
Mikel García-Prieto (Vitoria-Gasteiz, 1973) es ingeniero industrial de formación, aunque toda su carrera profesional ha estado ligada a la banca ética. Empezó formando parte de una startup financiera que tras asociarse con Triodos Bank acabó integrándose en la entidad. Desde entonces ha ocupado diferentes responsabilidades en el banco hasta acabar siendo su director general.
Entrevistar a Mikel en estos tiempos de greenwashed nos permite tomar conciencia de lo visionario de un proyecto que empezó a caminar hace ahora quince años. Mikel es cercano, directo y transmite confianza. Tras dos horas de conversación en la que entramos al banco como periodistas, sin percatarnos de qué ha podido ocurrir, hemos salido del mismo como clientes.
Según el gurú de la transformación digital Genís Roca, la próxima transformación en las empresas será la de la ética. ¿Ante dos propuestas de mercado similares se prefiere la que tenga componentes éticos y de sostenibilidad?
Creo que esa es la pregunta que hay sobre la mesa y aún no hay una respuesta definitiva. Venimos de un siglo XX donde lo que más importaba era crecer y ahora, como sociedad, en este siglo XXI, hemos cambiado la mirada porque tenemos ante nosotros desafíos como la salud del planeta o las desigualdades sociales. Desde luego está presente, mucho más presente, en las agendas políticas y también en la vida de cada una de las personas. Pero cuando llega la hora de tomar una decisión, por desgracia todavía nos debatimos entre la opción ética y la opción del precio barato, y ese es el dilema que tiene esta generación sobre la mesa para los próximos tres o cuatro años.
Tu carrera profesional está ligada casi desde el inicio a Triodos Bank. ¿Cómo entraste en el proyecto?
Pues mira, soy ingeniero industrial de formación y mi ocupación desde que acabé la carrera era buscar tecnologías apropiadas que pudiesen de alguna manera facilitar la mejora de la calidad de vida de las personas, y en ese trabajo, viendo cómo funcionaba la sociedad, me quedó claro que el dinero es una herramienta muy efectiva para favorecer el cambio. Conocí a una serie de personas que estaban iniciando un proyecto en este sentido y la verdad es que me convenció porque unía la capacidad de transformación social con la economía real. Nunca me llegué a plantear ser banquero; sin embargo, en la vida surgen oportunidades y hay que decidir, y yo estoy muy contento y agradecido de haber llegado a este mundo de la banca ética.
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Triodos Bank… Ese banco que habla de decrecimiento económico y de economía sostenible, pero que es de origen holandés y quiere crecer expandiéndose a la mayor cantidad de países posible, abarcando el mayor mercado posible, es decir, con el objetivo del crecimiento y el ganar poder de mercado (que obviamente sólo beneficia a la empresa, no a los consumidores, ni sociedad ni medio ambiente). Un banco defensor de la economía sostenible de verdad difundiría técnicas de banca sostenible para crear pequeños bancos regionales, no monstruos económicos que influyen en la economía y política de la mayoría de humanos, sean clientes o no. Los holandeses son muy buenos con los dineros y aparentando el verde.
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Todo tuyo campeón.
Sería cuestión de informarse personalmente porque lo propuesto es bastante sensato en estos momentos de crisis de confianza. Los bancos, y especialmente las sociedades financieras me han dado siempre escozor, pero no es posible que no haya personas en ese sector que no vean el abismo al que nos vamos acercando. También sabrán que si no se cambia no hay posibilidad de volver atrás. Exagerando sería como la crisis de los misiles en Cuba. PD: Los «cien mil millones de euros en municipios grandes….» ?es un error de escritura o yo entiendo bien poco del flujo de dinero? Gracias por la lectura.
El Triodos es el banco de los antroposóficos, ¿verdad? En el blog de Mauricio-José Schwarz había un artículo que hablaba de esa organización y no quedaban muy bien retratados. Más siniestros que el Opus Dei. Pero tras las amenazas de la organización Blogspot lo prohibió y borró. Debía de ser la opción más ética.
Un artículo como el de Mauricio es lo que uno se hubiese esperado que publicara la Jotdown de hace años, como aquél de El Corte Inglés.
«Este artículo no es mío, sino de Mauricio Schwarz. Recientemente ha recibido un correo de Blogger informándole del cierre de la publicación de este post por una denuncia de Triodos Bank.
Este acto me parece una burda censura. Cualquier persona tiene el derecho a expresar sus opiniones en internet siempre y cuando no difame a otras personas u organizaciones y que no se insulte o se difunda falsa información, y creo que este post no incurre en ninguna de las dos consideraciones. Sólo muestra una visión crítica de las relaciones entre Triodos Bank, la pedagogía «Waldorf» en la que se basan las llamadas «Escuelas Waldorf» y la «antroposofía» de Rudolf Steiner. Estas relaciones se presentan documentadas con enlaces que acreditan los argumentos. Si no fuera así, entiendo que la denuncia tendría que ser contra esas páginas, y no contra quien las enlaza como fuente. Este cierre vulnera la libertad de expresión e impone una nueva censura, esta vez no dictada desde instancias gubernamentales sino desde otros poderes, los económicos privados. Por este motivo he decidido publicarlo en mi propio blog» (del blog de Eparquio Delgado http://www.eparquiodelgado.com/index.php/page/13/).