Arte y Letras

The Sandman: Woke up, Morfeo

Sandman
The Sandman. Imagen: Netflix.

Ocurrió en 2022, las legendarias viñetas de un cómic que acarreaba décadas de culto sobre el lomo se transformaron en imágenes para las pantallas. Y la culpa la tuvo de una de esas malévolas plataformas de streaming que han redefinido el modo de devorar las producciones audiovisuales. En 2022, Netflix estrenó la adaptación en formato serie del tebeo The Sandman. Horas después, en ese microuniverso de la concordia, el amor y el diálogo reposado que es Twitter, un puñado de gente ya afilaba estacas y empapaba antorchas en brea.

Y entonces, cuando la agente se dedicaba escupir sapos y culebras sobre los cambios realizados al material original de su tebeo preferido, Neil Gaiman se conectó a internet para responder a los críticos más avinagrados. Y aquello fue divertidísimo.

Mr. Sandman, bring me a dream 

A lo largo de los años, han existido varias encarnaciones diferenciadas del personaje de Sandman bajo el techo de la editorial DC comics. A finales de los años 30, el guionista Gardner Fox y el dibujante Bert Christman presentaron a Sandman como un detective pulp que vestía traje verde, máscara antigás, fedora y utilizaba una pistola para sedar con vapores a los malosos. Una figura enredada en tebeos de misterio que también se convertiría en uno de los miembros fundadores de la Justice Society of America, el primer equipo de superhéroes del mundo del cómic.

Un par de años después, el guionista Mort Weisinger y el dibujante Paul Norris agarraron el personaje para rediseñarlo según los gustos populares de los lectores de cómics de aquella época: lo vistieron con un nuevo traje de superhéroe, de licra ceñida y tonos chillones en amarillos y púrpuras, le asignaron un sidekick infante y lanzaron a ambos justicieros a luchar contra unos villanos más fantásticos. Unos Jack Kirby y Joe Simon, recién fugados de Marvel y amigos del rollito superheroico, tomarían el control del héroe poco después para seguir proporcionándole aventuras en la misma onda. Pero a la altura de los 60, la silueta de Sandman había caído en el olvido y tan solo visitaba de manera esporádica los tebeos. Allá por 1974, Kirby y Simon decidieron hacer reset por completo y reinventaron desde cero al personaje, ideando otro Sandman distinto que también vestía traje de superhéroe pijamero.

Sandman
Diferentes versiones de los Sandman más añejos.

Poco después, todo el mundo se olvidaría de nuevo de Sandman. Hasta que, a finales de la década de los 80, alguien en DC se tropezó con el personaje en los archivos y le encomendó a un guionista británico llamado Neil Gaiman crear una serie mensual para ver cómo ser las apañaba el hombre lidiando con un proyecto a largo plazo. El encargo acarreaba un requisito: en aquella nueva resurrección de Sandman, Gaiman solo debía conservar el nombre del personaje, porque en DC querían algo totalmente nuevo y estaban dispuestos a darle barra libre al guionista para que hiciera lo que le viniera en gana.

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20 comentarios

  1. Luis manuel

    Estupendo artículo, lo he disfrutado enormemente. ¡Gracias!

  2. Efectivamente, el cómic Sandman hace 30 años ya hacía gala de una sorprendentemente precoz reivindicación de la diversidad y entre sus personajes hay numerosos ejemplos de LGBT+ así que es obvio que quienes se quejan de la adaptación no han leído la obra original y protestan por pura mezquindad.

    Incluso una de las historias del cómic es de ambientación africana (el de la historia de la princesa Nada) y se presenta a Morfeo como una persona negra, por el amor de Dios.

    • Precisamente en las historias en los que los Eternos son percibidos de forma distinta a su representación clásica (blanca) lo son todos sin distinción. Si Muerte es negra en una escena, que también lo sea Sueño, o viceversa. Si no, no es tan siquiera una adaptación fiel al material original y meten la diversidad por meterla.

      • José Lanot Rodríguez

        Yo lo veo de otra manera, y lo ha explicado Neil Gaiman muy claro: ha hecho ecactamente lo que le ha dado la gana con SU obra a la hora de adaptarla. En los comics de Sandman no hay reglas, y cuando las hay, Morfeo se las pasa por el forro si le apetece. Nunca se adapta una obra a otro medio con fidelidad a la forma, y muchas veces tampoco se respeta el fondo. El fondo de Sandman está intacto al 100% en la serie, los cambios de forma son anecdóticos, no afectan al espíritu de la obra original, la fidelidad al espíritu es total, y la fidelidad a la materia de ese espíritu es altísima. La diversidad no se ha añadido, porque ya estaba en los comics, sólo se ha matizado o se ha modíficado sin tergiversar las historias. Si Gaiman no hubiera hecho la serie, estaríamos todos llorando a moco tendido con el resultado. Yo la he disfrutado mucho, y con varios capítulos sólo he notado las diferencias releyendo el cómic después de verlos, porque la esencia del episodio era exactamente la misma.

        • Gracias por poner mis pensamientos en palabras de la forma más clara posible José. Como lector de Sandman y fan de la saga y Gaiman no podría estar más de acuerdo.

        • Precisamente el defecto de Morfeo era que siempre seguía las teglas arrajatabla.

          Defiendes la obra o lo que la obra defiende, hoe?

      • Sueño es negro frente a Nada en el Inframundo. Viste la serie?

  3. He de decir que el artículo lo he disfrutado a medias, pero que la mayoría de artículos en defensa de lo WOKE son infumables de principio a fin, mientras que en este el autor si ha demostrado querer hacer un mejor trabajo y tener cierto talento. Seguramente sí este autor pudiera escribir algo de su propia cosecha sería muy digno de leer.

    Pero metiéndome en lo que quiero responder a esta defensa de porque un producto menor televisivo de una obra maravillosa es un acierto que abandera con orgullo sus decisiones diré.

    WOKE ahora resulta que es apropiación cultural porque si cualquier otra etnia que no sea caucásica utiliza una expresión antes es una aberración que los blancos quieran utilizarla de cualquier otra manera. Sin embargo no verás quejarse a estos mismos de que a Papá Noel se le conozca por este nombre, se le vista de rojo por Coca Cola, o se utilice a un negro para representarle. Es decir, si eres blanco todo puede ser apropiación cultural porque que la NAtiVIDAD pase a llamarse de otra manera no tiene ninguna intención tras de sí, de la que deba hablarse o por la que cualquier medio te vaya a PAGAR. Al final estos días el periodismo es otra forma de mercenariado.

    Me parece llamativo que siempre que se señalan las críticas de «TODOS» esos supuestos Trolls de la derecha que atacan al entramado mafioso del mundo del entretenimiento, se señale SÓLO a la parte más tonta. No había críticas con sentido?

    A la serie de Sandman, cuyo cómic para mí es de lo mejor que he leído en mi vida, es un 6. Y sinceramente es porque tiene suerte de haber contado con el material original. A todo el mundo le he dicho, que de haberse ceñido más y mejor al guión que presentan los comics, está hubiera sido seguramente la mejor serie del año.

    Los actores en general estaban muy bien, fíjate por donde gustando me sobre todo la interpretación de la actriz que hacía de muerte, así como algún otro actor de renombre. Eso sí… Llamarme purista, pero que la muerte en Sandman sea una mujer negra me abre todas las carnes. Los eternos son pálidos como la leche en su forma más original, pudiendo adoptar luego cualquier aspecto que deseen a conveniencia. Y son por supuesto los primeros que no juzgan a la gente por como se ven, sino por como ACTUAN (algo que en esta época de lo banal, lo fácil, lo simple y lo absurdo se está olvidando con mucha facilidad).

    Ver a Lucifer convertido en mujer es de cara a las tramas que luego abrían los cómics tan estúpido y absurdo como la propia serie que le plantaron no hace demasiados años y que sinceramente ha sido uno de los mayores desperdicios creativos que he visto en mi vida. Y ver a una actriz tan desaprovechada como en Phasma y que parece no saber encajar del todo en el papel…

    Luego al ser una obra, como bien se dice aquí, en la que se era muy abierto con respecto al sexo, género, prácticas sexuales o cualquier elemento onírico que se quisiera utilizar para mezclar ideas, conceptos, o pensamientos pre-establecidos, no le iba a sentar mal toda la nueva corriente ideológica con la que llevan tiempo martillando al espectador medio para convencerle e imponerle cualquier idea previamente cocinada que poder utilizar para amansar e idiotizar a la masa social.

    Los que se creen revolucionarios siembre se enganchan a cualquier -ismo novedoso y de actualidad con el que les permitan encontrar culpables fuera de sus pobres personalidades. Que vamos a hacer si hoy en día llamar a cualquiera racista, fascista, machista o utilizar cualquier otro término despectivo con el que poder colgarle un estigma social tiene tanto peso como un pedo en el aire, y la misma duración. Gracias a Dios, mucha gente comienza a estar harta de que pretendan señalarles con clichés politizados y altamente ideologizados y les comienza a importar dos pimientos.

    Ya que mencionamos a Desesperación, me parece reseñable decir que no fue lo suficientemente grotesca para mi gusto, así como Deseo estaba perfectamente representado en pantalla.

    Estos días, a nada que la gente encienda el cerebro y se ponga a pensar en vez de consumir, se darán cuenta de que les están metiendo ideologías con las que pastorear les una vez más. De ahí que la gente, aunque a veces de manera burda, sienta que les están metiendo con calzador las cosas. Y es que hay cosas que atufan más que otras.

    En cuanto a Neil Gaiman. Es un hombre inteligente y culto que ha escrito cosas maravillosas, y al que tristemente, y como tantos otros, vemos que se le ha podido comprar porque determinados cheques parecen más jugosos que las ideas originales

    Siendo una serie que podía pisar el terreno de lo WOKE con mucha normalidad, lo utiliza de manera constante y en muchos casos pisando gran parte de la idea original.

    No me lanzaré a vender los comics, los cuales tienen un lugar destacado en mi colección y guardo con muchísimo cariño. Así como recomiendo su lectura a cualquiera (este en el espectro ideológico o político que quiera estar).

    Con respecto a Los Anillos de Poder estoy de acuerdo con Elon, pues es la mayor mierda creativa de un material original que he visto en mi vida y de la cual Neil no tiene culpa alguna.

    Con respecto a la creatividad ideologica del mundo del entretenimiento estos días decir que en un 95% es pura basura siendo series como Arcane (maravilla creativa) elementos salvables.

    Y a partir de aquí, que a uno le llamen Troll, llorón o neandertal, no cambia la realidad de que cada vez se venden menos cómics, películas, series o libros y quizás en vez de tratar de señalar o excusar los pobres productos que se lanzan al mercado, los que viven de este negocio (y saben perfectamente lo que hace y a que juegan) deberían dejar de mirarse el ombligo y darse cuenta de porque pierden CLIENTES que no quieren consumir productos de segunda categoría.

    El artículo no es malo del todo, y está bastante bien llevado. Es tan sólo que como tantos es bastante engañoso en algunos puntos.

    • Sandman (como Los Anillos del Poder o cualquier obra de ficción) podrá ser buena, mala o pasable. Pero nada tendrá que ver en ello que sus protagonistas sean blancos, negros, hombres, mujeres, cisgénero o queer.

      La calidad de una obra no se mide por el género o etnia de sus personajes, ni por los cambios respecto al material original, en caso de ser una adaptación. Se mide por el talento de sus creadores a la hora de plasmar esa obra en imágenes, sonidos o palabras. Tanto Sandman como LADP hubieran sido igual de buenas o malas respetando 100% el origen de los personajes adaptados. Otra cosa es que los actores y actrices estén mejor o peor, pero su género poco tiene que ver ahí.

    • Fernando, los que defienden la fidelidad a los cómics olvidan que el autor sigue vivo y puede hacer el casting de la manera al que el se le de la gana. Cuando yo veo a una persona de cualquier etnia, yo veo a la persona, el actor o actriz, el talento de interpretar. No hay que ser woke, sino más tolerantes, al final somos espectadores, si no te gusta, no consumas y ya ¿Para qué quejarse en internet por un capricho a alguien que tiene todos los derechos sobre su propia obra?

    • Hablar de ideología forzada por los medios y hablar de lo “woke” es absurdo porque obvia la realidad de los hechos: 1. Todo es ideología 2. La mayor parte de los medios produce ideología de derechas, una muy abrumadora mayoría 3. Esa ideología de derechas ni te la replanteas porque ya la has asumido 4. Tu cabreo es infantil y se centra en gustos personales, no en una crítica formada, o llena de conocimiento…

  4. Jose miguel

    Gracias por este estupendo artículo. Me lo pasé genial con los cómics de Sandman en mi adolescencia. Genial con la actual serie en Netflix y aunque sé que no tiene absolutamente nada que ver con “El poder de los anillos” también me lo pasé en grande viéndola. Gracias por haberme hecho comprender algunos comentarios de Neil en las redes. Que divertido, sagaz y lleno de talento es este escritor. Y gracias por un artículo, tan detallado y bien escrito.

  5. Confieso que nunca leí sandman y a la serie no le hice mucho caso. Había escuchado sobre todo el contenido «woke» Qué trae y me molesta en general que en una obra se hagan tantos cambios de ese estilo, más que nada porque no son en general orgánicos con su contenido sino que son siguiendo una moda con unas reglas muy estrictas (ejemplo: personaje pelirrojo es reemplazado por uno de color; y se sigue una secuencia muy particular 1)hombre reemplazado por mujer u hombre de color, 2) cualquiera de estos dos es reemplazado por mujer de color. Y 3) -que casi no se ve pero está en los planes- mujer de color es reemplazada por mujer trans.)
    Y es mucho de estos casos estos cambios afectan al argumento porque se da más relevancia a situaciones que no estaban en la obra original y se cargan demasiada las tintas en conceptos sobre racismo y discriminación por orientación sexual y otras yerbas. Va a estar como ejemplo la serie de sobre Entrevista Con Un Vampiro qué convierten a Armand en negro y sufriendo por la discriminación, el racismo y la esclavitud de esa época, cosa que ni aparecía en la obra original (Y a propósito Armand era pelirrojo). No es que esté en contra de visibilizar estos problemas derivados de la discriminación y las sufrimiento de minorías raciales pero no tienen por que meterlo forzadamente en obras que no tratan del tema. Para casos como este existen excelentes películas como 12 Años De Esclavitud.
    Pero volviendo a Sandmand, si el autor ya desde el vamos ponía personajes que ahora llamamos diversos, e incluso cambiaban de raza y género dentro del cómic, además de estar involucrado en la producción y los guiones, sinceramente uno no puede criticarle nada porque es SU adaptación, es su manera de recontar la serie y le puede meter los cambios que quiera.
    Y si alguien le molesta que el autor sea «pro-woke», bueno, háganlo fácil, no miren la serie y listo.
    Y esto es lo último que puedo decir. Si una serie o película o lo que sea no te gusta, o directamente no te gusta que traigan contenido «woke», No pierdas tiempo criticandolo. Directamente no lo mires. Te aseguro que las compañías productoras les va a j**** más eso que te la pases criticandola en cada red social que encuentres. PorQué eso es otra forma de hacerle propaganda.

  6. Rabietas de niños macriados a los que les han quitado su último juguete y creen que su opinión es el eje del mundo. Solo hay que ver con la soberbia en la que se declaran «puristas» por encima del propio creador. La quintaesencia del ego individualista, cateto y bastante corto de vista, por ignorante en una época en la que hay medios más que suficientes para extirpar la ignorancia, pero prefieren dedicar su tiempo a seguir en twitch o YouTube a unos ególatras que monetizan odio y cuñadismo a partes iguales.

  7. la verdad es que viendo la serie no pude evitar pensar que al igual que hay historias que sólo pueden ser bien contadas en una novela y no encajan tan bien en una película (y viceversa), el cómic tiene su propio registro que a veces no puede adaptarse bien a otros medios.

    la serie me ha parecido muy fiel a los tebeos (que lucifer no tuviera el aspecto exacto del joven Bowie fue un pequeño despago, pero qué más da?), sin embargo… lo que en los comics es una atmósfera conseguidísima de misterio, melancolía y surrealismo, en la serie resulta de una pretenciosidad sonrojante.

    lo bueno de los comics es que el dibujo subraya lo que en una película debe ir por fuerza resaltado. supongo que el ritmo de lectura, la posibilidad de detenerse en una viñeta, etc. genera una capacidad de sugerencia que el soporte filmado no puede proporcionar.

    en fin, lo mismo me parece que pasa con 300: el comic desarrolla una tragedia poco a poco y la película es una macarrada de principio a fin.

    j

  8. Me encanta poder ver estas series sin tener que ir contando cabezas de colores. Al final, disfruto igual y me canso menos.

  9. No he visto Sandman ( soy un muerto de hambre que no le llega para Netflix…pero si para Amazon Prime) a mi lo woke me la bufa, si el actor que hay detrás es bueno, y la historia tiene algo que contar me gana (a mi me gustaba American Gods a pesar de que el actor que hacía de Moon tenía cara de «quién se ha tirado un pedo?»).
    He descubierto una manera de saber si algo que estoy viendo es bueno o malo. Si en menos de diez minutos de empezar a ver algo saco el móvil y me pongo a hacer scroll por el menú de Discover…la serie/película es una mierda.
    Pueden llamarme simple si quieren pero los LADP es un truño tanto como si vas de purista de Tolkien, como si pasaba por ahí (mi caso, ya quisiera ser un defcon friki 1, pero exige un tiempo del que no dispongo y es demasiado caro y no me lo puedo permitir). Galadriel Mary Sue no es Ripley, Ni Sarah Connor, ni Angela Basset en días extraños… Es repelente en modo tengo a Dios cogido por los huevos y el resto además de mortales sois subnormales (que lo son) duré tres capítulos.
    Ni woke ni pollas en vinagre es una mierda de serie. Asumir y digerir. Y la próxima hacerla mejor, con que no aburra ya saldremos ganando.

  10. Tanto dárselas de inclusivo don Neil y no tuvo cojones de representar a Sandman como mujer y/o negra. Imagino que la condición que puso para participar en esto fue que podían cambiar de sexo, etnia o cualquier otra cosa a cualquier personaje, con tal de que dejasen tal cual a su niño bonito.

  11. Y además, ¿para qué molestarse en hacer que una mujer interprete a Lucien si luego me la caracterizan de hombre?

  12. Pingback: La lengua de los bosques - Jot Down Cultural Magazine

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