Música

Las tribulaciones de Mozart

Requiem Dies Irae

Wolfgang Amadeus Mozart fue una de esas figuras nacidas para la fábula, que generan a su alrededor toda una mitología en la que a veces resulta difícil distinguir la realidad de la leyenda. Desde su temprana muerte en 1791 la literatura, el teatro e incluso el cine han contribuido a enredar su imagen pública hasta el punto de que existen varias imágenes del compositor contradictorias entre sí (algo parecido a lo que sucede con los retratos que le son atribuidos, los cuales no se parecen entre sí). Muchas veces, lo que la gente da por hecho en torno las circunstancias de su carrera y de su vida procede tanto de mitos como de realidades, especialmente cuando hablamos de las dificultades que sufrió en su breve existencia. De todos modos, tanta mitificación no resulta incomprensible: fue un niño prodigio de cualidades poco comunes que maravilló a media Europa —un asombro registrado en infinidad de crónicas y testimonios de la época—, lo cual siempre despierta una viva fascinación. Gozó de una fama en vida destinada a muy pocos individuos por aquel entonces. Además, murió con sólo treinta y cinco años de edad. Su súbita desaparición sorprendió a toda Europa, y contribuyó a despertar un fervoroso culto a su persona y si obra, como suele suceder cada vez que un gran artista nos deja demasiado pronto. Un culto que, por descontado, dura hasta hoy.

Por otra parte, qué duda cabe de que fue uno de los grandes músicos de la historia. Aunque haya quienes puedan considerar más grandes a otros nombres, Mozart es —indudablemente— el absoluto rey de lo cantabile, el creador de melodías inmortales que la gente ha estado silbando durante generaciones. Fue como el Beatle del siglo XVIII. Quizá los más exquisitos y los más ansiosos de dejar constancia de su erudición podrían decirnos que su música no es tan compleja como la de Johann Sebastian Bach o Joseph Haydn. Pero no es realmente necesario: sus melodías, de una viveza infecciosa, se inoculan en la memoria colectiva con una pasmosa facilidad. Todos sabríamos tararear más de una melodía de Mozart incluso aunque desconozcamos que él fue el autor, porque sus melodías tienen vida por sí mismas. Cosa que es quizá una de las más difíciles de conseguir en música, porque es tanto un producto de la inspiración como del conocimiento técnico, y la inspiración —todos lo hemos experimentado— es caprichosa y esquiva. Gracias al brillo contagioso de sus melodías, puede decirse que Mozart es un compositor del pueblo. Y no porque él lo quisiera así, ni mucho menos, sino porque su música simple y llanamente llega a la gente. Y detrás de su música, a la gente le llega su leyenda.

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26 comentarios

  1. Bernardo de Gálvez

    Me preguntaba cuándo nos ofrecerías un nuevo artículo. Una vez más mis felicitaciones por este trabajo, con la meticulosidad habitual y ese análisis que humaniza al personaje más el correspondiente final vibrante.

    Eres el único al que leo en JotDown. Tengo la web entre mis enlaces de Google Reader y me limito a comprobar si los nuevos artículos aparecen firmados por E.J. Rodríguez, los restantes ni me molesto en leerlos.

    • Hola Bernardo,

      Te agradezco de corazón el elogio, pero creo que haces mal dejando de lado a otros autores que escriben en JD, porque los hay mejores que yo. Te animo a bucear entre los artículos y te garantizo que encontrarás cosas que merecen mucho la pena, probablemente incluso te llevarás alguna sorpresa.

      Un cordial saludo.

    • Miquel Àngel

      No entiendo que para ensalzar (merecidamente) al autor tengas que menospreciar al resto de esa manera, derrochando esa condescendencia.

  2. Pues yo también te felicito, E.J. No eres el único al que leo, pero últimamente me había encontrado con más forma que contenido y a mí lo que me gustan es que me cuenten historias.

    Un saludo.

  3. Pingback: Las tribulaciones de Mozart | Cuéntamelo España

  4. Hace muy poquito que me he topado con jotdown y francamente es de lo mejor que uno se puede encontrar en internet hoy día. Artículos con sustancia, que enseñan, para los que necesitas hacerte un café, llenar una buena pipa, y saber que tienes media tarde para leer. Enhorabuena por este artículo y por la web en general.

    pd.- ¿Para cuándo una versión impresa?

  5. Genial reportaje, muchas gracias!

  6. Joder…impresionante. Muchísimas gracias, con la mayor de mis salierianas envidas, no obstante :D

  7. Iba a leerlo, pero después de ver la inercia que siguen los primeros párrafos de ensalzar a un compositor mediocre mejor ahorro mi tiempo. Era un genio, no voy a discutir eso. Pero estar dotado de habilidades innatas para entender y desgranar el aspecto teórico de la música no te da lo realmente necesario para componer, ni mucho menos te hace apto para tener sensibilidad y creatividad compositiva.

    «los más exquisitos y los más ansiosos de dejar constancia de su erudición podrían decirnos que su música no es tan compleja como la de Johann Sebastian Bach o Joseph Haydn. Pero no es realmente necesario». Por supuesto que no es realmente necesario la complejidad, ahí tienes a El Canto del Loco y a otros grupitos de la estela de los 40 principales que tienen más fama que grupos de mayor calidad compositiva. A Mozart le ocurrió el efecto Kurt Kobain, murió joven y hacía música fácil que llegó a la gente. Punto. Pero como compositor era mediocre, el auténtico rey de cansar al oído con esquemas armónicos V-I.

    Aún así no quiero desmerecer el artículo, ni mucho menos, sobre todo sin haberlo leído. Gran trabajo.

    • Pablo, siento que sientas mediocridad por Mozart ya que técnica y artísticamente no creo que sea así, pero para gustos, colores. Que no te guste no quiere decir que sea mediocre. A mi no me gusta Stockhausen y no creo que sea mediocre y si para el caso de Mozart argumentas que es el rey del V-I, creo que deberías analizar más profundamente su música. El esquema V-I aparece en la música desde el comienzo del temperamento igual en el siglo XVII-XVIII hasta nuestros días y obras como El Requiem, sus últimas sinfonías, conciertos de piano, clarinete y otras muchas obras de cámara, el V-I no es el único recurso que utiliza. Obras llenas de contrapunto, elementos fugados, melodías inspiradoras y armonías de grados secundarios, resoluciones sorprendentes (para ser clasicismo, pero una pena que nuestro oido no esté preparado ya que nuestro bagaje musical es más amplio y por tanto se sorprende con poco), grados napolitanos…

  8. Qué gracioso, ya ha llegado a España el «Mozart debunking». ¡El revisionismo aplicado a la música! Pero parece que todos ustedes se apuntan al mismo equipo: el de que las obras más grandes y famosas de Mozart las compuso efectivamente el salzburgués, pero que en realidad son vulgar basurilla. ¡Qué aburrido!

    A mí, como mozartiano de toda la vida, me gusta mucho más el otro frente, el que dice que las grandes obras de Mozart son buenas, sí, pero que no las compuso él, sino el italiano Andrea Luchino (1741-1801, Kapellmeister de Bonn en aquella época), que por cierto también habría compuesto la mitad de las sinfonías de Haydn (la primera mitad serían obra de Sammartini). Y el caso es que, por ejemplo, hay en Modena, entre otras muchas copias de la época, una copia de la sinfonía Júpiter (¡la Júpiter ni más ni menos!) con el nombre del italiano semi-borrado para reescribir encima el de Mozart, copia que al parecer fué catalogada varios años antes de que el propio Mozart catalogara la suya de su puño y letra en su catálogo personal…

    Aquí tienen foto del espeluznante documento:

    http://www.italianopera.org/luchesi/luchesijupiterE.html

    Al parecer la obra de los últimos 30 años de vida de Luchino, su periodo de madurez como Kapellmeister en Bonn, se ha perdido (¿o no?…) y solo disponemos casi de sus primeros 30 años de juventud (los de Italia, hasta 1771). ¿Les gustaría oir algún ejemplo de esta obra de juventud? ¿Qué tal este adagio de una sinfonía? ¿No les suena… haydnesco?

    https://www.youtube.com/watch?v=a7fUYi92x9k

    ¿Y este Dias Irae de su Requiem? (¿queee…? ¿tiene un Requiem?) ¿No suena… mozartiano? (y luego busquen el Tuba Mirum, busquen, ya que estań…)

    https://www.youtube.com/watch?v=cl29keKsYaE&feature=related

    Resumiendo: Mozart y Haydn eran dos mediocres músicos caraduras más de su época (como los ha habido en todas las épocas) pero la musicología decimonónica (alemana, por supuesto), que no tenía ningún aprecio por los italianos, ensalzaron (a sabiendas) a sus primos-hermanos austríacos como necesario «puente de genios» en el amplio hueco que quedaba entre los titanes alemanes Bach y Beethoven. Y por tradición musicológica, así ha seguido siendo contada la historia de la música hasta hoy. Hasta el archivo de Modena, cuyos documentos al parecer provienen de Bonn…

    Aquí les dejo más información sobre el tema, que, como ven, tiene su aquel:

    http://itis.volta.alessandria.it/episteme/ep4/ep4tabog.htm
    http://www.la-poesia.it/giornale/musica/stelvio_luchesi.htm
    http://www.andrealuchesi.it/andrealuchesi.it/link/ConferenzaVicenza.htm

    Que se diviertan.

  9. A. de la F.

    Discrepo en lo de que J. S. Bach fue un reputado músico en su tiempo…realmente, en vida, no tuvo el éxito que hoy se le supone. Prueba de ello es que nunca obtuvo los puestos que quiso, teniendo que conformarse con otros de ‘medio pelo’.

    Aún asi, y visto que le ha caído algún que otro palo al redactor, me gustaría felicitarle por el trabajo que, a mi juicio, es bueno.

  10. He dudado mucho antes de escribir este comentario. Entre otras cosas por la calidad de los comentarios anteriores. La teoría de la conspiración de su majestad Narmer merece la misma atención que la que recibe la que dice que Elvis todavía vive (pido disculpas públicas pero no se me ocurre otra ridiculez ahora mismo).

    En cuanto al artículo, está bien escrito y es bueno que se hable de Música (con mayúsculas) fuera de los círculos y revistas especializados y de los conservatorios a los que poca gente tiene acceso. Solo decir que hay un par de pequeñas inexactitudes:

    1. Mozart murió en diciembre del 1791 y la revolución francesa ocurrió en 1789. Los ideales pre-revolucionarios sí que llegaron a Austria y Mozart los abrazó con entusiasmo. Las Bodas de Fígaro son prueba de ello. Obra de Beaumarchais poco tierna con la aristocracia. De hecho los que se tomen la molestia de ver en DVD la versión de Harnoncourt grabada durante el Festival de Salzburgo de 2006, podrán ver la profundidad de los personajes y como los que salen peor parados son los nobles. No es de extrañar que le tuvieran tirria por que los pinta como son sin adulaciones.

    2. El primer amor de Mozart fue Aloyssia Weber y no su hermana con la que se casó, Constanza. De hecho Leopold Mozart impidió un viaje por Italia de Amadeus y Aloyssia por miedo a perder el control que ejercía sobre su hijo. Aprovecho para decir que el que estaba más obsesionado por la posición social y el merecido reconocimiento era Leopold y no Amadeus.

    Retomando este último asunto, también creo que lo que el autor ve como defectos son en realidad virtudes. Si Mozart hubiera sido más «razonable» con sus empleadores quizás hubiera sido también más conformista con sus composiciones. La posteridad y los melómanos actuales le agradecemos infinitamente que haya sido fiel a si mismo. Mozart era, sin duda, consciente de su valía. Hay que imaginar que debe sentir alguien al saberse el compositor más importante del siglo, por lo menos. En mi opinión el más importante de la historia de la música.

    También se habla de J.S. Bach. Decir que Mozart lo descubre relativamente tarde, en 1782 por un amigo le que proporciona partituras suyas y de Haendel. Hay un giro crucial en ese momento y Mozart se pone a escribir fugas como un poseso. La mayoría de ellas son ejercicios de estilo, pero otras influyen grandes obras como la obertura de la Flauta y por su puesto el Requiem. No era habitual tocar música de una época anterior y no había acceso fácil partituras «antiguas». Otra cosa, J.S. Bach iba contra corriente no por avanzado sino por todo lo contrario, se empecinó en perpetuar el contrapunto, fuga, canon y voces múltiples cuando sus contemporáneos ya flirteaban con el estilo galante. El no componer para sus coetáneos es lo que le permitió también tener mucha libertad.

    En fin, que hay que seguir hablando de Música.

  11. Para cuándo una versión impresa de jotdown?

  12. A A. de la F.

    Bach sí que tuvo éxito en su tiempo, lo que ocurre es que no se recicló. Mantuvo el mismo estilo barroco durante toda su obra, lo que hizo que en los últimos años, donde el barroco estaba dejando paso al preclasicismo y clasicismo, su obra se considerase anticuada y cayó en el olvido (acaso las generaciones actuales no desconocen a The Beatles, Rolling Stones, etc ?)

    Bach tocó delante del emperador Leopoldo II, era llamado por organeros como Silbermann para probar sus instrumentos, y sin duda cubrió puestos de importancia para un músico.

    Y no es que Mozart sea mal compositor por utilizar esquemas armónicos simples. Era la moda en la época. Lo que realmente tiene mérito es que Haydn, Mozart, el primer Beethoven, Alberti, etc. consiguiesen hacer música de calidad con las limitaciones que imponía el estilo (habría que discutir esa supuesta simplicidad de Mozart, de todas formas).

    buen artículo, por cierto :D.

    • ¿Esquemas armónicos simples? En la obra adulta de Mozart no se puede hablar realmente de acompañamientos sencillos. Te aconsejo que escuches los conciertos para piano y orquesta, del 17 en adelante. Sobre todo el 20, dime si el primer movimiento tiene un esquema armónico simple. También, la archiconocida sinfonía 40 en sol menor. Escucha el 4 movimiento y dime si es simple. Cuando llegues al pasaje atonal te darás cuenta que Mozart se adelanta siglo y medio a su época.

      Igual confundes sencillez con claridad. El clímax de la ambigüedad llega a principios del siglo XX. Tanto, que la música seria sufre de una crisis de falta de claridad de la que no se ha recuperado todavía.

      Los claroscuros de Schumann ya lo vaticinaban, pero el pobre estaba esquizofrénico.

      http://www.youtube.com/watch?v=VtTqpqGIIYU
      http://www.youtube.com/watch?v=eoZ3M-NOvJU

  13. Soy mozartiano convencido y más desde que por trabajo tuve que escuchar los ensayos para una representación de Don Giovanni durante dos semanas seguidas.

    http://unarmadillo.blogspot.com.es/2011/09/ensayar-es-de-flojos-andante-giocoso.html

  14. ¡Qué gran artículo! La verdad es que conocía muy poquito de la biografía de Mozart y me ha resultado muy interesante.

  15. Pingback: Las dos últimas sinfonías de Mozart | Política y otras cosas

  16. Me refiero a los comentarios que infravaloran a la maravillosa música de Mozart : Siempre he intentado ser tolerante y aprender de aquellos con ideas distintas a las mías. Sin embargo, cuando una persona es incapaz de reconocer la belleza absoluta, siento en vez de tristeza por él o ella, el más sincero y profundo desprecio. Mozart, o mejor dicho la obra que se reputa de su creación ( solo un imbécil criticaría la fuente, ya que lo importante no es el autor sino su obra) debe producir en el alma humana la misma sensación que contemplar a un niño jugar o aquella producida por el rojo amanecer. Si un hombre tiene la imaginación castrada, y la sensibilidad rota, escribe comentarios semejantes a algunos que desafortunadamente tuve el disgusto de leer. Me da miedo que los hombres tengan tan mancillada el alma, quizá la única explicación es que no escucharan nunca su música, o si la escucharon, fue con el erudito y pomposo afán de criticar su simplicidad. Milagrosa simplicidad. Disculpen mi intolerante comentario, pero es que profeso la religión mozartiana. Me ofendo únicamente cuando el mal gusto es demasiado evidente. Felicitaciones por el artículo.

  17. No entiendo que tiene que ver la memoria colectiva o que sus melodías sean silbadas por miles con la calidad de su música. Siguiendo ese razonamiento, se podría decir que la mejor música de hoy está en el top 100, cosa que es más que dudosa.

  18. Tal vez nadie lea este comentario tardío, pero el articulista, el protagonista y su servidor lo merecemos. Solo quiero señalar que aunque la música de Mozart no parece tan sofisticada como las de otros compositores, esa es su genialidad porque muchas obras de Mozart son simples y accesibles, contundentes y avasalladoras; y eso es sofisticado como un programa informático útil y de fácil manejo, la sofisticación está adentro, en la composición.

  19. Làstima que no se comente nada de que fue masòn, lo cual a mi entender tuvo su importancia en sus últimos años,

  20. Pingback: Frédéric Chopin o el genio de la expresión  - Jot Down Cultural Magazine

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