
Porque Ryan Dunn pasará a los anales (este también le haría gracia) como el valiente pionero que reivindicó la libertad sexual encajándose un cochecito de juguete recto arriba frente a las cámaras y enfrentándose a la incomprensión de la sociedad por el método de personarse en el hospital, someterse a una sesión de rayos X y mantener el gesto impertérrito frente a las impresiones del doctor que examinaba la radiografía. Ryan quizá no sea el primer imbécil que nos venga a la cabeza de entre el variado elenco que protagoniza Jackass. No era, como Johnny Knoxville, el padre del invento; ni se sometía a estupideces tan extremas como las de Steve-O; no se despreocupaba de la integridad de su pene a la manera de Chris Pontius; tampoco gustaba a las chicas tanto como Bam Margera. Ni siquiera disponía de la habilidad de defecar bajo presión y en cualquier circunstancia que adorna a Dave England. Pero era un sujeto terriblemente carismático. El barbudo afable que siempre las devolvía: si le arrojaban un chorro de orina o le atizaban una hostia por sorpresa con un guante de boxeo gigante corría tras el responsable de la gracia con la intención de explicarle con detalle lo que vale un peine, en contraste con la reacción habitual de sus compañeros ante la misma tesitura, esto es, sonreír aturdidos a la cámara o caer descojonados al suelo asumiendo el bromazo.
Pero sobre todo, vivirá por siempre en nuestros corazones como el hombre que definió el espíritu de Jackass en una simple frase. Tras marcar con un hierro al rojo la silueta de tres pollas en la nalga de su amigo Bam e inquirido por April Margera acerca de sus motivos, Ryan contestó con expresión de genuina y absoluta incomprensión: “porque es gracioso”.
Adiós, amigo. Sigue haciendo el gilipollas allá donde estés.







Pingback: In memoriam: Ryan Dunn
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOO SEXOOOOOOOOOOOO SEXOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Me parece bien como reivindicación.
Pingback: Jot Down Cultural Magazine | El cine de acción, los perroflautas medievales y Consolatio Philosophiae
Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Raquel Sastre: “Cuando eres gilipollas y lo demuestras puedes ser cómico o ministro”
Pingback: Las mayores locuras financiadas mediante crowdfunding
Pingback: Las mayores locuras financiadas mediante crowdfunding - Seventy One