
Esta entrevista está también disponible en papel en nuestra revista trimestral de marzo Jot Down nº 30 «Sine qua non».
Lucía Méndez (Palacios de Sanabria, Zamora, 1960) creció en una pequeña aldea zamorana y dice que nunca tuvo otra vocación que no fuera la del periodismo, un sueño que persiguió con tesón. Estudió en la Universidad Complutense de Madrid y tuvo a Pedro J. Ramírez como jefe y maestro, y con él se fue de Diario 16 para poner en marcha el diario El Mundo. Tres décadas después —con solo un breve periodo en las entrañas del Gobierno— sigue a bordo del mismo barco, remando contra viento y marea, convertida en referente de la crónica política y la profesión periodística. Durante algo más de dos horas, Lucía Méndez habla largo y tendido sobre su carrera, presume de independencia y no pierde la sonrisa ni rehúye ningún tema. Confiesa la periodista que, a estas alturas, si en algo es experta es «en las patologías del poder».
Naciste en una aldea de Zamora y siempre dices que eres periodista gracias al esfuerzo de tus padres. Quiero que recordemos eso, porque durante mucho tiempo ha habido una generación de gente que se avergonzaba de venir de los pueblos.
Creo que todos nos avergonzábamos de venir de los pueblos. Hay una evolución vital en las personas que, como yo, nacimos en, como dice el director de Lo que arde, la Edad Media, y hemos atravesado muchos siglos en solo treinta o cuarenta años. Hay un punto de vergüenza, efectivamente. Vergüenza de la ignorancia, de la miseria. Cuando uno llega a la adolescencia o a la juventud y eres la única persona de tu familia que ha llegado a la universidad, los libros te han redimido de eso que tú considerabas una vida de miseria y te avergüenzas de tus orígenes. Llegas a decir: «Yo no soy de aquí, soy una persona culta, con carrera, con trabajo, me he leído muchos libros», y en el pueblo donde yo nací, había una especie de antropología bárbara, como se refleja en las películas de las tragedias de los pueblos. Si habéis visto Lo que arde, es un poco el pueblo donde yo nací. Una aldea de Sanabria, de la montaña, que tiene más que ver con Galicia que con donde administrativamente está enclavada, que es Zamora, es decir, Castilla. Pero luego, cuando el tiempo pasa… Eso lo han escrito en bastantes libros con esto de la España vacía, que ahora es una gran inspiración para la creación literaria y cinematográfica.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Alucinante que la autora de la entrevista no sacara el tema del 11-M en ningún momento. Un asunto clave en la historia de El Mundo y Pedro J, por el que la entrevistada reconoce tenía una admiración brutal como periodista y líder de su diario, y ha tenido que ser la propia Lucía la que casi al final de la entrevista saque lateralmente el tema a colación. Un asunto que le cuesta la credibilidad al diario y probablemente el puesto al Director-Fundador, y ni una pregunta.
De acuerdo contigo. Esta señora, cuando se la vé en las tertulias televisivas, parece muy sensata, y muy buena persona, y tal, pero fué El Inmundo el que se inventó la teoría de la conspiración, del 11 – M, y la alimentó durante meses, por no decir años.
O sea que lecciones pocas.
Impresionante entrevista. Me ha encantado esta periodista. Entré en la primera frase y me la comí toda. Muy bien, la Sra. Méndez.
Gran entrevista, muy interesante. E ilustrativo que no haya más gente comentándolo.
Muy elogiable su capacidad de comprensión personal de los políticos. Sobre todo los de «antes» y dejando a un lado el sendero de corrupción tanto de Felipe como Aznar.
A los «nuevos» les atiza a modo: «no han cambiado nada», dice. Caray, ¿un gobierno de coalición de izquierdas en este país no es nada? ¿Espera que desde una posición subsidiaria en un gobierno cambien todo? ¿Olvida como ha sido el camino hasta llegar ahí?
En fin, interesante la entrevista pero con importantes zonas sombreadas en su memoria.
Bueno, es que como indica, los nuevos se las traen.
Rivera, un soberbio que, por el momento, ha dejado hundido a su partido. Una opción, que por sí misma podía ser un eje de moderación, desechada.
Iglesias, se ha comido para engordar a la mitad del electorado, IU, un zombi, los separatistas, blanqueados. Nefasto para la izquierda y para España.
Dos pimpollos, los nuevos.
«como si fuéramos una pandilla de sumisos esclavos morales del capital». ¿Es que acaso eres otra cosa, Lucía?
Muy interesante aunque, como apuntan otros comentarios, estos periodistas «sensatos» de centroderecha son los que dan el barniz de respetabilidad a medios e individuos infamantes: la Razón, el Mundo, ABC, Jiménez Losantos, Cope, Trece, Intereconomía y demás excrecencias.
Para cuándo un medio de centroderecha mínimamente respetable en este país? Aaah, sí. El País
¿Para cuando un medio de centroizquierda minimamente respetable en «este país» a veces también llamado España, nativo de la ilustre Corduba? Todos serviles con el poder, pero los de la izquierda más si cabe.
El diario.es no está mal, por poner un ejemplo, aunque dudo que sea de su agrado. Yo es que mire, soy de izquierdas y eso de que todos son igual de malos, corruptos e indecentes no lo comparto.
No llega a excrecencia. eldiario.es digo…
El diario.es es uno de los mejores diarios de España, otro buen ejemplo es Público.
Y no son, como afirma David, serviles con el poder, en cualquiera de ellos es fácil encontrar críticas a P. Sanchez, por ej.
( Otra cuestión es que P. Sanchez no es el poder, es el Gobierno, que no es lo mismo )
Jajaja. Que eldiario.es es uno de los mejores de España, dice. Jajaja. Vaya tela. Ahí va un ejemplo de «periodismo»:
Cuando lo de Juana Rivas, no se habló de otra cosa durante semanas, todo el día en la portada, artículos de opinión hablando de machismo ad nauseam, #Juanaestaenmicasa, etc.
Cuando la condenan por secuestro, séptima noticia en la sección regional de Andalucía… y porque la presión a que publicaran algo fue enorme, si no silencio.
Como ya he comentado abajo, en España no hay periodismo, hay clubes de fans de ideologías. Ahora se pontifica para los fieles, con alguna honrosa excepción.
Panem et circenses.
Pues me ratifico en lo dicho.
Tal vez a tí te gusten más otro tipo de periódicos, por ej. La Sinrazón o el Abc, que, al día siguiente de aprobado el Ingreso minimo vital, no dieron cuenta de la noticia en su portada.
Seguramente pensaban que no tenía importancia, o que a sus lectores no les afecta lo más mínimo, o ( mas fácil ) sólo querían silenciar un logro del gobierno social-comunista bolivariano, separatista, judeo masónico y etc.
No, no. No soy fan de La Razón ni del ABC, ni tampoco de El Mundo, El País o Público. No puedo serlo si soy críticocon ellos.
Y obviamente, viendo el respeto conque tratas al resto (¿»Sinrazon»?) y la defensa a ultranza que haces de un medio especifico, veo que mi dardo de «fieles ideológicos» no iba mal desencaminado.
Poner en dos extremos opuestos ideológicamente pero simétricos en cuanto a manipulación periodística a eldiario.es y ok diario te retrata para mal. Una cosa es adoptar un sentido crítico ante la realidad, que no dudo que tengas, y otra es no saber diferenciar entre lo que es decente y lo que no.
Muy buena entrevista. Como reflexión sobre «los nuevos», y una vez concluido que las decisiones importantes ya no se toman en los despachos del gobierno, la deriva es totalmente entendible. Peor digno, loco o eremita. Y es que qué tiempo político para un país es ese en el que los que por aquí llaman separatistas blanqueados son más leales al país que las 3/4 partes del arco político?
Que a diestro y siniestro, arriba y abajo, todos dejen bastante que desear no implica que los separatistas blanqueados sean ahora unos santos.
Separatistas lo son, y supremacistas.
Blanqueados lo están por el señor Ceacescu que endilga que unos criminales condenados son presos políticos.
Qué gracioso Rufián diciendo que no puede haber acuerdo con Cs porque son de derechas. Qué grande. Lleva ERC ocho años de juego con la derecha catalana, presentándose de la mano en elecciones, votando a su presidente de derechas y racista. Pero Cs, no.
Pues el figura de Sánchez va a conseguir que lo apoyen tanto los unos como los otros.
Máximo, ya está bien con la matraca maniquea de los separatistas, los blanqueadores de la izquierda y los salvadores de la derecha. Los «separatistas» son partidos legales que tienen una representación parlamentaria acorde al número de votos que reciben y a la ley electoral. No necesitan ser «blanqueados», salvo para las calenturientas mentes de quienes no aceptan las reglas de la democracia. Se negocia con ellos porque son representantes del poder soberano del pueblo.
Y si hablamos de blanqueo, ¿qué decir de pactar con un partido de extrema derecha como VOX? ¿No es eso blanquear una formación racista y supremacista? En Francia y Alemania la derecha civilizada lo tiene claro, pero en este país nos la pasamos hablando de «separatistas» para tapar las miserias del filofascismo conservador.
¿Matraca? Llevamos soportando el nazismo, racismo y clasismo de los catanazionalistas durante casi 10 años, su asquerosa superioridad moral. Su presunción de que su mierda huele mejor que la de las bestias carroñeras que pacen al otro lado del Ebro, ¿y hablas de matraca? Por no hablar de los nacionalistas vascos, cuyo pensamiento en el mejor de los casos deriva de ese mentecato asqueroso llamado Sabino Arana, y en el peor de los cobardes sicarios del tiro en la nuca. ¿VOX? Vox es un partido vomitivo, pero yo soy de la opinión de que todas las ideas (incluyendo los independentistas) son expresables, aunque no todas son respetables. ¿Esperabas que no surgiera un partido de extrema derecha cuando en Europa existen desde hace tiempo? VOX no deja de ser una escisión del ala dura del PP, pero no son peores que los nazionalistas, que gozan de bula por parte de la peor izquierda que se recuerda. Qué oportunidad perdida para los que nos consideramos de izquierdas. VOX acabará siendo clave en el próximo gobierno de derechas que haya, pero la culpa no será de la derecha como se apresurará la izquierda a agitar de nuevo ese espantajo. No, la culpa será de los dos personajes más nefastos y sectarios que ha conocido la izquierda: Pedro y Pablo. Y nos estará bien empleado, a no ser que se produzca un gobierno de concentración, se eche al par de dos, y los independentistas se queden con dos palmos de narices y se vayan a zurrir mierdas con un látigo.
La culpa es del rival y no de los medios como el que escribe esta señora y subvenciona un partido corrupto hasta la médula. Te tienes que reír.
Pues con Pedro y Pablo Cataluña no es un polvorín como si lo ha sido con Rajoy y sus medidas salvadoras de ricos banqueros que compran medios.
En teoría, una entrevista tiene que ser incisiva, con tensión, nunca puede ser fácil para la persona entrevistada. Aquí parece que es el «making of» de las memorias oficiales de Lucía Méndez.
De todas formas, tampoco podemos culpar a JotDown, porque no son un periódico de investigación al uso, sino que tratan muchos temas variados con cierta profundidad, y eso se agradece. Pocos medios hay como éste.
Dicho esto, actualmente lecciones de periodismo en España, pocas, y por parte de nadie. Y la culpa es de los lectores, porque es lo que se demanda.
A nivel general, lo cierto es que esta sociedad ya hemos dejado de querer aprender nuevos puntos de vista, o aprender a ser críticos. Eso requiere esfuerzo y tiempo, un pecado capital en estos tiempos de inmediatez. Sólo queremos que nos reafirmen nuestra forma de pensar, que nos den la razón.
Y la gente hemos demandado y pagado por ese «periodismo de reafirmación de mi pensamiento»: sólo me informaré (y daré dinero, por suscripción o publicidad) con los medios que son «amigables» con mi pensamiento.
En fin, que nadie que busque información mínimamente neutral va a leer OK Diario o eldiario.es, por poner dos ejemplos clarísimos de sesgo periodístico (hay mucho más, claro).
Y con Internet, esto va a ir a más: la gente se siente perdida en un mundo tan globalizado, y necesita al jefe de su tribu (un periodista, un político) que le de una palmadita en la espalda. Mucho ánimo y tranquilidad a corto plazo, aunque no ponga soluciones reales sobre la mesa.
Facebook y Twitter se han convertido en las nuevas guía de política y periodismo, en un mundo donde todo es relativo y todo pensamiento y opinión debe ser respetado. Poca reflexión y mucha polémica.
¿El panfleto de Florentino subvencionado por Ayuso al otro lado de la balanza de un periódico que se financia con subscriptores? ¿En serio? Otro de la tribu de «los equidistantes» y del «todos son iguales»
tiene mucho que callar o que decir…..
La digna se enoja cuando le ponen negro sobre blanco que su periodismo es puro pasteleo con las elites como hizo el director David Jimenez en su libro. El Mundo como todos los periodicos financiados por las elites son una estafa y «la digna» una de sus mas precalros representantes amen de tertuliana de TVE, donde no cabe un periodista honesto porque lo fusilan en 5 minutos si no lame los culos debidos. Lo mismo que pasa en la prensa escrita. Y si esta señora lleva 30 años, pues calculen.
Que la entrevistada pase de rositas sobre muchos temas y la entrevista se quede en una colección de opiniones personales sobre políticos (sin mucha profundidad, la verdad) es culpa de la entrevistadora: no nombra a Arcadi (compañeros en El Mundo y archienemigos), no cita el 11M, no hunde el dedo en una cosa que para mí es imprescindible: no estamos hablando de periodismo ya con esta mujer, sino de opinión… Flojita la entrevista por culpa de la entrevistadora.
Por cierto: si queréis periodistas: Nacho Carretero: ni una opinión en sus reportajes. El más grande
Solamente quiero decir: que la entrevista me ha gustado, que esta señora me parece razonable y moderada y que prefiero la moderación y el entendimiento, al tono faltón y de crispación que vemos en congreso.
Últimamente, los periodistas no preguntan, acusan.
Ánimo Lucía, seguiré viéndola en las tertulias y leyendo sus artículos.
La adoración por Pedro J. es tal que tras adjudicarle todo un sinfín de elogiosos y grandilocuentes adjetivos, cuando le preguntan si muchos periodistas no confunden el periodismo con el activismo (tras definir este concepto en la respuesta de la pregunta anterior), no se le pasa ni por la imaginación (no es que lo obvie) citar a su adorado Pedro J. El mismo que en más de una ocasión ha reconocido que le encantaría quitar gobiernos…
Ese es su sesgo, señora. Y su credibilidad.
Lucía Méndez,quién te ha visto y quién te ve, porque no hablas del nuevo director de El Mundo,(Francisco Rosell)
Que no es de tu cuerda…