Futuro Imperfecto #55: Así será 2021

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Mad Max: Fury Road. Imagen: Kennedy Miller Productions.

El profesor de la Universidad Nacional de Singapur, Song Zhaoli, y su estudiante de doctorado Alex Fergnani se han visto ciento cuarenta películas de ciencia ficción. Lo que les convertiría en poco más que un par de frikis, de no ser porque han extraído un estudio, a partir de ellas, sobre los posibles escenarios de problemas emergentes. Algo que ayude a las empresas a tomar mejores decisiones de futuro. Sus conclusiones son que existen seis escenarios de crisis, arquetipos en los que cualquier empresa se puede ver involucrada. Extrapolando sus ideas a 2020, hemos estado en algo entre Mad Max y Mensajero del futuro, o sea, del arquetipo «mundos perdidos», cuando un evento catastrófico ya ha sucedido y se producen las transformaciones globales. El coronavirus ha cambiado además nuestro mundo, y hay varias tendencias que van a consolidarse y continuar en 2021.

Será el año del cibercrimen

Esta noticia del mes de diciembre nos informó de una operación policial en Altea, Alicante, contra la mafia rusa que incluye la detención del hacker que robó mil millones de dólares en bitcoins. Fue el cerebro programador de varios programas informáticos con los que su red era capaz de tomar el control de sistemas bancarios con los que operaban cajeros de forma remota, alteraban saldos de cuentas bancarias y realizaban transferencias.

Además de este hacker, la organización criminal había logrado infiltrarse en la Administración española, implicando a funcionarios, políticos, empresarios y hackers españoles. Hay veintitrés detenidos. Durante años han blanqueado dinero, realizado tráfico de influencias y practicado sobornos, consiguiendo escapar de investigaciones policiales y jueces. El objetivo final era controlar sectores clave de la economía española.

Este gran éxito es infrecuente, de hecho prácticamente la totalidad de este tipo de delincuentes quedan impunes en España, principalmente porque faltan cuerpos de seguridad con preparación exhaustiva, y mucho tiempo de análisis e investigación. En la última década estos delitos se han multiplicado por cinco en nuestro país. Nada extraño, dado que ser ciberdelincuente aquí es, al parecer, fácil, barato y muy rentable

La amenaza es global, crece en todo el mundo, y tiene una enorme envergadura. El 13 de diciembre el Tesoro estadounidense revelaba que todas sus comunicaciones electrónicas habían sido interceptadas por hackers rusos… desde el pasado marzo, aunque se habían dado cuenta ahora. Justo cuando carecían de director, porque apenas un mes antes Trump despedía al encargado de la agencia de seguridad informática nacional por asegurar que no había habido fraude electoral.

Actualmente no sabemos mucho más, porque el asunto está siendo investigado por el FBI y otras agencias federales, pero dado que interceptaron el Tesoro puede que los datos obtenidos hayan servido a los intereses de países competidores durante meses. Este caso, el español, y el espectacular aumento del cibercrimen en América Latina durante el tercer trimestre del año darán que hablar en 2021. Porque, recordemos, la pandemia nos ha pasado masivamente al online

El de la internet cuántica

La necesidad de desarrollo de una internet cuántica deviene precisamente de la tendencia anterior. A diferencia de la comunicación habitual entre ordenadores, la cuántica haría mucho más difícil desencriptar un mensaje, y posiblemente acabaría con los hackers. Este avance resulta fundamental para las transacciones financieras y para las comunicaciones de seguridad militares y gubernamentales. De hecho Estados Unidos desveló este año cómo trabaja en su propio proyecto de una internet de este tipo.

Que esto fuera posible dependía de lograr la teletransportación cuántica, algo parecido a lo que hacen en Star Trek pero en el ámbito de las partículas. Pues bien, este mes de diciembre se han publicado los datos del experimento que lo ha logrado. Sus científicos aseguran que a partir de él comenzarán a construir la primera red de internet cuántica en Chicago. Es el principio del fin del cibercrimen.

Y quizá el de las armas biológicas

La idea de que el coronavirus fue creado en un laboratorio no es absurda, sino demasiado avanzada. Cuando apareció, todavía no podíamos. Pero las investigaciones que han llevado a la vacuna de ARN sí permitirían modificar virus existentes —como la olvidada viruela— sobre una base de ADN sintético. De hecho en el MIT lo consiguieron el pasado mes de mayo, reconstruyendo el covid-19 con esta técnica de genética reversa. La consecuencia es que muy pronto podrá distribuirse comercialmente la base de ADN sintético para investigaciones en cualquier pequeño laboratorio. Y crear algo como el coronavirus para que sea un arma química. Es quizá una amenaza tan grande como las bombas nucleares, y necesitará una regulación legal mundial ya.

Antivacunas y pobreza amenazarán la inmunidad de grupo

La vacunación obligatoria puede acabar siendo una necesidad en los países occidentales. Porque la noticia no está en el crecimiento del número de ciudadanos que sí querrían ser vacunados, sino en los que se niegan: un 42% en EE. UU., un 47% en España según el CIS, el 90% de los franceses (un país bastante antivacunas) y el 59% de los alemanes (donde, por cierto, a medida que se avanzaba en conseguir la vacuna eran menos los que querían ponérsela). 

En el mejor de los casos, y si a final de 2021 hemos vacunado a los países más desarrollados (EE. UU., la UE, China, Japón, etc.) nos queda por saber qué pasará en los más pobres. De momento el 13% de la población mundial ha reservado la mitad de las vacunas. Hay una siniestra oportunidad económica en recuperar el turismo en países sí vacunados y eliminar la competencia de los que no. Pero a la vez si no pagamos la factura desde aquí el virus puede volver de vuelta desde esas regiones, mutado y más letal. 

Amenaza una nueva crisis económica

No la actual, ni la generada por la pandemia. La mayor amenaza para 2021 es, según los economistas, que la inmensa deuda que se ha contraído a nivel global para impulsar el crecimiento no funcione. De hecho ya no funciona como antes, el endeudamiento ya no aumenta la riqueza ni la productividad. Lo que no impedirá que el tsunami de deuda siga haciéndose más y más grande

En cierto modo la deuda es ahora un patrón oro, respalda el dinero en circulación, y para que no nos ahogue la UE ha creado un plan, basado principalmente en modernización hacia energías verdes. En España lo hemos adoptado, y es la base del plan del gobierno, pero la pregunta es si funcionará. Nuestro país será un escenario que analizar atentamente, porque tenemos que crear nuevos sectores que generen riqueza. Algunos de los tradicionales desaparecerán definitivamente (como el ladrillo) y no sabemos cuándo o cómo volverá a ser el turismo. 

Como amenaza complementaria está la desintegración de la clase media, que venía de antes y en 2020 se ha consolidado, constatándose que ha dejado de crecer. Dado que nuestra economía está basada desde hace setenta años en el endeudamiento y consumo de una gran parte de la población (la clase media), si esta no recupera su poder adquisitivo puede que la economía en general no sea capaz de rehacerse

Populismo y algoritmos, las otras caras de la amenaza económica

Por sus posibles repercusiones es muy interesante esta modelización hecha por científicos sobre la conexión entre los movimientos populistas, el crecimiento de la desigualdad y las crisis económicas. Sus conclusiones son que será cada vez más difícil convencer a las sociedades de que el trabajo en común conduce a la mejora de todos. 

Y también el «descubrimiento» de que hay muchos algoritmos implementados en los servicios sociales de los países que deciden sobre otorgar vivienda de protección, comida o servicios básicos a los más pobres. No es un problema que la máquina decida, sino que su proceso de decisión es opaco, y al parecer está dirigido a negar cualquier prestación. 

El año de la gran hambruna

Debido a la crisis económica que produce el covid, América Latina ha visto crecer el número de personas que pasan hambre, las cuales suman ya cuarenta y ocho millones. CEPAL, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU, prevé que la pobreza aumente hasta los niveles de 2005. 

La hambruna derivada de la pandemia sumada a condiciones previas ha comenzado ya en cuatro países: Yemen, Sudán del Sur, Nigeria, y Burkina Faso. Se prevé que a principios de año entren en esa situación otros dieciséis, entre los que se encuentran Siria, Venezuela, Afganistán, Haití o Líbano. Morirán por millones, y esto por una razón. No basta enviar o distribuir alimentos, los problemas de fondo, arrastrados durante años, y sumados al coronavirus, serán devastadores. 

Querremos desconexión digital y laboral

El teletrabajo ha venido para quedarse, no como sustituto de un trabajo que hubo que hacer forzosamente en los hogares. Sino como expansión de una forma de ganarse la vida que ya existía, y que ahora alcanzará a grandes masas de población laboral. La pregunta es cuánta gente se quemará en el camino. 

Que jefes y empleados aprendan a desconectar será una habilidad necesaria e imprescindible en 2021. Nos lo contaba Mar Cabra, una periodista cuyo éxito con la investigación de los papeles de Panamá la llevó al Premio Pulitzer. Una carrera meteórica que solo podía seguir en ascenso, si no fuera porque de repente el agotamiento y la incapacidad la impidieron seguir. Ella misma lo cuenta, había alcanzado el burnout, principalmente por la hiperconexión y ahora dirige un curso de desconexión y gestión del estrés gratuito para periodistas. 

El otro posible avance será la semana de cuatro días. Ya ha avisado el ministro Escrivá que en España no hay margen para implantarla, tenemos demasiado paro. Mensaje para Pablo Iglesias, que la considera una posible generadora de empleo. Es algo que también reivindica la izquierda alemana, aunque los expertos avisan: solo es posible si se aumenta la productividad. Menos tiempo para generar más producto. Empresas pioneras españolas ya lo están haciendo, incluso en la hostelería, con buenos resultados. Se retiene el talento, se mejora la productividad y además parece lógico seguir avanzando hacia el futuro, desde un pasado en que las jornadas eran de dieciséis horas (siglo XIX) en vez de ocho. Incluso puede ser una fórmula para evitar despidos. Unilever, en Nueva Zelanda, la está probando. Y esa es la lección más importante. Tenemos que ver para quién, dónde y en qué sectores funciona. 

Acelerará con Biden la carrera espacial por la Luna

Cuando la populista retórica de Trump se olvide y la historia se centre en su legado, reconocerá como uno de sus mayores logros haber dado un nuevo impulso a la carrera espacial. La NASA se encuentra en su mejor momento gracias a una combinación de recursos, otorgados por un generoso presupuesto, y la colaboración con empresas privadas. Al menos ese es el mensaje que ha dirigido la Secure World Foundation en su informe a la administración Biden.

Objetivamente el logro no es solo de Trump, quien ha aprovechado el trabajo de administraciones previas, como la de Obama. Los logros se traducen sobre todo en la comercialización de los cohetes de despegue, con el hito de SpaceX como primera empresa privada capaz de llevar astronautas a la ISS. Entre otros muchos logros

Pero eso ha sido lo fácil. El siguiente objetivo, la exploración de la Luna, plantea serias dudas. EE. UU. ya no está en disposición de dominar el satélite, por lo que se ha apresurado a hacer firmar los Acuerdos Artemisa, un código de buenas prácticas para explotar los recursos lunares. Rusia, principal socio de la NASA, no los ha firmado, y China tampoco se ha unido. 

El país asiático acaba de recuperar su cápsula con muestras lunares, la Chang’e 5 (diosa lunar), demostrando que se ha colocado a la altura tecnológica de EE. UU. y Rusia, los otros dos únicos países que han traído muestras de rocas del satélite. Este avance preocupa extraordinariamente al jefe de operaciones de la U.S. Space Force (no confundir con la serie) y hace prever que la carrera espacial por la Luna siga su curso, con especial empeño de la administración Biden en no quedarse atrás frente a China.

Aunque todo está por decidir

Y esa es sin duda la mejor tendencia para nuestro futuro 2021. Tengo además el placer de anunciar que durante el próximo año volveré a estar en este Futuro Imperfecto cada sábado. No dejen de suscribirse y compartirlo, son dos acciones que ayudan mucho a que yo siga aquí. ¡Gracias a todos y feliz año!


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5 Comentarios

  1. La tecnología de las vacunas basadas en ARN y ADN se viene estudiando desde hace varios años, al menos 2002 con el SARS-CoV1 y luego el MERS. También se han estudiado versiones de vacunas de ARNm contra la influenza, el zika, la rabia y el citomegalovirus.

    Estos artículos tuyos son muy interesantes y me alegra saber que continuarás haciéndolos el año próximo.

    Un saludo.

  2. No era consciente de que tus artículos de fin de semana tuvieran fecha de caducidad, pero me alegra enormemente saber que te seguiré leyendo y disfrutando cada semana. Enhorabuena!

  3. Lo mejor de la semana de jotdown, que anda últimamente un poco de capa caída. Gracias por tus artículos.

  4. Disfrutar leyéndote no lo diría. Pero escribes muy bien, tanto como para hacer pasar a segundo plano las negruras que reportás. No hay nada mejor contra la posible decadencia que el conjuro de las palabras y seguir paleando carbón. (El fogonero del Titanic)

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