Encuestas Cine y TV

¿Cuál es el susto más inesperado en una película que no pertenezca al género de terror?

El «jump scare» cinematográfico, el susto repentino gratuito, ese momento fugaz que provoca un brinco en la butaca, es un recurso de la ficción tan rastrero, vil y denostado como divertido, efectivo o celebrado. Y el ejemplo más clásico de escena de jump scare es aquella que posee naturaleza felina: la supuesta amenaza que habita en la oscuridad y que acaba revelándose como un inofensivo gatito cuyos oportunos aspavientos sobresaltan al personaje en la pantalla, y al público en la platea. Por lo general, esas secuencias se presentan acompañadas de una banda sonora a juego, que incrementa la tensión gradualmente hasta que el animalito salta por sorpresa dentro del plano. 

El primer jump scare tuvo lugar en 1942 con una película llamada Cat People (La mujer pantera en España), en donde daba la casualidad de que existía una amenaza real en forma de criaturas gatunas a la caza de víctimas. Pero, curiosamente, en dicha cinta el susto repentino no lo proporcionaba un gatete asesino, sino algo tan mundano como el transporte público. En cierto momento de la historia, una mujer caminaba de noche por una calle vacía sintiéndose perseguida. Asustada, la señorita comenzaba a acelerar el paso hasta que se detenía, bastante agobiada, para apoyarse en una farola. Y en ese momento, un autobús entraba en escena de manera muy ruidosa y repentina, asustando con mucha eficacia a la audiencia de la época. Se trataba de una jugarreta ideada sobre la marcha en la sala de postproducción por el montador de la película, Mark Robson, cuando el hombre buscaba el modo de inyectarle más emoción al metraje. Al productor de la cinta, Val Lewton, le gustó tanto la ocurrencia como para utilizarla de nuevo en posteriores largometrajes. Y por eso mismo, a la técnica del jump scare se la denominó en principio como «El autobús de Lewton».

Este tipo de sustos gratuitos son un recurso peligroso. Las cintas de miedo que abusan de ellos se antojan cutres y perezosas, mientras que aquellas que los racionan y los usan con gracia pueden demostrarse muy listas al confeccionar un relato de horror. Ocurre que, de tanto en tanto, algunas películas que no pertenecen al género del terror se han atrevido a colar un sobresalto repentino en el metraje para remover glúteos entre el auditorio. Y de eso mismo trata la encuesta que planteamos esta semana, de celebrar el respingo que nadie había invitado de antemano. De intentar recordar aquella escena traicionera que nos aflojó el esfínter en lo que presumiblemente era un espacio seguro. De tratar de responder a la pregunta ¿Cuál es el susto más inesperado en una película que no sea de terror? Nuestros candidatos favoritos se encuentran listados a continuación. La caja para votar por los aspirantes se ubica al final del texto, y la sección de comentarios se encuentra abierta, y a disposición del público, para aportar aquellos sobresaltos que se nos hayan pasado por alto. 

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22 comentarios

  1. Alfonso Grau

    Hay un susto que me encanta por simplón. Al comienzo de Encuentros en la 3ª fase, pantalla en negro con la música in crescendo y sin solución de continuidad plano luminoso del desierto. después viene eso de «el sol salió anoche y me cantó…». Pero esa es otra historia.

  2. Para mi sin duda, el susto que se llevan los Cazafantasmas con la fantasma de la biblioteca al principio de la película. Qué acojone en su momento.

  3. Brad Pitt arrollado por un auto en «Meet Joe Black»

  4. Pajares y Esteso cantando bingoooo…

  5. En La conquista del Oeste, año 1963: George Peppard se despide de su madre Carroll Baker, en la granja familiar para irse a combatir al frente de la guerra de Secesión. Sin dar tiempo a ver nada, se oye un cañonazo de la hostia que hace que tres cuartos de la platea se caguen encima del susto y el otro cuarto se atragante con las palomitas. Puede que en casa y en la tele, no sea para tanto y menos en estos días, pero en 1963 y en una sala con sonido Cinerama, ¡fue la debacle!

  6. El bebé de Requiem por un sueño.

  7. Vi Mulholland Drive en el cine y nunca he olvidado el susto del vagabundo. Viéndolo ahora en Youtube me sorprende que me asustase tanto, realmente no es nada, aunque evidentemente verlo en el cine y dentro del contexto extraño de la película es diferente. Por cierto creo que fue de lo poco que me gustó de esa película. Demasiado rara y enrevesada incluso para los estándares de David Lynch.

  8. Tipo de Incognito

    La de Bilbo da muy mal rollo, siempre me hace saltar.

  9. Pauvre Gaspard

    La nevera saltando en “Réquiem por un sueño”.

  10. Roberto Montes

    Hay un momento en la original de El Exorcista, que no pasa nada, está creo recordar el padre Larras solo en su casa y suena el telefono de repente. A volumen mil, lo recuerdo en el cine como uno de los mayores sustos de mi vida

  11. The Mother We Share

    No soy muy fan de Mulholland Drive, pero en la sala de cine el susto del vagabundo acojona que flipas.

  12. Pingback: ¿Cuál es el susto más inesperado en una película que no pertenezca al género de terror? - Multiplode6.com

  13. El cadáver congelado que aparece entre los restos de la nave en Gravity.

  14. Cuando Bobby Perú perdió su cabeza no estaba mal.

  15. Enemy sin duda. Teniendo en cuenta el ritmo de la película… De repente esa escena! Te pilla totalmente desprevenido.

  16. El salto de Alan Arkin para agarrar a Audrey Hepburn en «Sola en la oscuridad»

  17. maquinangel

    En la película Misteriosa obsesión (The Forgotten), hay dos escenas, cuando un camión choca contra un auto, es repentino. Y cuando una de las agentes esta hablando con el protagonista y es jalada de golpe hacia el cielo. Los dos muy efectivos.

  18. Pingback: Guía para una maratón de cine insufrible - Jot Down Cultural Magazine

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