Arte y Letras

El idioma de los sueños 

Epifanía, de Max Ernst. sueños
Epifanía, de Max Ernst.

No entender puede no tener fronteras, puede —incluso— ser un don, escribió Clarice Lispector, una manera de atravesar las ataduras del sentido, la cárcel del significado común.. Los sueños son ese territorio en el que, a priori, nadie entiende, el lugar en el que nunca se sabe a ciencia cierta, donde las cosas pueden ser blancas y negras al mismo tiempo, pero ¿cómo funciona el tiempo en el sueño? «¿Qué se hacen en el sueño el tiempo, el espacio y el principio de causalidad?», se preguntó André Breton, que no llegó a una explicación acabada más que a través del arte, quizá porque el arte, como los sueños, tiene partes secretas, insondables, mágicas. 

* * *

Sentada así, con los ojos cerrados, se creía casi en el País de las Maravillas, aunque sabía que bastaba con abrirlos de nuevo para que todo volviera a la sosa realidad.

(Lewis Carrol, Alicia en el país de las maravillas)

* * *

El 26 de diciembre de 1932, Sigmund Freud, en su tercera carta a André Breton, escribió: «Yo mismo no soy capaz de aclararme qué es y qué quiere el surrealismo. Quizá no estoy hecho para comprenderlo, yo que estoy tan alejado del arte». 

André Breton nació en Francia en 1896, cuando Freud ya tenía cuarenta años y faltaban solo tres para que, en noviembre de 1899, le escribiera a Wilhelm Fliess (médico y psicólogo polaco, una de las amistades más íntimas de Freud, con quien mantuvo una larga correspondencia durante casi veinte años), como podría hacerlo cualquier escritor que recibe, por fin, muchos años de trabajo condensados en un cuerpo: «Ayer finalmente apareció el libro». Se refería a La interpretación de los sueños, uno de los pilares fundamentales de la teoría psicoanalítica, uno de los núcleos del interés de Breton por el psicoanálisis.

Antes de ser el fundador del movimiento surrealista, André Breton estudió Medicina y, en el comienzo de la Primera Guerra Mundial, fue destinado, como asistente, al Hospital Militar de Nantes y, tiempo después, al centro psiquiátrico de Saint-Dizier, donde eran trasladados los soldados que presentaban delirios agudos. Fue en medio de esas labores cuando conoció la existencia de los trabajos de Freud sobre los sueños, que eran ignorados o rechazados por la mayoría de los psiquiatras, gracias a la traducción del doctor Maeder, un escritor suizo que se había ocupado de resumir algunas de las ideas de Freud en francés. Se dice que Breton comenzó a experimentar registrando sueños de pacientes con el fin de interpretarlos de acuerdo con el procedimiento de asociación libre propuesto por Freud. Se dice que, a partir de esa experiencia, Breton concibió la existencia de lo surreal. 

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

3 comentarios

  1. Pingback: El idioma de los sueños  – Jot Down Cultural Magazine – TRIBUNA LIBERAL

  2. Pingback: Jot Down News 28 #2023 - Jot Down Cultural Magazine

  3. Pingback: Sometimes a coffee 46 (iced latte) – Klepsydra

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*