
¿Es Harvard de izquierdas? Una pregunta sorprendente que quizás nadie se haya planteado. Y que probablemente muchos descarten de inmediato, al ser la universidad que lleva más de un siglo formando a las élites del país dominante del mundo occidental (y también a las de otras latitudes). Solo espero que después de leer estas líneas alguien se replantee los lugares comunes.
La Universidad de Harvard (Cambridge, Massachusetts), fundada en 1636, es la más antigua de Estados Unidos (la más antigua de América es la de San Marcos en Lima). En realidad, fue la primera en las colonias británicas de América del Norte (en la Colonia de la Bahía de Massachusetts). Originalmente no se llamó Harvard y estaba dedicada a la formación de clérigos de la Iglesia congregacional.
El congregacionalismo, derivado del calvinismo, nació del movimiento puritano de la Iglesia anglicana a caballo de los siglos XVI y XVII. Fue en las colonias norteamericanas donde más arraigo tuvo y aún tiene (Barack Obama, juris doctor por Harvard, es miembro de esta Iglesia). En esta organización religiosa cada congregación se rige de manera independiente y autónoma. No reconocían la autoridad papal (al igual que todas las ramas del protestantismo) y eliminaron las jerarquías eclesiásticas (obispos, cardenales, etc.). Las comunidades se regían por asambleas formadas por fieles y pastores religiosos (de ahí la importancia dada a su formación). Las funciones y responsabilidades se repartían. Y crearon sistemas de controles y equilibrios (checks & balances). Las iglesias eran los ayuntamientos de Dios. Y buscaban el entendimiento y alianzas con otras congregaciones (como en un sistema federal, que fue el desarrollado tras la independencia de la Corona británica).
Estas comunidades religiosas tuvieron mucho peso en la vida política, social y cultural de Estados Unidos. Su forma de organizarse influyó en el establecimiento de las primeras instituciones democráticas en Nueva Inglaterra (la región geográfica formada por los estados de Maine, Vermont, New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut). Los expertos atribuyen a estas primeras comunidades religiosas en Massachusetts la adhesión a unos principios legales fundamentales, las limitaciones sobre la autoridad humana con el fin de evitar abusos y situaciones de privilegios, el libre consentimiento, el autogobierno y una amplia participación laica en el mismo. Conceptos asumidos hoy en día, pero no a finales del XVI. La creación de muchas de las primeras universidades como Harvard y Yale también están en su haber.
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La mayoría de universidades de élite de EEUU no solo son de izquierdas, sino que lo son de manera bastante radical.
Mostrar cualquier tipo de opinión conservadora o contraria al credo de la izquierda, mayormente con temas de igualdad y feminismo, conlleva grave riesgo de ser marginado y/o silenciado.
Enhorabuena por una publicación tan bien escrita! Acabo de aprender muchas cosas que no conocía acerca de mi propia universidad. En cuestiones sociales, la mayoría de los estudiantes y profesores en Harvard son seguramente izquierdistas. Sin embargo, Harvard es indudablemente neoliberal en cuestiones económicas. Es común que los estudiantes ahí descríbanse como liberales socialmente y conservadores económicamente, cómo si fueran mitad demócratas y mitad republicanos al mismo tiempo, pero casi todos votan como demócratas.
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Cual es la opinión conservadora en temas de igualdad y feminismo?
Enhorabuena por la publicación, bastante interesante. Aunque, como bien dice Joao Vogel, si miramos el historial económico de Harvard nos dará un achaque de pecho como mínimo. Larry Summers, un cabrón en el historial de la fama del capitalismo financiarizado (recomiendo encarecidamente el documental de Inside Job), entre otras lindezas, fue Presidente de Harvard durante cinco años. Tristemente la economía que se enseña en las Universidades de élite es una lobotomía neoliberal que enmarca la ideología de millones de estudiantes (y empresarios) cada nueva generación, y cualquier atisbo de «economía social o de izquierda» tiene que acabar respaldada por un incremento de beneficios en la empresa, que viene a ser mercantilizar la economía social. Esto no quita nada a este estupendo artículo aún así, simplemente comentar cómo hoy en día la variedad de ideología económica se ha reducido a una base de pensamiento capitalista, un mundo universitario (al menos mi experiencia como estudiante en tres facultades de economía de la UE) en el que por «economía» se entiende exclusivamente «capitalismo», como si al hablar de «religión» se hablara exclusivamente de «catolicismo», pero con la diferencia que si recalcas que hay otras religiones no eres alguien liberal/progresista/de izquierdas, sino un comunista/antisistema/revolucionario.
El mismo hecho de restringir el uso de la palabra «igualdad» para las cuestiones de género es ilustrativo del éxito de la derecha.
La igualdad alude a lo socio-económico, si eso no se cuestiona, está dicho todo.
De derechas o izquierdas, puedes ser vegano, feminista, animalista o rockero.
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Buen artículo. El problema lo veo en los conceptos de «izquierda» y «derecha» que se dan por sentados y no comparto. Además, ‘Liberal’ aquí no es una opción de derechas. Aquí la derecha es social-conservadora lo cual la aleja del liberalismo. Otra cosa es que la izquierda utilice el término «neoliberal» para atacar a la derecha. Pero sus políticas no lo son.
Pero obviando eso, la mayor diferencia está en donde si sitúe la persona, porque la misma persona tiene sentido que sea «de izquierdas» en USA y «de derechas» en España. En muchos temas Obama estaría más a la derecha que Rajoy. Por ejemplo en impuestos, sanidad… etc
El endowment de Harvard es de aprox. 35 miles de millones de dolares. Esto le permite unos ingresos anuales de cientos de millones resultado de los rendimientos de sus inversiones financieras asi como de las rentas inmobiliarias de los cientos de edificios que posee en Massachussets. Miren el precio del alquiler de un apartamiento en Back Bay en Boston (yo vivi en uno!). Harvard, al ser una institucion ‘sin beneficios’, no paga el impuesto de propiedad (equivalente al IBI). Todo muy de izquierdas. Por si fuera poco, los ex-alumnos (muchos de ellos, multimillonarios) tambien hacen donaciones extremadamente generosas año tras año para beneficiarse de las también generosas desgravaciones de impuestos. Por el otro lado, Harvard invierte en tener los mejores programas que atraigan a los mejores profesores y alumnos y hay total transparencia para comprobar su nivel respecto a otras universidades. En general, es justo lo contrario de las universidades de España. Ésas si son de izquierdas: no tienen un duro y necesitan las subvenciones publicas, no tienen ningun incentivo para atraer a buenos profesores y alumnos y no creo que hay mucho incauto que haga donaciones a la universidad en la que estudió, seguramente por el destino que en su locura endogamica le puedan dar. Hablar de izquierda en cualquier institucion de Estados Unidos es un oximoron.
Jessy, no entiendo por qué asocias la endogamia de la universidad española, su precariedad, la ausencia de incentivos para atraer talento y su dependencia de subvenciones. Es como decir que las ONG son de izquierdas pero las empresas sociales son de derechas. Si uno tiene una visión justa, pero la realiza a través de un modelo de negocio sin depender de las donaciones de los poderosos, no entiendo por qué se le ha de considerar de “derechas”. Coincido en que la especulación financiera y la no tributación son un problema. Pero yo lo encuadro más en el sistema en el que vivimos. Si ellos utilizan todo ese dinero que generan para contratar investigadores que luego harán investigaciones progresistas, entonces es una institución progresista no? Es verdad que en economía no lo serán, pero tienen gente bastante radical, como Laurence Lessig.
El concepto de ser de Izquierda es ya primitivo, y dice poco.
El mundo es demasiado complejo para ser dicotómico.
La izquierda habla de igualdad y libertad pero en la practica no es así.
La derecha habla de independencia del estado pero es mucho mas.
Ambas se entremezclan, con características perversas en ambas, lo que hace que la delimitación de izquierda o derecha sea completamente falsa.
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