
Jorge Martí Aguas (Valencia, 1972) es el cantante, líder y compositor del grupo valenciano La Habitación Roja. Recién cumplida la cincuentena repasamos su carrera con motivo de la publicación de su autobiografía, Canción de amor definitiva, libro con una escritura dolorosa y a la larga sanadora que le ayudó a conocerse mejor a sí mismo.
Rodeados de libros, en la biblioteca del grupo editorial Peguin Random House mantenemos una conversación profusa sobre su vida singular, la enfermedad de su mujer y su influencia en la música del grupo, y de cómo él, a pesar de querer ser futbolista o de haber ejercido de enfermero, vive para la música, siendo esta preposición, para, el motor de su vida.
Llevas más de veinticinco años de frontman de La Habitación Roja y, sin embargo, ahora estás en tu mayor momento de exposición pública. ¿Te lo esperabas?
La verdad es que toda mi vida se ha ido desarrollando paulatinamente. Nada más formar el grupo ganamos un premio de la Comunidad Valenciana y, a partir de ahí, el grupo ha ido creciendo poco a poco. Durante ese camino hemos podido equivocarnos, madurar, caernos y levantarnos, eso que se llama hacer una «carrera larga». Esto es muy difícil ya que hoy todo es muy inmediato, no hay tiempo y hay un excesivo culto a la fama. Hay mucha gente que de oficio es famoso o «influencer». En mi caso, gracias al documental que hicieron y el libro que he escrito, he podido echar la vista atrás y ver todas las cosas que hice y que me pasaron. He sido consciente de que, realmente, lo que he hecho es vivir la vida conforme me ha ido viniendo. Siempre he sido una persona con cierta vis romántica e idealista, inculcada principalmente por mi padre, que siempre me decía que me tenía que dedicar a lo que realmente me gustara, aunque no tuviese mucho futuro [risas]. Es la mejor enseñanza que me han dado.
Aspirante a futbolista, reconocido médico frustrado y al final músico y enfermero a tiempo parcial. El hombre propone y Dios dispone…
Sí. Yo creo que el ser humano en general le busca el sentido a su vida y cada uno lo encuentra a su manera. Si te pones a pensar, la vida es algo tan grande, tan inabarcable y marciano, que uno necesita un anclaje y el saber a lo que te quieres dedicar te lo facilita. En mi caso ha sido la música.
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En resumen…Parece un Gran tipo