#FuturoImperfecto

Futuro Imperfecto #12: La vivienda del siglo XXI, cara y de alquiler

Fotografía: CC0.

Desde que los países se industrializaron dónde y cómo vivir ha supuesto uno de los principales problemas económicos para quienes dependían de un salario. Los emigrantes del campo, campesinos convertidos en obreros de fábrica, se concentraban en las grandes ciudades. La mayoría vivían de alquiler, ya que sus salarios convertían la compra en algo imposible. Ahora asistimos a un proceso análogo. Los puestos de trabajo se concentran en las ciudades, la mayor parte de la población pasa a vivir en áreas urbanas, y aquella con ingresos más bajos, de alquiler. Parece que esta tendencia marcará la tónica de este siglo XXI.

ONU Habitat calcula que para 2050 el 68 % de los habitantes de este planeta residirá en ciudades. En nuestro país ya hemos superado ese porcentaje: Kiko Llaneras nos detallaba que el 90 % de la población española vive en el 12 % del territorio. Un territorio compuesto, básicamente, de sus grandes urbes. Y donde solo un tercio de sus habitantes lo hace en régimen de alquiler.

Ya lo advertía el legislador, lamentándose, en la exposición de motivos de la Ley de Arrendamiento Urbanos de 1994: apenas el 18 % de la vivienda en España era de alquiler. La media nacional se mantiene en ese rango, aumentando algo en las grandes ciudades, pero no debido a políticas activas de vivienda, sino a la crisis de 2008. La escasez de inmuebles asequibles ha empujado a muchos al mercado de alquiler, y más concretamente a los jóvenes. Según refleja el último informe de ServiHábitat la mayoría de alquilados no supera los treinta y cinco años. Como explicaba el proyecto del arquitecto Aleix Salóde aquellos barros burbujas, estos lodos inmobiliarios. Y por aquellos nos referimos a aquellos de verdad: en 1977 ya explicaba un Enrique Fuentes Quintana recién llegado al gobierno Suárez que era necesario terminar con esa «lacra de la especulación inmobiliaria». Poco hemos cambiado.

En España quien vive de alquiler lo hace principalmente porque no puede comprar. En número brutos, esa es la opción más económica. Las grandes ciudades, donde se concentran las ofertas de trabajo, tienen precios medios de alquileres de 1021€ en Madrid, 911€ en el País Vasco, 724€ en Cataluña, y subiendo. En las mismas regiones la cuota hipotecaria para idénticas viviendas sería de algo más de la mitad. Eso sí, siempre que se desembolse el 30 % inicial del valor del inmueble y se tengan ingresos tres veces superiores a la cuota mensual de la hipoteca. Más una previsión de poder pagar durante décadas un diferencial sobre el Euribor, que como se calcula de aquella manera a saber cómo evoluciona. Lo del tipo fijo tiene sus ventajas pero cierta mala prensa en nuestro país. Incluso cuando parecía que se incrementaba su adopción, adquirió inmerecida mala fama. Con una media salarial española situada en 1600€, pero una mediana sensiblemente más baja, las cuentas salen a duras penas. Menos aún le salen a la gente joven, generación que bregó con tasas de desempleo de más del 50 %, e incluso los que consiguieron entrar en el mercado laboral han tenido poco tiempo para ascender en su escala salarial o ahorrar.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

Un comentario

  1. Viena no es la ciudad con el alquiler más caro en Austria. Lo es Salzburgo y con una diferencia que se amplía año tras año.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*