, por el vistazo que le he echado, parece muy elaborado, nazca perjudicado por un párrafo tan poco acertado.
Estimada Veva:
Inquietado por sus agudas observaciones, he vuelto sobre mis pasos releyendo esa primera parte que hace que se la lleven todos los demonios. Espero que no se sorprenda si me atrevo a decir que pone palabras en mi boca que no se ajustan a la verdad, fácilmente demostrable con solo hacer un par de corta-pegas:
Veva: «Dice ud. que la fama de Gaudí se debe SOLO a la Sagrada Familia»
Un servidor: «Antoni Gaudí. Debe LA MAYOR PARTE de su reconocimiento a una sola obra, la inacabable Sagrada Familia».
No insultaré su inteligencia con un ejemplo, ya que entiendo que ha sido un inocente desliz.
En cuanto a lo que usted denomina “vituperar a un artista para ensalzar a otro”, en primer lugar creo que es más honesto adelantarme a las posibles opiniones en contra (objetivo en el que he fracasado miserablemente, al parecer) que sentenciar directamente que Candela es el mejor porque lo digo yo y punto. Además, he adelantado que estoy dispuesto a discutirlo, que es lo que animadamente estamos haciendo. Por otra parte, no es justo decir que los Beatles es el mejor grupo de música del siglo XX sin mencionar, siquiera de pasada, a los Rolling Stones; o análogamente, Pelé, Maradona y viceversa.
Obviando esta disparidad de opiniones, asumibles desde el respeto mutuo y la cordialidad, le animo a que lea el artículo completo (y su futura continuación) no ya por mí, sino por Candela, que él sí que lo merece. Que este viejo carcamal (yo) no sea obstáculo para que usted aprecie o descubra la obra de tan insigne personaje. Y también, que me suspenderán de sueldo (pero no de empleo) si se convierte usted en una lectora de Jot Down desencantada.
Siempre suyo
Octavio
PD. Solo una cosa más: Hola, soy Octavio Domosti y ME GUSTA la obra de Gaudí. Pero me parece de vergüenza lo que están perpetrando en su nombre en el solar de la Sagrada Familia.
Estimado Octavio:
Créame que me gusta la ironía y a menudo la uso, así que me ha gustado mucho su respuesta y aún más que baje usted desde la altura de su columna para responderme.
Disculpe ud. mi error en una palabra que en nada afecta al sentido de mi crítica.
Me gusta que le guste la obra de Gaudí, disculpe si interpreté mal su texto, al leer que calificaba a la Sagrada Familia de hortera, y creí que la despreciaba.
Espero que si JotDown le suspende de sueldo no sea por mi culpa. De cualquier forma creo que con lo que pagan no se verá muy afectado.
Un saludo,
Genoveva
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es refrescante y reconfortante observar cómo, casi cada día, se logra un nuevo récord en densidad de pedantería y orticracia.
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He de decir que de toda la plaza de Colón (Madrid), que no es santo de mi devoción más que por ser la única verdaderamente amplia de la ciudad, las setitas cementiles que tanto gustan por aquí siempre me han parecido una maldita aberración estética, más que el enchufe del edificio de la otra esquina. No sé si serán hypars o engendros arbóreos rocosos sin ninguna excelencia matemática o física, la cuestión es que aunque lo hicieran, son estéticamente insultantes.
El artículo me ha gustado pero creo que se haya en el punto justo y malo en lo referente a términos técnico. Hay mucho término matemático que a la gran mayoría le sonará a chino* y que conseguirá que, ipso facto, pasen a la lectura diagonal por lo que no habrá tenido ningún sentido escribirlo y publicarlo. Me parece que esto está causado por la devoción por lo que se expone pero si se utilizan estaría bien desarrollarlos un poquito más para que el mensaje llegue a más gente o suavizarlos o avisar o algo.
Y ya que estoy siendo claro y simplón: la Sagrada Famlia son churretes de playa y el dragón piscinero del parquecito es de tienda de souvenirs (artículos de coña). Y el tío, ahí, endiosado. Venga ya. Cada noche sueño con un mal cálculo del ingeniero de turno y que se abra un socavón anticonsagraciones.
Propongo un artículo para un futuro lejano: El verdadero papel de los oscuros e ignotos ingenieros de caminos en la arquitectura tormentosa de nuestros días.
*Me baso en la mediocridad de la sección de ciencia para calificar a la mayoría de los lectores como más de letras que de ciencias. Lo de coseno hiperbólico habrá hecho que más de uno haya estado a punto de llamar a un exorcista 2.0
Solo una pequeña colaboracion:
No critico el proceso de diseño ni la reutilizacion de tipologias anteriores, que me parece elogiable en un arquitecto hoy en dia. Lo que realmente me molesta y me resulta desagradable es la falta de reconocimiento. Estos «grandes» arquitectos, ganadores de premios Pritzker y millonarios, deberian aparcar su ego y tener la suficiente humildad de reconocer sus fuentes.
Con una simple busqueda en google y 5 minutos de lectura uno puede encontrar lo siguiente:
http://ghlarrosaamasf.blogspot.com/2011/05/foster-vs-williams.html
http://www.stepienybarno.es/blog/2009/05/29/de-norman-foster-a-felix-candela-pasando-por-amancio-williams/
Que tengan un buen dia, saludos.
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Emocionante!
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Muchas gracias por el artículo. Imagino que una de las fuentes, aunque no las cita y estaría bien, es el discurso de recepción del doctorado Honoris Causa que recibió Félix Candela por la UPM en su ETS de Arquitectura de Madrid. Reconozco que siendo ingeniero, este arquitecto despertó mi vocación estructural. Si no tiene el documento, pídamelo, porque es uno de los más deliciosos escritos, por su carácter humano, que se pueda leer.
Si por el contrario quiere escucharlo con un comentario introductorio muy pertinente, mientras da un paseo, puede hacerlo en el siguiente enlace:
https://www.ivoox.com/felix-candela-1994-una-leccion-vida-audios-mp3_rf_30052957_1.html