Cine y TV

Andrei Tarkovski, escultor del tiempo (II)

1

Decíamos en la primera parte de este artículo que Andrei Tarkovski, ante las furibundas reacciones de público y compañeros de profesión tras el estreno de El espejo, estuvo a punto de tirar la toalla y abandonar la profesión de cineasta. Afortunadamente no fue el caso. Debo confesar que mi primer visionado de la película (siendo, además, el primero de sus films que vi) fue, también, ciertamente desconcertante. El espejo es una obra tan radicalmente única y difícil de asociar a cualquier experiencia cinematográfica previa que no permite ser descifrada con los parámetros de juicio clásicos de nuestra conciencia de espectador. Hay algo en nuestra educación como público que se resiste a dejarnos salir de una película sin aferrarnos a una idea, a un pretendido sentido subterráneo. Quizá por ello el film trajo inmediatamente a mi cabeza (como supongo que sucede y seguirá sucediendo a tantos otros) tres ideas fundamentales que después he identificado como absolutamente equivocadas: en primer lugar, su supuesto hermetismo. En segundo lugar, su pretendido simbolismo, lleno de conceptos y mensajes ocultos. Y, en tercer lugar, su característica de film «experimental». Tarkovski refuta con decisión y argumentos de peso, con furiosa pasión y un punto de enojo estos tres aspectos en su libro Esculpir en el tiempo, como veremos a continuación.

2
Fotograma de El Espejo (1975)

«Demos vida al inmenso edificio de nuestros recuerdos» (Marcel Proust)

El espejo (1975) parte de un guión escrito a dos manos entre Tarkovski y Alexander Misharin cuyos primeros borradores datan de 1968. La película muestra diversos momentos de la vida del propio Tarkovski a lo largo de diferentes episodios inconexos y carentes de un tronco común definido: el regreso de su padre de la Segunda Guerra Mundial, la imagen de su madre vista con los ojos de un niño, el universo perceptivo de su infancia en la casa familiar, la relación con su propio hijo, etcétera. Durante la película escuchamos también poemas de su padre, Arseni Tarkovski. Sobre el papel podría parecer un ejercicio de hedonismo gratuito, y de hecho así lo entendieron algunos de sus colaboradores habituales. Como Vadim Yusov, director de fotografía de todas sus películas anteriores, que desechó participar en esta por motivos éticos. Otros, como el músico Eduard Artemiev o el actor fetiche de Tarkovski, Anatoli Solonitsin, sí aceptaron el reto. Seguramente comprendieron que el objetivo del director no era trazar un perfil sobre sí mismo, sino crear una serie de imágenes tan puras, tan bellas, tan desprovistas de toda intención simbólica por parte de su autor, tan descriptivas de los más primarios elementos de percepción comunes a todos los hombres, que cada espectador pudiera revivir en su alma su propia infancia y su propia vida. De ahí el título. «Todo el que quiera puede ver mis películas como un espejo en el que se ve a sí mismo», aseguró Tarkovski en cierta ocasión. Y para alcanzar la verdad en este proceso, pues la verdad debe ser la meta de todo artista, solo podía basarse en su propia existencia, por ser la única que había vivido.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

20 comentarios

  1. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Andrei Tarkovski, escultor del tiempo (I)

  2. Gracias por tu artículo… en este link hay más información sobre las dificultades en el rodaje de Stalker:
    http://rusiahoy.com/articles/2012/02/10/tras_los_pasos_de_stalker_15460.html

  3. jesus porras

    Como siempre…espectacular…

  4. Me gusta bastante esta reflexión de Tarkovski: » “Todo el que quiera puede ver mis películas como un espejo en el que se ve a sí mismo”. Y para alcanzar la verdad en este proceso, pues la verdad debe ser la meta de todo artista, solo podía basarse en su propia existencia, por ser la única que había vivido.» => Andrei nos habla de su universo conocido, de la expresión de la verdad desde su «visión» o perspectiva
    … Tarkovski tampoco puede introducir simbolismos ocultos tras sus imágenes, pues estaría traicionando ese pacto tácito con el espectador, al imponerle su propia verdad. => Y lo hace de forma responsable. Porque no quiere imponernos su perspectiva, simplemente nos cede una expresión de su visión y ya cada uno hace/piensa o siente lo que quiera… o necesite…

    Pero quizá me cuesta entender más la afirmación que hace sobre lo «experimental» y en particular sobre cine experimental. En su opinión, el cine experimental muestra las fases de un proceso de búsqueda con desvergonzado exhibicionismo, pero nunca la meta, que debe ser la obra de arte. El ensayo y el error pueden aplicar a la ciencia, pero en ningún caso a la labor artística. => A veces en la experimentación de las sensaciones, a veces en lo inconsciente, a veces en el proceso, a veces en la búsqueda, puede estar escondido el arte, no sé si siempre la meta es la obra o a veces la meta puede ser el proceso.
    ¿Más información sobre el tema?

  5. Jonathan Báez

    Esperaré con ansia ese siguiente capítulo ( Cuya aparición espero no sea tan dilatada como esta, aunque valió la pena)
    Saludos.

  6. Un esquema que hice de «El espejo», por si a alguien le sirve para algo:

    La camara normalmente es subjetiva. Simula el punto de vista del protagonista. Por eso la mujer habla a la camara y responde una voz en off. La cara del prota solo sale un par de veces.

    Personajes a destacar:

    – Alexei (protagonista): Interpretado por Filipp Yankovsky (cinco años), Ignat Daniltsev (diez u once años) y Innokenti Smoktunovsky (voz en off de adulto).
    – Madre de Alexei: Interpretada por Margarita Terekhova (joven) y otra actriz (anciana).
    – Ignat (hijo de Alexei): Interpretado por Ignat Daniltsev.
    – Natalya (mujer de Alexei): Interpretada por Margarita Terekhova.

    Como veis tanto Ignat Daniltsev como Margarita Terekhova interpretan a dos personajes cada uno (para acabar de liarla).

    Prologo: Ignat (hijo del protagonista) enciende el televisor y ve un programa en el que una psicologa cura la afasia de un adolescente.

    Titulos de credito.

    Escena 1ª (color): Mientras el medico se acerca por un prado para hablar con la madre (joven) de Alexei, habla la voz en off de un Alexei adulto. El medico hace notar que el marido esta ausente y tiene una conversacion con la madre sobre la consciencia de las plantas. En un aparte se ve en una hamaca a dos niños (¿Alexei con cinco años junto a su hermana pequeña? Supongo, pero en esta misma escena aparece luego como un niño mayor). Viento. El medico se marcha y mientras la madre regresa a la casa, la voz en off de Arseni Tarkovsky (padre del director) recita uno de sus poemas. La madre llora. Se incendia el granero.

    Escena 2ª (b y n): Sueño de Alexei adulto (lo sabemos por la escena siguiente) en el que vuelve a tener cinco años. Se levanta de la cama y ve a sus padres (jovenes) lavandose. La madre se vuelve anciana al acercarse al espejo.

    Escena 3ª (color): Una mano calentandose al fuego. Una casa vacia. Suena el telefono y hablan las voces en off de Alexei adulto y su madre anciana. Alexei le dice que acaba de soñar con ella y le pregunta la fecha en la cual les abandono su padre y se quemo el granero (1935). La madre le informa de la muerte de una vieja amiga que trabajaba con ella en la imprenta. Alexei se excusa por la tono de agresivo de sus conversaciones.

    Escena 4ª (b y n): La madre de Alexei (joven), bajo la lluvia se dirige a la imprenta para asegurarse de no haber cometido un error en ciertas pruebas de impresion. Arseni Tarkovsky (voz en off) recita otro poema. La madre discute con su amiga. Esta afirma que le extraña que su exmarido (de la madre) no la hubiese abandonado antes. La madre en la ducha.

    Escena 5ª (color): Junto a una familia de exiliados españoles Alexei adulto (voz en off) habla con su mujer despues de su separacion y le dice que en sus recuerdos infantiles, su madre (de el) tiene su rostro (de su mujer) y la mujer lamenta que su (de ambos) hijo Ignat cada vez se parezca mas a su padre. Hablan de las malas relaciones entre Alexei y su madre. El español habla del exilio. Siguen imagenes de archivo de la guerra civil española, del exilio de los niños de la guerra y las primeras pruebas de la URSS con globos sonda estratosfericos.

    Escena 6ª (color): Ignat mira un libro y despues ayuda a recoger el contenido del bolso de su madre. Al tocar una moneda dice que le ha dado corriente – como si ya lo hubiese vivido antes – dice. La madre la acusa de fantasear. Esta sale a la calle y le deja solo en casa. Ignat ve y habla con los fantasmas de la casa. Estos desaparecen repentinamente pero durante unos segundos queda sobre la mesa el vaho de una (fantasmagorica) taza de te. Ignat habla por telefono con su padre (Alexei adulto) y este le recuerda su primer amor, una pelirroja de labios cortados al que hacia la corte su instructor militar (de Alexei Jasi, no del padre de Alexei).

    Escena 7ª (color): Alexei niño en un campo de tiro (durante la segunda guerra mundial). El niño con el que habla el instructor no es Alexei (que permanece tumbado en posicion de tiro) sino un compañero (de ahi la confusion). Siguen imagenes de archivo de las tropas rusas durante la segunda guerra mundial, de la propia guerra y de la bomba atomica. Arseni Tarkovsky (voz en off) lee otro poema. Al compañero de Alexei se le posa un pajaro en la cabeza. Siguen mas imagenes de archivo de la revolucion cultural china y del conflicto fronterizo entre China y la URSS.

    Escena 8ª (color): El padre de Alexei se despide de su mujer y sus hijos para ir a la guerra. Imagen de un cuadro (que no reconozco).

    Escena 9ª (b y n): Alexei adulto (voz en off) habla con su mujer sobre su hijo Ignat y la madre de Alexei. La mujer mira fotos en las que aparece ella junto a la madre de Alexei (anciana) y admite el parecido. Alexei se burla de las pretensiones literarias del nuevo novio de su mujer.

    Escena 10ª (color y b y n): Alexei adulto (voz en off) habla de un sueño anhelado y recurrente. La escena muestra el sueño, imagenes familiares de su infancia (Alexei con cinco años) en la casa de su abuelo. Otra vez el viento.

    Escena 11ª (color): Alexei niño visita con su madre la casa del medico. La madre habla a solas con la mujer del medico. Alexei frente al espejo. Breve reflejo de la chica pelirroja y de una mano calentandose al fuego.
    Interludio en b y n: Sueño. El padre de Alexei acaricia la mano de la madre, que levita dormida un metro por encima de la cama.
    Arseni Tarkovsky (voz en off) recita otro poema mientras la escena cambia de Alexei y su madre abandonando la casa del medico a nuevas imagenes en b y n del sueño de Alexei con cinco años. Termina extrañamente con un Alexei de cinco años hablando con su madre anciana (no lo confundo. Le llama «mama»).

    Escena 12ª (color): Visita del medico (otro) a Alexei (adulto) moribundo (solo se ve el cuerpo y las manos). El medico piensa que su estado se debe a un problema emocional. Sobre la cama y luego en su mano, un pajaro aparentemente tambien enfermo. Lanza el pajaro al aire y exhala (¿Muere? Asi lo creo).

    Escena 13ª (color): Los padres de Alexei (jovenes) tumbados en la hierba. El padre pregunta a la madre si prefiere un niño o una niña.

    Escena 14ª (color): Alexei (cinco años) y su hermana caminan junto a su madre (anciana). La pelicula termina con los tres personajes caminando hacia la luz de los pastos mientras la camara retrocede hacia la oscuridad de los arboles.

  7. Heisenberg Dufresne

    Gracias por acercar este autor ya que pronto voy «descubrirlo». Solo una pequeña clarificación sobre un término que usas en los dos artículos: ético normalmente se confunde con moral. El primero se refiere a aquello que tiene que ver con la disciplina filosófica que trata sobre la moral, mientras que el segundo, al conjunto de ideas, cosmovisiones, etc., que una persona o grupo sustentan.

    Incluso hoy en día está muy arragaida la expresión «no es ético ni moral» para solventar esta diferenciación de una tacada aunque, en realidad, no se sepa muy bien qué se está afirmando.

    Por tanto, la renuncia Vadim Yusov es por cuestiones morales (personales) y no éticas, a no ser que ese rechazo hubiera estado motivado por principios filosóficos.

  8. Pingback: Nuevo artículo en Jot Down: Andrei Tarkovski, escultor del tiempo (II) | La Marmota Phil

  9. Un análisis estupendo, tanto ésta como la anterior entrega, para uno de los mejores cineastas. O quizá el mejor de todos: una obra deslumbrante, a la que yo no sería capaz de señalar cuál es la mejor o la peor: ¿respecto a qué? ¿dónde está la referencia?
    Saludos.

  10. Buen artículo, pero discrepo en alguna cosa. El cine de Tarkovsky es cine intelectual: deja mucho a la imaginación del espectador. Donde este cine ha fallado, y se puede decir que el paso del tiempo lo ha dejado obsoleto, es en las circunstancias cruciales que no se muestran en imágenes sino que son meramente expuestas por un personaje. El espectador actual ha asumido una regla de oro: lo que no se ve, no sucede. Y la culpa de ello la tiene el propio cine, que se ha dedicado a jugar con la credulidad del espectador, por ejemplo encuadrando escenas de modo que sugieran un acontecimiento crucial y con posterioridad sorprender revelando que sucedió lo contrario.
    Así, no puedo coincidir con la valoración de Iker Zabala sobre que Stalker es «extraordinaria», sino que por el contrario me parece una película envejecida. Los personajes nos informan que La Zona es un lugar peligroso lleno de trampas donde han muerto muchos, pero todo lo que el espectador ve son ruinas vacías en las que no sucede nada. En la novela corta original sí que había escenas de peligro y personajes muertos.

  11. De los considerados grandes directores de la historia (el Canon, en suma), el ruso Tarkovsky es de los pocos que se me resisten. Excepto «La infancia de Iván» e «Iván Rublev», el resto es un cine que me fatiga de manera inmisericorde; y no se me puede acusar de no haberlo intentado en repetidas veces.
    La cuestión con Tarkovsky es que, frente a un Bergman o un Dreyer, por nombrar a otros dos indiscutidos, el ruso carece en mi opinión de un arte que sea humano al mismo tiempo que cercano y comprensible. Uno ve «Espejo» o «Sacrificio» y se pregunta: ¿de qué va esto? Con las películas del danés o del sueco, esta pregunta nunca es pertinente. Por otro lado, el estilo moroso y contemplativo del ruso tampoco me resulta sugerente: no es irónico como un Kiarostami ni me impregna de algún tipo de emoción perdurable (Tarr). No es una filosofía que yo pueda entender; no me entretiene, apenas me fascina, no me obsesiona ni me divierte ni, sobre todo, me hace pensar.
    Sé que, en suma, no estoy a su altura.
    http://www.elcineenquevivimos.es

  12. me ha gustado mucho el artículo y lo cierto es que ya he oído hablar mucho y muy bien de este director, tendré que darle una oportunidad. Empezaré con «Solaris» alguna opinión… Graxe!

  13. Donde esta la tercera parte?

  14. Mi interpretación. La habitación de la Zona es aquello que da sentido a la vida, o más en concreto, aquello que cada cual cree que le dará sentido a su particular vida. Por eso muchos la temen y otros se suicidan tras visitarla: porque descubren su ruindad y miseria, sus verdaderos y más ocultos deseos. En la habitación uno no puede seguir mintiéndose a sí mismo.
    Tres caminos ha intentado el hombre para buscar el sentido a la vida: la ciencia, el arte y la religión. Los tres protagonistas de la película. Diálogos en los que se confrontan las diversas visiones que dan esos tres conocimientos o modos de aprehender la realidad. El nihilismo al que conduce la ciencia y el arte en el siglo XX lleva al director a fijar la atención en la religión ante un mundo, una realidad, en la que, a pesar de todo, siguen sucediendo hechos maravillosos e inexplicables. La escena final en que la hija del Starkel mueve telepáticamente los vasos, envuelta en un ambiente poético, antes de que todo lo ahogue el estruendo del tren, el temblor de la máquina del progreso, vendría a significar un resumen de mi interpretación.

    • Guillermo Medrano

      Conectaste con Tarkovski. Tarkovski no es para privilegiados, simplemente es para aquellos con espíritu simple, aquellos que debían llamarse Tarkovskianos, digo debían, porque resulta sacrílego mencionarlo. En el prologo al Espíritu de Dostoievski, Nikolai Verdaiev, dice que hay dos tipo de lectores de Dostoievski, los que leen por erudición y los Dostoievskianos, casualmente ambos son rusos, y Tarkovski es una continuidad espiritual, desde los pintores de Íconos, siguiendo por Pushkin, continuando por Dostoievski, Soloviev, Verdiev…

  15. Espero con impaciencia la tercera parte.

  16. Pingback: Andrei Tarkovski, escultor del tiempo (y III)

  17. Pingback: Boyhood: esculpiendo en el tiempo

  18. Pingback: Esculpir en el tiempo – Andrei Tarkovski | Capítulo IV

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*