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Clara Usón: «Hay quien cree en Dios, yo creo en Chéjov»

Clara Usón para Jot Down 0

Primera mujer en cincuenta y dos años (¡!) en recibir el Premio de la Crítica por su novela La hija del Este, un relato basado en hechos reales sobre el suicido de la hija de Ratko Mladic, el responsable de los crímenes de Srebrenica en las guerras de desintegración de Yugoslavia. Clara Usón (Barcelona, 1961), fascinada sobre todo por los escritores rusos, suele tratar en sus obras tragedias familiares en contextos tan diferentes como la España de los años ochenta o los convulsos Balcanes de los noventa. Su estilo, sin embargo, es directo y contundente, dice que los hechos que describe son tan duros que no necesitan muchos adjetivos. Además, pertenece a la vieja escuela de escritores que se comprometen personalmente con su relato. Dejemos que nos cuente cuánto y cómo.

¿Cuáles son tus orígenes?

Soy de una familia de clase media catalana, de Barcelona, pero mi padre no es catalán. Somos lo que se dice «charnegos». En mi casa siempre se hablaba en castellano, aunque yo fui a un colegio catalán para aprenderlo y luego estudié Derecho por estudiar algo, porque mi padre es abogado. Pertenezco a esa generación que fue niña en el tardofranquismo y luego pasó por la borrachera de libertad que vino tras la muerte de Franco, la llegada de la democracia y la famosa Movida; los locos años ochenta que yo disfruté a tope como muchos de mi generación.

¿Cómo era aquella Barcelona mítica tras la muerte de Franco?

Pues veníamos de un país muy cerrado, muy cutre, y estábamos como muy ensimismados. Además, teníamos la impresión de que llevábamos veinte años de retraso con respecto al resto de Europa y sobre todo con el mundo anglosajón, Reino Unido y Estados Unidos. De modo que teníamos una prisa enorme por vivirlo todo. A nuestros padres les llamábamos «viejos» porque pertenecían a ese mundo que queríamos dejar atrás. Pero en realidad, la época hippie aquí no se vivió apenas y luego cuando llegaron las drogas, como no teníamos ninguna generación anterior que pudiera explicarnos nada, nos lanzamos a ellas con un entusiasmo digno de mejor causa. Nos metimos todo lo que hubiera que meterse.

Queríamos ser modernos, imitábamos la forma de vestir de los grupos de música y solo nos interesaban las referencias culturales anglosajonas. Lo nuestro no nos importaba. Nuestra tradición, nuestra cultura, la identificábamos con el franquismo, con algo rancio. Queríamos ser europeos. Pero al final somos una generación que ha tenido pocos cronistas, en gran parte porque muchos cayeron en el campo de batalla. Fue la época en la que emerge la figura del yonqui. Cada familia que se preciara tenía su yonqui. Murieron muchos, yo tengo varios amigos fallecidos por las drogas.

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33 comentarios

  1. martillo de mediocres

    Gran entrevista. Enhorabuena.

  2. antonino pio

    La entrevista es interesante, pero el final tiene narices. Nos quejamos ( muchas veces con razón, no siempre ) de que el mundo editorial español es machista pero su modelo ideal es uno en el que de las 10 mejores novelas, 9 están escritas por mujeres. Si fueran 9 escritas por hombres, resultaría que es algo horroroso…

    • ed-in-burgh

      Esto es una malinterpretación de sus palabras. Lo que Usón ilustra es el no-machismo en el mundo estadounidense. Prima la calidad de la obra, no quién la haya escrito. Es más, señala que el único hombre no es ni siquiera del país.

  3. Pues para haberse leído todos los libros que dice haber consultado, creo que su información sobre Srebrenica deja bastante que desear. «Matanza sin sentido». Evidentemente, todas las matanzas no tienen ningún tipo de sentido ni justificación. Pero esconde las matanzas de la población bosnia de Srebrenica a poblaciones cercanas serbias anteriores a julio de 1995, así como la ofensiva croata en la Krajina meses antes.

    • Lo suyo, justificando asesinatos en masa tampoco está mal.

      Respecto a crímenes de guerra, los cometieron todos los bandos en ese conflicto. Pero no está de más reconocer que a) el ejército bosnio fue el que menos los cometió con muchísima diferencia y b) fue el único que mantuvo un componente multiétnico durante toda la guerra.

      • Que un machista declarado se atreva a aparecer por aquí a comentar esta entrevista tiene bemoles!!! te felicito por el ejercicio de cinismo. Que el ejercito bosnio cometió pocos crimenes? el ejercito bosnio no tenía capacidad ni para sobrevivir lumbrera. A lo mejor si te decidieses a salir de casa y viajar abrías un puntito esa mentalidad.

  4. Una parte del documental que menciona se encuentra en youtube. Es la parte en las colinas de Sarajevo donde sale Karadzic con Limonov y este último se apunta a lo de disparar contra civiles.
    https://www.youtube.com/watch?v=tH_v6aL1D84

  5. «En el New York Times, en las diez mejores novelas del año, nueve eran de mujeres y una de un hombre, que por cierto creo que era Javier Marías. No solo hay igualdad, sino supremacía.»

    O sea que si hay «supremacía» femenina es algo estupendo y se debe al mérito de ellas, si la hay masculina es machismo y no se debe al talento de quienes logren esa posición.

    Cansa ese discurso y ya no cuela.

  6. Buena entrevista e interesante mujer y escritora. Soy hombre, y si, estoy de acuerdo que España es muy machista, inculta y vulgar (ella no lo dice, pero se le supone). tengo un par de años mas y los años ochenta teniendo su punto divertido, tuvieron el muy negativo del excesivo desmadre de las drogas. La entrada de las drogas, masivamente, en España, Europa, Occidente, fue causada por la mafia siciliana a mediados de los 70…sobre todo el caballo.. Salud

  7. Buena entrevista, aunque la entrevistada (que no dudo que escriba bien) responde con demasiados tópicos.

    Lo que me hace más gracia, y no defiendo a este gobierno que nunca voté, es que diga: «Como son tan católicos está claro que han emprendido una cruzada contra la cultura.» (¡¿?!) Que yo sepa, nuestra herencia cultural, más allá de nuestras creencias, es católica. Aunque sea para denigrarla. Literatura, Pintura, Arquitectura, Pintura, Universides… deben ser cruzadas contra la cultura igual.

    En fin, como decía Chesterton: «»Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que están dispuestos a creer en todo»… Chéjov incluido supongo.

  8. Disfruté profundamente con la lectura de «Hija del este» escribí un reseña que adjunto para motivar a quien quiera saber algo más de su belleza.

    http://andrabaltza.blogspot.com.es/2013/02/la-hija-del-este-de-clara-uson-una.html

    Un saludo.

  9. Ivstinianvs

    Es sintomático que la autora se fijara en esta istoria inducida por la prensa anglosajona, desde inicios del conflicto en la ex-Yugoslavia obsesionada con los serbios (como lo es ahora con los rusos). Cualquiera— y probablemente ella misma— hubiera mantenido cierta reserva hacia la información proporcionada por los medios anglosajones «oficialistas» como The Times o la BBC sobre cualquier otra parte del mundo, pero —por alguna extraña razón— esta reserva no existe tratándose de los Balcanes. Lo mismo le ocurre a intelectuales como Slavoj Zizek, capaz de afirmar en el citado libro de Isabel Núñez que en el conflicto yugoslavo «Europa no ayudó. Estados Unidos, sí. Tarde y mal, pero ayudó.» Dicha «ayuda» hubiera sido implacablemente deconstruida con el «psicoanálisis lacaniano» si su objeto fuera cualquier otra parte del mundo (Oriente Medio, América Latina, África…), pero— curiosamente— los Balcanes no. Es revelador saber que—por primera vez—no les hubiera movido el interés, sino los principios (la segunda será probablemente su «ayuda» actual a Ucrania).
    Por mucho afán expresado de entender el conflicto desde primera mano parece que las conclusiones de Clara Usón no son más que una nueva «versión occidental» sobre el mismo, igual de simplista («en las guerras matan a inocentes»; «convencen de que hay que matar al otro»), personalista (no existen pueblos como sujetos, sólo gobernantes malos), y superficial (no se entiende de dónde surge el conflicto si todo fue tan idílico y nadie se daba cuenta de las diferencias) que aquella a la que nos acostumbraron los medios de comunicación en los noventa, y en la que ya no creen ni algunos de sus más acérrimos propagandistas.

    • De acuerdo en lo que expones, pero el análisis de ZIZEK es de un a cordura absoluta. Por muy interesada que fuese la intervención yankee nos volvió a dejar en vergüenza a los europeos. No existe comparación entre el papel que jugó la cobarde y miope UE y el que jugaron los USA.

      • Ivstinianvs

        Zizek podría aplicar la misma cordura en cualquier otro conflicto mundial donde haya intervenido EEUU, pero no lo hace; en este punto, su incoherencia es manifiesta. Su discurso sobre el conflicto en la exYugoslavia es más propio de un naconalista esloveno de los años ochenta que de intelectual izquierdista y antiimperialista que pretende ser. ¿Cuándo nos sorprenderá con una distancia crítica hacia sus propios atavismos?
        La intervención norteamericana en Bosnia fue decisiva, tanto para la paz al final como para la guerra al principio (fue a instigación directa del embajador estadounidense Zimmermann que los musulmanes bosnios rechazaron el único plan de paz anterior a la guerra, el de Carrington-Cutileiro, promovido por la UE); el criterio moral ayuda poco a entenderla (como, por otra parte, a la propia guerra de Bosnia), o ¿es que hay guerras «bien hechas» en las que no se producen barbaridades, padecen inocentes y personas no se convierten en monstruos? Eso no es nada nuevo y recordarlo no ayuda a cerrar las heridas, más bien al contrario: el recuento de víctimas, la demonización de unos y otros sólo representa la continuación de la guerra por otros medios. Si de verdad hubiera querido darnos pistas de cómo salir de ese círculo vicioso, la autora podría haber buscado inspiración en otro continente y otro país: Sudáfrica, por ejemplo. Quizá la próxima vez.

  10. El fútbol, los toros y el porno no tienen IVA reducido. Ni viven de las subvenciones.

  11. liberty valance

    Si quieren saber algo de los Balcanes lean a Dubravka Ugresic

  12. Pingback: Clara Usón: «Hay quien cree en Dios, yo creo en Chéjov»

  13. La idea ha sido otras veces expresada. Dijo Trueba: «Me gustaría creer en Dios para poder agradecérselo, pero yo sólo creo en Billy Wilder. Así que gracias, Señor Wilder».
    Bueno, yo creo que quien en una rosa no vea a Dios, y vea a Darwin,ó a la casualidad, está ciego aunque tenga ojos y aunque crea que ve.

    • Tú no estás ciego, sino que ves lo que quieres ver, que es peor. Ver una rosa y contemplar su belleza y admirar con asombro los procesos evolutivos que ha tenido que pasar para llegar a ser una rosa, eso es infinitamente más grande que creer en un ser todopoderoso que ha chasqueado los dedos y ha puesto ahí esa rosa.

    • Esta usted enfermo aunque crea estar sano

    • Federico Martínez

      Oye, Manuel, yo no veo en una rosa más que una rosa. No veo a Dios, no veo a Darwin, ni siquiera veo la casualidad (que, sinceramente, no sé qué aspecto tiene y no podría reconocerla; y no me digas que tampoco sé como es Dios, porque
      sé que es mayor y tiene barba canosa). Y me alegro mucho, porque ir por ahí viendo a Dios en todo, o a Darwin en todos los seres vivos (o la casualidad, ya puestos), debe de ser agotador. Pero reconozco que la frase «no creo en Dios, creo en Chéjov» es muy petulante. Es lo que tienen algunos escritores, que se creen en la obligación de decir siempre algo ingenioso.

    • ¿Qué es «Dios», Manuel, una nueva marca de yogur?

  14. A mí me han dicho que magá. Y luego que jeisp y ausupú.

  15. Curioso que una «lectora compulsiva de prensa; de la prensa extranjera sobre todo» no supiese quién era Mladic.

  16. YO CREO EN NEL!

    I WANT TO BELIEVE

    «Lehre vom Sein, die Ontologie, auf ein neues Fundament zu stellen. Hierzu vereint er zunächst unterschiedliche methodische Strömungen seiner Zeit, um dann mit ihnen sukzessive die traditionellen philosophischen Auffassungen als verfehlt zu erweisen (zu „destruieren“). Die philosophischen Vorurteile prägen nach Heidegger nicht nur die gesamte abendländische Geistesgeschichte, sondern bestimmen auch das alltägliche Selbst- und Weltverständnis.»

  17. Bien por esta inteligente mujer.

  18. Antonio Molina

    Cree en Chéjov, pero no escribe cuentos ni teatro. OK.

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  21. He descubierto tarde esta entrevista, pero no importa. Siempre es importante leer sobre las guerras de Yugoslavia e intentar buscar explicaciones a tanta barbarie. Clara Usón habla de Boban Minic, locutor de radio en el Sarajevo asediado, y sobre él hay un documental muy interesante llamado Good Night Sarajevo, hecho por dos periodistas españoles. Aquí dejo el enlace: http://www.goodnightsarajevo.com/

  22. Pingback: “¿Qué sentido tiene estarse jugando la vida en Sarajevo si después tu periódico no dispone de espacio” | ¡Zas! Madrid Publicación de Periodismo Social y Cultural

  23. Pingback: Jugoslavija, moja dežela – Damnatio Memoriae

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