Ciencias

Biología y desigualdad social 

Un grupo de bonobos jugando. Foto Eric Kilby desigualdad social
Un grupo de bonobos jugando. Foto: Eric Kilby.

Es evidente que la desigualdad social es un asunto de la mayor importancia; muchos sistemas políticos tienen como objetivo eliminarla o, al menos, modularla. También es obvio que el tema suscita una gran reacción emocional; en consecuencia, se condena mucho y se analiza poco. Esto es un problema, porque la desigualdad no va a desaparecer por mucho que digamos que estamos en contra. Antes de empezar, un spoiler: los humanos no somos desiguales por naturaleza. Espero convencerle de que las cosas son un poco más complicadas.

La desigualdad social no es privativa de los humanos, sino que ocurre en un buen número de especies sociales. Algunos individuos dominantes tratan de aumentar las ventajas y disminuir los inconvenientes asociados a la vida dentro del grupo y se llevan la parte del león en recursos y privilegios reproductivos; no es extraño que la selección natural los «premie» con un generoso número de descendientes, perpetuando así esta característica. Se ha demostrado que los individuos dominantes de muchas especies (incluida la nuestra) se reproducen más que los individuos de bajo rango1.

No obstante, no todas las especies se organizan de la misma manera, las hay más o menos despóticas. Los gorilas representan el paradigma despótico: el macho dominante expulsa a todos los demás del grupo, que pierden toda opción de reproducirse salvo que consigan desplazarlo. El chimpancé es otra especie con un alto grado de despotismo. Los machos compiten fieramente por estatus y el comportamiento del macho alfa se asemeja al de un matón de barrio, donde la dominación a través de la fuerza bruta es esencial aunque otros factores, como la asociación estratégica con otros machos, puedan entrar en juego. En cambio, la otra especie de chimpancé, el bonobo es mucho más democrática. Los bonobos habitan en un matriarcado relativamente pacífico en donde el estatus lo heredan las hembras de sus madres y los machos no se ven compelidos a competir por ello.

El antropólogo Christopher Boehm ha revisado los orígenes de la desigualdad humana en su libro Hierarchy in the Forest: The Evolution of Egalitarian Behavior2. Parte de la hipótesis de que el antecesor común de humanos y chimpancé era una especie despótica y que nos «democratizamos» a lo largo de nuestra evolución como especie. Este proceso significó grandes cambios como la aparición del lenguaje y la cultura, así como un aumento espectacular de nuestras tendencias prosociales. Los investigadores creen que los humanos pasamos por un proceso de autodomesticación paralelo al de nuestros animales domésticos3; la fuerza evolutiva detrás de este cambio debió ser la necesidad de tener grupos funcionales y muy cooperativos capaces de sobrevivir en un medio hostil y de cuidar a los bebés humanos, unas criaturas particularmente vulnerables.

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20 comentarios

  1. José Antonio´

    Más artículos como éste, por favor.

  2. Interesantísimo el artículo.

    Las diferencias sociales vistas desde una perspectiva evolutiva explican mucho de nuestra realidad actual (a la vez que nuestras distintas realidades históricas demuestran que la biología no es todo).

  3. ‘’Los cazadores-recolectores que han podido ser estudiados por los antropólogos son bastante igualitarios’’.
    La cercanía espacial es el factor determinante que da lugar a más igualdad social. Visto desde la economía la cercanía (en la cual vivieron los cazadores-recolectores de las aldeas del Paleolítico durante 2 millones de años, en lo que se conoce políticamente como comunismo primitivo) hace que los individuos del grupo desarrollen conocimientos, habilidades y tecnología SIMILARES o casi idénticas que impiden que alguno/s de los individuos destaquen e impongan sus normas a los demás. Esa cercanía espacial desapareció con los cambios climáticos que dispersaron por todo el planeta a la humanidad. Y al dispersarse los grupos humanos desarrollaron conocimientos/tecnologías distintas en territorios con recursos naturales distintos que dieron lugar a poderes distintos: Esclavismo/Feudalismo/Capitalismo. 12,000 años de dispersión geográfica humana desde el Neolítico es el tiempo que nos lleva volver al comunismo.

  4. Creo que no es lo mismo ser pobre en una comunidad que te apoya, que no permite que pases hambre y frío, que no te excluye o que no condiciona el nivel de decisión del grupo a la cantidad de propiedades que tienes que ser pobre en otra en la que la riqueza se intercambia por poder de dominación. Esa es la diferencia entre los «pobres economicos» de la prehistoria o de otras culturas y los «pobres económicos» de ahora o de nuestra cultura occidental globalizada. El nivel de estrés no creo que se de tanto por ser pobre como el nivel de exclusión potenciado por un individualismo y una alineación que nuestro sistema socioeconómico promueve. No es un problema tanto de ricos y pobres como de no permitir la dominación y la falta de libertad través de la acumulación.

    • Completamente de acuerdo. Me decía mi mujer, colombiana de origen, que allí pese a que el nivel de vida es menor que el de España es raro que haya mendigos que pasen hambre sin que nadie les ayude. Hay una red familiar fuerte y extensa que hace que siempre tengas un familiar o un primo lejano que te eche un cable.

      En la otra punta tienes Estados Unidos, un país muy rico pero donde las redes familiares son débiles y en muchos casos dan poco apoyo. Allí si caes en la pobreza y en la calle es complicado encontrar como salir.

  5. «El filósofo Peter Singer nos recuerda en su libro The Darwinian Left: «cuántas veces una élite percibida como opresora ha sido sustituida mediante una revolución por otra de características muy parecidas».»

    O sea, sed buenos y no os rebeléis.

    Curiosos son estos intelectuales, muy preocupados por la ética y, aún más, por evitar que la revolución sea imaginada como algo posible.

    • A Singer precisamente, la fundación del BBVA le ha dado un premio en España, junto a Pinker, (cuyos libros patrocina su amigo Bill Gates o su amiga Cayetana Alvarez de Toledo) ¿por qué será?

  6. Exacto. Son los intelectuales al servicio del poder. Es decir, con nomina o ingresos provenientes de Estados y grandes empresas. Si se rebelan no comen, visten, calzan o pagan sus hipotecas, eso es todo. Abundantes pero no los únicos. Existen otros intelectuales, más escasos pero crecientes y entre ellos, pero solo a tiempo parcial, yo mismo, que si ven muy positivas y necesarias las revoluciones. Dicho brevemente: sin las revoluciones seguiríamos en el periodo del Esclavismo. Con smartphones, coches eléctricos, etc.. si pero con la mayoría de ciudadanos al servicio de unos pocos esclavistas. Si le sirve de algo de lo que se sobre revoluciones, de las cuales se bastante, le diré que no falta mucho, máximo 2/3 décadas, para que llegue una nueva revolución que nos libre de la esclavitud de asalariados, esclavitud también llamada »unos se llevan las ganancias y el resto las sobras», todo ello bajo contrato legal.

    • Coincido, por lo que sé de revoluciones, en que (seré tan sobrado como usted: también sé un poco), una revolución en no mucho tiempo es más que probable.
      Pero no coincido en absoluto en que esa nueva revolución nos libre de ninguna esclavitud, porque también sé bastante de revoluciones, porque ninguna de todas esas revoluciones lo hicieron, nunca, antes, y porque es cínico hablarle a todos aquellos que hicieron la revolución antes que nosotros, de que nosotros somos esclavos de algo.

  7. Es necesario refutar y combatir el tabú de la envidia tan reiterado por los defensores de órdenes sociales inecuos de cualquier doctrina.

    La envidia sólo es la inquietud que siente alguien que se percibe amenazado por la desigualdad aunque no le dañe directamente, razón por la que observamos tan a menudo envidia en los ganadores, porque temen que la desigualdad se revierta en su perjuicio, como se observa en el actual conflicto internaciona.

  8. Una persona

    Para entender mejor porquè no somos igualitarios os recomiendo leer https://www.casadellibro.com/libro-en-el-principio-era-el-sexo-los-origenes-de-la-sexualidad-modern-a-como-nos-emparejamos-y-por-que-nos-separamos/9788449326585/1947500.
    En el libro no se plantea que seamos parecidos a los Chimpancés sinó a los Bonobos…. i hay mucha diferencia.
    «La tesis central de Ryan y Jethá es que los seres humanos evolucionamos en su día en grupos igualitaristas que compartían la comida, el cuidado de los niños y, a menudo, las parejas sexuales. Entretejiendo indicios convergentes—obviados habitualmente—que nos ofrecen la antropología, la arqueología, la primatología, la anatomía y la psicología sexual, los autores ponen de manifiesto lo lejos que está la monogamia de formar parte de la naturaleza humana.En el principio era el sexo, siguiendo la tradición de la mejor literatura histórica y científica, da la vuelta con insolencia a postulados injustificados y a conclusiones sin fundamento, ofreciendo a cambio una forma revolucionaria de entender por qué vivimos y amamos como lo hacemos.»

  9. C. Serrano

    Las razones que se esgrimen en este artículo para defender que todos somos iguales y es el entorno el que genera las diferencias se basan en 3 argumentos con más debilidades que fortalezas:

    1. «Los cazadores-recolectores que han podido ser estudiados por los antropólogos son bastante igualitarios». Hay infinidad de estudios demostrando violencia entre tribus y dentro de las mismas tribus a lo largo de toda la historia y prehistoria. Este argumento es muy poco científico, ya que nos remite a la idea del Paraíso, o de una sociedad protocomunista. Que por supuesto, nunca existieron, o al menos nunca se ha demostrado que funcionaron como tales. El uso de armamento más o menos sofisticado a lo largo de toda nuestra evolución para ejercer la violencia es irrebatible: ¿soy una sociedad «buena» y «comunista» pero me tengo que defender de otras sociedades «buenas» y «comunistas»?.

    2. «No es la naturaleza la que nos hace desiguales, sino la historia». Todos somos biológicamente diferentes: mejores o peores en la escuela, en el trabajo, en la cama, en las interacciones sociales. A la vista está. A su vez, cualquier test básico psicológico nos divide según la dominancia que nuestra naturaleza nos impele a ejercer. Obviamente hay condicionantes históricos favorecedores de que esta dominancia sea más o menos violenta, pero no nos olvidemos estudiarnos desde la biología: somos un homínido jerárquico, y la jerarquía implica individuos dominantes en una sociedad mayoritariamente gregaria. No somos tan distintos a los chimpancés ni a los gorilas. De hecho, es esa «domesticación» la que intenta homogeneizarnos e intentar suprimir las diferencias biológicas.

    3. «Nuestra mente ha sido «tuneada» por la evolución para evitar esta situación, sometiéndonos en tal caso a un castigo psicológico.» Esto tiene un nombre: moral. Que a su vez ha sido un instrumento de dominación a lo largo de toda la historia y, muy seguramente, también en sociedades primitivas, ya que quien ostentaba la relación con lo sobrenatural tenía el poder de la tribu. Nuevamente, volvemos a lo que se quiere negar: nuestra naturaleza biológica de dominación y dominados.

    En fin, los argumentos de este artículo son muy pobres.

    • ¿Nuestra naturaleza biológica de dominación y dominados?¿Por no caer en el mito del buen salvaje caemos en el mito del hombre es un lobo para el hombre? Pues ni Hobbes ni Roussseau. Las sociedades primitivas eran más igualitarias, porque no acumulaban, pero eso no quiere decir que no experimentasen otras formas de organización como lo hacemos nosotros, de forma provisional.

  10. Pingback: Biologija i društvena nejednakost - nomad.ba

  11. Copiar a los bonobos…nada que sorprenda en aquellos que se empeñan en copiar a Argentina ¿qué podría salir mal?

  12. ‘Buen artículo’ para consolidar la visión darwinista en la sociedad, también denominada ‘Darwinismo social’ fuente de los fundadores eugenistas victorianos.
    Sería interesante contraponerlo frente a verdaderos trabajos científicos evolucionistas basados en un auténtico científico como Lamarck.
    Tal vez sería interesante exponer las distintas técnicas empleadas en la ingeniería social como el conductismo, y el hecho de como inciden en la sociedad y como incurren en comportamientos tan deleznables, los cuales por desgracia observamos en distintos personajes que ostentan poder y actúan bajo perfiles sociópatas, o narciso-psicopáticos…

  13. Me parece un artículo muy interesante. La sociobiología es un campo que me parece apasionante.

  14. Al ser humano le gusta sentirse por encima de otros, sea moral, económica, social, racial o físicamente. Es uno de sus grandes placeres-pecados.

  15. Existe una desigualdad biológica clara, por lo menos entre hombres y mujeres. Ahora bien, esto no tiene nada que ver con la desigualdad social, ya que ésta es de tipo clasista. La desigualdad social es solo fruto de determinadas construcciones sociales que desarrollan distintas clases sociales que compiten en un marco de relaciones absolutamente jerarquizadas, a veces incluso, esta lógica dominante se reproduce en otros aspectos, como la nacionalidad, la etnia, el sexo, la religión o el color de la piel. La desigualdad social puede desaparecer, si se construye un nuevo modelo social y económico cuyas relaciones no se basen en la competencia por el poder, la jerarquía y la dominancia. ¿Es eso posible? quien sabe. Pero está claro que, el hecho de que sea o no posible, no depende en absoluto de nuestras desigualdades biológicas, sino de nuestra voluntad por cambiar las cosas.

  16. Demasiado Interesante el Articulo, saludos.

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