Arte y Letras Historia

La historia que no quisieron contarnos (I)

industria

Parte primera: la emancipación de las mujeres. ¿Es necesario un nuevo feminismo?

Monica Bellucci decía hace poco en una entrevista en el suplemento de moda de El País que conocía «lo que es ser mujer en un mundo en el que primero perteneces a tu padre y después a tu marido». Esas palabras las podía haber pronunciado una mujer del siglo XIX, o una mujer del siglo XX, pero las pronuncia una mujer del siglo XXI. No se refiere a los años 60, donde se cuestionaron profundamente las relaciones hombre-mujer, se refiere al 2013. Esas palabras pueden parecer un anacronismo, pero son la más rabiosa actualidad.

¿Es necesario un nuevo feminismo? Últimamente he visto esta pregunta planteada en diversos periódicos y revistas. Yo voy a añadir mi granito de arena. Pero esto no es artículo de opinión sino un artículo de historia, aunque todos los artículos de historia en el fondo sean artículos de opinión. Pero dejen que me explique…

Hace poco releía un libro de texto para bachillerato de la editorial Castellnou (el libro es para alumnos catalanes y está en catalán) y me topé con estos párrafos, que me permito traducir:

Las organizaciones obreras también se mostraron contrarias al trabajo femenino, sobre todo durante el sexenio revolucionario, cuando la modernización de la maquinaria (selfactinas y continuas) se generalizó por todas partes y los fabricantes sustituyeron a los hombres por la mano de obra barata femenina e infantil.

Fue entonces cuando los trabajadores se movilizaron: en 1868, en Igualada consiguieron el despido en masa de las mujeres de las fábricas, y en 1870 los obreros de una fábrica en la ribera del río Balsareny se negaron a enseñar el funcionamiento de las selfactinas a las mujeres, para no ser sustituidos por ellas. Ese mismo año el movimiento anarquista se mostró contrario al trabajo de las mujeres en el congreso que tuvo lugar en Barcelona, aunque dos años más tarde, en el congreso de Zaragoza, reconoció el derecho de las mujeres al trabajo asalariado.

Este texto se puede discutir, ya que es el texto de los autores del libro (justo es nombrarlos: Francesc Comas, Josep A. Serra y Rosa Serra). Lo que no se puede discutir, porque es un documento histórico, es el texto que viene a continuación y que complementa las palabras de los autores. Me refiero a un escrito de queja recogido por la historiadora Mary Nash en su estudio La dona obrera a la Catalunya contemporània (Més enllà del silenci. Les dones a la història de Catalunya, Barcelona, Generalitat Catalana, 1988), parte del cual dice:

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18 comentarios

  1. Supongo que la conclusión a todo esto viene en la parte (II) porque no me he enterado de nada.

  2. Pingback: La historia que no quisieron contarnos

  3. chapeau, sr. Vila

  4. A la Anábais del autor le sobra un cero. Es «la expedición de los diez mil» no de los cien mil – si hubieran sido cien mil habrían conquistado Persia.

  5. Gran artículo y reflexiones muy necesarias.

    «La tolerancia y la democracia van unidas», por desgracia la Historia no siempre la escriben de forma objetiva.

    Triste que en pleno Siglo XXI, Mónica Belluci lleve toda la razón al denuciar «lo que es ser mujer en un mundo en el que primero perteneces a tu padre y después a tu marido».

  6. Lo mismo digo, no me he enterado de nada.

    Apuntar un par de cosas: Cuando las mujeres consiguieron (o mejor dicho, cuando se les dió) el derecho a voto en España, en sus primeras elecciones votaron en masa al partido que se había opuesto al sufragio femenino.

    Y dos: lo de que para los griegos fuera normal la homosexualidad y que muchos adultos adoptaran efebos de 15-16 años para «educarlos» es una leyenda urbana. La homosexualidad estaba castigada y hasta penada con la muerte en prácticamente todas las ciudades de la Grecia antigua.

    • Disculpe, pero eso que dice es totalmente falso.
      Si me pusiera a citar todos los testimonios escritos de prácticas homosexuales en la antigua Grecia (y en Roma) podría escribir un texto muchas veces más largo que este post.
      Seguramente el libro más completo sobre la sexualidad en la antigua Grecia es del historiador alemán Werner Krenkel, Naturalia non turpia. Sex and Gender in Ancient Greece and Rome. Actualmente, y por desgracia, sin traducción al español.

    • ¿Y el holocausto judío también es una leyenda urbana?
      Pero en Grecia había muchas polis y pasa por muchos momentos históricos. ¿Te refieres a la condena a muerte de Socrates? Le tenían una manía que ni te cuento…

      • Si hubo un holocausto pero no solo judío, sino también un holocausto de discapacitados, un holocausto de negros, un holocausto comunista, etc., ya que también hubieron mas victimas aparte de los judíos.

        ¿Y el holocausto palestino también es una leyenda urbana?

    • Ah… ¿Y dices que las mujeres votaron en masa al partido socialista?, porque la socialista (radical-socialista) victoria kent también estaba en contra del voto de las mujeres, porque decía que iban a votar a la derecha. En contra del voto femenino había gente de todos los bandos.

  7. Bravo por el artículo. La manipulación de las palabras es una de las cosas más peligrosas que hay, y lo estamos viendo continuamente. Una de las peores cosas que le ha pasado a la democracia últimamente (y mira que le han pasado cosas malas) es la creación del concepto «mayoría silenciosa». Me dan escalofríos solo de pensar la cantidad de barbaridades que se pueden justificar gracias al concepto «mayoría silenciosa».

  8. Una pobre mujer que trabaja en un fábrica de Tailandia 18 horas diarias, debe mirar a las europeas (a Monica por ejemplo), norteamericanas, etc, y flipar en colores.

    • Ahá… pero un pobre hombre que trabaja en una fábrica en Tailandia 18 horas diarias sigue siendo más libre que la mujer que hace exactamente lo mismo que él… supongo que la queja es esa…

  9. Me ha encantado el articulo, sobre todo la ultima parte; quizas porque de un tiempo a esta parte a mi tambien me parece que las palabras han empezado a tener varios significados y han aparecido otras nuevas que son ciertamente escalofriantes.. «productividad», «mercados»… que en mis oidos significan exclavitud, mafia…. «estado de bienestar»; dictadura economica… y asi.

  10. Aquí hay muchas ideas mezcladas de manera completamente innecesaria. Sé que la política de Jotdown es hagamos artículos más largos que nadie…pero hubiera sido mucho mejor trocearlo. Más centrado, más interesante, mejor contado.

    Una mujer en Berlín es un libro brutal.

  11. Jordi Sabaté

    Muy inteligente, muy leíble, muy recomendable. De muy peligrosa (ambigua) interpretación.

  12. «Vamos… que el problema de que las mujeres trabajen en las fábricas no son los sueldos ínfimos, el trabajo extenuante y las malas condiciones higiénicas y sanitarias, la absoluta falta de derechos laborales, etc., sino que estas mujeres se vuelven orgullosas y arrogantes y se atreven a llamar vagos y gandules a sus maridos. ¡Cómo demonios podemos tolerar algo así!»

    Buff, confundes causa y consecuencia, las mujeres trabajaban en la fábrica Y el trabajo era extenuante.
    Siempre es un placer leer a gente de letras, pero es que no os centráis nunca en las causas últimas.

    • alfonso vila

      Una cosa es el trabajo de la fábrica, terrible para todos, pero sobretodo para los niños-as, y otra cosa es las consecuencias sociales (bastante imprevistas, como suelen ser siempre en estos casos) de la incorporación de la mujer al mercado laboral (en este caso a las fábricas). De eso hablo aquí, con un cierto y creo que evidente sarcasmo. Si no me he expresado bien lo siento. Seguiré intentando hacerlo mejor.
      Gracias por leerme.

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