Entrevistas Arte y Letras

Pepe Ribas: «La cultura es cómo vives, no cómo piensas»

Pepe Ribas

A Pepe Ribas (Barcelona, 1951) le brillan los ojos cual hombre de la pradera a la hora de habar de contracultura. No se ha tomado ningún ácido, que sepamos. Tan solo notamos que le fascina divagar sobre un período que vivió en primera persona y que luego se ha dedicado a estudiar con profesionalidad y ahínco. Como juez y parte, desde que publicara Los 70 a destajo, sus imprescindibles memorias, hasta el día de ayer, recién clausurada la magna exposición sobre contracultura catalana comisariada por él y Canti Casanovas, visitable durante los últimos meses en el Palau Robert de Barcelona, Ribas ha ido construyendo un relato detallado de cuanto aconteció al margen de los márgenes durante los últimos coletazos del franquismo y el cada vez más polarizante proceso de transición. 

La presentación en Sevilla del impresionante catálogo de la citada muestra -que podrá visitarse de nuevo en Madrid el próximo mes de octubre en el CentroCentro- nos ha dado la oportunidad de sentarnos con él para hablar largo y tendido sobre la aventura que fue el primer Ajoblanco y por todo aquello que nuestra historia viene queriendo que se entienda o no por contracultural. 

La contracultura en España, ¿crees que tuvo algún rasgo propio significativo o fue, como afirman algunos, una mera imitación de la extranjera?

El movimiento contracultural en España no fue para nada una copia del movimiento internacional, sobre todo porque nuestra contracultura estuvo sustentada en muchos aspectos por la cultura popular, que no existe tal cual en otros países. En España, además, especialmente en Andalucía y en las áreas mediterráneas, ya había un fuerte movimiento libertario a finales del siglo XIX, mucho antes de que hubiera nada parecido en Estados Unidos. Nuestra cultura popular y nuestro pasado libertario hicieron que la contracultura española fuera una contracultura totalmente diferente a la de los demás. ¿Crees que Ocaña copiaba a alguien? ¿Crees que Nazario lo único que hacía era imitar a Robert Crumb? ¿Se parece Ajoblanco a alguna revista contracultural francesa?

Dicho esto, sí creo que no debería hablarse en términos generales de contracultura española, pues hubo una contracultura catalana, una contracultura andaluza y poco más. En Madrid, por ejemplo, no hubo apenas contracultura, por una cuestión lógica además. Para que la contracultura surja es necesario que existan zonas liberadas, espacios de libertad, y en Madrid no los hubo sencillamente porque Madrid fue siempre una ciudad republicana, que fue burocratizada y represaliada por el franquismo cuando este tomó el poder. Barcelona, en contra, fue siempre una ciudad libertaria, «arrepublicana», podríamos decir, por lo que el franquismo la «premió» con más industria, lo que provocó que la ciudad desarrollara un tejido productivo propio independiente de lo oficial y con poquísimos funcionarios.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

13 comentarios

  1. Sobre la contracultura barcelonesa, me pregunto porqué motivo nunca se menciona la obra cinematográfica de Las 5QK´S. Colectivo cinéfilo desde el año 75 al 85 rodaron, dentro de la escena underground, toda una serie de cortos, mediometrajes, anuncios y hasta un largo de temática explicitamente gay. Propuestas abiertamente políticas, reivindicaban las denominadas teorías apocalípticas basadas en la exaltación de la pluma encontraposición a los movimientos que creían en la asimilación de los homosexuales como vía para la integración en el capitalismo. Como único largometraje de su filmografía está También encontré mariquitas felices, auténtico delirio sobre la busqueda de la felicidad de su protagonista, un joven gay desorientado ante la crueldad de la sociedad. Si no fuera porque son coetáneos, podríamos decir que es la respuesta barcelonesa al cine de Almodóvar, pero con un discurso mucho más político, más reivindicativo, y también con un sentido del humor mucho más pasado de rosca. Para disfrutar de la obra de Las 5QK´S, en Filmin se encuentran sus películas y el documental Maricones de Ricardo González. Por favor, señores del JotDown, Las 5QK´S se merecen un artículo. Y aprovecho para dar las gracias a Jordi Costa por haberlos incluido en su libro Como acabar con la contracultura, y darme la oportunidad de descubrir su cine.

  2. «por lo que el franquismo la «premió» con más industria». Sólo por esta estupidez ya se retrata el personaje como un absoluto ignorante.

    • Gallego Rey

      Al leer eso casi me da un espasmo. Qué barbaridad. Y dale con que Franco «premió» a Barcelona con más industria. ¿Pero esta gente de dónde sale? Es lógico y natural que la industria se localizase donde ya existía una infraestructura industrial a gran escala y con tradición, que era además de largo la mejor de España, acaso por ser, podríamos decir, la única, y además estratégicamente está situada en el mejor lugar para comunicarse con el resto de Europa.

  3. Elefante Blanco

    Contracultura burguesa de caca, culo, pedo, pis es lo que representa este señor

  4. Ajoblanco fue uno de mis asideros culturales en la travesía de la veintena. Conservo sus primeros números y de vez en cuando los hojeo en busca de un tiempo, posiblemente, no tan perdido. Gracias por la entrevista.

  5. Alberto García Alix , de todos los que hablas el único que tiene eso que hay que tener es empujado . Pepe como todos los mediocres confundes la dialéctica con el talento.

  6. Leí una entrevista con Jean François Bizot, fundador de Actuel, a quien preguntaban por el futuro de la contracultura: La politesse, respondió.

  7. Pues yo también, en Madrid, compraba el ajo, con 15 añitos; y recuerdo la ilusión de mirar en el quiosco a la espera de que ya hubiera llegado el siguiente numero. Eran años convulsos y divertidos y el ajo era el reflejo de aquello junto con Ozono, Star y alguna otra. Me alegra saber que la expo ha sido un éxito y que vendrá a Madrid. Coincido con la opinión de Pepe sobre Cessepe. Fantástico pintor con muchísima personalidad y con su estudio en plena calle Mayor de Madrid… efectivamente Cessepe es un vínculo entre el ajo y la cascorro factory, que seria el germen de la movida. Os recomiendo leer los 70 a destajo, buena descripción de aquellos divertido años.

  8. En 2014 hubo un intento de resurrección de Ajoblanco, con el hijo de Savater a la cabeza. Duró aproximadamente lo que el pedo de una novicia. A algunos despistados intentaron liarnos y luego se despidieron a la francesa y con el café con leche pagado. Debe ser otra forma de contraculturalidad, o como se diga.

    • Je, je. Recuerdo dos cosas de esa ‘resurrección’ (creo que fue antes del 2014): al señor Ribas hablándome de estructuralismo por el Motorola plegable mientras yo hacía cola en el BBVA para cobrar alguna cosa (seguro que otra colaboración precaria) y que Juan Cruz dijo en El País que una viñeta mía que salió en el primer número era ‘inocente’. Contesté al periódico diciendo que me habían llamado muchas cosas antes, pero jamás eso. No lo publicaron, claro.

  9. Pepe Ribas está cascadillo. Hace unos años escribió sus memorias con el título de Los 70s a destajo y lo que más me chocó e hizo que se me atragantara el personaje fue descubrir que mientras nos mandaba a los chavales de aquella época a aventuras utópicas y desastrosas (las comunas, las drogas, etc) es vivía con su mamá en una torre como buen burgués catalán.

  10. O contigo o contra ti, ni este país ni estos lectores tienen remedio. Menudos comentarios: son puros insultos contra el entrevistado, que seguramente no es un dechado de coherencia pero que no se movió solo entre algodones cómo le facilitaba su origen burgués, sino que prefirió revolcarse en otros polvos. Y de esos polvos, estos lodos. Sin personas tan complejas, contradictorias y cultas cómo Pepe Rivas estaríamos todavía yendo a misa dominical. Siempre hay algo que agradecer antes de entrar a matar. Politesse!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*