Destinos Ocio y Vicio

Guía de lugares legendarios para turistas utópicos

oie 1715459jjgeDuW9
El Jardín de Eden con la caída del hombre, Peter Paul Rubens y Jan Brueghel el Viejo, 1617

Muchas cosas resultan sin duda prodigiosas e increíbles para muchos. Porque, ¿quién creía en los etíopes antes de verlos? ¿Qué hecho no parece extraordinario cuando se conoce por primera vez? ¿Cuántas cosas no se consideran imposibles antes de que sucedan? (…) Por no hablar de los pavos reales, y de las manchas de los tigres y de las panteras, y de las vetas de tantos animales. Hay una cosa que puede decirse pequeña pero que es enorme, si se mira bien: las muchas hablas de los pueblos, las muchas lenguas, una tan grande variedad de lenguajes que un extranjero, a los ojos de otro, ¡casi no parece un hombre! (Plinio, Historia natural VI).

Ciertamente, Plinio el Viejo nunca se paseó por las Ramblas de Barcelona en un mes de agosto, pero tampoco le hacía falta para conocer de primera mano las virtudes e inconvenientes del turismo. Tecnología aparte, ¿qué maravillas pueden contemplarse en una moderna ciudad turística que no se vieran ya en las calles de la antigua Roma, por ejemplo? ¿Souvenirs a precio de oro? ¿Amantes de la arquitectura contemporánea? ¿Grupos de estudiantes cerrando tabernas? No, en el turismo, así como en las vicisitudes del saber, no hay progreso, no hay revolución de las épocas, sino, a lo sumo, permanente y sublime recapitulación. Por ello, ofrezco esta pequeña guía turística que servirá tanto al viajero experto como al lector impenitente que busquen veranear en sitios realmente exclusivos. Más allá de los destinos turísticos comunes que todos podamos tener en mente, le propongo visitar, utilizando la imaginación, lugares que nunca existieron, o que existieron de forma menos fabulosa que como fueron descritos. Porque, sí, está muy bien tostarse al sol en Corfú, pero ¿no sería más placentero irse a la isla de los lotófagos y olvidarse, literalmente, de los problemas cotidianos que tratamos de dejar atrás en nuestras vacaciones? Recorrer Sudamérica y empaparse del legado de sus antiguas civilizaciones es muy recomendable, pero ¿no sería tanto o más emocionante visitar las magníficas obras que los antepasados de mayas, aztecas y demás dejaron en el continente perdido de Mu? Una guía Lonely Planet resulta extremadamente útil y eficaz, pero ¿no resulta mucho más entretenido contemplar el mapa de Piri Reis y colocar ahí lo que a uno le venga en gana, ya sea la Antártida, la Atlántida o un Starbucks? ¿Y acaso no es más placentero quedarse atrapado en la isla de Calipso que en un aeropuerto huelga de controladores mediante? Bien, amable lector, si ha respondido afirmativamente a todas estas cuestiones, quizás no tenga muy claro el concepto de interrogación retórica, pero sin duda esta humilde guía está hecha para usted. Ya que si el mundo es un libro, tal como afirmara san Agustín, viajar por él no solo es un espléndido ejercicio, sino que además es bastante barato. Porque, como dijo algún sabio, Kunlun y Dilmun son dos paraísos que a veces yo me monto en mi piso.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

3 comentarios

  1. Me falta Ávalon y los numerosísimos El Dorado que existieron y fueron visitados por unos cuantos españoles que hiceron las américas (más bien las indias), como Cíbola entre otras, hace unos cuantos siglos…

  2. Bien ha hecho usted en no publicitar la isla del Nunca Jamás. La presencia masiva de turistas pondría en peligro su pureza y ahuyentarian a sus peculiares habitantes, pero no a los cocodrilos ya que no los hay. Por cierto que ese no es su verdadero nombre, fue una feliz invención del autor de Peter Pan, saurios incluidos, pero realmente existe y su ubicación geografica está celosamente guardada por sus propietarios actuales, la corona inglesa y la danesa, un año solar cada una, que además la han bautizado con nombres distintos como no podía ser de otra manera, del Buen Talante una, y De La Esperanza la otra si se puede confiar en el traductor de Google.. Se cree que está en el Pacífico Meridional, arriba de la Isla de Pascua. Me ha hecho viajar y reír a la vez, y se lo agradezco.

  3. Pingback: 31 de agosto del 18 | Hora a hora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*