Política y Economía Opinión

¿Cómo recuperamos a los jóvenes? El futuro era esto: menores de 34 votando ultraderecha

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Imagen promocional de The Morning Show. T4 (2025)

El bombazo sobre Vox que hoy publica La Vanguardia sacude cualquier previsión. Según esta encuesta, Vox sería la fuerza más votada entre los catalanes de menos de 34 años. Algo que hasta ahora parecía una locura se confirma en los datos: en un Parlament de 135 escaños, Aliança Catalana pasaría de 2 a 19, Vox subiría de 11 a 16 y, en conjunto, la ultraderecha xenófoba sumaría 35. Si se añade a los 13 del PP y los 21 de Junts, el bloque de derechas alcanzaría 69 escaños, mayoría absoluta, con más peso de la ultraderecha que de la derecha tradicional.

La clave de este terremoto está en la juventud. El propio diario señala que Vox sería la formación más votada entre los menores de 34 años, con un apoyo notable también en la franja de hasta 54, aunque a partir de ahí se diluye. Aliança Catalana, por su parte, mantiene un respaldo estable en todas las edades, con un votante de cada diez. El PSC solo logra mejorar entre los mayores de 54 años, donde uno de cada cuatro optaría por los socialistas.

Si esto ocurre en Cataluña, resulta sencillo imaginar lo que puede suceder en el resto del Estado. La pregunta inevitable es cómo se ha llegado hasta aquí. El desencanto con la izquierda ocupa el primer lugar en la explicación. En 2005, el 60% de los menores de 30 años vivían con sus padres; hoy la cifra supera el 85%. El motivo es evidente: el alquiler absorbe alrededor del 90% del salario medio de un joven de esa edad. A pesar de las subidas salariales de los últimos años, la inflación ha neutralizado cualquier mejora tangible del poder adquisitivo. En el caso de los jóvenes, con sueldos de miseria o directamente sin sueldo, la situación es trágica.

El Gobierno podría argumentar que medidas como topar los alquileres requieren del apoyo de Junts o del PNV, y que esa aritmética parlamentaria explica su parálisis. Sin embargo, lo que percibe la juventud es más simple: con la izquierda en el poder no hay justicia social para ellos. La sensación de que Pedro Sánchez hipotecó la legislatura al pactar con Junts, convirtiéndose en rehén de sus exigencias, alimenta la idea de que el Gobierno se ha vaciado de identidad a cambio de supervivencia política.

A este desencanto se suma la rabia convenientemente manipulada por la propaganda ultra. Muchos jóvenes creen que los inmigrantes reciben ayudas exclusivas de 2000 euros o que se les regala un piso, mientras ellos trabajan en empleos precarios sin posibilidad de emanciparse. No es verdad, pero el rumor se ha instalado. A la mayoría les da igual el islam, los velos o las fantasías medievales de la Reconquista que Vox utiliza como fetiche ideológico. Lo que cala es la sensación de ser discriminados en beneficio del extranjero. La debilidad del sistema educativo, incapaz de formar en espíritu crítico, y el estado permanente de indignación facilitan la credulidad. El voto a Vox se convierte en un voto de venganza contra un sistema que perciben como hostil. Y sin embargo, la paradoja es brutal: Vox representa lo más prosistema imaginable, un modelo de mercado laboral salvaje, servicios públicos privatizados y privilegios fiscales para las rentas altas.

Sobre lo que implicaría un gobierno de Vox y el deterioro radical de la ya maltrecha calidad de vida de la clase trabajadora, ya se ha escrito en este análisis.

El deterioro de los servicios públicos agrava el malestar. La sanidad, los servicios sociales, la educación o la prevención de incendios dependen de las comunidades autónomas, gobernadas en su mayoría por el PP con apoyo de Vox. Sin embargo, la mentira de que todo es culpa del Gobierno central se repite y cala con facilidad. En regiones como Murcia, gran parte de la población está convencida de ello.

Otros factores secundarios completan el panorama: la inseguridad ciudadana en determinados barrios o la expansión de la cultura incel a través de internet, que presenta a Vox como el único baluarte contra supuestas denuncias falsas de feministas radicales. Pero lo fundamental sigue siendo el desencanto económico, la frustración social y la manipulación propagandística.

La gran pregunta es qué puede hacer la izquierda. Para muchos, la única salida consiste en arriesgarlo todo: presentar medidas de redistribución radical que hasta ahora no se han atrevido a defender, desde topes al alquiler hasta la construcción masiva de vivienda social o subidas drásticas de impuestos a las grandes fortunas. Y hacerlo con publicidad máxima, incluso si están condenadas a caer en el Parlamento por el veto de Junts. La derrota legislativa podría transformarse en programa electoral. Es difícil que funcione, pero quizá sea la única vía. Porque, de seguir igual, en menos de dos años ya no habrá margen para arreglar nada y la mayoría absoluta de PP y Vox será inevitable.

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59 comentarios

  1. De las tres razones que se exponen para que exista este estado de cosas le doy la mayor importancia a la manipulación propagandística ¿Cómo si no se consigue que la gente vote algo que va directamente en contra de sus intereses sociales y económicos?
    Por otro lado, si la izquierda propusiera esas medidas radicales que mencionas sería ésta misma gente quien los acusara de bolcheviques bolivarianos y sus cabezas rondarían. Así de perverso es el asunto.

    • Tito B. Diagonal

      «Dime tú esta noche si te vas de ronda…» A ver si os enteráis de una vez que la gente de izquierdas NO EXISTE, no es más que una utopía, un espejismo. ¡Todos somos de derechas, conservadores de lo nuestro y enemigos de los que vienen a disputarnos el trozo de tarta! ¡Dejad ya de aspirar a ser mejores que los otros! ¡Somos la misma mierda! En la naturaleza no existe eso de ser «de izquierdas», el pez grande se come al chico y ya está, cojones!

      • Pobrico, se le ha atragantado a usted el darwinismo social en el vermut.

        • Tito B. Diagonal

          Y a usted se le ha atragantado Rousseau con el bocadillo de mortadela.

          • jajajaaja

          • Juanjo Solo

            Bocadillo de mortadela…debes tener más de 60 años para hablar tan viejo. ¿Eres un facha viejo reprimido? Culpas a los demás de tus fracasos personales y emocionales. Eres tan miedoso que solo sabes enfadarte con gente que no conoces. Seguro que cualquier persona en carne y hueso te acojona. Principalmente las mujeres atractivas e interesantes que te rechazan al primer segundo.de comocerte.

      • Y sin embargo, las estrategias menos egoístas siempre fueron las ganadoras en el juego de la evolución. Desde que bajamos del árbol, los seres humanos nos hemos agrupado en comunidades porque teníamos muchas más posibilidades de supervivencia juntos que en solitario, solo que a algunos el egoísmo os ciega y no queréis verlo. No hablo de utopías, sino de las estrategias ganadoras en el juego de la evolución. Si ellas no estaríamos hoy aquí.

        • Tito B. Diagonal

          Claro, en comunidades pero de egoístas, juntitos mientras a mí me convenga. Y ahora, vamos a moler a palos a aquellos de allí que están ocupando la única charca con agua en 20 kilómetros a la redonda.

          • Tus comentarios muestran mucho enfado emocional. Mo eres un bot. Eres una persona de verdad con la autoestima por los suelos. Es culpa tuya y de nadie más. Pero te ds tanto miedo reconocerlo que decides unirte a la extrema derecha conspiraloca.

      • Tito B. Diagonal. Que sentimiento de inferioridad tan grande tienes con respecto a esa «izquierda» que según tú, no existe. Con tu baja autoestima es normal que votes a los ultralocos de VoX. Porque ti también eres un ultraloco.

    • Porque «sus intereses sociales y económicos» no es una línea recta, sino una línea con muchas curvas y paradas en lugares muy distintos antes de llegar a ese punto final al que llamáis «los intereses de la clase obrera». Y la derecha hace hincapié en esas primeras paradas, lo inmediato. La clase obrera es aspiracionista. Quizás le interese cobrar un salario justo, unas condiciones laborales y de vida digna, pero antes que eso le interesa comprarse un coche mejor, o el último iPhone, o irse de vacaciones a Nueva York. Incluso, por encima de una vida digna y justa, le interesa vivir mejor que los demás y poder presumir de un mejor estatus que su vecino, aunque sea por un sólo día. La justicia social es algo lejano y abstracto. Por eso votan a la derecha. O a la extrema derecha, que tiene ese tono de rabia que les anima y en el que se reflejan.

  2. Dice el artículo «La gran pregunta es qué puede hacer la izquierda». Mal. Muy mal. La izquierda no existe, la izquierda son los padres. Por lo tanto, la izquierda no hará nada, porque la izquierda sencillamente NO EXISTE.

  3. Mr Kingston

    Viendo argumentos tan absurdos como los que podemos leer en algunos comentarios («¡Todos somos de derechas, conservadores de lo nuestro y enemigos de los que vienen a disputarnos el trozo de tarta!») no hace falta darle muchas vueltas a la subida de votos de la ultraderecha.

  4. Redio Dell´Oro

    Acabo de comentar como réplica algo en esa línea en otro post de esta misma revista.
    Ahí está el detalle, en la propuesta del último párrafo. Que la izquierda, que por supuesto que existe, se ponga a hacer lo que le toca, que es nivelar, redistribuir e igualar, y deje ya de mirarse el ombligo y mirarle las uñitas a las minorías, cosa que el sistema deglute y metaboliza a la perfección.
    Si la izquierda no cumple su papel, la gente acaba buscando las habichuelas en lugares más feos.

    • Como hemos debatido en ese otro artículo que menciona, me permito completar mi réplica aquí. No voy a convertirlo en costumbre ni a perseguirle, no se preocupe :)

      No hay dicotomía entre esos apoyos a “las minorías” que tanto le molestan y otro tipo de políticas de izquierdas orientadas, por ejemplo, a solucionar el tremendo problema de la vivienda y la precariedad. No hay que elegir. No se está dejando de hacer esto último a causa de lo primero.

      No se está haciendo por las mismas razones por las que no se hacía ya desde antes del “wokismo”, que me imagino que es a lo que se refiere y tanto le molesta: porque la izquierda (parlamentaria) ni quiere ni se atreve a meter mano a los grandes capitales. Hay mucha gente que parece pensar que si mañana desaparece el “wokismo”, habrá pisos para todos.

      Por otro lado, las personas más punkis en cuanto a izquierda de barrio y movilización que conozco, pertenecen en buena parte a esos colectivos cuyas reivindicaciones desprecia; y no renuncian a, ni eligen entre, esas reivindicaciones o aquellas que a usted le parecen auténticamente relevantes. De hecho, ambas cosas están más entrelazadas de lo que parece, primero porque minoría y precariedad suelen ir de la mano; y segundo, porque igual que se dice que puedes conocer a una persona por cómo trata a los camareros, puedes conocer a una sociedad por cómo trata a sus minorías.

      Y no se preocupe, que también hay hombres blancos heteros ahí, y no tienen ningún problema ni son discriminados, salvo que se dediquen a explicar con paternalismo o condescendencia a los demás lo que tienen que hacer con su vida y sus prioridades.

      • Redio Dell'Oro

        gorigante, píntate las uñitas y déjame en paz. No te preocupes, cuando volvamos, después de un par de años en el gulag, te dejaremos volver.

      • Los problemas de las minorías importan, pero desde que la izquierda los convirtió en su prioridad en detrimento de aspiraciones más universales, mucha gente de izquierda, entre la que me incluyo, nos hemos desencantado. Y no es porque me molesten los avances en los derechos sociales de las minorías, al contrario, los celebro, pero tengo la sensación de que la izquierda actual que no tiene nada mejor que ofrecer. Da la impresión de que temas como el acceso a la vivienda, mejoras en la sanidad y la educación o una redistribución de la renta más equitativa les vienen demasiado grandes, y que lo único que pueden ofrecer y celebrar son conquistas sociales cada vez menos relevantes.

        Si hasta la propia gente de izquierda de toda la vida nos hemos desencantado, ¿cómo podría la izquierda atraer a los jóvenes? ¿Qué tiene para ofrecerles?

        • Vale; completamente de acuerdo por mi parte si lo dejamos en “la izquierda me ha desencantado porque ha renunciado a temas importantes como sanidad, vivienda…”. Eso es cierto y hablo de ello en otros comentarios.

          Mi problema es cuando se utiliza eso como excusa repetida una y mil veces para cargar precisamente contra esos avances sociales de las ¿minorías?, con unas argumentaciones dignas de patio de instituto, y en las que es obvio cuál es la molestia real de fondo. Lo he comentado una y mil veces: no se trata de elegir entre feminismo o vivienda para todos. Eso es lo que Vox quiere que creamos, y sorprendentemente funciona, tenemos las redes plagadas de izquierdistas de toda la vida que… Pensar que el acceso a la vivienda está jodido, o que el capitalismo tienen el objetivo de privatizarlos todo, porque “el feminismo”, es de tener 8 años mentales.

          Es más, fíjate que eso de los derechos de las “minorías” tiene mucho peligro. Empezando porque las mujeres no son una minoría precisamente, pero dejando eso aparte, en la cabeza de la mayoría de nosotros “minorías” suena, pues eso, a cosas “marginales”: tipo, los trans… bueno vale venga, pero al final son 4, tampoco es para tanto… Acabamos asumiendo que, incluso desde una perspectiva de izquierdas, aunque simpatices, no dejan de ser fruslerías.

          A la que te quieres dar cuenta, vienen los fachas y en los de los “derechos de las minorías” (asumidos ya como obstáculo) te están colando ya el tema de los extranjeros y los migrantes… minoría también claro, cosas de wokes… es que no hay para todos… España para los españoles… y de ahí, para adelante, y en esas estamos ahora mismo: unos discursos que hace 20 años no te creerías, defendidos por “izquierdistas de toda la vida”. Tócate las narices.

          Cuidado con lo de las “minorías”: estamos asumiendo que el estándar de la sociedad, lo normativo, es como nosotros. Y no es así; y actuar con esa asunción como guía, no ayuda a ganar apoyos. Ni es necesario renunciar a unas reivindicaciones para priorizar otras. Si la izquierda debe atender al problema de la vivienda… no es por culpa de las “minorías” que no lo haga, sino porque tras décadas de neoliberalismo rampante, el margen de maniobra es muy pequeño. Sobre todo porque cuando aparecen opciones políticas de izquierda medio cañera, les votamos: 4.

          A ver, si queremos que sea el PSOE quien solucione el tema de la vivienda o la sanidad… así nos va.

  5. Uuuuhhh!! Que vienen los fachas!! Que estúpido es el vulgo que no vota a los míos que son los buenos. He echado en falta un poco de Ayuso y de Franco. Ah! Y de Gaza!

  6. Ya lo dijo el comunista italiano Diego Fusaro:
    «En España hay mucho t0nt0 de izquierdas luchando contra un fascismo inexistente y aceptando el totalitarismo del mercado».

  7. Ya lo dijo Bob Dylan, pero ahora es al revés.

    Come gather ‘round people
    Wherever you roam
    And admit that the waters
    Around you have grown
    And accept it that soon
    You’ll be drenched to the bone
    If your time to you is worth savin’
    And you better start swimmin’
    Or you’ll sink like a stone
    For the times they are a-changin’

    Come writers and critics
    Who prophesize with your pen
    And keep your eyes wide
    The chance won’t come again
    And don’t speak too soon
    For the wheel’s still in spin
    And there’s no tellin’ who
    That it’s namin’
    For the loser now
    Will be later to win
    For the times they are a-changin’

    Come senators, congressmen
    Please heed the call
    Don’t stand in the doorway
    Don’t block up the hall
    For he that gets hurt
    Will be he who has stalled
    The battle outside ragin’
    Will soon shake your windows
    And rattle your walls
    For the times they are a-changin’

    Come mothers and fathers
    Throughout the land
    And don’t criticize
    What you can’t understand
    Your sons and your daughters
    Are beyond your command
    Your old road is rapidly agin’
    Please get out of the new one
    If you can’t lend your hand
    For the times they are a-changin’

    The line it is drawn
    The curse it is cast
    The slow one now
    Will later be fast
    As the present now
    Will later be past
    The order is rapidly fadin’
    And the first one now
    Will later be last
    For the times they are a-changin’

  8. La explicación es muy sencilla. Los jóvenes VEN que su vida es una puta mierda comparada con la de sus padres a su edad. Y entonces, toda la retórica de la izquierda sobre «servicios públicos» suena a estafa. Y cuando VOX & Co. gritan «inmigrantes!!» SE LO CREEN.
    Y que VEN en los medios? a políticos que viven mil veces mejor que ellos echándose la culpa los unos a los otros («competencias transferidas!», «ministro tuitero!», «me gusta la fruta!», etc etc etc) y NO HACEN NADA.
    Y, recordemos, estos jóvenes estudiaron que durante la transición, los políticos se ponían de acuerdo e hicieron cosas buenas para todos. Y ven a los de ahora, y el nivel es tan bajo que se quieren salir del sistema.
    Y es normal.
    De dónde salió el 15-M? de la rabia. Y dónde están esos «salvadores de la sociedad»? algunos en chalets y otros fueron purgados.
    Pues como no funcionó, bandazo al otro lado. Y, sorpresa, tampoco funcionará.
    Dentro de 10 años hablaremos del fracaso del gobierno más facha de la historia y nos tomaremos un respiro bipartidista. Y como fracasará también, volveremos a girar la rueda.
    No tenemos remedio.

    • De acuerdo en todo, excepto en la mitificación de la transición.
      El «Régimen del 78» es el origen de la Partitocracia Corrupta de la actualidad; ya lo dijo Trevijano en su día y fue represariado por ello…
      Hay dos maneras de cambiarlo: cambiando la Ley Electoral y/o redactando una nueva Constitución.
      Es decir, estamos condenados: ningún político se va a jugar su alpiste en arduo empeño.
      Por no hablar, de que al Norte de Europa (y que decir del sur: Marruecos) les interesa una España sometida a sus intereses económico-político-militares…

  9. Si está todo perdido no hay nada que perder. Ojalá medidas valientes a favor de la mayoría social. vivienda topada frente a especiladores, trabajo y salarios dignos.

  10. Una vez más, se culpa a la gente por votar mal. Pero yo creo que esto no es más que la reacción natural al hecho de que, en realidad, no vivimos en democracia en ningún país de Occidente.

    Una política realmente de izquierdas es inimaginable. La Revolución es ya imposible. La plutocracia occidental nunca ha estado más segura en el poder. Su dominio de la imaginación política es total, el sentido común es suyo. Y lo peor es que no hay alternativas reales ni tampoco futuro posible. El nihilismo entre la población es absoluto. La izquierda está totalmente desmovilizada: o ha sido políticamente asesinada (Corbyn es el caso más claro) o se ha suicidado (Syriza, Pablo Iglesias) o se ha revelado traidora a sus votantes tradicionales (todos los partidos socialdemócratas europeos, desde Grecia a Suecia, pasando obviamente por España).

    La única alternativa permitida en Occidente es de derechas, con aplauso total del establishment, que por supuesto jamás ha sido demócrata: Trump puede llegar al poder, pero jamás Sanders. Todo esto es especialmente obvio en la UE, cada vez más neoliberal, socialdarwinista, austeritaria y autoritaria. Una UE que hace todo lo posible por destruir el aun muy popular Estado del Bienestar (véase Francia), que apuesta decididamente por la desindustrialización de Europa (véase Alemania), que odia todo lo que fueron los 30 gloriosos, que castiga a los rusos pero nunca a los sionistas y que se humilla ante Estados Unidos y desprecia a China.

    Este es el contexto en el que nos movemos los españoles. Están muy equivocados los que creen que bastan algunos votos, una república y una nueva constitución para cambiar las cosas en España. Podemos protestar, pero no cambiar las cosas. Para eso habría que educar a la gente en todo Occidente, darles conciencia de clase y dominar la imaginación política. No solo leer a Gramsci sino llevarlo a la práctica, vaya. Pero eso es extremadamente difícil que pase. Vamos a tener dominio plutocrático para siempre jamás, no ya a través de la socialdemocracia traidora, como era habitual, o de la derecha, sino de la ultraderecha. O con plutócratas gobernando directamente (Trump será solo el primero). Y serán ellos los que destruyan no el planeta, que es imposible, pero sí la civilización humana.

    • En general de acuerdo, algunos añadidos al respecto aunque me temo que ninguna propuesta.

      La Revolución es imposible porque a día de hoy ni la quiere nadie, ni nadie sabría muy bien qué hacer con ella. Las que fueron, o se intentaron, hay que pensar de qué situación partían los pueblos que las realizaron, y su coste. Si bien hay un declive constante y patente de las condiciones de vida, aún tenemos mucho que perder. También, como dices, una falta de educación en temas que lógicamente, al sistema no le interesan. Los vencedores de la Guerra Fría han hecho un buen trabajo consiguiendo que conceptos como “ideología” o “lucha de clases” adquieran tintes peyorativos o arcaicos, de cosas pasadas.

      La izquierda tiene una esquizofrenia con la socialdemocracia, especialmente con aquellos “30 gloriosos” y el Estado del Bienestar que traes muy bien a colación. La socialdemocracia es traidora, efectivamente: fue el comunismo quien supo identificar que, sin cortar la acumulación de capital de raíz, ni el propio comunismo es ni será permitido, ni la socialdemocracia puede sostenerse pues está subordinada al capital, a quien no le resulta de interés. Aquel Estado del Bienestar que se nos escapa entre los dedos fue permitido solo en unas coordenadas temporales y espaciales muy concretas, por la existencia de un contrapeso comunista con poder real y la amenaza de la destrucción mutua asegurada, que hizo que no se pudiese atacar directamente a dicho contrapeso.

      Ahora bien, estoy convencido de que en la izquierda occidental, incluso aquellos que hoy siguen repartiendo periódicos en las manis con la hoz y el martillo en su cabecera, en el fondo lo que añoran no es aquel comunismo sino aquella socialdemocracia. Para bien o para mal, nadie está seguro de que si hubieran dejado desarrollarse al comunismo en paz, este llegara a producir un Estado del Bienestar equiparable al vivido en Occidente durante aquellos gloriosos 30. Habrá muchos convencidos de que sí, yo no lo descarto, pero… es todo teoría.

      El comunismo provoca incertidumbre y en no pocas ocasiones la sensación de que exige mucho curro. En la socialdemocracia hemos vivido, sabemos manejarnos y conocemos sus virtudes y sus defectos. Pero, requiere acomodarse con el capitalismo y de ese contrapeso ideológico que ya no existe.

      Si esto es realmente así, esta postura genera muchos problemas para nuestra izquierda. El primero de ellos que admitirlo requiere abandonar muuucha pose, o renunciar, mientras las condiciones no cambien mucho, a tótems sagrados como La Revolución que, con estos mimbres, ni está ni se la espera: no solo por las razones que mencionas, que también, pero sobre todo porque nadie la quiere. La Revolución a desgana, no triunfa.

      Después, que es una postura hipócrita. Necesitamos que vuelva ese contrapeso ideológico que la hizo posible; pero que se lo coman otros y prueben ellos a ver si esta vez, les va mejor. Pero no solo por eso, sino que profundizando aún más, el Estado del Bienestar y su abundancia material, tal y como se vivió en Occidente durante la segunda mitad del siglo XX, se sostuvo sobre el armazón de explotación colonialista que sigue gobernando las relaciones internacionales hasta hoy, algo que la izquierda debería aspirar a transformar. Es más, si sumamos a eso las crisis ecológicas y de recursos a las puertas, es muy posible que ese modelo, esos gloriosos 30, no sea posible reproducirlo como tal, especialmente en cuanto a la abundancia de la producción y el consumo.

      Esto no tiene necesariamente porque ser malo, pero requiere un cambio cultural y de valores para no ser percibido como una regresión en los niveles de vida y una gestión de expectativas a la baja; es decir, como un mensaje político imposible de vender. Una redistribución real de la riqueza da de sobra para cubrir las necesidades básicas y servicios públicos más que dignamente; pero el nivel de consumo al que estamos habituados y que confundimos con el indicador de progreso, es insostenible y perderlo generará mucha resistencia.

      Este es, en definitiva, un factor que creo clave también en ese panorama desesperanzado que describes y que influye también en lo que el artículo comenta. En sus inicios el mensaje de la izquierda generaba esperanzas, expectativas al alza, y una mirada hacia adelante. Ahora, la alternativa es o bien seguir “al alza”, mirando hacia atrás (recuperar algo que ya fue), haciendo promesas cada vez más imposibles (cuyo fracaso rentabilizan otros) y renunciando a determinados principios (acomodarse con el capitalismo, olvidarse sine die del “tercer mundo”, obviar la escasez y degradación creciente de los recursos como hace la derecha); o adoptar un discurso más franco y necesario pero que nadie quiere escuchar, en espera de que la fase de negación vaya terminando y sus premisas calen según son cada vez más obvias y presentes.

  11. Clonazepando

    Yo me pregunto qué vamos a hacer ahora que Podemos también forma parte de la ultraderecha después de haber votado con PP y Vox.
    Nos estamos quedando solos.

    • La izquierda simplemente recoge lo que siembra, pero aun no ata cabos. Los valores universales de generosidad, solidaridad, tolerancia, etc. no son patrimonio exclusivo de la izquierda, pero esto, es simplemente imposible de aceptar por gran parte de sus integrantes, y ahora su revolución los está devorando.

  12. Como ya dijeron en los Lunes al Sol. «Todo lo que nos contaron del comunismo era mentira, pero eso no es lo peor, lo peor es que todo lo que nos contaron del capitalismo era verdad»

  13. Me parece que da usted en la clave con su artículo. Es decir, la izquierda ha sido incapaz de dar solución a los problemas más urgentes para la sociedad, es decir, acceso a vivienda, sueldos precarios, ningún plan para el país más allá de continuar el modelo turístico que se implementó en tiempos de Franco. Además, la educación y la sanidad bajo su gobierno siguen en caída libre. Por otro lado, la izquierda ha optado por obviar la inexistencia de conciliación entre vida laboral y familiar, no tiene planes para el invierno demográfico que ya está llamando a la puerta ni plantea un sistema de pensiones sostenible como sí están haciendo en muchos lugares del mundo. Podría seguir hablando de cómo la izquierda ha abandonado a los agricultores, a los trabajadores del sector servicios, etc… Y sin embargo, para todos ustedes, los que aún militan en la izquierda, el problema son los jóvenes. Para ustedes el problema es que los jóvenes hayan visto la realidad de su ineficaz propuesta política, y hayan decidido votar otras opciones políticas. El problema no son los jóvenes, son ustedes. Crezcan de una vez y asuman sus responsabilidades ahora que están en el gobierno. No he votado a la derecha en mi vida, pero no voy a votar a la izquierda durante mucho tiempo. Dejen de ir con el dedito acusando a todos, lo hicieron durante el gobierno de la segunda República, lo hicieron durante la guerra civil y los fascistas se hicieron con el poder mientras la izquierda seguía acusándose con el dedito, matándose entre ellos. y culpando a todos de sus errores. Y siguen igual.

    • Chapó.

    • Gustav de Vigan

      Solo por puntualizar, la educación y la sanidad son gestionadas por las comunidades autónomas, que en gran parte están en manos de las derechas de PP y Vox que las dejan en caída libre porque es su negocio. No solo hay ignorancia en los jóvenes sino en gente mayor que no se entera ni ha querido enterarse de las competencias ni de como funcionan.

      Tiene razón, la izquierda se ha vendido al capital. No ahora, ya en los 70. El exceso de dinero en rescatar bancos y dejar que se inflen sus cuentas a base de no bajar los tipos de interés es lo que tiene. que crea grandes bolsas de capital que para crecer óptimamente se invierten en vivienda. La bola del problema creado por este sistema sigue su curso. Razón de más para entender que todas las masas, de jóvenes y no tan jóvenes, que van a votar a las derechas no solo no van a ver su vida mejorar sino que va a empeorar también caída libre. Mismamente en Argentina se han dado cuenta, tarde porque ahora están peor que hace 2 años, pero se han dado cuenta.

    • La izquierda no puede dar solución a problemas sobre los que no tiene apenas ya control alguno.

      ¿A nadie se le ocurre pensar que, para sostener el Estado del Bienestar (que es lo que da acceso a precios asequibles, salarios dignos y servicios públicos que funcionen para la mayoría) hacen falta dos? ¿Que si la derecha, en un campo de juego controlado por el libre mercado y por tanto los intereses del capital, no se compromete con unos mínimos valores socialdemócratas, que son los que dan sentido a las democracias liberales occidentales tal y como las conocemos desde el fin de la II Guerra Mundial, no hay gran cosa que hacer?

      Bueno, sí se puede hacer, que la izquierda se “radicalize” y se haga más intervencionista (o cortar el problema de raíz, que es el capital), pero claro, entonces “¡que vienen los soviets!” y no la vota ni Dios. A día de hoy, programas políticos que hace 3 o 4 décadas serían considerados razonables tirando a moderaditos, son ahora calificados como el summum del comunismo incluso por mucho izquierdista bienintencionado.

      Igual que la derecha le dice a la izquierda todos los días lo que debería hacer para no pasarse de la raya y domesticarse apropiadamente, desde la izquierda también se le debe exigir a la derecha que cumpla el puñetero pacto social: que es lo que no está haciendo. El pacto era este: la izquierda renuncia a la Revolución y acepta el libre mercado capitalista, y la derecha asume los avances sociales que dan forma al Estado del Bienestar que, aunque les pese, vienen del socialismo, como parte de los valores liberales occidentales. Y que, cuando toca, el Estado debe intervenir para corregir a un mercado que tiene unos intereses completamente diferentes.

      ¿Qué es la derecha ahora, cada vez más? La motosierra de Milei y la vuelta al “there’s no such thing as a society” de Margareth Thatcher, lo cual es diametralmente opuesto a la conciencia de clase. Y algunos que se dicen de izquierda de toda la vida ven normal votar a eso porque “nos comen los wokes”.

      ¿Quién está incumpliendo cada vez más ese pacto? La autocrítica está bien, pero igual nos hemos dado ya la vuelta.

  14. En mi opinión es un problema multifactorial como bien indica el artículo. Ahora bien, hay que reconocer que la derecha rentabiliza el caos y la mentira muy eficientemente. En primer lugar han ganado la batalla mediática entre los jóvenes: yo, y creo que todos los que andamos en diversos foros y alguna plataforma como youtube, estamos hartos de ver siempre enlaces a «divulgadores» de extrema derecha, dispersadores de bulos, bots, fanáticos o interesados dispersando su ideología (y siempre, siempre, atacando verbalmente, con mensajes grandilocuentes y agresivos, que calan muy bien entre la gente joven porque canalizan su frustración y les hacen sentirse malotes a contracorriente como a muchos nos pasó en la adolescencia), además, internet y esas redes actualmente sirven para autoafirmar lo que crees saber o lo que quieres creer, con lo cual es una retroalimentación constante.
    Si a eso le sumamos una clase política general sin talante, decoro, educación o ética de ningún tipo pues más leña para el fuego. Es triste, porque estas opciones que están votando para los que peinamos canas está claro que están formadas por gente todavía peor, apuesto mis coj… 33 que el 70% de la gente de esos partidos está ahí para pegar un pelotazo y el 30% por ciento restante son auténticos fanáticos. Y si esto es malo, cuando en el futuro los porcentajes se inviertan… será todavía peor.

    • jejejjajjajaja
      Usted debe vivir debajo de una piedra.
      La Izquierda en España lleva controlando el relato y los medios masivos más de 20 años (las editoriales de Cuatro o LaSextapo creadas por Zapatero, el Gran Wyoming, Ferreras, Gabilondo, Ana Pastor, etc.; todos presentadores millonarios de la izquierda sociata).
      El relato está cambiando gracias a las Redes Sociales, no a los mediáticos y a la Industria Cultural (anti)Española (en España solo haces cine o series si eres de isquierdas…).
      «Bots» fanatizados de izquierda existen la misma medida que de derescha, polarización digital.
      Y bulos exactamente los mismos, con la diferencia que los de la izquierda se propagan, además, en los medios masivos pagados por todos…
      La clase política no solo no tiene talento, también son punta de lanza de la destrucción de España; piense quiénes son en la actualidad los socios preferentes del Gobierno…
      Por no hablar de los que iban contra la casta y despotricaban contra los chalets de lujo; tardaron dos telediarios en irse a Galapagar lejos del vulgo…
      Lo dicho, usted vive debajo de una piedra, o su sesgo de confirmación está muy afinado…

    • Tiene usted toda la razón. La izquierda no está ofreciendo soluciones ni un discurso atractivo para los jóvenes, pero además hay que sumar a la ecuación que la derecha lleva años fomentando la mentira y el caos porque lo sabe rentabilizar, y la izquierda no sabe como luchar contra eso. Y así nos encontramos con un panorama donde jóvenes y no tan jóvenes están votando por opciones que van en contra de sus intereses de clase.

      Pero, siendo honestos, hay que asumir que no todos los que eligen ultraderecha lo hacen engañados. Últimamente me viene un pensamiento, más bien una intuición, que aún no he desarrollado del todo, pero trataré de plasmarlo. Creo que cada generación anhela lo que más echo en falta durante su infancia y su educación. Así, las generaciones criadas bajo represión valorarán la libertad por encima de todo, las criadas en la miseria anhelarán la riqueza, etc. También es habitual que las nuevas generaciones se rebelen contra las precedentes, por eso pienso que tal vez los jóvenes de hoy día anhelen la autoridad, firmeza, disciplina… que no tuvieron durante infancia, y quizás por eso se vean atraídos por propuestas más autoritarias, pero qué se yo…

  15. Antonio González Vázquez

    Se ve que el autor del artículo no está muy conectado a la realidad. Le voy a dar dos pistas acerca de por qué la gente vota a lo que él llama ultraderecha: 1. Algunos trabajadores que hemos sido toda la vida de izquierdas no podemos identificarnos con partidos que se dicen de izquierdas pero no tienen un sustrato de dirigentes que vengan de la clase obrera. 2. Durante años las fmnz han ido a los institutos a insultar a los niños, es lógico que reacciones votando a otras opciones. Si el autor quiere saber más razones, que salga a la calle y hable con la gente.

    • Rojo rojísimo

      Claro porque Abascal es clase obrera, tornero fresador creo. Cómo Ortega Smith, Cayetana Álvarez de Toledo o Espinosa de los Monteros. Obreros todos de familia obrera en varias generaciones. Fijo.

    • En el punto dos ya ni entro que aburre. Pero el punto uno es que no tiene desperdicio. Análisis semántico.

      El primer punto viene, en su conjunto, a justificar el voto (no sabemos si el suyo propio o el de otros como él) a lo que “el autor llama ultraderecha” (más adelante sobre esto) como solución al alejamiento de los líderes de izquierda de la clase obrera. La estrategia, es, por tanto, buscar aquel partido cuyo ideario y líderes se encuentren muchísimo más lejos aún de la clase obrera, y entregarle el poder. Brillante, sin fisuras, el von Clausewitz de la política.

      “[…] a lo que él [el autor] llama ultraderecha”. Me pregunto cuál será el término adecuado, desde la perspectiva de un “trabajador que ha sido toda la vida de izquierdas”, para partidos que vienen a decir abiertamente que el franquismo es lo mejor que le ha pasado a España desde los Reyes Católicos. Que no es por sacar a Franco a pasear porque sí, pero no sé, no me parece irrelevante y estaría interesado en saber cuál sería el término correcto, desde una perspectivo de izquierdas de toda la vida, a aplicar a los que hacen apología del franquismo y lamen el cipote a los empresarios. A mí se me ocurre otro, pero tengo miedo de que me digan que “es que llamáis f…scismo a todo lo que no opina como vosotros” y entonces quiero saber cuál es el que el autor, o yo mismo, deberíamos utilizar en este caso para no herir susceptibilidades.

      “Algunos trabajadores que hemos sido toda la vida de izquierdas”. Aquí me voy a permitir repartir el único carnet de izquierdas que estoy dispuesto a expender, certificar, sellar y validar sin rubor alguno: si votas, justificas o defiendes el votar a Vox o similares, no eres ni has sido de izquierdas en tu puñetera vida, Hulio. Si tus valores son de izquierdas es, sencillamente, incompatible. Porque la izquierda es algo más que “los partidos de izquierda”. Si ningún partido de izquierdas, y mira que hay (de los que no salen por la tele), te convence, cualquier obrero con conciencia de clase deja de votar antes que hacerlo a Vox. Como muchos otros, confundes el haber votado 1 o N veces a partidos de izquierda, con ser de izquierdas. Si, cuando cambia la ola, votas al fascismo (¡ay! mecachis…) de la izquierda no te has enterado ni de la mitad.

      Si lo que quieres es votar facha por el punto 2, fenomenal. Pero no nos lo mezcles con otras milongas que no tienen ni medio sentido para vender la moto de «yo era de izquierdas pero ahora solo queda Vox»; que esa sí que está ya gastada.

  16. Por tu comentario, parece que la izquierda ha sido la única que ha gobernado en España en los últimos 50 años.

  17. Cuando yo tenía 18 años mi educación consistía en lo que aprendía en el bachillerato, escuchar la SER, leer los tres principales periódicos EL PAÍS, EL MUNDO y ABC, disfrutar con las entrevistas de LO+PLUS y en La2 las tertulias de cine de Garci, el programa sobre libros de Sánchez Dragó y la divulgación científica de Redes.
    Además de Informe Semanal y las noticias presentadas por Lorenzo Milá.
    Ahora con 18 años te educas en YouTube viendo a Dani Roma y Un tío blanco hetero y demás fauna.
    ¿Qué se puede esperar?
    Lo único que podemos hacer es dejar que gobierne la ultraderecha, que roben lo que puedan y que no solucionen nada para que los jóvenes se den cuenta de su metedura de pata, como todos los grajeros y trabajadores MAGA que ya se están arrepintiendo de haber vuelto a elegir a Trump.

  18. No entiendo bien el concepto de «recuperar a los jóvenes», suena a los abuelos de los 60 hablando de los «melenudos» de sus nietos. Los jóvenes se reuperarán (o no) sólos porque pasarán los años, tendrán otras experiencias y madurarán, perderán energías y se volverán más excépticos, cambiarán de opinión etc. Siempre ha parecido sano y natural que los jóvenes vayan en contra del poder establecido, asumiendo que el sistema eran los conservadores, pero resulta que ahora lo carca es la izquierda. No pasa nada, el tiempo pasa. Se veía con pánico que llegase la extrema izquierda al gobierno, y qué pasó? se compraron un chalet, tuvieron familia numerosa y llevaron a los niños a colegios privados. La vida sigue…

  19. Con todo el respeto, yo creo que partes de un error de base, muy compartido. Y es que estás asumiendo que el poder político que le han dejado a la izquierda, (básicamente los derechos sociales como el matrimonio homosexual, el divorcio o el aborto) es el sistema. Pero el sistema es básicamente lo que sirve al poder económico, aliado al poder tradicional… (Banca + iglesia y monarquía). La izquierda llega al poder en tanto en cuanto no cuestione al poder tradicional, (dicho mal y pronto los amos del cortijo.). Por éso son intercambiables los ministros de economía, y nadie, con poder real, cuestiona la especulación inmobiliaria que tiene detrás los intereses financieros.

    Es como si se hubiese asumido el Fin de la Historia y se cree que estamos en una especie de sistema neutral que cambia según el color de quien gobierna, y no detiene en cuenta la lucha de clases.

    Lo que vemos son jóvenes prosistema, que no saben dónde están ubicados en cuanto a clase social. Y si vendes tú trabajo eres clase obrera.

  20. Xavier D. Garret

    De cabeza a la autocracia electoral por toda Europa, pero ¡Revolución no, por Dios!

  21. En Galicia el voto joven es al BNG, no generalicemos.

  22. Minorías es solo una palabra que puede significar muchas cosas según quien la intérprete, pero en su uso legítimo no tiene por qué significar nada malo. A la izquierda actual le encanta debatir sobre palabras en lugar de abordar los problemas, que es lo mismo que acabas de hacer tú, y así nos va. Les señalan la luna pero se quedan mirando el dedo.

  23. Tengo 55 años. Hace muchísimos años, estaba hablando con el padre de una novieta que tuve, (muy clásico, gran abogado, de misa semanal, etc, etc…), y hablábamos de política. Derechas, centro, izquierda,etc..
    El señor tenía una mente brillante y un humor muy negro, pero en mitad de la conversación me dijo una cosa que jamás he olvidado…. Lo que me dijo, y lo tengo grababdo a fuego en el cerebro, fue más o menos así:
    – Mira Quim. Me da igual a quien votes, porque tarde o temprano te vas a acabar cansando de unos y de otros, a no ser que seas un lerdo que no lo eres o te conviertas en un fanático. Nunca te fíes de ningún político. Jamás. Y sobretodo no votes a la izquierda.
    Ahí yo flipé y le pregunté porque me decía que no votara a la izquierda. Me dijo:
    – Muy sencillo. Da por sentado, y no lo dudes, que TODOS los políticos, sean del partido que sean, tarde o temprano van acabar robando, o metidos en casos de corrupción, malversación, y en el mejor de los casos enchufados en grandes empresas y consejos de administración. Todos. Pero…. los de izquierda te van a cabrear más que los de derechas.
    A los de derechas los ves venir de lejos, les gotea el colmillo cosa mala (Nota: esa expresión era muy suya y la acabé adoptando yo. Aún la uso). Verás que llegan al Ayuntamiento, Gobierno, etc.. con unos trajes fantásticos, en unos cochazos de lujo, con unos relojes increíbles, etc.. Todo muy del copón bendito. La mayoría tienen dinero porque vienen de profesiones liberales muy bien pagadas, o son empresarios de éxito, o provienen de familias con pasta y tal. Algunos se lo han currado o han tenido suerte en la vida y han hecho fortuna, y a otros les viene ya dado. Pero, como es lógico, quieren mandar. Por eso se meten en política, a chanchullear. Pero, son listos los puñeteros! Les verás siempre igual. No cambian su aspecto, ni sus modales, ni en donde viven, ni donde veranean, ni a los clubs, colegios y universidades donde va sus hijos, etc… No te sorprenderá y lo verás natural…. Luego, cuando salte algún caso de corruptela, te acordarás de sus muertos, pero no lo habrás visto venir porque no cambian, y no te habrás hecho mala sangre.
    Con la izquierda te cabrearás desde que notes que ya no van con tranporte público o en cohes como el tuyo, si no que van en cochazos o en coche oficial. Te cabrearás al comprobar como van mutando su imagen externa: sus peinados, trajes, relojes, (el caso más flagrante es el de la Vicepresidenta Díaz, de Sumar. Su cambio en 10 años es de otra galaxia. De vestir en tiendas «normales» a trajes chaqueta que tienen pinta de ser caros, su peinado de peluquería semanal, etc…). Y ya cuando te enteres que s ehan comprado un casoplón con el que tu no puedes ni soñar, te enteres de loscolegios privadísimos a los que llevan a sus hijos, mientras defienden la enseñanza pública (¿El caso de la hija de Pedro Sánchez en la Universidad más cara de Suiza, o el colegio de los hijos de Iglesias, os suena?), o cuando veas que se meten unas vacaciones que muy d eproletario no son, empiezana frecuentar clubs, restaurantes carísimos, etc… Entonces Quim, te cabrearás en serio… Pero cuando te pondrás como una moto será cuando salten los caso de corrupción de esa gente, que los habrá, como que hay cielo y tierra. Entonces si que te cabrearás. Te sentirás engañado. Creeme.

    Y así fue la conversación, hace unos 30 años. La he recordado mucho estos últimos años, y sólo puedo decir que tenía razón. Y esto que yo he visto, lo han visto los jóvenes de hasta 35 años, que creyeron en el 15-M,en la spromesas de izquierda, etc… y se han sentido traicionados. Y cuando uno sufre una decepción suele irse al opuesto. Recordad, la mayoría de ex-fumadores son anti fumadores bastante pesaditos con el tema. Pues con los despechados con la izquierda, lo mismo.
    Yo, por si acaso, voy a votar, creo que voy saltando de un partido al otro, dependo de las ganas de reir que tenga en ese momento. Cuanto más cabestro veo al político, más me mola…. En plan: ¿A ver que animalada mete este? ¿Hasta donde llegará? Así me meto unas risas cuando veo las noticias al cabo de un año o así….

    • Tito B. Diagonal

      Pues eso que le decía a usted su padre, lo aprendió de mí porque es lo que llevo décadas predicando y ahora que lo he soltado en Jot Down -algo más arriba- algunos que no quieren escarmentar, me han llamado la atención.

  24. En el titular está la respuesta.
    «¿Cómo recuperamos a los jóvenes?».
    Dígale a un joven que tiene que «recuperarlo», y lo tendrá perdido.
    «Recuperarte»: estás descarriado, pobre. Yo te llevaré de vuelta a la Verdad, a la Luz, al Bien. La democracia es elegir, pero ten cuidado, porque hay una opción «incorrecta», y tú te estás deslizando hacia ella.
    La democracia a mamporros no es democracia. Es dictadura. La Historia está llenita de ejemplos de experimentos sociales superguays que, una vez el pueblo rechaza «por lo que sea», acaban imponiéndose a mamporros. «Qué sabrás tú lo que te conviene, diablos. Yo sé lo que te conviene y te lo voy a dar. Por las buenas o por las malas».

  25. Tremendos tirabuzones os hacéis para convenceros de lo que no es.
    El motivo fundamental por los que la derecha gana votos entre los jovenes es la inmigración por un lado y el problema de las pensiones.
    Ni PP ni PSOE, que son lo mismo, atacan el problema de las pensiones que afecta directamente anuestro futuro a nivel patrimonial. Como bien sabéis, de nuestros queridos impuestos se destinan alrededor del 35-40% a las pensiones y va en aumento. Pensiones que son una estafa piramidal y de las que no veremos practimente nada. Suecia ya lo ha cambiado, Chile lo cambió. En Francia les esta llevando a la ruina. Y aqui los boomers ni se lo plantean.
    Por otro lado, la democracia no funciona. Si como partido politico quieres salir elegido lo único que tienes que hacer es «convencer» (seguir regando de dinero a costa del resto de estratos sociales perjudicados) a los colectivos más grandes y más movilizados, es decir, pensionistas (27% electorado) y funcionarios (8%). Ahí ya tienes al 35% de los votos. Estos además están realmente movilizados, no como los jovenes que ni votamos.

  26. Viene gente como tú, que es peor. Gente que adora a Ayuso, a Franco y apoya la invasión de Gaza. Gente que esta todo el rato enfadada porque no sabe vivir en sociedad. ¿Que haces leyendo JotDowm si no lo entiendes? Ah, perdona que eres un troll que trabaja gratis para VoX. Gratis. Piensalo.

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