
Si veinte años no es nada treinta serán poco más. Y sin embargo cubren casi media historia de la NBA. Treinta son los años que David Stern ha estado al mando. Treinta y ocho los que ocuparon sus tres cargos precedentes —Maurice Podoloff (1946-63), Walter Kennedy (1963-75), Larry O’Brien (1975-84)—, honorables señores cada uno de los cuales fue fiel producto de su época.
Stern, en cambio, admite la doble condición de coetáneo y precursor, de conservador y visionario, de presente y futuro si es que alguna vez comprendió su tarea de manera diferente.
La fortuna y David Stern fueron siempre de la mano. El brillante abogado neoyorquino graduado en Columbia al que la prestigiosa firma Proskauer Rose echó el lazo tan pronto pudo ejercer, tuvo suerte desde el principio. De la mano del viejo O’Brien, al que los tiempos rebasaban tal vez porque nunca logró superar la muerte de JFK a cuyo ascenso a la presidencia contribuyó como director de campaña, Stern asumió el cargo en el momento en que alguien tocado por la varita divina debía hacerlo. El 1 de febrero de 1984 la NBA tenía exactamente todo lo necesario para hacerla estallar. Pero nadie daba un centavo por aquel tipo pequeño con gafas que remataba su aspecto anodino con un bigote ridículo.
Acaso fuera cuestión de ponerse manos a la obra.
Pocos días antes el joven Stern había visto materializada en el All Star la idea por la que tanto había insistido al viejo jefe desde que lo viera hacer en la ABA. Añadir actuaciones al fin de semana de las estrellas. «¿Has visto lo que hacen esos chicos? A la gente le encanta. ¿Por qué no hacemos un concurso?». Y los mates vinieron así como a bautizar una era.
Con Stern nació el formato moderno de playoffs concediendo por fin la merecida relevancia a la primera ronda. Y como predestinado el resultado no se hizo esperar. En ella cayeron los vigentes campeones Sixers a manos de los Nets, el maltratado equipo del estado donde Stern se había criado. Pero dos semanas después el recién llegado denegaba el recurso de los Nets por lo que estimaban una irregularidad del reloj en la jugada decisiva de su posterior eliminación ante los Bucks.
No era preciso más. En apenas dos gestos Stern delineaba ya la que sería su futura línea de actuación, su creatividad y firmeza en gestión política, de una autoridad muy precisa.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Muy buen resumen del papel de David Stern.
Aún hoy en día cada vez que hace una aparición pública es sometido a silbidos del público. Recuerdo el último draft de novatos, cuando apenas le dejaron hablar. Pero no hay duda: conforme pase el tiempo todos se darán cuenta de lo que ha hecho este hombre por NUESTRO deporte.
Grande Gonzalo y grande David Stern.
Pingback: David Stern se despide de la NBA tras 30 años de comisionado | NBAesp
Tuve la oportunidad de asistir a la ultima conferencia de prensa de Stern en el Media Day de la gira de Londres. Fue conjunta con Silver. Stern, curtido en mil batallas, no se dejo intimidar ni un poco. Adam Silver me parecio que tenia un aire naive por su falta de exposicion ante las camaras. No se desvio un milimetro de David Stern salvo en la posibilidad de quitar las divisiones y dejar que el Este y el Oeste sean mas justos. Tuve la ocasion de hablar unos minutos a solas con Silver y me parecio agradable, cercano u correcto. A ver cuanto le dura en la jungla. Ah! y Stern se llevo mas animos y firmo mas autogrados que cualquiera de los jugadores.
Os dejo unas fotos y el Media Day visto desde dentro por si os interesa
http://dokodemodoorblog.com/2014/01/20/viviendo-la-gira-nba-londres-2014-desde-dentro/
Estos son algunos puntos negros sobre la gestión de David Stern en la liga: 1) los años de esplendor absoluto fueron los 80, y ya han pasado unos cuantos años de eso. 2) La calidad del baloncesto ha empeorado notablemente: si antes la «clase media» era lo que distinguía el excelso baloncesto NBA, hoy día sigue habiendo superestrellas pero el bajón de la clase media es harto evidente, lo cual ha favorecido la llegada de jugadores europeos, con muchos más fundamentos y técnica que los americanos. 3) Tiene que ver con lo anterior la voracidad de la Liga, que ya no respeta los períodos de formación universitarios. Con Stern hemos visto a muchachos de 18 años debutar en la NBA, con éxito en algunos casos (Kobe) y desastres en la mayoría dada la escasa preparación psicológica y técnica. 4) Se ha favorecido el gigantismo de la liga, con muchas franquicias inoperantes, deficitarias y sin tradición, todo por el negocio. No todo el panorama es luminoso. A mí el personaje no me produce ninguna simpatía, y como en muchos pabellones yo también lo silbaría. Por algo será que lo hacen quienes lo padecen allí
Pingback: Jot Down Cultural Magazine – La encantadora agenda de Silver
Pingback: Inocencia y salvajismo en Darryl Dawkins - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: 17 de Febrero ¿Qué sucedió un día como hoy? - Punto y Coma
Pingback: Inocencia y salvajismo en Darryl Dawkins