La cita es en la librería Tipos Infames de Madrid, un buen principio para hablar de libros y de las cosas que se mueven alrededor de la cultura, como la vida. Íñigo Domínguez es tan de Bilbao que nació en Avilés porque sus padres estaban de paso. Vive en Roma desde 2001. Tiene cuarenta y un años y mucha suerte porque pese a la crisis que zarandea al periodismo, su medio (El Correo y el resto de los periódicos del Grupo Vocento) le mantiene en primera línea en una ciudad extraordinaria que tiene puesta una vela a dios (Vaticano) y otra al diablo (Quirinale), sin que se sepa dónde está la frontera. Trece años, varios presidentes, innumerables escándalos, muchos ministros y tres papas le han convertido en uno de los periodistas que mejor comprende Italia más allá de los estereotipos en los que se queda la mayoría. Domínguez es un experto en la Mafia y en Silvio Berlusconi, dos asuntos que no siempre viajan separados. Acaba de publicar un libro llamado Crónicas de la Mafia (Libros del KO), pero no vamos a hablar de él, sino de Italia, o lo que surja.
¿Se parece España a Italia, tenemos algo que ver?
No nos parecemos nada. Es lo que uno descubre cuando llega a Italia. Pero desde que estoy allí he visto cómo España se italianizaba en lo malo; cómo se degeneraban la sociedad, las costumbres y la política con la corrupción. Veo lo que antes veía en Italia y pensaba que en España no pasaba. Y pasa, o pasaba y no lo sabíamos. Quizá no estamos tan lejos, o tal vez nos estamos pareciendo poco a poco. Cuando llegas a Italia ves un país que tuvo un momento de oro maravilloso: los años cincuenta y sesenta con el boom económico, cuando el país se puso en pie, se construyeron carreteras… Después no se hizo más. Se quedó parado. No hubo mantenimiento. Todo ha ido envejeciendo, estropeándose y ahora se cae a trozos. En España hemos tenido también ese momento de construir autopistas, aeropuertos y palacios de congresos. Si cuando se acaba el dinero no lo mantienes, empieza a desconcharse. Puede que en unos años estemos igual. El momento de despegue es muy emocionante. Luego viene la gestión de ese bienestar, que es lo difícil. En Italia, después de estar en lo más alto todo ha sido cuesta abajo, un declive progresivo que percibes en todo.
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Pingback: Íñigo Domínguez: «Si vas a Italia con tus cojones por delante te comen con patatas sin que te des cuenta»
Qué buena entrevista. Enhorabuena.
Muy interesante entrevista.
Me ha gustado la entrevista, el titular me parece un poco zafio y que no está a la altura del contenido.
Cierto, el titular desmerece bastante.
He empezado a leer por encima y he terminado leyéndomela entera. Gran entrevista.
Buenísima entrevista a alguien totalmente desconocido. El titular, brillante, me ha hecho leerme la entrevista.
Iñigo no es tan desconocido. Lo que ocurre es que todo lo que no pasa en Madrid no existe. Y, con los periodistas ocurre lo mismo.
Fuera de Euskadi, es un completo desconocido.
Pero como tú no eres una centralista madrileña, seguro que conoces el nombre de todos los corresponsales de los diarios andaluces, gallegos, catalanes, valencianos, etc. Verdad?
En Salamanca le conocemos muy bien, y no somos Euskadi.
Es corresponsal de todos los periodicos regionales del grupo Vocento, nada menos que doce de toda España. Líderes en sus zonas. Tiene razón Isabel. cuando nieva en Madrid nieva en toda España, aunque en el resto haga sol. Íñigo es un gran corresponsal. De hecho, creo que es el mejor corresponsal en Italia de la prensa española
Total, que los italianos vienen a ser como los asiáticos de Europa, nunca directos, siempre con rodeos y dobleces intentando metértela doblada. Pues qué bonito, ¿no? Espero que esta sea una generalización con poca base como tantas se hacen al cabo del día en todo el mundo. Porque personalmente, yo no veo esto como una virtud sino como un comportamiento reptiliano. He dicho.
Cierto, no sé qué es peor: si la franqueza brutal de los españoles o la hipócrita «finezza» de los italianos.
Para franqueza los alemanes. Lo de los italianos no lo llamaría hipocresía, simplemente tratan de conocerte antes de negociar. A mí, lo que describe de los italianos me ha recordado más a los árabes.
En España no todo el mundo es tan directo. Piensa en los gallegos (y tenemos uno al mando) que al igual que generalmente los portugueses (salvo casos clínicos como Mourinho) no plantean de manera habitual lo que quieren de forma abierta.
Lo bruto no siempre conlleva franqueza, y la «finezza» no es siempre hipócrita.
La formas si no se cuidan, se pierden. Y cuando se pierden las formas, es más fácil empezar a perder el respeto al prójimo.
El titular pega con la entrevista como si hubieran puesto «los garbanzos con chorizo me dan gases»
Muy buena entrevista. Aunque nos parezca mentira, con la que está cayendo, la clase política italiana es todavía peor que la española. Increíble, pero cierto.
Reserve algo de asombro, mejor aún, una buena cantidad, para los políticos latinoamericanos. Es gracioso escuchar hablar de corrupción cuando en realidad estos, los locales, los italianos, hasta un tailandés, son meros aprendices. Deje lugar para los Castro, los Chavez y Maduros, los Correa, las Fernández y Rousseff, Lulas y Lugos, Ortegas, Kirschner y Humalas, los Morales y los Mugicas, y mejor aún, viva en México una temporada, y verá lo que es corrupción de verdad, de la de primera calidad, recién cosechada y fresca para el mercado…
También os doy mi enhorabuena, estupenda entrevista, personaje y respuestas.
Buena entrevista, en la que confirma, una vez mas, lo que siempre he pensado de los españoles. Que somos muy brutos (yo no me considero así) , chillones (tampoco) ruidosos, y «o conmigo o contra mi» . Creí que los italianos serian similares, pero parece que no tanto. En cuanto a su libro, que me gustó, solo un pero, o dos…demasiados nombres (te pierdes, aunque en el prologo ya avisa que no hagamos excesivo caso a tanto nombre) y que de las 451 paginas del libro, casi 200 son apéndices, es decir, resúmenes breves de todas las películas que hay sobre mafiosos, o gangsters (demasiadas y casi todas desconocidas, para mi) y la cronología de la historia de la mafia (esta si mas interesante. Por lo demás muy bien.
He releido la entrevista y las respuestas me siguen pareciendo bastante vacias de significado.
Ahi fuera debe de haber lectores mucho más talentosos que yo.
Coincido contigo. En un primer momento da la impresión de que el entrevistado demuestra conocer muy bien la realidad italiana, pero si se leen las respuestas detenidamente se observa que muchas veces todo lo reduce a «los españoles son así, mientras que los italianos son asá». Tanto entrevistador como entrevistado caen en una profunda simplificación producto de una interpretación nacionalista y sumamente abstracta de la realidad social, que en los hechos se presenta mucho más compleja. El análisis de la figura de Berlusconi no va más allá de lo tantas veces repetido y comentado: “animal político”, “siempre va a lo suyo”, “hay que buscar lo que le interesa”, etc. Poco más o menos pasa cuando se habla del Vaticano y de Su Santidad…
Sin embargo, me gusta el entrevistado cuando reclama la recuperación de un periodismo, digamos, a la antigua: “una corresponsalía cuesta, pero es que el buen periodismo cuesta dinero”. Y tanto. Aquí pienso que toda insistencia es poca, porque los ciudadanos nos jugamos mucho en la cuestión del acceso a una información veraz y de calidad, que es un bien – ¡un derecho! – cada vez más difícil de encontrar.
¡Qué bien me cae Íñigo y cuánto sabe! Una entrevista preciosa entre dos periodistas que admiro.
(El titular tampoco me parece el mejor).
Gran entrevista! Italia tiene sus cosas que la hacen especial igual que todos los paises pero no creo que se viva peor que en España.
Iñigo Domínguez es, de lejos, uno de los mejores corresponsales que hay en la prensa española. Y su blog en El Correo de Bilbao, divertidísimo.
Pingback: entramado.net » Resumen de enlaces 28 February, 2014
Esto es Italia:
«Per ora,come dice Grillo, siamo nella fase della «dittatura sobria». Figuriamoci quando il guru passerà alla fase della «dittatura ubriaca»»
Comentario en el Corriere acerca de la expulsión de 4 senadores de M5S.
Eso de que los italianos no gritan es mentira. Son peores que nosotros.
Depende de donde has estado
Da en mi opinión una visión demasiado personal de Italia. Y así somos los españoles… un solo suceso, mil versiones, dos mil intereses…
Da en mi opinión una visión demasiado neutra de Italia. Y no somos así los españoles… mil sucesos, una version, ningun intereses…
Magnífica entrevista. Para saber más sobre Italia y para muchas cosas más. Me ha gustado en particular su crítica a la cobertura del terremoto de L’Aquila por esos periodistas que se quedaban en un punto fijo para tener cobertura y pedir a su sede que les mandase teletipos para enterarse de lo que estaba pasando. Una auténtica majadería, como el mismo entrevistado afirma.
Interesante, aunque cualquier italiano con cabeza (p.e., Giovanni Sartori) afirman que Brillo denuncia bien, pero soluciona mal y que es, en definitiva, un payaso
Enhorabuena por una magnífica entrevista.
M ha gustado mucho, sencilla, pero certera para enterder a los italianos y de rebote a los españolitos…
Como lector de El Correo y amante de Italia, tenía bastantes papeletas de leer los artículos de Iñigo, pero es que con el paso de los años, sus piezas se han convertido en un clásico diario para mi.
Uno, que conoce Italia, y sin aspirar al rigor de un sociólogo, puede decir que el retrato cotidiano que este corresponsal hace de ese país es más que ajustado. O al menos coincidente con mi visión de los italianos.
Claro que existen dos italias (la izquierda y la derecha, el norte y el sur, etc…) pero al mismo tiempo hay esa sensación de que la sangre no llegará nunca al río. De una cierta y sana incredulidad en el propio discurso. De una ironía de fondo de la que los españoles carecemos con cazurro orgullo.
Otro comentario que me parece delicioso de esta entrevista y por el que yo he mantenido bizantinos debates es esa obsesión por lo nuevo y lo «recién pintado». Un comentario recurrente de un español que vuelve de Italia de unas vacaciones es que el país se cae a pedazos o que Venecia huele mal… Creo que hay una réplica de La Serenessima en China y apuesto a que han solucionado el problema.
Hombre, Venecia es única en el mundo. Que si la Venecia del norte, que si la Venecia de Oriente…. Bah. Eso sí, las calles y plazas italianas están descuidadas, sucias, cochambrosas. Ni tanto ni tan calvo. En Andalucía, hasta el más pobretón encala su casa hasta que reluzca. Nápoles, por el contrario, parece la Calcuta europea.
Un placer leer una conversación tan entusiasta entre dos grandes del periodismo.
El blog de Iñigo Domínguez (http://www.elmundodecerca.com/dominguez/) resulta espléndido.
Esperaba muchísimo más de la entrevista. Bueno, de la charlita. Llamarle entrevista me parece exagerado, cuando no hay una sola repregunta ya no comprometida, sino mínimamente «profundizadora».
Me asombra que aquí no se encuentre un post escrito por italianos.
Para nosotros, decir cosas malas de nuestro país es el primer deporte nacional antes del fútbol. Por eso tendría callarme, pero los hechos de que voy a escribir siguen destruyendo mi país.
Justamente al citado Ennio Flaiano fue atribuida una frase:”En nuestra bandera debería estar escrito ‘Todos tenemos familia’” siendo en nuestros alrededores esta mal afamada respuesta la desavergonzada justificación para cualquier fechoría. Semejante disparate sólo puede salir de la boca de personas, no ciudadanos, que viven en un sistema de chantaye generalizado.
Se dice que los italianos preferimos el sentido de culpa al sentido de responsabilidad, y creo que es verdad, pues la culpa tiene un peso más ligero que lo de la responsabilidad. Trabajo en un ministerio, y estoy seguro de que la mayoría de nosotros empleados prefiera mil veces hacerse vago omitiendo un deber antes que tomarse al hombro la responsabilidad de algo. ¿Cómo puede ser? Sencillamente es el resultado de décadas de clientismo y enganchamiento de cada individuo a las redes de enchufe de los partidos. De esta manera la prioridad y el contenido decisional de cualquier acto están determinados únicamente por la “urgencia” que una red de poder atribuye a eso, ahora que nadie nunca va ser llamado a “responder” de eso mismo. Siempre prevalece la relación personal contra todo criterio de legitimidad. Por algo será: alguien tiene que haber entregado ese poder, el suyo, él de la propia ciudadanía, al régimen de los partidos. Sin subir al nivel de la mafia de verdad, la enfermedad es mucho más difundida en el tejido de la “sociedad civil”.
Todo eso explica veinte años de Berlusconi tan como el calzado desvencijado de las calles de Roma y los desplomes de Pompeya. Y todos estamos corriendo el riesgo de convertirnos en estafadores de nosotros mismos.
A veces tendríamos rendirnos y afirmar con el proprio Ennio Flaiano que “ser italiano es una pérdida de tiempo”.
Entretenida entrevista. Parece un Enric González mas joven jeje.
Lo que si que sobra, como siempre, son los haters que sacan punta a todo.
Pingback: El mundo a traves de la mafia. Por: Guillermo Altares | El Mirlo Rojo-Pepe Nosti Vallespín
Tremenda lección de vida y periodismo. Salud!
Pingback: El mundo a traves de la mafia | UDUAL
un apunte sobre la viabilidad económica de los periódicos italianos : la mayoría de ellos recibe «ayuda pública». Lo tienen más fácil, no ??.
Por lo demás, la entrevista es aburridota. Dice el entrevistado que el trabajo de periodista es «sota, caballo y rey». Puede ser. A mí me falta una figura de la baraja que da sentido al trabajo periodístico : la publicación. Y esto se sale de la «baraja».
En tu libro haces referencia a la Logia Masonica P-2. La verdad siempre he creido o he querido creer que la masoneria era una asociacion constructiva, oculta, manipuladora, pero no dañina, y la verdad es que la P-2 no tenia nada de eso, me dio la impresion de que era un grupo de mafiosos de derechas con poder y sin cultura. Por cierto, me han regalado tu libro por mi cumpleaños y lo estoy aun disfrutando. Gracias!!
He vivido cinco años de mi vida en Italia y he visto reflejada en gran parte la sociedad italiana en este artículo, si bien discrepo en esta parte «En España somos muy viscerales, de repente todo nos parece una mierda. Cuando vengo de Italia me doy cuenta de que la gente grita mucho. Somos malhablados. Yo también soy de decir tacos. En Italia se cuidan las formas. Si lo haces aquí piensan que eres un afeminado o un estirado.» Para nada es así. Es algo que se ve continuamente en los medios de comunicación. Los italianos son mucho más gritones que los españoles, basta encender dos minutos cualquier canal de televisión, te darás cuenta de que no paran de gritar y decir tacos. Es algo que se ve completamente reflejado en la sociedad italiana y en la política. No se cuantas veces he escuchado insultos en el parlamento italiano, en mítines políticos. En España una vez un parlamentario dijo «manda huevos» y aún nos acordamos. Eso en Italia ocurre cada día.
Menuda gozada de entrevista, leída de pe a pa. Como bien se dice en algunos comentarios, algo burdo el titular, pero bueno, consigue atraer y luego no puedes parar de leer. Buenas preguntas y mejores respuestas, se nota que entrevistador e entrevista tienen muchos tiros dados y la mente mas que amueblada. Felicidades
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Muy buena entrevista…felicidades a ambos!
Tengo que hacer un apunte si no rebiento :P en lo que dice Íñigo Domínguez sobre que la gente gastaba de mas , que si casa, piso etc etc en esa época y centrandome en la gente de mi quinta, (la gente joven vamos) se le animaba a ello…y claro pasaba lo que pasaba
Sobre Italia, no se siempre le tuve algo de simpatia a ese pais, pero desde hace poco cada vez tengo mas ganas de visitarlo….sobre todo de Roma para abajo ajaja
Un Saludo!
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Este «periodista», es el mismo que se cita aquí?
http://blogs.publico.es/repartidor/2018/01/13/rectificar-es-de-zafios/
Porque si lo es, sí, un periodista como la copa de un pino.
Los co…