
Como es habitual en este boletín futurista, tenemos que referirnos a Estados Unidos como sociedad que marca la pauta en cambios sociales asociados a la tecnología. Allí se ha abierto ya un debate sobre la selección genética de embriones para mejorar a sus futuros hijos. La técnica PGT es relativamente común y lleva tiempo aplicándose, se analiza el ADN de embriones generados por fecundación in vitro, descartando aquellos que puedan portar malformaciones o enfermedades genéticas. Pero una nueva variante, la PGT poligénica, permitiría además identificar la expresión de genes individuales y con ello, determinar la futura inteligencia de los hijos o sus rasgos —altura, fortaleza física, color de ojos y pelo—. Ahí es donde ha comenzado el debate.
Algunos hablan del cumplimiento de las aspiraciones de la eugenesia, la mejora de la raza a través de la genética, aquello que tanto obsesionó a los nazis. Pero no estamos en los años treinta, nuestra banalidad del mal es perseguir una selección de raza y aspecto más acorde a la norma estética impuesta por actores, actrices, modelos e influencers. Y esa es, según la investigación de la revista Science, lo que le gustaría hacer a más de la mitad de padres estadounidenses: elegir genéticamente, la raza y aspecto de sus hijos, ya que identifican raza y aspecto con triunfo social y económico. Incluso los hispanos, que no tienen rasgos caucásicos, quieren que sus hijos se parezcan más a Donald Trump o Taylor Swift que a Obama o a Beyoncé. Y estos dos últimos son ejemplos significativos. Las fotos del expresidente fueron aclaradas para su primera campaña presidencial para obtener más votos. El padre de la cantante ha declarado recientemente que su hija ha logrado más éxito por ser negra clara. Lo que nosotros llamaríamos mulata. Ella misma se presentó el pasado diciembre con peluca rubia, y con un tono de piel más blanco, al parecer efecto casual de la iluminación. Pero eso enfadó a muchos de sus fans, que le achacaron estar traicionando sus orígenes afroamericanos.
Hay sin duda un racismo clasista en EE. UU., pero en el resto del mundo no somos ajenos a este fenómeno. China prioriza a la etnia han, India a la indoaria, Europa a la caucásica. La posibilidad de que tus hijos cuadren en esos cánones ha resucitado la película Gattaca, de 1997, que imagina una sociedad dividida entre humanos mejorados y normales gracias a la mejora genética. Su guion alude a una realidad muy actual, porque el elevado precio de estos tratamientos los dejará al alcance de muy pocos, y porque la biotecnología ya nos permite llegar tan lejos como queramos. Solo la legislación nos frena. Así que no es descabellado imaginar un futuro donde las clases sociales vengan impuestas por la genética.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Como siempre, Martín Sacristán escribe un artículo súper interesante. Gracias una vez mas
Se habla a menudo de la doble dirección del desarrollo de nuestras sociedades. Por un lado el científico tecnológico y, por otro lado, el ético humanista. Se denuncia también con frecuencia que el primero va mucho más rápido que el segundo.
Al leer este tipo de artículos explicando hacia donde esto que podríamos denominar la neo eugenesia, me vienen todos los miedos distopicos que mi mente puede procesar.
Ojalá Montaigne tuviera razón y las distopias solo ocurran en mi mente y no se hagan nunca realidad.
Pues yo que soy provida veo esto del cribado de embriones como algo mucho peor que manipularlos genéticamente. Por lo menos si se les añaden y quitan genes no se mata a nadie. Pero crear muchos embriones y matar a los que no superen una criba es algo infinitamente peor.
Los abortistas ya tienen un nuevo argumento que me temo podría convencer a muchos: ¿no quieres el hijo perfecto? Pues recurre a estas técnicas. No tengas un hijo por el método natural. Todo será por Fiv y ¿que tiene de humano un embrión por muy embrión humano que sea? Ya no se trata de abortar a un feto de unos cuantos meses, sino de destruir a un «montón de células» que ni siquiera tendrán aspecto humano.
Y me temo que lo que van a recibir estas técnicas es un espaldarazo, no un freno. Los transhumanistas estarán encantados. Los transhumanistas para quien no lo sepa, son un grupo ideológico que defiende mejorar la especie humana o crear un nuevo ser vivo o un ordenador que sea superior a los humanos de hoy en día. Si lo consiguen, los humanos de hoy en día no está claro que destino tendrían, pero en principio debería ser el del hombre de Neandertal, el homos erectus, etc. La extinción. Y eso les parece perfecto.
Así que a corto plazo nuevo impulso al aborto. Paradójicamente pero no tanto los republicanos podrían ser los mayores enemigos de todo esto porque les repugna el aborto entendido como matar a un ser humano desde el momento de la concepción. A largo plazo algo que incluso a la mayoría de los abortistas les parecerá hoy en día criminal: mandar a la extinción a todo aquel que no esté mejorado genéticamente. Y aquí entra la eutanasia.
La eutanasia empezó como matar a enfermos con enfermedades sin cura muy dolorosas y sin remedio, que fueran adultos en su sano juicio y así lo pidiesen. Pero en los países en que se ha legalizado se han ido tirando barreras y ahora hay países donde los médicos pueden decidir que una persona no debe vivir porque así lo deciden ellos o sus familias y los matan. También el aborto empezó en muchos países como un derecho para casos excepcionales.
He leído que ya hay gente que defiende matar a la mayoría de la población mundial porque hay superpoblación. Si se acepta que es progresista matar a la gente que tiene una tara o simplemente están genéticamente anticuada, no nos distinguiremos tanto de los nazis.
Y sin embargo hoy en día el nazismo es visto como algo horroroso.
Toño B, opusino premium, es provida. Qué sorpresa. ¿Cómo va a resistirse a dictar a los demás qué deben y no deben hacer con sus cuerpos? Los gilitontos, siempre iluminados.
Otra cosa que podría ocurrir si estas técnicas se generalizasen, para lo cual sería necesario que se abaratase, que no costasen millones de euros, es que la natalidad va a bajar más todavía.
A no ser que a largo plazo se vuelvan muy baratas, y no digamos si se vuelven gratuitas porque las pagase la sanidad pública, muchas parejas con deseos de tener descendencia, elegirán gastarse mucho dinero, se endeudarán si hace falta, para tener un hijo, uno sólo.
Así tendrán un hijo que les dirán será lo más listo posible que permite la tecnología. Y si tienen un embarazo no deseado es probable que aborten porque después de todo el dinero gastado ¿como se van a arriesgar a tener un hijo tonto?
Es posible que a corto plazo esto sólo valga para multimillonarios y millonarios.
A medio plazo la natalidad caerá todavía más cuando las clases medias se lo puedan permitir. Va a ser como el hijo único de la China de Mao. La juventud con ganas de tener descendencia intentará en primer lugar tener éxito profesional entendido como ganar mucho dinero. Y luego invertir ese dinero ( a lo mejor también pedir un préstamo al bando ) en un sólo hijo sin arriesgarse a que les salga tonto. Sólo los jóvenes con ganas de tener hijos que no se dejen comer el coco por la publicidad de estas empresas , tendrán más de un hijo «como les salga»
También es posible que dictaduras como China se gasten millones en unos pocos embriones muy buenos, los clonen, y luego les digan a las parejas que sólo se permiten embarazos con esos embriones clonados. El embarazo natural estará prohibido.
A largo plazo podría ser que todo esto se abaratase mucho. Pero como de todas formas uno de los motivos que dan muchas mujeres para abortar es el económico, yo creo que va a ser un obstáculo más, y no uno menos, para tener una familia numerosa.
También los países tendrán que decidir que harán con la gente que no halla sido mejorada o por lo menos cribada genéticamente.
Toño B, hablando de China. No la conoce más que en foto o de entrar en algún todo a 100, pero ahí lo tenemos, pontificando sobre asuntos acerca de los que no tiene ni puta idea.
Antonio Bedmar Fernández es un hombre prevenido. Lleva agua para el water allá a donde quiera que vaya.
Pingback: Futuro Imperfecto #23: La modificación g...