Esta entrevista es un adelanto de nuestra nueva revista Humanismo Digital 3, ya disponible en nuestra tienda online.
La realidad extendida (XR) está cambiando la forma en que nos relacionamos con lo digital, acercando cada vez más el mundo físico y el virtual. Desde experiencias inmersivas en museos hasta nuevas soluciones para el comercio, la realidad virtual, aumentada y mixta ganan terreno en ámbitos muy diversos. En esta entrevista hablamos con Álvaro Antoñanzas, cofundador de Deusens, una de las empresas españolas más destacadas del sector, para conocer su visión sobre el presente y el futuro de estas tecnologías, los retos de desarrollar proyectos XR de alto nivel y cómo dispositivos como las Vision Pro de Apple o la inteligencia artificial están ampliando las posibilidades creativas en este campo.
Cuéntanos, a grandes rasgos, la trayectoria de Deusens hasta el día de hoy y cómo habéis llegado a convertiros en la empresa puntera en España en la realización de experiencias XR.
Deusens nace en el año 2014 como el sueño y el proyecto final de carrera de tres jóvenes que estudiaban Comunicación Audiovisual en Zaragoza. Con el plan Bolonia debían crear, como proyecto final, una empresa, un business model viable, basado en la comunicación, que fuera rentable e innovador. Estos tres jóvenes plantean y sueñan con montar una empresa en la que crear experiencias y contenido de todo tipo basado en la realidad virtual.
Estamos hablando del año 2014, cuando Facebook compra Oculus mientras era todavía un proyecto en desarrollo. Yo conocía este proyecto por los videojuegos gracias a una revista y estaba enamorado de la idea. Desde joven soñaba con la realidad virtual y pensaba que era ciencia ficción, algo propio de las películas de los 80, de niños muy ricos con acceso a una tecnología que no estaba a mi alcance.
Basamos la idea de esta empresa en crear contenido para la realidad virtual y así fundamos la compañía justo al salir de la universidad. Desde esos orígenes, sin financiación, sin apoyo de bancos, sin ningún inversor ni ningún business angel, hemos llegado donde estamos de un modo sencillo pero constante. No teníamos experiencia técnica: ninguno de los fundadores sabíamos programar ni hacer 3D. Lo único que sabíamos hacer era contenido audiovisual.
Vimos que lo único que podíamos producir era vídeo 360 para realidad virtual, que entonces era algo muy incipiente y artesanal. Hicimos proyectos tremendamente humildes al principio, porque tampoco teníamos contactos empresariales ni clientes. Reinvertimos todo lo que ganamos durante dos años. Teníamos que facturar desde el minuto uno, aunque fuera poco. El dinero que ingresábamos se reinvertía constantemente.
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Hay dos conceptos del hablar cotidiano que todavía me causan desorientamiento: ¿Inteligencia? Artificial y últimamente Realidad ¿Aumentada? Debe ser un problema mío que vengo de otra época, acostumbrado a identificar la Inteligencia -siempre dentro del reino animal o vegetal- dentro de recintos bien precisos y delimitados. ¿Cómo se puede ¿Aumentar? la Realidad? Vaya uno a saber. Y la semántica no ayuda. Por el resto, es una alegría ver a estos pibes ocupados en crear bellezas… sin manos con callos. Todo lo mejor para ellos. Gracias JD