Para los aficionados a la ciencia ficción, el año se inicia con un evento claramente buscado por la plataforma de streaming de Apple: la coincidencia entre el final de la segunda temporada de Silo —Graham Yost, 2023— y el inicio de la nueva entrega de Severance —Dan Ercikson, 2022—. Conceptualmente muy distintas, ambas son muestras destacables de un género que tradicionalmente se asienta en ideas disruptivas y cómo estas se pueden usar para poner en evidencia las mil y una maneras de sojuzgar a la humanidad. Porque «la ciencia ficción es una herramienta maravillosa para hablar del aquí y el ahora», como acertadamente sentenció Rosa Montero en la presentación de Animales difíciles, su última novela ciberpunk.
(Alerta de SPOILER: inevitablemente, este texto contiene muchos detalles de las tramas de las dos series que trata. El texto está organizado para que se pueda leer parcialmente —temporada 1 de Silo; 2 de Silo; 1 de Severance; primer episodio de Severance— sin revelar detalles de contenidos posteriores).

Silo: la múltiples capas de la mentira
La serie Silo está basada en una trilogía de éxito escrita por el norteamericano Hugh Howey entre 2011 y 2013, que tiene la peculiaridad de haber sido editada usando los sistemas de autopublicación de Kindle, recién lanzados por Amazon en aquel momento. En la obra se cuenta la historia de los últimos remanentes de la humanidad, confinados en un claustrofóbico refugio cilíndrico dividido en ciento cuarentay cuatro pisos. Unas pantallas gigantes recuerdan a sus encerrados habitantes el desolado paisaje exterior. Generación tras generación se sucede en este silo, donde la pena capital se aplica obligando a los infractores a salir con un traje que los protege temporalmente y limpiar las cámaras, dejando que la tóxica atmósfera acabe finalmente con ellos.
El primer volumen es un mash-up de cinco cuentos —relatos ambientados en el silo, pero con entidad propia—. El segundo lo componen tres relatos, aunque mucho más hilados que los anteriores, y constituye una precuela que cuenta los orígenes del silo. El tercero es una novela tradicional que culmina y cierra completamente la historia, aunque hay varios cuentos publicados en antologías que expanden el universo y el autor está preparando una continuación al albur del éxito de la serie. Las dos temporadas que ya hemos visto adaptan los hechos del primer volumen, titulado «Wool», lana, inicialmente una referencia al material con el que se limpian los sensores y a un proverbio inglés que hace referencia al engaño al que se somete a alguien para que no descubra algo.
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Silo tenía un piloto magnífico, y tuvo un epílogo interesante en la 1ª temporada. Entre medias, LA NADA más absoluta.
Severance, hace 3 años, fue probablemente la mejor serie de esa temporada. La espera no ha merecido la pena en absoluto (al menos de momento). Si todo lo que tienen que ofrecer es vender que tardaron 5 meses en rodar la secuencia inicial, o nos toman por imbéciles o es que lo somos. Es una escena que no luce nada y no tiene sentido, con la tecnología disponible, que hayan tardado tanto en rodarla, a no ser que quieran mofarse del público por la larga ausencia entre la 1ª y la 2ª temporada. Respecto al capítulo, me pareció, literalmente, una estafa: plano y muy decepcionante. Tanta espera para dar vueltas como un hámster en la rueda?
Curiosamente las mejores series de AppleTV empiezan por S: Severance, Servant, Slow Horses, Silo, See…
La premisa de un mundo subterráneo postapocalíptico, con una sociedad férreamente estratificada y dominado por una muy minoritaria casta superior que somete tiránicamente a una mayoría de habitantes, ya la vimos en “La Fuga de Logan / Logan´s Run”: novela de William F. Nolan y George Clayton Johnson del año 1967, película homónima dirigida por Michael Anderson en 1976 y serie televisiva de los años 80´s.
En años más recientes, ha habido películas con una temática muy similar, aunque cambiando el “silo” bajo tierra por otros conceptos similares, como un tren que se mueve eternamente por un mundo hostil y helado (“Rompenieves / Snowpiercer”, 2013).
Y la idea de una empresa tecnológica que borra la memoria de sus empleados para evitar espionaje industrial y, de paso, que tengan dilemas morales por lo escasa o nulamente ético de sus acciones, tampoco es ninguna novedad: ya la vimos en “Paycheck”, novela de Philip K. Dick de 1953 y película de John Wodd de 2003.
En fin, que no hay nada nuevo bajo el sol (ni bajo tierra).
Fe de erratas: conste que, en el penúltimo párrafo de mi comentario anterior, puse «John Woo». El corrector ortográfico lo cambió a su antojo.
No he visto Silo. De Severance, lo único que puedo decir es que es la enésima serie que coge el guion, lo arruga hasta lo irreconocible, y lo arroja al espectador para que se devane los sesos intentando deshacerlo. Aún es pronto para estar seguros, pero me juego una lenteja a que, una vez desenmarañado el misterio, lo que vamos a poder observar en el papelote arrugado es el dibujo de una enorme polla. La que nos vamos a comer por hacerles caso con la gracieta, vamos.
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