
Suele decirse que la realidad supera a la ficción y este documental lleva cuatro décadas demostrando que el refrán es completamente cierto. Ha inspirado musicales, películas, canciones; han aparecido referencias a su absorbente microcosmos en los lugares más insospechados. Este documental es Arte, con mayúsculas, pero no por sus encuadres o su montaje, sino porque gira en torno a dos personas que eran arte en sí mismas. Arte disfuncional, tragicómico (y por momentos solo trágico), pero arte en definitiva. Si alguna vez han visto películas sobre el crepúsculo de figuras con glamour, como Sunset Boulevard, Qué fue de Baby Jane o las basadas en cualquier obra de Tennessee Williams, sepan que son todas ellas obras geniales, pero parecen repentinamente encorsetadas y artificiales después de contemplar algo tan majestuosamente humano, tan verídico como Grey Gardens. Aún diría más: habrán visto ustedes muchos reportajes sobre guerras y desastres, pero no siempre es necesario pasear una cámara entre trincheras para hacernos reflexionar sobre la esencia de la condición humana o sobre la suprema importancia que, por su fragilidad y carácter efímero, tiene la propia vida. Grey Gardens no muestra conflictos bélicos ni terremotos; en realidad, no hay en todo su metraje acontecimiento digno de un noticiero. Pero no se engañen; su capacidad para conmover es inmensa. Este documental es como el reverso de todas las fantasías que Hollywood, el mundo del espectáculo o la prensa rosa llevan tanto tiempo queriéndonos meter en la cabeza; fantasías de cuento de hadas. Precisamente porque recuerda en tantas cosas a esas fantasías, que aquí aparecen abortadas y marchitas, Grey Gardens es como una bofetada al espectador que alguna vez haya decidido creérselas.
Todos ustedes recuerdan a Jacqueline Bouvier, más conocida como Jackie Kennedy o Jackie Onassis. Procedía de una familia adinerada, se casó con John F. Kennedy, se convirtió primero en primera dama y después en la «viuda de América», hasta que se volvió a casar con el multimillonario más famoso de su época, Aristóteles Onassis. Para buena parte de la prensa y el público, Jackie fue durante mucho tiempo la personificación del glamour: estaba siempre en lo más alto, siempre en la pomada. Era la gran estrella de una nueva aristocracia, la estadounidense, cuyo prestigio social ya no se medía por la cantidad de títulos nobiliarios sino por la cantidad de portadas y primeras páginas en revistas o periódicos. Ya la recuerdan, ¿no? Pues bien: olvídenla. Vamos a hablar de alguien mucho más interesante. Grey Gardens nos presenta a dos de las parientes más cercanas de Jackie: su tía Edith Ewing Bouvier Beale y su prima Edith Bouvier Beale, conocidas respectivamente como «Big Edie» y «Little Edie». Ambas procedían del mismo ámbito adinerado de Jackie, pero su destino fue muy diferente. Cuando se rodó este documental, en 1975, tenían ya una edad (setenta y nueve años Big Edie, que murió poco después; cincuenta y ocho años Little Edie), pero vivían en un mundo propio que parecía sacado de algún relato de terror psicológico. Solas, casi aisladas del mundo, absorbidas por una disfuncional relación maternofilial de dependencia mutua. Su mansión, llamada precisamente Grey Gardens, había sido una bonita casa en East Hampton, vecindario de clase alta cercano a Nueva York, con bonitas playas e ilustres vecinos que ya les habían retirado la palabra. La casa se encontraba en un estado de abandono lamentable, y eso que en 1972 ya había sido restaurada una vez gracias al dinero de sus famosas primas (Jackie Onassis y Lee Radziwill Bouvier), quienes pretendían evitar el escándalo de que las autoridades desalojasen a dos mujeres emparentadas con los Kennedy por vivir en condiciones de indigencia, ocupando una edificación que no cumplía los requisitos mínimos de higiene y habitabilidad. Rodeadas de destartalados recuerdos como fotografías, cuadros descolgados de las paredes y objetos polvorientos que hablaban de tiempos mejores en los que ellas también habían sido damas de la alta sociedad, compartían la casa con gatos y mapaches. Sin televisión ni lavadora, con agujeros en las paredes y un jardín transformado ya en selva («se me cayó una bufanda y nunca la volví a encontrar», dice Little Edie), las dos Edith Bouvier pudieron caer en el más completo olvido, como dos mujeres alocadas a las que casi nadie quería acercarse, de no haber sido por dos famosos documentalistas, los hermanos Albert y David Maysles, que por fortuna para la historia del cine se las toparon por pura casualidad.
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Pingback: Grey Gardens: cuando el documental supera a la ficción
Muy buen artículo. No estaría mal un libro recopilatorio de escritos de Emilio de Gorgot para Jotdown. Son todos muy interesantes y bien escritos.
Hasta hace un mes «Grey gardens» era solo para mí una canción de Rufus Wainwright. El docu lo vi hace un mes y me encantó. Tras su aparente frialdad hay una historia conmovedora. Muy recomendable.
¿ Donde se puede ver el documental ? ¿ es posible descargarlo de algún sitio ?
Dame un correo.
[email protected]
En tu correo.
Gracias, luego en casa lo intento.
He visto la pelicula que se menciona ( con J. Lange ), luego veré el documental original.
De entrada indicar que, sin duda, es interesante, aunque mi opinión sobre las dos mujeres no es muy buena.
Me parecen dos «señoritingas» de la alta sociedad, sin más obligaciones que estar guapas y bien vestidas, y pasar el rato en fiestas , cantar y bailar y otras ocupaciones propias de su elevado status social.
«Por supuesto», en ningún momento se plantean ponerse a trabajar, buscar una ocupación que las rescate de la miseria, prefieren vivir en la indigencia y entre la mugre. Antes morir que perder la vida.
Y encima, aún pretenden que su ex marido y padre las siga manteniendo ( Big Edie se queja amargamente de que sólo le pasa 150 $ mensuales ).
En fin, que no les hubiera venido mal saber lo que es levantarse de madrugada y salir a la calle con frío para ir a currar.
Muy buen punto toca tu comentario. Estas dos mujeres son víctimas o más bien representantes de una época donde la apariencia era lo más importante, antes muertas de hambre y sucias que tener que rebajarse a tener que salir a buscar trabajo.
Todos tuvimos en nuestras familias tías, abuelas, etc., que se esmeraban en aparentan bienestar y opulencia, antes de dejar que se viera la pobreza o la falta de recursos en la que habían caído. Se me viene a la mente una frase muchas veces escuchada, » Antes muerta que humillada».
Hola. Buenas noches. Espero también pueda mandarme el documental. Mi correo: [email protected]
Jon, te puedo pedir que me lo mandes a [email protected]?
Muchas gracias desde ya.
yo también quiero en enlace para ver el documental, por favor
Muy a favor del recopilatorio de Emilio de Gorgot!
Donde viste el documental lo llevo buscando mucho tiempo ?
A la muerte de mi abuela materna, mi tío, de modo absolutamente consciente, fue alejándose de la vida convencional y encerrándose en aquella casa desoladora hasta convertirse en un ermitaño emocional y físico. Despojado de toda necesidad, resultaba realmente conmovedor. Y no era por problemas económicos, prejubilado de la siderurgia con sueldo lustroso, pudo haber llevado la vida que hubiera deseado… y no lo hizo. Un par de veces por semana viajaba hasta su casa y le llevaba la comida que mi madre, ya ausente, preparaba para él, junto a un puñado de ropa limpia y cosida. Se negó a tener nadie en casa y pasó sus últimas años en una vieja casa que iba haciéndose más y más cueva imposible de transitar, pero tuvo la luz y la cabeza suficiente para retirarse a pasar sus últimos días, ya enfermo del cáncer que se lo llevó, en una de las mejores residencias de tercera edad de nuestra tierra, la misma a la que había llevado a mi abuela cuando se vió imposibilitado para ayudarla en más de lo necesario. Desarrolló rarezas, acumuló manías y se convirtió en un personaje peculiar, como un edificio de Frank Gehry, repleto de recuerdos y memorias y despojado de ABSOLUTAMENTE TODO LO DEMÁS, excepto sus gallinas. Ese abandono, hoy que ya nos falta, resulta aun más triste. Pero siempre nos quedará la imagen de su persona, del tipo más libre que jamás conocí, la persona que supo, pudo y quiso tomar todas las decisiones de su vida, hasta las últimas. Y hoy día, 4 años después de que se fuera, siento un extraño orgullo de raza por esa libertad de la que hizo gala. Ni amo ni Rey, salvo él mismo, Ni vasallo ni señor. Ni Quijote ni Sancho.
Conmovedor, de verdad.
Precioso, gracias
Estimado articulista:
Alguien le ha hecho el favor de recomendarle el primer episodio de Documentary Now, de Hader, Armisen y Mayers?
Disfrútelo.
«El Desencanto», con Los Panero está emparentado, de algún modo, con este documental. Por cierto el tema Grey Gardens de Rufus es una obra maestra, no sé si alude al documental, repite todo el tiempo «Tadzio, Tadzio» (lo digo por la mención a Thomas Mann al final del artículo)
Interesantísimo artículo. No conocía el documental ya lo busco. Desde Buenos Aires, felicitaciones. Otra cosa, apuren el Jot Down digital en Kiosco y más, para los lejanos.
Buenísimo artículo. Me ha hecho rememorar muchos de los sentimientos que tuve cuando vi Grey Gardens, una de esas noches que enciendes la tele, y te ecuentras algo, piensas ..» Qué carajo es esto? » pero te enganchas…y de qué manera!! Recuerdo quedarme clavada y como alucinada viendo lo de estas dos mujeres, sin dar crédito, sin tener ni la más remota idea de qué era lo que estaba viendo. Hasta mucho después no me enteré, pero claro, se me quedó grabado en la memoria. Ahora siento la necesidad imperiosa de volverlo a ver, de hacer que mi gente lo vea, y de comentarlo . Imprecindible, esta joya. Gracias.
Lo mismo me pasó a mí, mucho tiempo después de verla alguien me contaba esa historia y yo me decía: ohh creo que ya vi esa historia y hasta ahora sé de quien se trataba.
Woow¡
Alguna manera de verlo subtitulado?? En inglés o castellano, me da igual. Sólo lo encuentro en V.O sin subtítulos y se me escapa mucho.
subtitulado porfaaaaa
Donde puedo ver la película y el documental?
Quisiera ver el documental ya que he visto la película y me ha parecido fascinante la vida de estas dos mujeres.
Donde puedo encontrarlo?
Un saludo
Llevo tiempo fascinada por esta historia y deseando ver el documental original, pero no lo encuentro. Podría alguien indicarme dónde puedo verlo?
Muchas gracias.
Hola pondrías mandarme el link!!! Muchísimas gracias!
[email protected]
Buenos d’ias, me gustaria disponer del enlace, gracias [email protected]
Hola! Alguien podría mandarme el link? Gracias!
[email protected]
Buenas! Alguien podría mandarme el link? está subtitulada? Gracias! [email protected]
Pingback: Grey Gardens (Ellen Hovde, Albert Maysles, David Maysles, Muffie Meyer - 1975) - PANTERA CINE
Me gustaría ver el documental. Podría ser por favor que me lo compartas? Muchas gracias
Hola, alguien sabe donde ubicar este documental subtitulado?
Pingback: Staunch – VEIN Magazine
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Excelente articulo. Me gustaría ver el documental
Me lo. Compartes por fovor.
Gracias.
[email protected]