
Este filme está inspirado por muchas historias populares, cuentos de hadas y registros escritos de casos de brujería, incluidos periódicos, diarios y actas judiciales.
Gran parte de los diálogos ha sido extraída de esas fuentes históricas.
(La siguiente reseña contiene SPOILERS desde la primera frase).
La bruja existe y es real. No es una metáfora ni es una alegoría. No es una presencia espectral como en The Blair Witch Project. No es una deconstrucción posmoderna del mito como la que aparece en una de las cajas flotantes de Cabin in the Woods. No es una reimaginación amable y humorística como las del Mundodisco de Terry Pratchett. La bruja que da título a la primera película del guionista y director Robert Eggers es una bruja arquetípica. Como la de Hansel y Gretel, como Baba Yaga, como las Moiras de la mitología griega. A veces es una voluptuosa joven envuelta en una voluptuosa capa roja. A veces es una vieja de nariz ganchuda y risa siniestra. Devora niños y mujeres y hombres y ha hecho un pacto con Satanás para extender el mal en el mundo a cambio de su propia felicidad. El filme pone mucho cuidado en que no haya ninguna duda al respecto: no construye ningún misterio sobre la naturaleza de la bruja, no hay sustos ni sorpresas ni secuencias con la cámara agitada ni geometrías imposibles ni roturas de la cuarta pared. Y al igual que en esta reseña, tampoco hay que esperar ninguna terrorífica revelación: la bruja aparece con claridad en el minuto ocho del metraje.
La bruja vulnera todos los convencionalismos del cine de terror moderno porque no es cine moderno de terror. Presentada en los medios y la publicidad como «la película más aterradora del año», probablemente ni siquiera es una cinta de terror, al menos no es una cinta convencional de terror, precisamente porque nace de la despensa más convencional de la cultura del terror. Una tan antigua que es anterior al cine e incluso a la palabra escrita. La misma que alumbró a las Moiras, a Baba Yaga y a Hansel y Gretel: el folclore. Y Eggers se toma el folclore muy en serio. No hay más que prestar atención al subtítulo «A New England folktale», cuya traducción más acertada sería «Una historia del folclore de Nueva Inglaterra».
Según la RAE, folclore es el «conjunto de costumbres, creencias, artesanías, canciones, y otras cosas semejantes de carácter tradicional y popular». Dejando a un lado los bailes regionales y los platos típicos, la definición es lo suficientemente extensa como para englobar el río antropológico que corre por las narraciones orales y legas. Así, el folclore es un paraguas que conforma la estructura moral e incluso emocional de toda la historia de las civilizaciones. Porque su mecanismo más eficaz es el miedo y sus herramientas más visibles son la mitología y la religión.
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Muy buen artículo. Voy a ver la película, sin duda.
La he visto. La película es muy buena. Y el artículo también, muy acertado análisis.
Me uno a las alabanzas. El artículo es muy bueno. Y la película también.
Con ganas de ver la película, gracias por la presentación en este artículo. Dos matizaciones: las sirenas griegas (Σειρῆνες) no «surcaban» el Mediterráneo, de hecho ni siquiera eran divinidades marinas sino «hijas de la Tierra». Cantaban desde la costa de su isla, atrayendo a los barcos contra los bajíos y rompientes, provocando los naufragios. Y, en segundo lugar, decir que «donde han surgido la mayoría de las criaturas míticas del folclore occidental es en Galicia, el interior de Alemania o los bosques de Nueva Inglaterra» es, con todos mis respetos, una simpática exageración. Una cosa es que en el imaginario popular (o en el del autor) puedan ser las más reconocibles (debido a la televisión, la música, el cine, la difusión debida a la emigración…) y otra, muy diferente, es señalar que «la mayoría» proceden de esas áreas. El peso de la tradición romántica de los hermanos Grimm a veces parece ocultar otros muchos trabajos que, a lo largo de los siglos XIX y XX, se hicieron por toda Europa sobre las tradiciones orales campesinas, revelando una riqueza y variedad que invalida cualquier tipo de restricción geográfica. Esta deriva más de la intensidad del trabajo de recogida de datos en un entorno determinado y de la (suerte en la) difusión de los mismos que del «número» de criaturas míticas por kilómetro cuadrado.
Hola,
Agradezco mucho su comentario porque, en efecto, tiene razón. Lo cierto es que yo me dejé llevar por la reimaginación tradicional de las sirenas y no por su caracterización mitológica real que, sinceramente, no conocía. En cuanto a la segunda parte, pues también tiene razón, es más una generalización derivada de la repercusión de ese folclore que de la cantidad de «criaturas míticas por m2» que pueda haber. No tengo datos, pero no me extrañaría que fuese en China donde hay superpoblación.
Un saludo.
También di un respingo al leer Galicia y Nueva Inglaterra como lugares de origen de la mayoría de criaturas míticas del folclore occidental. Si se cuentan criaturas compartidas, supongo que vendrán más del «corazón» de Europa: Francia – Inglaterra – Alemania – Italia. Si se cuenta solo la abundancia de criaturas en algún folclore occidental, quizás Irlanda, Chiloé o las leyendas urbanas estadounidenses.
Excelente análisis. Coincido en casi todo, aunque de manera mucho más superficial, en la crítica que redacté para mi blog y el periódico en el que colaboro: https://elmurodedocsportello.wordpress.com/2016/05/16/the-witch-el-terror-viene-del-alma/
Cierto, la bruja es real, pero también metafórica. Vi una carátula de la película, en la que se fragmentaba la «W» del título, de tal manera que parecían dos «V», lo que abría la posibilidad a un juego de palabras por su parecido fonético a «Bitch» (zorra o puta, en inglés). Eso me hizo pensar en el personaje de Thomassin, y de cómo puede llegar a ser percibida una hermosa adolescente en el seno de una familia extremadamente religiosa que, además, permanece aislada. Desde las miradas furtivas de su hermano Caleb al resentimiento de su madre, que parece verla más bien como una rival (en relación al papel de macho alfa que representaría el padre en ese grupo). Incluso sus hermanos pequeños también la rechazan porque ha dejado de ser «niña», ya es casi una mujer, que no comparte sus fantasías). Y mientras tanto, ella, como todo adolescente, desea libertad, en contraste con las cadenas que representa una familia con unos padres con una visión del mundo fuertemente marcada por el radicalismo religioso.
Da la sensación de ser una película poliédrica, desde la que se pueden ver cosas desde diferentes ángulos.
A mi parecer, hay una corrección importante: la bruja de esta historia nunca fue aquella marchita arpía que merodeaba en los bosques…
No.
La bruja fue concebida en el momento exacto en que el padre renunció a la protección de Dios.
La hija.
Creo que la bruja es Thomasin, en la medida en que Thomasin atrae a la bruja. Su llegada, la de una adolescente hermosa en el corazón de un mundo de fealdad, es como un faro que atrae la oscuridad. Esa oscuridad que llega desde el bosque y envuelve a la familia, para aniquilarla poco a poco y poder así reclamar a la joven, liberada ya de toda atadura.
Thomasin es la bruja sin saberlo, pero al final acaba sabiéndolo desde el principio. Como si el momento de revelación final la transportara al pasado y rellenara todo ese espacio temporal. La bruja siempre fue ella, pero no lo sabía.
El final, por cierto, me pareció memorable.
Creo que la película trata sobre la intolerancia que crea la religión cuando se ve incapaz de explicar la realidad. Se pueden obviar las partes sobrenaturales (apariciones de la bruja) y la historia sigue siendo entendíble
La familia reza, es piadosa y se sabe las escrituras al dedillo. Viven como buenos cristianos y aún así se le mueren los hijos y se pudren las cosechas. ¿Cuántas veces no habrá pasado esto en multitud de familias creyentes? Ante esto o te cuestionas si rezar sirve para algo o creas Bruja ex machina
Hay dos diálogos que me parecen claves: el de Caleb con su padre, cuando le pregunta si Sam está en el infierno, que un bebé que no haya hecho nada malo esté en el pozo de la condenación eterna simplemente por no haber sido bautizado no es fácil de digerir. El padre le manda callar, sólo Dios sabe quien va o no va al cielo y punto. El segundo se da en el clímax final, en la conversación entre Thomasin y su padre. Ella le echa en cara que sólo corta madera, que no caza, que no cultiva. En el fondo le está diciendo que si dedicaran más a lo mundano estarían mejor, tanto tiempo malgastado a pedir una ayuda divina que no llegará jamás les ha privado de hacer lo que hacen los que son conscientes de que están solos, sacarse las castañas por si mismo. Por supuesto, en ese momento, su padre llega a la conclusión de que es la bruja
De hecho Thomasin es el hilo que guía esta idea. Es buena, no hace nada malo, incluso reza pidiendo perdón por faltas muy veniales, aún así su familia ha decidido que es una bruja. Incapaces de cuestionarse su fe prefieren culpar a su hija. Y así lleva siglos la humanidad creando brujas, demonios o cualquier otro chivo expiatorio que no le haga cuestionarse sus creencias
«Se pueden obviar las partes sobrenaturales (apariciones de la bruja) y la historia sigue siendo entendible»
Exacto. El gran error del director y guionista Robert Eggerts es no haber comprendido que las escenas sobrenaturales sobraban. Dichas escenas son meros pegotes: no encajan en absoluto con el resto de la historia.
De hecho la madre admite ante su marido que está dudando de su fe, y cuando esta se debilita es cuando aparece la bruja en forma de sus hijos. Lo que no se atreven es a dar el salto definitivo.
Saludos!
Hace mucho que buscaba críticas de este tipo. Una crítica donde se razona lo que funciona y lo que no. Un panorama con distintas dimensiones de perspectiva. Congratulo al autor.
A ver, no se como describir todo esto…
La bruja era la Josemita si, pero que sentido tiene la pelicula al completo? Lo mismo es que es un peliculon pero solo lo entiende la gente que ve arte en un puñao de perchas con alambres… No se, y lucifer vendiendo mantequilla y vestidos a la Josemita antes de irse a volar con sus amigxs lxs brujxs. Mdm.
A ver, no considero muy oportuna tu reflexión sobre esta pedazo de obra de arte.
Josemita se siente frustrade de su padre machista y necesita salir de ese circulo de retrogades.
La mantequille y el vestide reflejan la liberación feminista en tiempos en los que no se exisría tal movimiento.
Lucifer (Felipe) le ofrece mantequilla y el vestide como simbolo de la libertad a esa vida de puta mierda.
Saludos cordiales
Lucifer se aprovecha de las situaciones siempre y más si no encuentras salida el es muy astuto aunque siempre haya salida estas cosas pasan muy constantes en la vida que el solo nos engaña y el es la gran mentira
A ver Mery Angels, tienes parte de razon en lo que dices… Lucifer siempre juega con nuestros sentimientes y se aprovecha de todes les oportunidades que tiene el perro.
Amen hermane, espero hayas disfrutado de este peliculon que yo lo sentí bien dentro del pechito. Que locuron la Josemita.
Al final se muestra que todo fue por Thomasin, por adquirirla, porque era joven, hermosa, sensible e inteligente. El lugar era recinto de brujas y al llegar ella, no pudo más que generar un interés demoníaco para que formara parte del clan y la manera de hacerlo fue convencer a todos, (incluyéndola) de que era una bruja.