Política y Economía

Fronteras, soberanía y democracia

Foto: Getty Images.
Foto: Getty Images.

Ni siquiera ha acabado el verano y con lo que lleva dentro este año 2016 se podría rellenar una década entera… ¡Y lo que aún queda! Hemos visto en él acontecimientos decisivos, que afectan a millones de personas y que tendrán consecuencias durante muchos años. Pero lo más interesante es que están interrelacionados; bajo esas islas de eventos hay un fondo tectónico común, que además ha comenzado a desplazarse en dirección contraria a la seguida hasta ahora. El tiempo nos dará perspectiva, pero este año podría ser un punto de inflexión en la historia contemporánea, el momento en el que el péndulo ha iniciado su viaje de regreso: de la globalización a los Estados nación, que se suponían obsoletos. Para comprender ese viaje nos valdremos de dos libros.

Basta echar un vistazo a nuestro entorno. En Austria, tras la anulación de las elecciones presidenciales, ahora se sitúa como favorito Hofer para la repetición de los comicios el dos de octubre, fecha en la que por cierto en Hungría se celebrará un referéndum que supone un desafío frontal a la Unión Europea. En Francia se da por hecho que en las elecciones del próximo año que Marine Le Pen superará la primera vuelta, y tal vez tenga como contrincante ahí a Sarkozy, cuyo discurso ahora está centrado en la identidad y la soberanía. En Alemania el partido euroescéptico AfD es ya segunda fuerza en algunas regiones, mientras que en Holanda, también con elecciones el próximo año, según las encuestas el candidato más votado será Geert Wilders, partidario de abandonar la UE. Tal como hizo el pasado 23 de junio Reino Unido contra todo pronóstico. Como también desafió a los pronósticos Trump en Estados Unidos al hacerse con la nominación republicana, con un discurso opuesto a la deslocalización empresarial, la inmigración ilegal y la pérdida de soberanía frente a estructuras supranacionales (ONU, OTAN, tratados comerciales, etc). Turquía por su parte parece abandonar el laicismo moderno y cualquier anhelo de integrarse en Occidente para abrazar su identidad islámica. Finalmente, como guinda de todo ello, el tratado TTIP, que según sus detractores supondría una grave amenaza para la democracia en todos los países implicados, está según las últimas noticias definitivamente muerto. A la vista de todo esto no parece exagerado afirmar que algo está pasando y eso nos puede parecer bien, mal, regular o espantoso, pero antes hay que entender por qué ocurre en lugar de repetir como loros la palabra «populismo». Que cada comentarista quiera darle una definición al término es un claro indicio de que en realidad está vacío de contenido, pronto nos resultará tan obsoleto como ahora «casta».

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

11 comentarios

  1. Me parece acertado someter a crítica a George Soros y a cualquier idea que se separe de aquellas que tenemos ya muy manidas como la del Estado-nación (que, con todo, sólo tiene un par de siglos si entendemos que la nación nació con la Revolución Francesa; uno si lo hizo con los Románticos del XIX), pero de ahí a reirse de cualquier otra alternativa a este desastroso paranorama de egoismos estatales que vivimos con la que está cayendo bélica, social y medioambientalmente me parece muy gratuito. Parece evidente que el sistema estatal que tenemos no sólo no resuelve los problemas que nos afectan, sino que parece haber degenerado considerablemente de aquellos ideales de la Francia de la Ilustración. Nos hemos quedado con el caparazón jurídico, pero sin los ideales. ¿Por qué no plantearse mejorar las alternativas que a alguien en una situación similar se le ocurrieron algún día con buen juicio, como es el caso de la Unión Europea, en lugar de reirse de sus evidentes problemas de funcionamiento y tirar la toalla a la primera de cambio? La supranacionalidad no es una ocurrencia, es una necesidad en el mundo globalizado en que vivimos. Si reconocemos los límites que presenta actualmente el monopolio estatal y decidimos explorar otras vías de gobernabilidad, pensemos también en otras vías de llevar la democracia a la práctica en este nuevo escenario en lugar adoptar una visión cínica. Y sobre esto no sólo escribe el señor Soros, sino politólogos de mucho mayor prestigio y solvencia…

    • Cierto, pero es que la UE de momento exhibe todos los problemas a los que se refiere el artículo: escaso control democrático, falta de una comunidad establecida y políticas encaminadas al bienestar de unas élites. Curiosamente todas las soluciones propuestas van camino de los estados, bien fragmentando la UE de vuelta a sus estados de origen, bien convirtiendo a la propia UE en un estado-nación de corte más clásico.

  2. Este artículo peca de un simplismo y de una inocencia tales que casi produce ternura. Es como si lo hubiera escrito un niño que, siendo muy inteligente para su edad, aún no llegara a captar la realidad con la precisión de un adulto.

    Me reiría si no diese miedo el tufillo fascista que expele.

    • Reconozco que he husmeado a ver si captaba el tufillo a fascismo del que hablas, pero el pestazo a arrogancia injusticada que sale de tu comentario impide cualquier esfuerzo de captar otra cosa.

      • Valhue , tienes razón sobre mi comentario. Litros y litros de pestuzo arrogante. Peor que soltar una flatulencia en el ascensor. Mis disculpas a todos y al autor del artículo especialmente. Gracias por corregirme.

        Dicho esto: no estoy de acuerdo en que exista una tendencia sinfronterísta sólida como propone el artículo siguendo las tesis de Régis Debray. Hay gente que piensa ingenuamente que las fronteras carecen de utilidad, que deben ser eliminadas como si esto constituyese un paso esencial hacia la realización de una cierta utopía. Otros han visto en la globalización una oprtunidad para enriquecerse ilícitamente y otros, como Soros, han montado una gran farsa entorno a este concepto con la intención de enriquecerse aún más. Pero no veo un sinfronterismo real contrapuesto al nacionalismo, haciendo de contrapeso. La globalización, por otra parte, es un fenomeno social, sustentado sobre el mero progreso técnico antes que una «ideología».

        Afirmaciones como «el toqueteo civilizacional provoca eczema» me han llegado a parecer directamente absurdas. Estoy en desacuerdo con el autor del artículo en otras afirmaciones que no voy a detallar. La idea general es que me parece tan ingenuo creer que las fronteras son un fósil obsoleto como ignorar que hacerlas más permeables ha supuesto, en general, un gran progreso. Recordemos que hace nada en Europa la vida humana no valía un real a causa, entre otras cosas, de las dichosas fronteras.

  3. A mi Soros me parece sencilllamente un criminal especulador. Alguien que es capaz, mediante una hábil estrategia bursátil, de ganar muchos millones en un solo día, a costa, eso sí, de hundir en la miseria a muchos miles de personas ( productores de cualquier cereal a los que arruina al hacer bajar su precio, o consumidores a los que impide su consumo, al hacerlo subir ).
    Normal que el Estado – que se supone vela por la justicia social y la protección de los mas débiles – le parezca un mal invento. Porque vá en contra de sus intereses, sencillamente.

  4. Excelente artículo. Huyamos de benefactores de la humanidad tipo Soros, Gates, Amancio Ortega, Steve Jobs, etc.
    La globalización del mercado nos trae estos lodos. Por otra parte, el concepto inicial de la Unión Europea en mi opinión es loable. La unión de diferentes estados democráticos que con unos valores éticos, sociales y medioambientales comunes deciden dar un paso más allá y caminan hacia una ciudadanía común. Con todos sus defectos, actualmente el único objetivo cumplido es la circulación de capitales, y profundamente decepcionado con la deriva derechista del continente, pienso que el proyecto europeo es de las cosas más valiosas que se han intentado a nivel global. Valdría la pena no abandonarlo a las primeras de cambio. Con todo, estoy muy de acuerdo con el valor de las fronteras tal como indica el artículo. Ya está bien de buenismos. Necesitamos que los pueblos asuman y ejerzan sus derechos y valores. El que dice que esto es fascismo no ha entendido nada.

  5. Pingback: Fronteras, soberanía y democracia - BLOG TRICOLOR

  6. El texto me parece un despropósito. Es un potaje de ideas mal ligadas y generalizaciones vacuas. Se mezcla las críticas a Estado con las del sistema de Estados-nación. Del internacionalismo con el universalismo. De la discusión de cuanta intervención y que papel debe tener un estado en la economía con la distribución territorial de dicho estado. Globalización con todo lo demás y por el camino visitamos a Soros.
    ¿Que todo tienes sus plazos? Sí. ¿Que se necesita un sentimiento de patriotismo para que un estado funcione? No lo creo. Y menos con las generaciones que corren. La gente cada vez más se centra en los servicios que recibe y en una evaluación racional de los problemas. ¿Que hay Lepenes, Wilders, Trumps? Pues sí, y ahora llaman la atención. Eso era la norma indiscutible hace unas decadas.
    Después está el contar los kilometros de fronteras como si todas representaran lo mismo. Hay algunas que impiden o regulan circulacion de personas, otras de bienes, unas delimitan las fronteras de como algunas competencias son gobernadas. Algunas coinciden en la misma ralla, pero cada vez esas coincidencias se van disipando. Ese mal análisis (o simplista analisis) lleva a conclusiones equívocas.

  7. ANTI-ESTAFA

    Soros financió y sigue financiando a ATTAC España: ¿quien está detrás de ATTAC España? Vicenç Navarro, Alberto Garzón y su hermano, Manolo Monereo, Pablo Iglesias, Gerardo Pisarello… La aparición de Podemos y Unidos Podemos ha sido la mayor estafa política del R78, desde los tiempos del PSOE en 1982

    Soros financió la pseudo-primavera española del 15 M, y todos sus satélites y esquejes: DRY, Fundación CEPS, indignados… también Izquierda Unida, las asambleas ciudadanas y las PAH. Eso fue el germen de Podemos y los llamados «ayuntamientos del cambio», que en el fondo no han cambiado nada, aunque sí en la forma (un cambiazo en toda regla)

    Podemos ya está desilusionando a miles de ilusos, y dentro de unos años se revelará como lo que es: una disidencia controlada. Todos los partidos que aparecen en vuestras pantallas lo son, Ciudadanos, PPSOE, y también Podemos

    Cuanto antes se abran los ojos, mejor que mejor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*