
Escuchas a Carlos de Andrés (Barcelona, 1965) y se te vienen a la cabeza tardes de julio con olor a Tour, ataques a la desesperada y esa familiaridad que tiene la Vuelta cuando pasa por tu pueblo. La pareja de comentaristas que compone con Perico Delgado lleva funcionando a la perfección unas cuantas décadas, y casi nos hace olvidar que hubo otro Carlos, más joven, subido en la moto, chupando frío y agua, sonriendo a los ciclistas como uno más de ellos. Ese que debutó siendo chavalito en Televisión Española, el que hizo retransmisiones en catalán, quien vivió desde dentro (pero al margen) la batalla más cruenta que jamás hubo en el periodismo deportivo. Uno que fue encontrando tonos y frases, el convertido casi en icono pop. Y es que, aunque suene a tópico rancio, eso de «la voz del ciclismo» le cuadra perfectamente.
De todas esas cosas queremos hablar con él. De los años oscuros, de cosas que vio y hubo de comprender más tarde. También, claro, de cómo entiende todo este tinglado del periodismo, su futuro, las redes sociales, José María García, Lance Armstrong o los descensos suicidas a cien kilómetros por hora. O de aquellas Vueltas a España donde había noches de vino rosas, donde el off the record llevaba aroma a cubata de Larios. Toda una vida en el negocio, imaginen.
Ah, y sí… Carlos trae una de sus inconfundibles camisas…
¿Cuándo viste tu primera carrera?
Yo creo que sería en la tele. En persona… si no recuerdo mal, fue una Escalada a Montjuic, que yo tendría dieciocho o diecinueve años… sería en el ochenta y dos, o por ahí. Un poco por casualidad, ¿eh?, porque pasaba aquel día por la zona de Plaza de España, vi que había algo y pensé «ah, pues voy». No es que tuviera la idea muy clara.
Pero a ti te gustaba el ciclismo.
Sí, sí, por la tele lo he seguido siempre. Recuerdo aquellos Tours que no sabías si conectaban o no, si daban o no la etapa. Cuando era chaval yo siempre pensé que quería ser comentarista deportivo.
¿Querías ser periodista o periodista deportivo?
Yo creo que periodista deportivo, sí. Luego en la carrera tienes ese momento en que piensan en ir a una guerra, en hacer cosas, pero… de niño, cuando veía la tele y escuchaba a los que comentaban el tenis, por ejemplo, pensaba que me gustaría hacerlo.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Creo que en varias ocasiones ha podido hablar más de lo que lo ha hecho; pero en general muy buena entrevista, contestando a todo. Por edad pillé menos a Pedro González y relaciono más a Carlos con esas no siempre emocionantes tardes de ciclismo. Ha sabido transmitir su pasión y se ha erigido como una voz propia, independiente del difunto Pedro.
Cuando hablan de Armstrong, que si mafioso, que si megalómano, que si arrogante, que si sociópata…simplemente a-me-ri-ca-no de los usa.
Muy buena entrevista. Para los amantes del ciclismo Carlos es una referencia.
En lo negativo, señalar que sorprende la cantidad de errores en el texto, no tanto faltas de ortografía sino omisiones de palabras y cosas así…
Yo soy amante del ciclismo y de referencia no tiene nada. Mucho explicar su relación con Movistar pero no cuenta ni media verdad. Un sa.ludo
Por no hablar de cuando en las olimpiadas salía como reportero a pie de pista y en cuanto algún atleta protestaba de la federación, comenzaba a largar sus opiniones a favor del «establishment» federativo y pasaba por completo del entrevistado. Estos fueron sus primeros pinitos en el ente público y por ello fue cumplidamente recompensado. Era la cara B de Frederic Porta, el «periodisto» del ciclismo. No llegaba a confundir «gregarios» con «gregorios» como hizo éste, pero jamás ha dicho nada que pudiera molestar en el corral patrio, de manera que se ha apalancado, aunque su voz sea poco agradable.
Tuvo un encontronazo memorable en BCN 92 con Peñalver, en la zona mixta de Montjuich…
De hecho, yo a Carlos de Andrés le he escuchado narrando Rugby, soy yo ? o pasó eso en realidad?
Personalmente me parece una verguenza muchos de los invitados que lleva al plató para comentar las etapas.
No concibo que traiga a gente que ha cumplido sanciones por dopaje, gente que aparecía en el juicio de la Operación Puerto como clientes del Dr. Fuentes,…. y lo que es peor: que no les haga ninguna pregunta al respecto.
Para mi, mal periodista si no pregunta.
El deporte tiene que soportar mediocres ¿periodistas? ….
«Yo creo que hay que ver si tiene sentido seguir». Esas fueron las «gloriosas» palabras que el periodista de RTVE Carlos de Andrés dijo durante la retransmisión de la etapa de ayer ,mientras la cámara enfocaba a Tadej Pogacar, quién sufrió (y seguro aprendió ) , una derrota histórica (casi 6 minutos de diferencia con Jonas Vingegaard, su gran rival). Qué mensaje se transmite como deporte entonces? Si te superan, déjalo… A cuatro jornadas de finalizar la carrera, tras haberse batido durante casi tres semanas con un excelente corredor, el mensaje a transmitir a las futuras generaciones de ciclistas es que hay que dejarlo? ¿No es mejor aprender a reconocer la victoria del rival? ¿No es mejor felicitar a quien te gana?
Las palabras de De Andrés son un reflejo del tipo de deporte, del tipo de aficionados, del tipo de prensa que hoy día abunda.
Siempre menospreciando y creando dudas ante el ganador.
¡¡Claro que tiene sentido seguir!!
El Tour se ha acabado en la etapa reina con el tercer y definitivo golpe de Vingegaard. Impresionante e inolvidable !!!
Excelente entrevista, de esas que ya no se leen, como la de José Manuel Abascal. Muy buen trabajo, enhorabuena.
A mí me parece un buen periodista, ideal para el ciclismo por su experiencia y estilo desenfadado e imparcial. También es cierto que peca de políticamente correcto y a veces no parece decir todo lo que piensa, pero supera a su antecesor Pedro González y no veo otro mejor que él para acompañar a Pedro Delgado.
Me gustaría que antes de que termine el tour de Francia 2025, se hiciera una pequeña mención al gran comentarista deportivo de ciclismo Pedro González que en paz descanse
Nunca se le nombra en las retransmisiones y ha sido vuestro maestro. Gracias por vuestra atención, un saludo cordial
Francisco Javier Muñiz
Sevilla