Ángeles González-Sinde: “Me he sentido como en una guerra fundamentalista”

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La ley más conocida de España, o al menos la única que serían capaces de mencionar espontáneamente una amplia mayoría de los españoles si les disparáramos la pregunta a bocajarro, lleva su apellido. Aunque en realidad no es una ley en sentido estricto, sino tan sólo la Disposición Final Cuadragésima Tercera de una ley mucho más amplia, la Ley de Economía Sostenible. Ángeles González-Sinde, ministra de Cultura con el último Zapatero, ex presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España y guionista y directora de cine, tiene suerte de haber nacido en Madrid en 1965 y no en Salem en 1692. Porque con la llamada Ley Sinde pasó a formar parte de ese ilustre y españolísimo panteón de egregios villanos en el que también figuran Esperanza Aguirre, el cine español, Fernando Alonso o Rosa Díez, entre muchísimos otros. El debate sobre la ley fue áspero hasta el paroxismo, desnudó las miserias y las hipocresías de la prensa de este país, llevó al extremo el Síndrome de Estocolmo que los políticos españoles padecen con la red, dejó rescoldos que aún queman a los dos lados de la trinchera y sepultó bajo espesas capas de demagogia y de bilis cualquier otro tipo de consideración, buena o mala, sobre el trabajo de González-Sinde como ministra y como cineasta. Quizá por ello no ha dado ninguna entrevista desde que abandonó el cargo tras las elecciones del 20 de noviembre del año pasado. Esta es la primera.

Cuando usted pronuncia el famoso discurso de la gala de los Goya de febrero de 2009 en el que pide dar la batalla contra las descargas ilegales, ¿ya sabe que va a convertirse en la próxima ministra de Cultura apenas unas semanas después?

No, no tenía ni la menor idea. Esas decisiones acerca de cómo se conforma un nuevo gabinete se suelen tomar a última hora. En mi caso, la propuesta me la hace el presidente un día antes de hacerlo público. El 7 de abril se da la noticia, así que es el día 6 por la tarde cuando se ponen en contacto conmigo desde Moncloa para proponérmelo. Jamás habría imaginado que podría llegar a tener un cargo político, no era esa mi ambición. Yo tenía una actividad profesional muy consolidada y no había dirigido mis pasos a la política ni había militado en ningún partido a pesar de venir de una familia en la que mi padre sí tuvo en su momento mucha implicación política. Pero no, no me lo imaginaba. Me habría parecido muy poco verosímil que alguien me dijera meses antes que iba a ser ministra.

Se lo pregunto porque su discurso parecía anticipar las líneas maestras de lo que sería posteriormente la Ley Sinde.

Es que esto es como las novelas de misterio, que cuando llegas al final parece que todas las piezas encajan, cuando antes no encajaban de ninguna manera. El discurso de la Academia siempre es importante. Los tres años que hice ese discurso me pensé mucho qué decía en esos pocos minutos y cómo lo decía. Quería que fueran pequeños relatos que pudieran ser escuchados y que además tuvieran algún interés. En ese discurso siempre intentas expresar cuál es la preocupación del sector en ese momento. Y por aquel entonces, el colectivo estaba muy herido por la competencia ilegal de la piratería.

¿Recuerda usted la primera conversación en la que se habla de la ley?

¿La primera? No, no recuerdo una primera conversación. El de la piratería era un tema que había que abordar. Que teníamos que establecer reglas nuevas de convivencia en la red y que había que compatibilizar todos los intereses era algo muy evidente desde el primer día que entré en el despacho. Era uno de los grandes temas del ministerio.

¿Pero sí recuerda de quién parte la iniciativa de la ley? ¿Fue iniciativa suya o del presidente Zapatero?

Desde luego que la iniciativa parte del ministro de Cultura. Te aseguro que ni al ministro de Industria, ni a la ministra de Defensa, ni a la de Ciencia les interesaba abordar este tema puesto que no pertenecía a su negociado. Este asunto entra dentro de las competencias que la ley atribuye al ministro de Cultura.

¿Le da el presidente Zapatero alguna instrucción al respecto?

Una de las cosas que te sorprende al llegar al gobierno es la libertad absoluta de acción que tienes. Cuando llegas allí se da por supuesto que vienes aprendido y estudiado de casa. Te confían esa responsabilidad porque se supone que compartes los valores del programa electoral y los del partido, y en este caso concretamente también los valores progresistas que encarnaba Zapatero. Y a partir de ahí te dejan a tu aire, no hay ninguna tutela. De hecho, a veces echas en falta esa tutela. Preferirías no tener esa enorme responsabilidad o esa soledad a la hora de tomar decisiones.

¿Cuáles fueron los primeros pasos de la ley?

A mí me nombraron en abril y muy rápidamente me di cuenta de que era un tema que tocaba muchos aspectos y que tenía que trabajarse con otros ministerios. Creamos un grupo de trabajo durante el verano con Interior, Justicia, Industria y representantes de otros ministerios. En agosto se empezó a hablar del proyecto de la Ley de Economía Sostenible, que iba a suponer la renovación de muchos sectores de futuro para España. Y, desde luego, si había un sector que necesitaba reformas y ponerse al día era el de los contenidos en la red. Y a partir de ahí empezamos a trabajar en el mecanismo de la ley.

¿Se consulta en un primer momento a asociaciones de gestión de derechos de autor, asociaciones de usuarios, operadoras de ADSL o empresas del sector cultural?

Cuando yo llego al ministerio hay unas conversaciones que llevan en marcha mucho tiempo entre Redtel, que son los representantes de todas las compañías de telecomunicaciones españolas, y la llamada Coalición de Creadores, que representa a discográficas, productores de cine, distribuidores, creadores de videojuegos y editores. Pero fíjate: en todo ese tiempo de conversaciones no han llegado a absolutamente nada. Así que muy pronto empiezo a reunirme con ellos y a escuchar los planteamientos de todas las partes. Se suponía que deberían haber llegado a un acuerdo muy inmediato ya en esa primavera en la que fui nombrada, pero posteriormente lo retrasan al verano. La realidad es que hay una falta de voluntad de entendimiento absoluta, también por parte de los fabricantes de soportes. No llegan nunca a un acuerdo, prefieren que sea el Gobierno el que regule y así no tener que tomar ninguno la iniciativa o la responsabilidad. Los unos por no ceder en su modelo de negocio, que está anticuado y obsoleto, y los otros por no perder ni un euro de sus pingües beneficios por la venta de soportes físicos, de lectores y de dispositivos o bien de líneas telefónicas y de ADSL. Y entonces, con todas estas posiciones bloqueadas y sin ningún ánimo de negociar realmente, sólo queda la herramienta del gobierno para intentar modernizar el país en este sentido.

¿Se estudian las leyes de otros países?

Claro. En ese momento se está tramitando y adoptando la ley Hadopi en Francia, pero a mí no me parece que eso de los tres avisos y el corte de la línea y del suministro de ADSL al usuario sea la solución. Me parece muy claro que hay quienes se están lucrando, como se ha visto después en el caso de Megaupload, y que no es algo tan inocente. Ese intercambio de archivos no parte de un postulado democrático y libertario como el de compartir el conocimiento, sino del de ganar dinero y de tener usuarios que paguen cuotas Premium por tener más velocidad de descarga y determinados privilegios. Es decir, que es un negocio. Es una economía sumergida, un mercado negro, y no hay más. Y hay que perseguir a quien infringe la ley. También es verdad que hay que entender la tecnología, comprender cómo usamos los ordenadores, para qué los usamos y lo que es el mundo digital. Pretender hacer un mundo acotado que se asemeje a la realidad física de hace 15 años es completamente irreal, hay que encontrar otros cauces que permitan que se desarrolle una industria de contenidos barata, legal y fácil. Pero claro, tienes que permitir que los que hacen esas inversiones tengan unas reglas mínimas de juego. Y por eso desde el principio me parece, y eso lo comparte todo el Gobierno y tengo su apoyo en este punto, que es mejor ir a por el origen de esas copias en las que no media ningún contrato de explotación. Hay que ir contra esas páginas y no contra los usuarios. No me pareció que en España fuera razonable perseguir a los usuarios.

¿Se debate con otros partidos?

Claro, se debate con ellos porque además el PSOE no tiene mayoría parlamentaria. Así que tuve que hablarlo con CiU. Y lo que se aprueba finalmente está negociado con el PP y más concretamente con Soraya Sáenz de Santamaría, que es la persona designada por Mariano Rajoy para trabajar el tema conmigo.

¿Cuál es el planteamiento de los diferentes partidos de la oposición respecto a la futura ley?

Los partidos están de acuerdo. IU con salvedades porque tiene otras opiniones, pero en lo básico está de acuerdo todo el mundo. El PNV también. Otra cuestión es que había partidos que habrían deseado una reforma integral de la ley de propiedad intelectual y abordar esto desde una perspectiva mucho más general, pero ni había tiempo en ese momento de la legislatura para hacer una reforma de la ley ni había un equilibrio parlamentario que lo permitiera. Habría sido una solución poco realista. Ahora que estamos a principio de legislatura y que el PP tiene mayoría absoluta es un buen momento para que aborden la reforma de la ley de propiedad intelectual. Es un contexto distinto. De todas maneras, es un tema en el que los partidos no han querido expresarse mucho públicamente. Dentro del partido socialista había una controversia brutal, que yo sufrí, porque era una medida que se consideraba no sólo impopular sino también muy contestada en la red. Y a los políticos les importa mucho la red. Les importa más la red que las personas físicas.

¿Insinúa que sobrevaloran la influencia de la red?

Bueno, a ellos les importa muchísimo Twitter y Facebook y tal. Pero no voy a opinar al respecto.

Pero eso demuestra que no entienden Internet.

Bueno, yo lo que analizaría es si Internet es un cauce verdaderamente democrático o si el cauce democrático son las urnas.

¿Recibe usted algún tipo de presión internacional? ¿Quizá por parte del gobierno estadounidense o de los lobbies asociados a las grandes distribuidoras de contenidos norteamericanas?

El lobby más grande aquí es el de los supuestos internautas, que se arrogan ese derecho. De hecho, ese es el lobby que consigue cambiar la naturaleza de la ley y detener su desarrollo. Así que no hay lobby más potente que Víctor Domingo. Por lo que le felicito, además.

La asociación que preside en ese momento Víctor Domingo, la Asociación de Internautas, apenas tiene 1000 socios. ¿Cómo puede una asociación con tan escasa representatividad echarle un pulso al Gobierno y ganarlo?

Lo que quiero decir es que quien hace ruido y se expresa en la red o en las redes sociales tiene una enorme influencia sobre las decisiones de los políticos. Más influencia que lo que se debate en otros espacios de nuestra sociedad igual de legítimamente conformados. Y, desde luego, el señor Domingo y su asociación saben cómo hacerse eco en la red y de rebote en los medios de comunicación. Que, como los políticos, también están obsesionados con Internet para ver si así sobreviven al enorme tsunami digital que tienen encima. Por supuesto, los políticos a su vez viven pendientes de los medios, con lo que el efecto se multiplica.

Aún y así, sorprende su capacidad de influencia.

Tienen mucha más importancia en este asunto Víctor Domingo y otros como él que Obama. En realidad, estar o no en la tan cacareada lista 301 del gobierno americano no era muy preocupante, pues durante años no se hizo nada para salir de ella. O sea que todo eso de los lobbies es un gran mito. Se tienen muchas reuniones diplomáticas como las que yo misma he tenido con el ministro francés de cultura, Frédéric Mitterrand, que estaba completamente volcado en el tema desde su nombramiento. A él lo nombran más o menos cuando a mí y proviene también de la cultura, así que llegamos a desarrollar una amistad porque él en Europa movía muchísimo estos temas. Con él he tenido muchas reuniones en Madrid, en París, en Avignon, en Bruselas y en Budapest. Sin embargo, ese mito muy español de que los EE UU son un gran monstruo con tentáculos, esa cosa tan de los años 60, tan de 1968, se impuso y se popularizó porque es muy tentador y muy fácil que cuele la idea de que el gobierno americano maneja todos los hilos. Pero es una idea completamente infantil. Porque si el gobierno americano se hubiera puesto con esto, se habría resuelto el tema hace diez años. Y no han conseguido absolutamente nada. Por lo tanto, los encuentros que tienen los diplomáticos son exactamente iguales que los que tiene nuestro embajador en Washington respecto a los temas que nos importan y por los que viajé muchas veces a esa ciudad. Como el asunto Odissey, por ejemplo, que se tuvo que trabajar en todos los frentes con secretarios de Estado, congresistas y senadores defendiendo nuestros intereses. Lo digo como un ejemplo de para qué sirve la diplomacia y cuál es el trabajo cotidiano de un embajador.

A ese mito del gran imperio americano que maneja los hilos desde la sombra no ha contribuido nadie más que la izquierda.

Bueno, es una idea muy simplificada, anticuada y romántica.

De la izquierda.

Elvira Lindo se lamenta bastante de ello con razón ya que pasa mucho tiempo en Nueva York. Yo creo que en nuestro país muchas veces no se conocen ni se valoran bien los EE UU, que es un país con muchísimos intelectuales de izquierda muy importantes y mucho más comprometidos que los de aquí. Es un país muy variado y muy amplio, y aquí muchas veces se simplifica a partir de ese viejo prejuicio antinorteamericano.

El diario El País publicó en su momento, como parte de las filtraciones de Wikileaks, una serie de cables de la embajada estadounidense en Madrid en los que esta analizaba las medidas adoptadas por el Gobierno español en su lucha contra las descargas ilegales. ¿Calificaría usted esos cables de actividad diplomática convencional o como presiones que van más allá de lo que sería dicha actividad diplomática convencional?

Es actividad diplomática convencional y describen reuniones completamente normales. Quien se asombre por esos cables no entiende mucho de diplomacia. No tienen mayor importancia. Eran más bien la excusa de un periódico determinado, en un momento de transformación enorme de su modelo de negocio, para generar tráfico y captar la atención de los lectores. En este asunto hay también una gran ambigüedad de la prensa, que al mismo tiempo que perdía ingresos e iba despidiendo a periodistas y redactores te llamaba por detrás y te decía “por favor, por favor, haced algo para proteger la información” mientras los periódicos mantenían una posición que alentaba las descargas o al menos las describía como moralmente superiores. Por eso te he dicho antes de comenzar la entrevista que la percepción que tienes de la prensa después de pasar por la política te hace querer estar alejado de ella un tiempo.

Durante los primeros pasos de la ley, la principal crítica que recibe es que permite que una Comisión de la Propiedad Intelectual pueda cerrar páginas web sin pasar por un proceso judicial convencional, aunque finalmente esa opción se descarta. ¿Por qué se toma la decisión de prescindir de la intervención judicial en un primer momento?

Porque ese es un sistema que ya existe en ese momento. En España se cierran cada día páginas y nadie pone el grito en el cielo. El Ministerio de Sanidad, con ese mismo sistema, cierra páginas en las que se venden medicamentos ilegales o en las que se da información sobre la anorexia. El Ministerio de Sanidad cierra todos los días páginas que atentan contra la salud y jamás he oído a nadie decir que las anoréxicas tengan más o menos libertad de expresión o que vean sus derechos mermados por ello. O los suicidas o quien sea. El Ministerio del Interior también cierra páginas si atentan contra los derechos de las personas o alientan la xenofobia. Y no digamos la Ley del Juego, que es posterior a la de Economía Sostenible. Se cierran todas las páginas que sea necesario, de casinos o de páginas de juego y apuestas que no pasan por Hacienda. Es el sistema habitual. Así que hay una merma de poder por parte del Estado si se necesita no uno, sino dos jueces para un trámite puramente administrativo. Lo único que hacemos en primera instancia es replicar los mecanismos que ya existen para otras situaciones similares. Y eso se hace con el Ministerio de Justicia. No se elabora el borrador de la ley ni ese mecanismo tan complejo al margen del equipo de Francisco Caamaño, que es un jurista extraordinario, una de las personas con las que más me ha gustado trabajar y que más admiro. Trabajamos muy estrechamente con ellos durante todo el proceso.

¿Por qué cree que cuesta tanto que el discurso antipiratería cuaje en España?

Hay muchas razones. Hay razones relacionadas con lo que significa Internet en nuestras vidas. Internet se asocia con un espacio de libertad, de identidad. Es un espacio en el que te sientes escuchado, es un espacio de ejercicio de unos derechos y en el que conseguir unas cosas que tú ya has dejado de conseguir en tu vida. Tú ya no peleas por tus derechos laborales, no peleas por tu derecho a que tu hijo vaya a una escuela pública que te parezca satisfactoria. La gente va acobardándose, va viendo restringida su participación en la vida colectiva. Y esa gente ha encontrado en la red un lugar donde lo colectivo importa, donde tu presencia individual importa porque se suma a la de otros. Es una especie de plaza pública. Y por eso todo lo que amenace ese espacio de convivencia es visto con muchísima sospecha. Por ello es importante entender qué significa Internet hoy en día para mucha gente. Es importante entender los nuevos medios de comunicación, sus ventajas y sus inconvenientes, lo que es estar todo el día conectado. Hay una parte de eso que es legítimo. Es legítimo que la gente no quiera que Internet cambie. Pero al hilo de eso hay quienes con sus lobbies de informáticos, porque muchos de ellos no son otra cosa que informáticos y personas que tienen intereses económicos muy directos en el tráfico de contenidos en la red, hacen estas campañas en las que se difunde que el Gobierno quiere cerrar los blogs, que no sé qué tienen que ver los blogs con nada, o que va a impedir el libre intercambio de archivos personales, o que pretende disfrutar de carta blanca para la censura, para la persecución de las ideas y una serie de cuestiones que no son así porque el ámbito de actuación de la ley es muy restrictivo y requiere de la presentación de muchas pruebas. El ámbito al que se limita la ley es más bien mercantil. Y la ley da además una multitud de oportunidades para que el que ha sido denunciado se defienda. En fin, el proceso no puede ser más equilibrado.

¿Y entonces?

Yo creo que se juntan los intereses comerciales de unos con la actitud protectora hacia la red y lo que significa esta, y el caldo de cultivo histórico en nuestro país de sospecha o de aversión por el conocimiento y quien lo detenta con el poco respeto y el poco afecto por las personas de la cultura. Pero vamos, eso es así desde Cervantes para acá. Es una actitud que está en nuestra sociedad. Se ve a la gente de la cultura como algo ajeno, como parásitos que no aportan. Y con todo esto del “No a la guerra” ese caldo de cultivo se ve acrecentado. “Por qué se meten en política, no deberían hablar”. Cosas que en otros países se ven con normalidad, como que en las campañas de Obama participen personas de la cultura, actores o directores de cine y cantantes y demás, aquí no se ve bien. “Los de la ceja” y tal. Ese tipo de prejuicios contra la gente de la cultura favorece ese clima. Y luego están las entidades de gestión. Ya veníamos de más atrás con el canon. “Qué es el canon, por qué tenemos canon, el canon no está bien resuelto, el canon es ambiguo, nos hace pagar, si ya pago por esto porque he de pagar por lo otro”. El canon había generado mucha polémica, a lo que se suma la actitud de la SGAE y su política, su manera de funcionar. Todo eso hace que haya muchísimos elementos, y seguro que me estoy dejando un montón en el tintero, por los que este es un debate que en nuestro país es mucho más difícil que en otros. Más difícil de lo que lo fue en Inglaterra, donde también tuvieron su ley al mismo tiempo que la nuestra, o en Francia, donde fue agrio. El debate siempre es agrio. Pero en otros países se ha resuelto sin el nivel de agresividad tan enorme que hay en este país, donde yo me sentía que estaba en una guerra fundamentalista. En una guerra de religiones.

Ha definido Internet como un espacio de democracia, pero en su caso…

fue un espacio de linchamiento.

Un espacio más adecuado para el totalitarismo de las masas que para la democracia, sí.

No exactamente. Mi experiencia personal es lo de menos. Es una minúscula parte, una mínima gota en ese océano que fue mi experiencia como personaje público. Y luego hay otra cosa: tú eres un personaje público, no es personal. Acceder a un cargo público es algo muy serio, los ciudadanos tienen derecho a protestar. No hay que ser tan vanidoso de confundir tu persona con el Ministerio, o con el Estado, o con la ley. La exposición pública, el debate parlamentario, estar sometido al control parlamentario y al de la prensa, el tener que explicarte, el tener que escuchar todas las voces, es parte del trabajo de un ministro. Y desde luego Internet es un cauce para muchas voces que de otra manera no tendrían tanta importancia o que no llegarían a oídos de los políticos. Creo que la red replica el mundo real y por eso debe tener reglas como las tenemos en el mundo analógico. No debe ser un lugar aparte, una especie de reserva donde se funciona con leyes y reglas distintas. Lo que no está bien entre dos personas cuando se encuentran en un café tampoco está bien cuando se intercambian emails o palabras en Twitter. Así que no tengo para nada una imagen negativa de la red. Quizá porque soy guionista y escritora soy también una de las personas que tuvo un email antes que muchos otros. Lo utilizaba por trabajo a principios de los 90, estaba muy habituada a usar la red cotidianamente, luego esta no me es un lugar ajeno sino amigable. Y precisamente porque soy usuaria desde hace tiempo y porque es parte cotidiana de mi vida tampoco me dejo deslumbrar, sé distinguir. Un ordenador es un electrodoméstico, tampoco le demos más importancia.

Pero antes me ha parecido entender que se quejaba de la importancia exagerada que los políticos le dan a la red.

Los partidos le dan una importancia exagerada. Muchísima más que a otro tipo de reclamaciones o a organizaciones democráticamente establecidas o a asociaciones de todo tipo. A mí me da la sensación de que para ellos, y más cuando se acerca una campaña electoral, la temperatura de la red es fundamental. En general, la política está completamente ligada, yo diría que de forma excesiva, a la comunicación y a la opinión a corto plazo. Y eso no debería ser así. La facilidad de comunicación de hoy en día, la corta vida de las noticias y de su difusión, la necesidad de alimentar constantemente la redacción de un diario porque cada hora o cada hora y media deben cambiar los titulares, combinado con la mirada a largo o a medio plazo que debe tener un político, no combina, no casa bien. Los asesores y los departamentos de comunicación pueden llegar a ser muy limitadores en la actividad de un político. Y eso es algo a lo que no estaba acostumbrada, desde luego. He sido una persona que ha vivido de su expresión, de sus ideas, y la limitación de expresión que tienes como político la sufría y la veía enorme. Entiendo que es una necesidad de comunicación y de expresión distinta, porque no eres una persona, un individuo, sino que representas a sectores importantes, representas a un partido político y a sus votantes y tienes que tener un respeto institucional enorme por los demás. Pero aún y así, el pavor de todos estos expertos en comunicación y asesores a que te expongas más de la cuenta llega a ser paralizante en algunos casos.

Ha ironizado antes sobre la legitimidad democrática de las asociaciones de usuarios de la red, pero usted se reunió con más de una docena de supuestos representantes del colectivo internauta, entre ellos Enrique Dans e Ignacio Escolar. ¿Quién y por qué razones escogió a esas personas y no a otras? ¿En qué se basaba su legitimidad para discutir una ley como esta con los representantes del ministerio de Cultura?

El lunes de la primera semana de la Ley de Economía Sostenible, en diciembre de 2009 creo, Moncloa filtra el borrador a El País y este lo publica. Y, por supuesto, de toda la Ley de Economía Sostenible lo único que prendió en el debate público fue esa disposición adicional, que se llevó la atención por delante de cualquier otro aspecto de la ley. Durante esos días, que fueron muy intensos, estas personas generaron una plataforma. Y entonces decidimos convocarlos para escucharles e intentar explicarles todo esto que ya te he explicado a ti. La reunión no fue muy buena.

Durante esa reunión, varias de esas personas tuitean en tiempo real lo que allí se habla. ¿Usted es consciente de ello en ese momento? ¿Qué le parece dicha actitud?

Bueno, me parece que han cambiado mucho las cosas en estos últimos tres años. Ahora en muchísimas reuniones de trabajo y de congresos y demás se impide a los ejecutivos y a la gente que está allí usar sus móviles, sí. Pero entonces no se hacía.

¿Y por qué no lo hizo usted?

Pues porque nosotros no estábamos por la limitación de la expresión. Yo no tenía ninguna razón para sospechar, ni me parecía mal. No eran personas que me pareciera que no fueran a usar su sentido común durante la reunión.

Pero podían expresarse todo lo que quisieran al acabar la reunión. No le estoy preguntando por la libertad de expresión, sino por el respeto.

Ya. Bueno, pero es la manera de funcionar de algunas personas. No es un asunto sobre el que haya vuelto a pensar nunca, la verdad.

Gerardo Herrero dijo de Álex de la Iglesia tras la reunión de este con algunos internautas: «Álex ha perdido la cabeza con el Twitter. Le ha venido un síndrome de Estocolmo con los internautas. Es como si el Ministerio de Sanidad negociara con los traficantes de cocaína cómo se hace una ley y si la coca debe ser de mejor calidad y se habla del tema con la gente que tiene problemas con ella». ¿Está usted de acuerdo con esas declaraciones?

Gerardo Herrero, que es un productor de cine al que conozco porque he escrito y trabajado para él muchas veces, es el productor de la última película de Álex. La última en aquel momento, claro. Gerardo tiene una manera rotunda de expresar las cosas. Yo creo que Álex, con toda su buena voluntad, intentó, igual que hice yo, escuchar y hablar de manera razonable porque le parecía un asunto sobre el que se podían encontrar posiciones intermedias de la misma manera que me lo parecía a mí. Y Álex es muy conciliador, muy sociable, y por eso era un buen presidente de la Academia. Es una persona querida en el gremio. Y siguió su instinto natural. Yo creo que lo que pasó luego es que se vio sobrepasado por la dimensión enorme de todo lo que se avecinaba y se sintió incapaz de hacer esta distinción tan dura entre quién eres tú como individuo y quién eres tú como representante de un colectivo. Esa es, a mi juicio, la parte que él no distinguió bien. Cuando yo era presidenta de la Academia había cosas en las que te tenías que guardar muy bien tu opinión personal y respetar la de las 1200 personas a las que representas y que a lo mejor no coincide con la tuya. Hay que encontrar siempre ese territorio común en el que se defiende algo que puede ser compartido. Y supongo que la agresividad de la red y de este debate, su intensidad, hizo que él se sintiera desbordado. Y reaccionó y salió del brete como pudo.

De la frase de Gerardo Herrero me interesa su lógica: no se negocian leyes con aquellos que anuncian su intención de no respetarlas.

Claro. Nosotros, por ejemplo, tuvimos muchas reuniones con la Organización de Consumidores y Usuarios porque nos parecía que era legítima. O con asociaciones de padres de alumnos, porque los menores también usan mucho la red. En el ministerio tuvimos muchas reuniones con grupos que están constituidos legalmente desde hace tiempo, que representan a miles o a cientos de miles de personas y cuya opinión es importante. Así que es verdad que no es muy legítimo que tú negocies una ley con unos individuos y no con las asociaciones que son más representativas sólo porque esos individuos hacen más ruido o porque tienen la capacidad de estar en la red generando mucho más movimiento del que pueden generar otras personas.

Los defensores del libre intercambio de archivos protegidos suelen argumentar que intentar controlar las descargas ilegales equivale a ponerle puertas al campo. Sin embargo, el significativo descenso en todo el mundo de las descargas tras la detención de Kim Dotcom y el cierre de Megaupload parece indicar que el campo es mucho más pequeño de lo que parece, y que si bien es efectivamente imposible evitar al 100% las descargas ilegales, sí es posible reducirlas hasta cifras prácticamente anecdóticas.

Esta frase de las puertas del campo la detesto. Es una gran bobada. El campo está perfectamente compartimentado y escriturado, y en el registro de la propiedad está hasta el último centímetro de la linde de mi finca y dónde empieza la linde de tu finca. Y mucho cuidado con que muevas un metro la valla porque no te lo voy a consentir. El campo está perfectamente delimitado, lleno de candados, y hay disputas todos los días por si tú puedes atravesar mi finca con tu bicicleta cuando vas de excursión los domingos. Así que eso es un símil que siempre me ha molestado, es un símil para ignorantes que no saben nada. La tecnología lo permite todo, y el control minucioso que tiene Google de mis hábitos, de las páginas que yo suelo frecuentar, de los productos que me puede vender o de los movimientos que hago a través de mi teléfono, es decir la información que tienen sobre cualquiera de nosotros y con la que además sacan beneficio… Es que, además, nunca entendí muy bien por qué hay unas multinacionales malas que son malvadas y terribles y que hay que extinguir, que son las discográficas y las majors y tal, pero unas muy buenas, que son Google, Amazon y Facebook. Estos últimos en cambio son buenos y es bueno que hagan negocio. Eso nunca lo entendí. Cuando además son igualmente de matriz americana, cuando no generan empleo en España, cuando tributan en otros países… No le veo la ventaja que supuestamente tienen sobre las otras multinacionales malvadas. En el hipotético caso de que estas sean malvadas, claro. Y sí: ¿por qué Hewlett Packard es moralmente mejor que Warner? Todavía no he conseguido entender qué prioridad moral tiene la primera sobre la segunda y por qué nadie cuestiona a Apple y sí se puede cuestionar el disco de Bob Dylan, que parece que debería ser gratis por la gracia de dios.

Quizá la diferencia es que robar un ordenador de Apple es muy difícil, pero descargarte gratis un disco de Bob Dylan es muy sencillo.

Bueno, pero eso está sostenido por toda una filosofía detrás, que es lo que resulta muy difícil de discutir serenamente. Eso no es tan sencillo. ¿Cómo ha conseguido alojarse esa idea en nuestras cabezas? Que los contenidos no tienen tanto valor, que son aéreos…

¿Pero de verdad cree que hay una filosofía real detrás, más allá de que se piratea porque se puede?

Y porque es cómodo. Tú tienes un aparato fantástico en tu casa en el que puedes ver películas y escuchar música sin salir de ella y sin tener que ir a una tienda a comprarla. Y como puedes hacerlo, lo haces. Es lógico. Intentar combatir esa naturaleza, si a eso se refiere lo de poner puertas al campo, desde luego es estúpido. Es estúpido intentar ir contra la facilidad de copia porque la grandeza y la maravilla de la red y de los medios digitales e informáticos es que puedes hacer fácilmente miles de copias y diseminarlas. Esa es la gracia del asunto. De manera muy rápida, en segundos. Así que es cierto que ir contra la naturaleza de la red no tiene mucho sentido. Lo que habrá que hacer es que favorecer esa esencia, esa parte de comodidad y de disfrute, e intentar facilitar la vida de la gente.

La pregunta no pretendía discutir la facilidad de copia sino ese mito de que detrás del discurso pirata hay algo parecido a una filosofía.

A lo que me refería cuando hablaba de filosofía es a toda esa parte en la que cuando tú preguntas te empiezan a justificar moralmente por qué está bien que yo tenga el disco de Coque Malla gratis y sin su permiso. Esa es la parte que digo que está sustanciada de tal manera que hace que mucha gente se sienta legitimada para seguir pirateando, aunque tenga posibilidades económicas de comprarse el disco o la película. El problema de la red, ahora que se debate tanto sobre las subvenciones a la cultura, y no sólo al cine sino también a los museos, que a su vez compran obras de los artistas, o a las orquestas nacionales, o al teatro, son los efectos colaterales. La piratería tiene muchos efectos colaterales. La piratería ha desbaratado completamente el sistema de financiación del cine. Al no existir ya el mercado del vídeo, del alquiler y la venta, y al no haber sido sustituido por un equivalente digital en la red, ya se te ha ido al garete una de las cuatro patas de financiación, con lo cual dependes mucho más de las ayudas públicas. Pero es que ahora tampoco puedes apoyarte en la taquilla, porque la gente va menos al cine. Y, además, la facilidad y la rapidez con la que se piratean en España las películas ha hecho que el sistema de distribución consista en inundar las pantallas. Como todo lo vas a tener que recuperar en el primer fin de semana, estrenas la película en 800 pantallas. Y entonces hay menos variedad en la cartelera. Todo va teniendo unas repercusiones secundarias en el negocio. Y ese es también un problema que había que atajar. Porque el Estado no va a convertir esto en la república socialista del año 52, en la que se hace una cultura de estado financiado por el estado. Yo no creo que ese deba ser el modelo. Que es lo que algunos pedían: “Que se haga un fondo y que desde ahí se financie”.

¿¿Un fondo??

A mí no me parece que el Estado, a través de unas comisiones, deba decidir quién graba discos en este país y quién no. Y luego otro de los efectos secundarios es la desaparición de los productos minoritarios porque no son rentables. Una discográfica ya no va a invertir en un pequeño grupo de jazz experimental o en un cantaor de flamenco. Antes podías invertir en el desarrollo de artistas o de novelistas. No es lo mismo haber empezado tu carrera de novelista en los 90 o en los 80 que empezar ahora, cuando te lo juegas todo mucho más rápido. Es todo mucho más difícil. Antes podían invertir en ti. La primera novela o el primer disco eran un paso, pero luego ibas creciendo como artista o como escritor. Y ahora ese modelo se ha pervertido. Yo no creo que lo ideal sea un mundo de bestsellers y de películas taquillazo para familias y de secuelas y de precuelas. Men in Black 3. Y luego la 4, porque sólo puedes ir a la apuesta segura. Y, de hecho, ahora el mundo de la cultura es cada vez más el mundo del entretenimiento, de la cultura industrial, de las apuestas seguras, de los modelos financieros y de marketing. Y desde luego el cine es un arte industrial, porque es caro y porque es de masas, pero hay que saber que, en fin, antes de hacer sus películas grandes Amenábar hizo Tesis, que era una película muy pequeña producida por otro director de cine, José Luis Cuerda. No se la produjo una gran multinacional. Los artistas y los escritores, los músicos, los pintores, los cineastas, empiezan pequeños y luego pintan Las Meninas. Si no, pintarían siempre los lienzos pequeñitos que pudieran permitirse. Y ahí hay un cambio enorme que en parte tiene que ver con este gran desorden, con esta transición que está siendo mucho más lenta de lo que muchos pensaban. En el caso de la cultura se junta la crisis económica con la revolución tecnológica. Y esas dos circunstancias simultáneas pueden hacer que muchos se queden por el camino.

Ha dicho antes que usted se entera de que va a ser ministra de Cultura el día antes de que se haga pública la noticia.

Sí. Era Semana Santa. Yo estaba en Lanzarote con mi familia, me llamaron al móvil y me hicieron la propuesta, que tardé en entender. Porque no entendía qué me decían. Pensaba que me preguntaban quién me parecía a mí que sería un buen ministro de Cultura. Y empecé a dar nombres y me dijeron “no, no, no, que si a ti te parece, que si tú considerarías ser ministra de Cultura”.

¿Qué nombres dio?

Dije David Trueba, dije… no sé, me quedé un poco parada.

Usted ha mostrado en diferentes ocasiones su admiración por la fiesta de los toros, a pesar de que eso no encajaba en la actitud, digamos elusiva, del partido socialista en este tema.

Es que habría sido bastante tonto y bastante hipócrita que yo hubiera negado que me gustan los toros y que he ido muchas veces a Las Ventas.

¿Le supuso eso algún problema con el PSOE o con el Gobierno mientras era ministra de Cultura?

No, en absoluto. En el Gobierno había mucha gente que era aficionada a los toros y desde luego también en los Consejos de Ministros en los que yo he estado. No era ningún problema. Al presidente Zapatero no le gustan los toros, no le interesan en absoluto, pero ahí la gente es respetuosa.

¿Cuáles eran los grupos de presión o los lobbies más activos alrededor del Ministerio de Cultura?

Los lobbies son todos los sectores. Es que esa palabra, lobby, que en España tiene tan mala prensa, no se entiende muy bien en este país. Se supone que son traficantes de influencias y que te hacen un chantaje, que te hacen unas fotos que tienen en un sobre, y que son algo delictivo. Un lobby es un grupo que en Bruselas y desde luego en el mundo anglosajón hace un trabajo concreto. Normalmente, un diputado no tiene ni el tiempo ni la capacidad para conocer un tema en profundidad, y son los lobbies de cada sector o de cada grupo social los que le hacen llegar documentos sobre lo que sea. Por poner un ejemplo inocuo, en el sentido de que no es de mi terreno y de que lo podemos ver con perspectiva: la píldora del día después, los efectos que tiene, si debe tramitarse una ley que haga que esa píldora sea gratis o no… Así que yo no considero que haya ningún lobby, entendido en ese sentido, en la cultura. Hay representantes legítimos, como el Gremio de Editores, o como la Asociación de Galeristas de España o como cualquier asociación profesional que defienda los derechos de su sector y que te comunique sus preocupaciones y sus necesidades. Y gracias a dios que hay muchos sectores estructurados dentro de la cultura. Porque no es fácil. En general, gran parte de los emprendedores de la cultura son personas autónomas, que trabajan en su estudio o que escriben en su casa, y es muy difícil vincularlos. No es lo mismo que los trabajadores de una fábrica, que están todo el día juntos. Los trabajadores del teatro están juntos durante el tiempo que dura un proyecto determinado y luego se disgregan. Y en muchas ocasiones no hay representación sindical. Los sindicatos mayoritarios no son representativos en el mundo de la cultura por la propia naturaleza del sector. Y entonces necesitas interlocutores. Y donde no está vertebrada la representación, tú como ministerio tienes que ayudar y pedir que se vertebren, porque necesitas interlocución legítima. No vas a hacer leyes sólo por lo que te diga un individuo cuyo punto de vista te parece razonable o no. Pero eso no es un lobby, es la democracia, que está bien montada.

¿Pero por qué le sorprende esa mala prensa de los grupos de presión en este país? Una parte importante de la izquierda ha satanizado la influencia del sector privado en el sector público y se ha apuntado a una visión romántica de la cultura como bien moralmente superior a otros bienes o productos comerciales. Y luego a esa misma izquierda parece pillarle por sorpresa que se sospeche de los lobbies o que se piratee al grito de que la cultura debe ser gratis.

No lo sé. La verdad es que no sé si los partidos de izquierda hacen autocrítica respecto a esto ni si los partidos de izquierda están pensando mucho ahora mismo en la cultura. Yo desde luego no comparto ninguna de esas afirmaciones.

Pero estará de acuerdo en que ese discurso existe.

Existe, sí.

Quizá porque su simplismo da réditos electorales fáciles.

Es un discurso que no se ha revisado mucho. La cultura en este país no ha formado parte de la política de estado, no ha sido trascendental. En realidad, la cultura no está tan presente en la vida de la gente. Y los políticos son parte de la población como cualquier otro ciudadano. Y entonces, el protagonismo o la importancia que tenga la cultura en tu vida te la llevas luego al Consejo de Ministros. Y si para ti es algo ornamental, pues no dejará de ser algo ornamental en el Consejo de Ministros. El ministro Montoro, en una entrevista la pasada Semana Santa, dijo esas cosas tan espeluznantes sobre Televisión Española, y sobre que las series de televisión españolas no eran una prioridad para los españoles. También dijo que si no había series o cine o narrativa audiovisual, tampoco era algo tan importante para este país. Me pareció una de las cosas más tremendas que he escuchado nunca en la radio. Pero es que posiblemente para él, en su vida, eso no sea importante. Y ni siquiera es consciente de por qué es importante. Y por supuesto que lo es. No es lo mismo vivir en un país con una narrativa audiovisual propia que vivir en un país que no tiene cinematografía o que no tiene presencia en el resto del mundo.

Quizá lo que estaba defendiendo el ministro Montoro no era tanto la desaparición del cine o de las series españolas como el hecho de que el Estado deje de invertir dinero público en ellas.

Es que yo no creo que el modelo americano de financiación de la cultura o de televisiones públicas sea al que debemos ir. Tampoco creo que tengamos las mismas reglas y las mismas normas que operan en los EE UU para la cultura en general y para el audiovisual en particular. Hay muchas reglas que tienen ellos y nosotros no. Si vamos a cambiar de modelo quiero el kit completo, no sólo una parte. También tienen una televisión pública como PBS, que es en lo que parece que muchos quieren convertir RTVE. Y a mí no me parece que el modelo deba ser una televisión que programe zarzuelas. Y yo soy aficionada a la zarzuela, ¿eh? Debo de ser de los pocos ministros que ha ido a ver todas las zarzuelas. Pero, en fin, también hay mucho mito y mucho desconocimiento sobre cómo se financia la industria cultural en los EE UU y cómo se financia en Europa. Nuestro modelo es perfectamente comparable al del resto de Europa. Y si vamos a cambiar a otro modelo, pues cambiémoslo, pero todo. También en muchos estados de los EE UU hay unas desgravaciones fiscales enormes para el cine que aquí no vamos a ver nunca. Porque tenemos otro modelo, simplemente.

Usted dio su apoyo expreso a San Sebastián como capital europea de la cultura en 2016, a pesar de que la opción de Córdoba parecía la mejor situada en su momento. ¿Cree legítimas, o como mínimo lógicas, las sospechas de que se intentó beneficiar a San Sebastián por motivos políticos?

Bueno, yo creo que de nuevo la idea que tienen algunos sobre, ¿cómo te diría yo?, ese supuesto mundo maquiavélico y manipulable de la política no coincide con la realidad en muchos casos. Ese jurado estaba compuesto por personas en su mayoría nombradas por la Comisión Europea. Extranjeros. Era un jurado en el que era imposible influir. Yo podía tener mi favorita, que por ejemplo era Cáceres y que ni siquiera pasó la primera ronda. Y el presidente Zapatero podía tener la suya y otros ministros las suyas. Otro ejemplo: para Moratinos, Córdoba era muy importante, y no consiguió absolutamente nada. Eso dice mucho de la autonomía de este jurado, que eligió un proyecto que desde el principio todos sabían que estaba muy bien armado y tramado. Porque Odón Elorza era un alcalde que llevaba todos sus mandatos apostando por San Sebastián y por la cultura. Era un poco la línea que él había tomado, y tampoco era tan extraño que quisiera esa capitalidad cultural. Llevaban muy bien preparado el proyecto, lo habían trabajado mucho, y las demás ciudades sabían que San Sebastián era un contrincante muy duro. Lo que pasa es que ahí lo que lo cambió todo fue que los nacionalistas se hicieron con la alcaldía. Si San Sebastián hubiera ganado la capitalidad cultural antes de las municipales habría sido muy distinto. La controversia era por Bildu, por el alcalde de Bildu, y ahí se juntan otros sentimientos. Córdoba habría aceptado de mejor grado la derrota si hubiera sido Odón Elorza el alcalde. Pero no lo era, era un alcalde nacionalista, y eso alimentó la polémica e hizo que se interpretara la decisión como un espaldarazo a un cambio político, a una reconciliación en el País Vasco, qué sé yo. Se le empezaron a dar una serie de significados que dos meses antes no se le hubieran dado.

¿Puede hacer un balance del trabajo realizado por el ministro José Ignacio Wert hasta el momento?

España está en estos momentos en una situación muy complicada económica y socialmente. Yo le deseo lo mejor porque es importante para todo el sector de la cultura y porque la cultura es importante para este país. España va a tener cada vez menos fábricas. Europa, de hecho, va a tener cada vez menos fábricas, y su fábrica va a ser la cultura. Porque la cultura y el conocimiento es lo que tenemos para exportar y lo que tenemos para atraer a visitantes de fuera. España es un país de turismo, pero el turismo de sol y playa está periclitando, ha llegado a su máximo nivel de explotación. Por eso hay que fomentar otra visión de nuestro país, y eso está muy ligado a la cultura. Y no sólo al patrimonio, sino a otro tipo de expresiones. La cultura es barata para el Estado. El presupuesto del ministerio de Cultura es muy pequeño comparado con el de muchos otros ministerios. Para nosotros, dos millones de euros de más o de menos significan mucho, se hace muchísimo con ese dinero. Con lo que cuesta una rotonda, en Cultura se hacen muchísimas cosas. Así que es un poco mezquino no apostar por eso y ser tacaño, porque para España la cultura puede ser estratégica en la generación de empleo y en la recuperación económica. No dudo de que Wert y José María Lassalle, a quien conozco porque era mi antagonista en el parlamento, tienen la mejor voluntad en una situación muy difícil. Lassalle conoce bien la cultura y conoce bien las materias, es prudente y ha hecho unos nombramientos en todas las áreas del ministerio que demuestran que ha buscado a personas buenas en la gestión de los pocos recursos de los que se dispone ahora. Le deseo la mejor de las suertes.

El diario El País calificaba al ministro Wert hace apenas unos días de “brillante, soberbio y excesivamente irónico”. ¿Por qué cree usted que en España se consideran un hándicap esas tres cualidades?

Pues desde luego se consideran un hándicap. Esa es de las primeras cosas que aprendes: que el humor y la ironía no se pueden utilizar en política. Y yo, que soy en mi vida privada muy del humor y la ironía, lo pago muy, muy caro. La política no es un lugar para la expresión natural porque te pueden ver como soberbio. Y eso me parece una pena, es una merma. Escucharíamos seguramente discursos más brillantes, más complejos y más ricos si los políticos no estuviéramos siempre guardándonos las espaldas. Porque al final acabas diciendo cosas neutras y descafeinadas para no molestar a nadie, y eso no enriquece el debate de las ideas. Y son cosas además de las que la gente se siente muy desvinculada, porque acaban no significando nada en tu vida. No se perdona ningún error y cualquier debilidad se paga muy cara. Sobre todo en el caso de las mujeres. Es el caso de Bibiana Aído con lo de “miembros y miembras” o el de Carmen Calvo con lo de “Pixie y Dixie”. Y si es mujer, del sur y tiene acento ya ni te cuento. Como le pasaba a Magdalena Álvarez, que es una mujer brillante. Las mujeres en política tienen que ser mucho más cuidadosas en la expresión, y eso te acaba limitando la riqueza de las ideas. Y a Wert, que es un hombre brillante, no se le permite esa libertad de expresión ni de pensamiento que a lo mejor tenía antes. Y como además está familiarizado con los medios porque ha colaborado antes con ellos, le debe de resultar terrible y chocante ese freno, me imagino.

Como ministra de cultura, ¿era usted anglófila o afrancesada?

Soy de formación anglófila porque he estudiado en los EE UU y hablo y leo inglés muy bien, pero cinematográficamente soy afrancesada. O sea que un poco de todo. 

¿Y políticamente?

Creo que el sistema anglosajón tiene unas posibilidades de representación mayores que hace que los ciudadanos se sientan más cercanos y más representados por sus políticos. Tengo esa percepción. Y nosotros, en cambio, tenemos un enorme aparato burocrático como el de los franceses, heredero del estado napoleónico, que pesa mucho. Para mí ha sido más frustrante la experiencia de la administración que la experiencia de la política. No por la gente en sí, porque hay funcionarios excelentes y a mí me molesta mucho cuando oigo criticar a los funcionarios, sino por los procedimientos del estado, que están tan anquilosados y que son tan difíciles de renovar y modernizar. 

¿Le puedo preguntar su opinión sobre Carmen Chacón? En una hipotética futura disputa entre Rubalcaba y Chacón por la nominación como candidato presidencial del PSOE en las próximas elecciones generales, ¿por cuál de los dos optaría? ¿O preferiría quizá a un tercer candidato? ¿Quizá Eduardo Madina o Patxi López?

Bueno, yo soy muy amiga de Carmen Chacón y de hecho ella era la persona que conocía en el Consejo de Ministros cuando llegué a él porque había sido portavoz de Cultura en el Parlamento durante mucho tiempo, cuando el PSOE estaba en la oposición con Aznar y yo era presidenta de la Asociación de Guionistas. Había tenido varias reuniones con ella en el pasado, así que era una persona que conocía y en la que creo mucho.

Vamos, que es su candidata.

Lo dejo ahí.

Es obligado preguntarle por las noticias de los últimos días. ¿Tenemos salvación los españoles? 

Los españoles tenemos una capacidad de recuperación asombrosa. También tenemos una capacidad de tragedia asombrosa, y por eso lo que hace falta es que dejemos de creernos que vivimos en una tragedia. Porque no es cierto, y eso sólo repercute en que vivamos en una profecía autocumplida. Si te empeñas en que no vas a salir del hoyo es más difícil salir del hoyo, y yo creo que tenemos muchísimas posibilidades. España es un país que ha cambiado mucho en 30 años, y ha habido otras crisis de las que ahora parece que no nos acordamos. Las hubo en los 70 y las hubo en los 90, con una población mucho menos cualificada, con menos nivel universitario y menos nivel empresarial. Este es un país bastante más preparado de lo que a veces creemos cuando nos dan ataques de baja autoestima. Otra cosa es que a alguien le convenga divulgar y extender esa sensación catastrófica.

¿Quién es ese alguien? Póngale nombre. 

Bueno, pues aquel para el que es bueno que estemos en estado de shock. Porque cuando estás en estado de shock no reaccionas. Hay que salir de ese estado.

Es que no entiendo si se refiere a Alemania, a la City londinense o a Rajoy.

Me refiero a quienes son en este momento responsables del estado de ánimo del país. Un gobierno o un presidente es como el director de una película. Tú como director eres responsable del clima que haya en ese rodaje. Y según el clima que generes, la gente va a responder de una manera u otra y la atmósfera va a ser una u otra. Y el clima que hay ahora es de shock. Veo a la gente paralizada, con la cabeza agachada y escondida en su casa, asumiendo que sólo vamos a peor. Y no hay que asumir eso porque la historia demuestra que se ha salido de crisis con una capacidad y una formación mucho menor de la que ahora tiene este país.

Hablando de quedarse en casa. ¿Qué opina del 15M? ¿Está de acuerdo con que es uno de esos cuervos que periódicamente crea la izquierda y que acaban sacándole los ojos?

A mí me parece muy bien que ser de izquierdas, y vengo de una tradición y de una familia de izquierdas, signifique ser más autocrítico. Aunque es verdad que a veces nos gusta flagelarnos.

¿Pero por qué ser de izquierdas es ser más autocrítico?

Porque hay un componente moral muy alto, hay unos valores a los que no renuncias fácilmente porque son como tu brújula para orientarte y que te impiden a veces el pragmatismo. Cosa que está bien, porque en una situación como la que estamos hablando, de shock, si encima no conservas tus valores y no te acuerdas de cuáles eran esas líneas que decías que no ibas a sobrepasar, te desorientas y acabas haciendo unos desastres enormes. Y luego la recuperación es muy difícil. Ahora, en la cultura, el problema es cuántos pasos atrás vamos a dar por la falta de políticas de ayudas y de fomento como las que había antes. Porque el terreno conquistado es muy fácil perderlo.

Estos dos años y medio como ministra de Cultura, ¿han valido la pena?

Sí, totalmente.

¿A pesar del linchamiento?

Es que yo ya no leía las críticas cuando era guionista y directora de cine. O sea que no tengo por costumbre detenerme en lo negativo. Por la misma regla, tampoco tengo en cuenta los halagos. Cada uno sabe dentro de sí cuales son sus posibilidades y cuando has dado lo mejor de sí y cuando te has quedado corto. Está bien prestar algo de atención a los medios de comunicación y a la percepción que tienen los demás de ti, pero no puedes centrarte sólo en eso. No es tan importante. Quizá porque yo no era un político al que tenían que votar mi preocupación por mi imagen no era tan grande.

Siendo presidenta de la Academia usted apoyó el Manifiesto por la lengua común firmado por una veintena de intelectuales, entre ellos Mario Vargas Llosa, Félix de Azúa, Arcadi Espada, Albert Boadella y Fernando Savater.

Creo que es el único manifiesto que firmé durante los tres años que fui presidenta. Como presidenta de la Academia no iba a ninguna manifestación y no firmaba nada. Pero ahí firmaba mucha gente que yo respeto, como Félix de Azúa, y lo hice en aquel momento.

Su padre, José María González-Sinde, fue uno de los fundadores de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España y su primer presidente, entre 1986 y 1988. También fue el creador de los premios Goya, además de un productor y guionista de cine estrechamente vinculado a José Luis Garci. Son además conocidos sus vínculos con la izquierda. Es decir, sus biografías son prácticamente idénticas. La pregunta es, ¿hasta qué punto ha controlado o decidido usted su trayectoria vital y profesional?

Esa es una buena pregunta para una sesión de terapia. Yo creo que hay algo del ejemplo que en gente de mi generación está muy marcado. Mi padre, en los años 60, cuando yo nací, estaba muy implicado en política y era miembro del partido comunista. Yo veía que para él lo colectivo y la solidaridad eran importantes, y que también era importante dedicar parte de tu tiempo al colectivo y a unir a gente para defender el bien común y lo que es de todos. Porque al final eso también es bueno para ti como individuo. Pero eso lo vives sin pensar en ello. He crecido con eso, está muy dentro de mí y espero que lo siga estando a pesar de pasar ahora por un periodo quizá más escéptico respecto a la actividad política. Pero yo en cambio no pensaba que hubiera seguido tan fielmente el oficio de mi familia. Yo tardé en llegar al cine, me dediqué primero a otras cosas. Mi primer trabajo fue en la industria discográfica. Aunque mi padre también empezó trabajando en RCA y vendiendo discos de Elvis Presley y todas esas cosas. Pero yo tardé más en llegar a la escritura y al cine. Trabajé siempre en la cultura, pero fui picoteando un poco, no encontraba mi lugar. Trabajé en organización de conciertos y en una discográfica, luego en una editorial y sólo más tarde, cuando ya tenía casi 30 años o veintitantos largos, se me ocurrió hacer un curso de cine. Porque era algo que tenía cerca y porque no me parecía que yo estuviera lo suficientemente capacitada. Pero luego resultó que, capacitada o no, me sentí a gusto en ese oficio y es el que he desempeñado durante la mayor parte de mi vida.

¿Cuál es su primer recuerdo asociado al cine?

Es que yo nunca he sido muy cinéfila. Pero mi primer recuerdo fue cuando de niña hice un personaje. Tuve un papel en una película de José Luis García Sánchez. Era un personaje que tenía una cierta importancia y eso me hizo vivir en el rodaje durante varias semanas. Y sí, me impresionó mucho ese mundo de la representación y del trabajo en equipo. Los ambientes de rodaje son muy cautivadores, muy seductores. Por la intensidad, por los tiempos y porque es difícil encontrar grupos de personas tan diversas que trabajen tan concentradas en una misma idea. Y eso del compartir atrae mucho. A mí se me quedó en ese momento el deseo de ser actriz. Lo que pasa es que a los 18 años lo perdí y abandoné la vocación. Me parecía que no tenía talento y dejé los cursos de interpretación que seguía en ese momento.

Usted completó sus estudios de cine en el American Film Institute de Los Angeles gracias a una beca Fulbright. ¿Qué le pareció la ciudad?

A mí me encanta. No soy de esos europeos que no se sienten a gusto en Los Angeles. No he vuelto en mucho tiempo, hace como 13 años que no voy por allí y estoy deseando hacerlo porque me gustaba mucho vivir en Los Angeles. Igual ha cambiado mucho en este tiempo, pero me gustan las ciudades que conservan sus lugares tradicionales. No como Madrid, a la que por la presión inmobiliaria y por otras cuestiones apenas le quedan restaurantes o cafés clásicos. Todo se transforma y todo es devastado por la franquicia. En Europa todas las ciudades se van pareciendo y encuentras en ellas las mismas cosas. En los EE UU, en cambio, todavía quedan muchos de esos negocios tradicionales. Los Angeles tiene mucho pasado y al mismo tiempo mucho presente. Me gustaba mucho la inmensidad y la dispersión de la ciudad, y también es un lugar donde la vida es fácil. Y es un lugar muy vinculado a la música. Para mí la música siempre ha sido importante. Además, es una ciudad con muy buen tiempo.

¿En qué parte de la ciudad vivía?

En Silverlake. Primero viví en Hollywood y luego en Silverlake. Que no eran en ese momento las zonas más chic, de hecho. También porque el American Film Institute está en Hollywood y, bueno, porque me gustaba esa parte popular, un poco decadente, de los barrios donde vivía.

¿Cuál es la principal diferencia entre las escuelas de cine estadounidenses y las españolas?

El curso de Los Angeles lo hice en el 93. Cuando estudié mi primer curso de guión en España, en el 91, lo hice porque era el primero que organizaban. Era un máster de la Autónoma que dirigían José Luis Borau y Mario Onaindía. En ese momento se había cerrado la escuela de cine y no existían la ECAM y la ESCAC, que llegaron muy posteriormente, así que no había muchos sitios donde estudiar. Estaba el TAI, pero postgrados universitarios no había. En realidad, a mí lo que me atrajo hacia el audiovisual no fue tanto el cine como las series. Yo quería aprender a producir y a guionizar televisión a la manera americana. Tienen un sistema muy perfeccionado y por eso elegí una escuela más práctica que teórica, porque el American Film Institute es muy diferente de Columbia. Fui allí a estudiar durante tres años, a hacer el programa completo. Pero no sé yo qué diferencias hay entre unas y otras. Aquí hay escuelas muy buenas, entre ellas la ESCAC de Barcelona, que funciona muy bien y que da unos resultados estupendos. Pero estás allí, en Los Angeles, y tienes un profesorado que está entre los mejores del mundo, cada uno en su especialidad. Tienes grandes fotógrafos, grandes directores de arte y grandes guionistas dándote clase. Y eso es una experiencia que puedes aprovechar mucho y que te da una visión amplia de una industria que es muy distinta de la europea.

¿Sigue usted alguna serie de TV? ¿A qué cree que se debe el boom de las series y muy especialmente el de las de la cadena HBO?

Sigo algunas series, pero no tantas como me gustaría. Yo he sido una loca de las series. Piensa que en realidad llegué al guión porque quería trabajar en televisión, no en cine. En Estados Unidos tienen un sistema de trabajo completamente opuesto al que se sigue en España. Los guionistas son los verdaderos creadores de las series, se respeta la escritura, se respetan sus ideas, su experiencia, su criterio. Los escritores audiovisuales son valorados y están al mando, controlan la narración en su totalidad. En nuestro país, en cambio, los guionistas son los últimos monos, personas reemplazables. A veces pienso que el audiovisual en España expulsa al talento.

El mundo del cine y el de la TV ya no son compartimentos estancos. ¿No teme que de la mezcla del lenguaje televisivo y el cinematográfico acabe saliendo un híbrido despersonalizado que no sea ni una cosa ni la otra?

Lo temo, sí. Pero más por los criterios industriales y económicos que aplican quienes financian los proyectos que por cuestiones creativas o de lenguaje. Hacer exclusivamente cine que atraiga a grandes masas y a todos los públicos eliminaría muchas películas interesantes y arriesgadas. Por eso ahora hay más posibilidades creativas y más profundidad de discursos y más riesgo y más libertad en el teatro o la novela que en el cine.

El cine español es el caballo de batalla ideológico de muchos españoles. ¿A qué cree usted que se debe eso?

Bueno, eso viene de muy atrás. Está bien leer las memorias de Fernando Fernán Gómez porque te ponen en perspectiva. No era muy diferente en los años 40 o en los 30, cuando ya se decía eso de la españolada. Siempre ha existido el prejuicio de que lo nuestro no es tan bueno. Es un prejuicio que se desmonta cuando la gente va a ver una película que le gusta porque es de Amenábar o de Julio Medem y entonces ya le da igual. Tiene más que ver con ese prejuicio hacia el conocimiento y hacia los creadores en general del que te hablaba antes. Y más en el caso de los cómicos, como se les llamaba antes, que tampoco eran tratados muy bien cuando iban de gira por los pueblos. O sea que en el fondo hemos mejorado bastante. Y en el cine español pasa como con otros aspectos de la vida. Como conocemos mucho cine español tendemos a pensar que es peor que otros. Porque del cine francés sólo nos viene lo seleccionado. Si tuviéramos que ver todo el cine francés quizá también nos parecería que hacen muchas comedias chabacanas y películas aburridas. Pero claro, como del cine coreano, o del francés, o del italiano, o del alemán o del de los EE UU sólo ves una selección… Imagina: en los EE UU hacen más de 1000 películas al año, no quiero ni contarte lo que allí habrá. Pero como sólo ves lo seleccionado piensas “ellos lo hacen mejor”. Y nuestro promedio artístico de éxito y de fracaso no está muy alejado del de otras cinematografías. Lo que hay ahora desde hace años, eso sí, es desde luego un criterio diferente sobre qué proyectos se eligen. Porque quienes eligen qué proyectos se hacen o no son las televisiones privadas, que son las que tienen por ley la obligación de financiar y de invertir en audiovisual español una parte de sus beneficios anuales. Y entonces eligen unos guiones por encima de otros, unos repartos por delante de otros. Así que también habría que preguntarse por qué hacemos este tipo de películas y no otras, por qué pensamos que este es el cine que puede interesar y no otro. Hay varios responsables de que colectivamente como país estemos incidiendo en un tipo de historias y no en otras.

Talento hay, y la prueba es que gente como Javier Bardem, Alberto Iglesias, Pedro Almodóvar, José Luis Garci, Jaume Balagueró o Nacho Vigalondo, gustos particulares aparte, han sido reconocidos de una u otra manera en un entorno tan competitivo como el de Hollywood.

Sí. Además, el nivel de nuestros técnicos es muy alto. Cuando viene un rodaje de fuera los técnicos que se contratan son los de aquí. Tenemos unos fotógrafos buenísimos, tenemos maquilladores que ganan Oscars…

Si usted piensa en las películas españolas aceptadas casi unánimemente como las mejores de la historia de nuestro cine (Bienvenido Mr. Marshall, Viridiana, Calle Mayor, El verdugo, Furtivos, El espíritu de la colmena o Los santos inocentes) se ve que son películas atávicas, recias, que no podrían haber sido hechas en ningún otro país que no fuera España. ¿Quizá el público ha abandonado el cine español porque este ha querido alejarse de lo que sabía hacer bien para caer en la despersonalización de un tipo de cine supuestamente global?

Primero te diré que yo creo que hay películas más recientes que también merecen estar en esa lista. El buen cine español no es cosa del pasado. Respecto a lo que me preguntas, la respuesta tiene que ver con cómo se seleccionan hoy en día los proyectos, cómo se financia el cine y quién lo financia. Ocurre en España y también en Hollywood. La industria del cine ha cambiado mucho y ahora son ejecutivos de otro tipo quienes dan el visto bueno a los proyectos y quienes eligen unos guiones y unos directores por encima de otros. Ya no son aquellos productores con olfato y criterio comercial, pero también artístico o creativo. Hoy se busca la rentabilidad inmediata, se busca atraer a públicos amplios, minimizar los riesgos de la inversión… Las televisiones privadas y públicas son una de las bases fundamentales de la industria y han ido imponiendo criterios que encajen con sus parrillas. Seguramente ahora no hubieran producido ninguna de las películas que mencionas.

¿Ha visto REC o Los cronocrímenes? ¿Qué le parecen? Parece que a los españoles se nos da mejor últimamente el cine de terror o el fantástico que la comedia o el drama, que eran los géneros en los que solíamos movernos mejor.

El terror y el fantástico son géneros que viajan muy bien, que se pueden vender bien en mercados extranjeros, que admiten coproducciones. La comedia tiene el inconveniente en este sentido de que viaja mal, suele ser local. Y el drama por lo general es para públicos más adultos, públicos que frecuentan poco los cines de centro comercial, que son los únicos que quedan en nuestro país. De nuevo el desarrollo del cine de género tiene que ver con las mayores posibilidades de financiación y de mercado. Y como somos un país de buenos narradores audiovisuales y de extraordinarios técnicos capaces de hacer excelentes trabajos, salen talentos para ello.

Uno de sus primeros guiones, escrito a medias con Ricardo Franco, es el de La buena estrella (1997). Con él ganó el Goya al mejor guión original. ¿Está de acuerdo conmigo en que ese guión es el más redondo de todos los que ha firmado?

Estoy de acuerdo en que fue un guión clave para mi carrera, pero por suerte hay otros guiones con los que he quedado contenta. Me gusta mucho una película que escribí para Gerardo Vera que se llama Segunda piel, me gusta mucho una película que escribí para Gutiérrez Aragón y que se llama La vida que te espera y me gusta mucho Una palabra tuya.

Una palabra tuya (2008) es una adaptación de la novela del mismo nombre de Elvira Lindo. También trabajó en su momento en los guiones de la serie de TV de Manolita Gafotas. ¿Cuál es su relación con Elvira Lindo?

Es muy buena amiga. Y muy buena escritora. Ojalá pueda hacer más películas que tengan que ver con sus novelas.

También ha trabajado varias veces con Gerardo Herrero y un par de veces con Manuel Gutiérrez Aragón. Parece que lo suyo son las fidelidades más que el picoteo. ¿Se siente más cómoda trabajando con viejos conocidos?

Me gusta trabajar con todo tipo de gente, pero es cierto que suelo repetir. No puedo ocultar que estoy orgullosa de que mis clientes se queden satisfechos y me vuelvan a contratar. Un guionista es como un sastre, hace trajes a la medida.

Suyo es también el guión de Mentiras y gordas. La película fue un éxito de taquilla, pero ¿es el tipo de cine con el que usted se siente más cómoda?

Me gustó mucho trabajar con Menkes y Albacete. Ese es el segundo guión que hice con ellos. Y yo me siento cómoda con todo tipo de cine. Los sastres cortamos los trajes que necesitan los clientes según la circunstancia. La peli me gusta, salvo el final de la playa, que fue una exigencia del productor.

¿Me puede dar un ejemplo de un guión excelente destrozado por una mala dirección y uno de lo contrario, es decir de un guión pésimo salvado por una dirección magistral?

No puedo darte esos ejemplos. Se me quedan en la cabeza las cosas que salen bien más que las que salen mal. De todos modos, creo que no existen buenas películas con malos guiones. Un mal guión es insalvable.

Su canon. Las diez mejores películas de la historia según Ángeles González-Sinde.

Esta pregunta es muy difícil. Me tendrías que dar un par de semanas para contestarla. Me gustan tantos tipos de cine que reducir la lista a diez me atormenta de sólo pensarlo.

¿A qué se dedica en estos momentos? ¿Cuáles son sus proyectos para el futuro?

En estos momentos intento volver a escribir. Y también intento sacar alguna conclusión de mi experiencia política. Digerir y comprender todo lo que se vive en unos años tan intensos como los del final de la segunda legislatura del presidente Rodríguez Zapatero lleva su tiempo.

 Fotografía: Guadalupe de la Vallina

137 comentarios

  • Me parece muy light la pregunta acerca de Mentiras y gordas. Le podíais haber preguntado “qué opina usted de un país que pone como ministra de cultura a la persona que ha parido un guión tan rematadamente pésimo y que nos retrata a toda la juventud española como una panda de yonkis irresponsables que follan a cambio de droga?”

  • Hombre, llamadme idealista, pero cuando dice lo de “se supone que vienes estudiado y aprendido de casa”… ¡es que eres MINISTRA! ¿Qué se va a suponer señora mía? Creo que en esta persona se encarna uno de los males de nuestra sociedad, nuestros líderes no están preparados. Ah, y participó en el guión de “Mentiras y Gordas”, eso lo dejo ahí para la reflexión.

  • Alguien que desde los poderes proporcionados por el pueblo retorició la legalidad para dar mas poder y mas dinero a una sociedad oligarquica no merece de mi mas que el mas profundo y sincero de mis desprecios.

    Púdrase en lo mas mísero de la verguenza señora ex-ministra. Disfrute en vida la bien merecida pension por los favores prestados.

    Sinceramente creo que el resto de la sociedad deberíamos, demostrar a diario, cuando les veamos, en bares, restaurantes, en la panaderia y en el mercado nuestro desprecio por estos egos desmedidos que son el artificial referente de nuestra sociedad adormecida y sobre todo de nuetra maltrecha economía.

    Saludos.

  • Muy floja la entrevista.

  • Increíblemente lamentable entrevista, en serio. El periodista no sólo es complaciente con la ex-ministra, sino que emite opiniones a través de sus preguntas muy cercanas a las tesis de la industria. Para muestra un botón:

    “Un espacio más adecuado para el totalitarismo de las masas que para la democracia, sí” (refiriéndose a la red y a las críticas).

    La interpretación de las tonterías que dijo Gerardo Herrero, el “mito” (además insiste en esa idea) de la existencia de una filosofía detrás de la libre difusión de la cultura.

    Lamentable.

    La Sinde destaca a Víctor Domingo como uno de sus principales rivales. Menudo chiste. Destacar a uno de sus enemigos menos problemáticos e influyentes sólo es un medio para intentar ningunear a los que sí han agitado la red de verdad. El primero de muchos que me viene a la cabeza es el abogado sevillano David Bravo.

  • Es curioso que de la entrevista saco más conclusiones del entrevistador que de la propia entrevistada. A González Sinde ya la conocíamos. Equivocada o no, fue valiente por poner la cara en un escaparate en el que sabía que no iba a recibir más que tomatazos. Pero las preguntas-sugerencias del entrevistador son algo más preocupantes: cuesta que cuaje un discurso antipiratería … Internet es un espacio más adecuado para el totalitarismo de las masas que para la democracia en sí … las descargas son piratería, no hay filosofía real detrás … Una visión más bien negativa de lo que sin duda ha sido una democratización de la cultura. ¿Es ésta la visión del entrevistador, o es la de la revista que publica la entrevista?

  • De las pocas entrevistas que no he sido capaz de leer entera. Espesa y light a la vez.

  • Es obvio que esta señora simplemente seguía órdenes de los lobbies, era una marioneta para recibir los golpes.

    En el futuro se verá con perspectiva lo absurdo de esta política de persecución y quedarán retratados.

    Ahora nos molestarán perdiendo tiempo y dinero público con la ley sinde hasta que en unos años alguna directiva Europea les pare los pies. Por cada web que cierren saldrán 20.

    “Querer frenar internet es como parar el mar con las manos”. Paco león

  • Una entrevista en la que el periodista demuestra una complacencia y servilismo hacia un personaje nefando que me provoca una profunda vergüenza ajena.

  • La noticia que ha salido hoy en eldiario.es sobre lo que al final ha sido la Ley Sinde deja en ridículo al entrevistador y a su sumisión ignorante ante Sinde.

  • En los comentarios a este post
    http://elpandemonium.org/2011/12/14/turno-de-palabra-para-los-1000-papagayos/

    puede comprobarse por qué el rodillo es la única herramienta eficaz de que disponen estos defensores de cualquier ley que proteja sus ocurrencias de la copia, la cual insisten en decir que es peor que el robo. Periodistas, además.

    A ustedes les molesta que una parte de los ciudadanos discutan proyectos de ley con los que no están de acuerdo, y luego por encima les llaman, A ELLOS, totalitarios.
    Quedó clarísimo en esta entrevista.
    Claro, si yo estuviera a favor de la esclavitud, pongamos, como iba a permitir que los antiesclavistas participaran en los debates.
    Es mejor dejarlos ya fuera de antemano.
    Lógico. Por totalitarios.

    Eso sí, “los anglosajones”, con sus listas abiertas y que responden directamente ante sus propios vecinos que los ponen a parir cuando les parece, qué democráticos nos parecen. Aquí no, basta con las urnas. Una pequeña dosis de poder cada cuatro años y vamos que chutamos. Qué malo es que los políticos se vean influenciados por las quejas de los ciudadanos, verdad?
    Ah, eso sí, para pagar impuestos todos valemos. Qué fue de aquello de “no taxation without representation”?
    Aaaaamigo…

  • Light, light, light…

  • juancho, el entrevistador es Cristian Campos, defensor de los derechos de propiedad intelectual (cercano a A. Espada, Ibercrea, etc.). Naturalmente, no es casualidad que se haya encargado de esta entrevista.

    http://elpandemonium.org/2011/10/29/la-creacion-del-mundo/

    • Había notado cierto tufillo sospechoso, no creas. De todas formas, no hay peor entrevista en la que el protagonista es el entrevistador. Si me apuras, con la comparación hasta G. Sinde sale beneficiada.

    • Lot, acabo de pinchar en la dirección que has dejado y he comprobado la catadura de este tipo. Mejor que lo que yo pueda decir es un comentario suyo a las críticas a la entrevista, que recojo tal cual:

      “que se le tenga más ganas a la Sinde que a Ahmadineyad ya demuestra de qué material está hecho el cerebro de los españoles. Independientemente de que estés de acuerdo con sus opiniones o no.”

      ¿Noto un nuevo tufillo, a complejo antiespañol quizá?

  • Y reduce el mundo del intercambio de archivos a empresas con un modelo parecido al de Megaupload, claro. Tanto hablar de que es necesario entender; que se lo aplique.

    Interesante.

  • “A veces pienso que el audiovisual en España expulsa al talento.” Toda la razón, teniendo en cuenta que el guión de Mentiras y gordas llegó a la gran pantalla y el papel higiénico que usé esta mañana (y a conciencia, eh!), no. Os he visto enfadados a los de JD por Twitter, pero es que esta entrevista, amigo Cristian, es puro jabón. Muy mala. Lo siento.

  • Menuda vergüenza de entrevista que bien podía habérsela hecho a un espantapájaros. Porque para que las opiniones (y vergüenza ajena que dan) las exprese el “periodista” no se qué hacen tantas fotos de la ministra en la página.

  • Mejor que el entrevistador se dedique a otra cosa, porque desde luego el periodismo no es lo suyo.

  • Vergüenza, JotDown. No deberíais tener en vuestras filas, o aceptar entrevistas de colaboradores tan serviles, arrastrados, complacientes y -sobre todo- IGNORANTES. De la Sinde ya sabíamos que esperar y no nos sorprende nada, pero al publicar JotDown una entrevista entendemos que estáis apoyando con vuestro prestigio y vuestro nombre editorial al entrevistador. En este caso, todos vemos que no lo merece, y vosotros también lo habríais visto, si os hubierais tomado el trabajo de leerla antes de publicarla. O habéis dejado de hacer bien vuestro trabajo, o sinceramente apoyáis a este servil y complaciente ignorante. En ambos casos, VERGUENZA JOTDOWN.

  • Este personaje (Cristian Campos) va a terminar por mandar al garete este gran proyecto (jot down) como sigan dejándole escribir, entrevistar o hacer cualquier cosa…

  • Dicho desde el cariño que le tengo a esta cabecera, deberíais vigilar más según qué cosas, porque entre la “imparcialidad” de Cristian Campos y el ad hominem que le ha soltado hoy Pablo Mediavila a Sáenz de Ugarte en Twitter…

  • Llevo siguiendo Jot Down casi desde el principio y una de las (muy pocas) cosas que no me gustan es la complacencia con según qué personajes, pero creo que con esta entrevista se ha tocado un fondo al que no habría pensado que se iba a llegar.

    Qué publirreportaje tan mediocre y adocenante. Me va a costar seguir viendo a esta casa con los mismos ojos. Qué pena.

  • Pobrecita ella, menuda santa, y lo mal que lo pasó.

    Pedazo de hagiografía os habéis marcado de semejante personaje. Esperaba más, mucho más de Jotdown. Habría agradecido enormemente una entrevista ecuánime, pero esta basura equivale a una portada de La Razón.

    Cristian Campos. Me lo apunto para no volver a perder más tiempo absurdamente.

  • regalar dinero para crear películas que no llegan ni a 1000 personas. regalar dinero para que empresas como antena3 creen películas taquilleras y se forren. Y tú eres responsable de esa lamentable gestión de dinero público, eres responsable de la injusticia que supone ese despilfarro sin sentido, eres responsable de allanar el camino a la corrupción de la SGAE… Busca “responsabilidad” en el diccionario, es evidente que no tienes ni idea de lo que significa. Violencia es promover la injusticia desde el gobierno, tú eres la violenta.

  • Que han bajado las descargas por detener y cerrar megaupload ? si , si claro, y han aumentado las ventas de musica y las entradas de cine .
    Pero si hasta sinde lo dice : “los unos por no ceder en su modelo de negocio, que está anticuado y obsoleto …” OBSOLETO Y ANTICUADO

  • Oportunista made in PSOE, ni meritocracia ni vergüenza… Se une al grupo de Chacóni, Bibiana, Pajín. Salgado o Pepiño. La casta política se ha degradado más que la economía española. Encima tenemos que aguantar sus penas; nada dicen sobre los últimos viajes que hizo alrededor del mundo promocionando la “cultura española” desde el Caribe hasta el Japón, viajes pagados por todos, por supuesto.
    Lo que hay que aguantar…

  • Me gusta que saque el tema de MegaUpload, porque cada día salen nuevas noticias sobre las irregularidades llevadas a cabo en el proceso y cada vez está menos claro el asunto.
    No he visto comentarios respecto al premio millonario que ella misma se dio a su película mentiras y gordas.
    Y ya lo de que la asociación de internautas es el Lobby más poderoso y el gobierno USA no influyó pese a que todos hemos visto los cables de Wikyleaks… de verdad, creo que os habéis pasado con el sesgo de la entrevista.
    Por lo general me gusta mucho Jotdown, si no, no habría llegado aquí, pero esta entrevista me parece algo rastrero, más propio de las viejas etrevistas al caudillo que de un medio “cultural” del siglo XXI.
    En serio, si seguid en esta línea vais mal

  • Al entrevistador le he leído en JD cosas muy chulas. En esta entrevista peca de lo que comentó Dani Mateo aquí mismo hace poco: “En una entrevista tú trabajas para el espectador, no tienes que hacerte amigo del entrevistado; es más, si puedes poner en un compromiso al entrevistado y que al entrevistado le joda, mejor. Porque de lo que se trata es de que el personaje lo enseñe todo: lo bueno y lo malo, y que el público lo juzgue.” http://www.jotdown.es/2012/06/dani-mateo-en-cataluna-somos-un-poco-hobbits-tenemos-miedo-a-todo-lo-que-sea-de-fuera-de-la-comarca/
    Ha quedado, biscotto biscotto como está hoy de moda decir.

    Respecto a la entrevistada, no me enseña nada nuevo de ella. Cuando dice cosas como: “Porque hay un componente moral muy alto” a la pregunta respecto a la autocrítica de la izquierda me suena a lo de siempre, el único rollo que escucho desde la izquierda predominante en los últimos…¿20 años?.
    A nivel técnico, ¿Algún alma caritativa le puede pasar el artículo de Chris Anderson en Wired “The Long Tail”( http://www.wired.com/wired/archive/12.10/tail.html ) para una pequeña reflexión sobre la música de nichos?
    Y tantas otras cosas que dice me ya ni me duele escucharlas en una ex ministra. No es maldad intrínseca ni, creo, servilismo, es que sigue su ritmo, el de “lo que quiero”, mientras el mundo va al de “lo que puedo”.
    Oye, de todas maneras, me importa poco que JD me pegue una cornada así de vez en cuanto si el nivel del 99,99% restante sigue siendo tan bueno.

    • Dices que has leído cosas “chulas” de este tipo?

      Llevo dos minutos mirandos sus artículos y ya me he econtrado con esto:

      100 VERDADES COMO BUQUES
      “1. Resulta tremendamente irónico que todo lo que van a firmar con su nombre esas decenas de miles de internautas que defienden la muerte de los derechos de autor y el gratis total sea su declaración de la renta.”

      No, en serio. No tiene desperdicio. Son todas de facepalm:
      http://www.jotdown.es/2012/05/cristian-campos-100-verdades-como-buques/

  • Estupenda entrevista.

    Y a los que no les haya gustado, que sigan mirando como se baja el último capítulo de Dexter en su uTorrent. Y acuerdense de buscarse una buena excusa para no pagar nada nunca por los contenidos.

    Ya saben, los creadores tienen 4 yates, maldito sistema de distribución digital, copiar no es lo mismo que robar, etc.

    • Claaaaaaaro, porque ése, justo ÉSE es el problema de la entrevista.

      Bravo, hombre. Aplaude con las orejas, apúntate un gallifante.

    • Tenga usted por seguro, señor Sokal, que la inmensa mayoría de la gente prefiere gastarse 10€ al mes en un servicio oficial, de calidad, con un catalogo de nivel (y actualizado diariamente), con posibilidad de reproducción en varios dispositivos,… que en megauploads, fileserves, uploadeds y demás.
      Lo que faltan son alternativas, y las alternativas faltan por el inmovilismo y la tozudez del lobby que la señora ex-ministra niega que exista, el de el entretenimiento (disfrazado de cultura).

    • “Y acuerdense de buscarse una buena excusa para no pagar nada nunca por los contenidos.”
      Es que ya los estoy pagando con mis impuestos cada vez que se les regalan subvenciones a los “cineastas” españoles, para que puedan forrarse a base de hacer truños que no gustan ni a sus amigos. Ojalá hubiera una casilla en hacienda como la de la iglesia, pero que preguntara si queremos que parte de nuestros impuestos vayan al cine español. A ver qué pasaba.

  • Se comenta que la entrevistó su propia madre, a duo con su abuela. Vaya servilismo más vil y vaya besada de culo. Jot Down, tú antes molabas…

  • Hay que reconocer que Sinde al menos dice una gran verdad:

    “…te empiezan a justificar moralmente por qué está bien que yo tenga el disco de Coque Malla gratis…”

    Tener un disco de Coque Malla no es justificable moral ni estéticamente y, efectivamente, tiene que estar penado descargárselo o ponerlo a disposición para su descarga.

  • Por desgracia todos los medios de comunicación son parciales. Ahora ya sabemos de que pie cojea JotDown.

    Sin embargo, no os dejéis engañar. Esto es así en todas partes, lo único que debéis hacer es tenerlo en cuenta para mirar desde el ángulo correcto.

    Por supuesto con razón de muchos, esta entrevista no sirve de nada, sin embargo eso no quita mérito al conjunto.

    • Jot Down cojea de una manera muy curiosa porque jamás sabes hacia qué pie lo hará. En un artículo cojeará hacia un lado y en otro hacia el otro… Y después está Cristian Campos, claro. Por tanto, lejos quedo de considerarlo yo un defecto. Yo he leído bastantes cosas de este magacín y reconozco que en ocasiones iba muriendo del asco línea tras línea, sangrando para continuar, vislumbrando mis ojos sandeces entre cada una de las letras que conformaban el artículo. Y para nada pediría yo que se definiera de una forma más clara, ni que sacaran al señor Campos, que tantos problemas y controversia parece generar, de la plantilla. Personalmente, he de decir que aquí tendréis siempre un lector, humilde y pobre, eso sí, cuyas lecturas quizá poco o nada importarán, pero que seguirá leyendo aun cuando se muera del asco debido a una intolerancia que ha ido gestando a lo largo de los tiempos, y a mucha honra, claro está.

      Y tal.

  • Me ha gustado la entrevista. Está bien escuchar con tranquilidad a quienes hemos criticado ferozmente (yo el primero). Enhorabuena.

  • En cuanto he leido esto he ido corriendo a ver si a este personaje mediocre, parcial, mal periodista y mentiroso le habían dejado escribir en el número escrito de Jot Down que he recibido hoy mismo
    Me he alegrado al ver que no está su nombre en la portada pero luego me he encontrado un artículo suyo dentro.
    Una pena JD.
    Para leer chorradas, mentiras (¿bajó la pirateria con el cierre de megaupload?) y repeticiones una y otra vez de los mismos mantras no habría pagado.
    En serio JD, deberíais pensar que estais haciendo

    • Me acabas de dar una muy mala noticia, a mí me llega hoy y no esperaba para nada que apareciera su nombre…

  • Si alguien aun no entiende la diferencia de robar un ordenador Apple y descargarse una cancion gratis de internet es que le queda mucho por aprender.

    Al robar el ordenador, privo al dueño de un aparato físico y por tanto de una perdida material, economica etc… y yo una ganancia

    Si descargo una cancion de Dylan, el sr. Bob no pierde nada de nada, el sigue teniendo todas sus posesiones y yo no me enriquezco con sus obras.

    EL robar el ordenador seria lo mismo que robar un disco en una tienda, pero no de descargarlo.

  • Con mucha diferencia, lo peor que he visto en Jot Down jamás, por forma y por fondo.

    Un patinazo imperdonable…

  • Creo que esta entrevista encierra un ligero lavado de imagen poco común para vuestra línea, pero algunas preguntas, y algunas respuestas me han sorprendido gratamente.

    Creo que algunas de las cosas que se planteaban en la Ley Sinde en la teoría eran muy interesantes, pero la práctica eran un poco utópicas, y los hechos me remito. Le faltó experiencia y un poco de cordura, y aunque diga que la opinión pública no le importa, desde mi punto de vista se convirtió en la “artista de la pista” y pareció muchas veces encantada de serlo.

    Hacer buen cine es complicado. Se tiran proyectos a la basura por falta de presupuesto, o de amigos, y luego salen a la luz pública bodrios tipo Mentiras y Gordas que estamos aburridos de ver. Creo que la financiación privada de las televisiones es necesaria, pero debería de haber un filtro mucho más duro que el de vender por vender, porque los españoles queremos que nuestro dinero se invierta en buen cine, no que se llenen las salas de películas de mierda.

    Si a ésta, algunos la tacháis de mediocre, me gustaría saber vuestra opinión sobre Wert y sus “proyectos culturales” …

  • Me ha gustado la entrevista. Parece que mucha gente sólo busca compartir los puntos de vista de entrevistador y/o entrevistado, pero creo que es más enriquecedor justamente lo contrario.

    Muy interesante.

  • He seguido JotDown desde que tengo conocimiento de su existencia, y hasta la fecha pocas cosas me habían disgustado. Tras leer esta entrevista y fijarme en el nombre del autor, me doy cuenta de que las escasas ocasiones en las que siento haber desaprovechado el tiempo son aquellas en las que leo a Cristian Campos. Pésimo autor y todavía peor entrevistador.

  • Una oportunidad de oro desperdiciada para entrevistar a un personaje polémico. Pura propaganda.

  • A la mal llamada piratería se la “combate” -si es que fuese necesario, si es que fuese piratería- ofreciendo contenidos buenos, de calidad, con derechos de propiedad intelectual abiertos donde salgan beneficiados creadores y “consumidores”, sin trampas, sin engaños, sin monopolios, sin Sindes ni Werts ni leches.

  • Resentida y enfada, la impopular ex-ministra de cultura busca decir la última palabra, ahora que al dejar el cargo es rica en dinero pero pobre en amigos, echando su último escupitajo en la red con esta “entrevista”, más bien monólogo, sobre la injusticia que se ha hecho contra su “augusta” persona.

    No Sinde, las cosas no son, ni de lejos, como lo cuentas: eras una mercenaria a cargo de la SGAE que ocupó el puesto de ministra para poder hacer leyes a la medida de los vampiros de los derechos de autor y que ,finalmente, permitió que el ladrón más gordo de todos, Teddy Bautista, robara a tus jefes.

    Ahora tienes enemigos a ambos lados de la trinchera.

    Te has ido con los bolsillos llenos, pero ahora ya no te queda otra que contar el dinero que te has llevado, puesto que tu carrera como directora, como autora, esta eclipsada por tu más famosa obra: una ley que resume toda la injusticia, manipulación e ignorancia que poseen los que mandan sobre la red.

    Desaparece de una vez y no vuelvas.

  • Buf, difícil de digerir, el entrevistador va dejando los conos puestos para que Sinde sepa bien por dónde ir; aún así tiene partes salvables, la ex ministra se explica mucho mejor que cuando ostentaba el cargo. ¿Y qué esperaba cuando la nombraron ministra, que alguien le dijera lo que tenía que hacer? Claro ejemplo de la teoría que dice que ascendemos hasta llegar a nuestro grado de incompetencia.

    Ojo, tampoco comparto la crítica desaforada que veo por aquí, si todo lo que hace JD fuese brillante poco tardaría en venirse abajo con el peso de la arrogancia y el sabelotodismo.

  • Masajes JotDown, siempre al servicio del cliente.
    Otro ejemplo más de lo que no debe ser nunca una entrevista: complaciente, epidérmica, desangelada y en plan “la voz de su amo”. Pincháis menos que un mondadientes con punta de plastilina, amiguetes.

  • Me ha gustado la entrevista. Es bueno ver como la gente se quita parte de la fachada y defiende cosas con un lenguaje y en un contexto diferente al primigenio. Ella cae en varias contradicciones. Lo que no me ha gustado es que el entrevistador ponga como recia el Espíritu de la Colmena, eso lo encuentro una aberración.

  • En un punto de la entrevista el señor Cristian Campos afirma que tras la detención del señor Dotcom las descargas se han reducido espectacularmente y que es posible reducirlas hasta cifras prácticamente anecdóticas.

    Como ingeniero en informática y conocedor del funcionamiento de Internet me veo obligado a responder a esta afirmación rotundamente falsa y fruto de un desconocimiento profundo del funcionamiento de la red de redes.

    1. ¿Las descargas se han reducido espectacularmente o simplemente se han distribuido en las decenas de servicios que han ocupado el lecho abandonado por Megaupload? Que usted o sus conocidos hayan dejado de descargar tras el cierre de Megaupload no significa que el resto de usuarios haya tirado la toalla tan fácilmente.

    2. “Es posible reducir [las descargas] hasta cifras prácticamente anecdóticas” Apenas han pasado unos meses desde el cierre del principal site de descargas directas por tráfico de usuarios y los cierres cautelares aún no se han generalizado, por lo que las descargas directas siguen siendo el método utilizado para la descarga por el grueso de los Internautas. En caso de que estos servicios se consiguieran censurar completamente (cosa harto compleja, por otra parte) existen otro tipo de proyectos y protocolos para la compartición de archivos de forma descentralizada que hacen impracticable la censura, como es el P2P. Además la supresión total de las descargas ilegales requeriría un consenso legal global ya que en caso contrario se generalizaría el uso de servicios de VPN con salida a la red en países de legalidad relajada a este respecto, como los países emergentes.

    En definitiva, la afirmación de que las descargas pueden llegar a ser “anecdóticas” me parece tremendamente osada para un medio de Internet como este que debería ser conocedor del medio en el que se desenvuelve.

  • Podríais haberle hecho alguna pregunta de verdad. Y aún no habiéndolo hecho ya dice unas cuantas cosas que se han demostrado totalmente falsas. Totalmente en su línea. Espero que la próxima vez que sepa de la exministra, gracias a Dios, sea compadeciendo en un juzgado.

  • Lamentable. Como sigáis con entrevistas-hagiografías tan lamentables como esta vais a acabar por convertiros en los sucesores espirituales de La Razón. Ya puestos, ¿porque no le lleváis la colada a la tintorería y le pasáis la aspiradora a las alfombras de su casa? ¿Os dio la ‘menestra’ Sinde las preguntas ya hechas o siempre sois así de lameculos?

  • La peor entrevista que he leído en JD… Y con diferencia. De hecho, más que una entrevista es un publirreportaje exculpatorio.
    No entiendo que a algunos entrevistados se les dé tanta caña (p.e. a Rosa Díez) y a otros se le aplique vaselina a base de bien (normalmente a los relacionados con el poder: Cebrián, González Pons, esta señora,…).
    En fin, una pena que esta estupenda web caiga tan bajo cuando entrevista a bandidos de semejante calibre.

  • Una entrevista tan lamentable y falta de profundidad como las biografías, siempre laudatorias, cosméticas y mal dobladas, del Canal de Historia.

    Esa al menos ha sido mi impresión.

    Una lástima porque el personaje podría haber dado para muchísimo más.

  • Compararla con Fernando Alonso o Rosa Díez, es denigrante. Cuanto menos.

  • Entrevista blandita, que es lo peor que se puede decir de una entrevista. En ningún momento el entrevistador pone contra las cuerdas a la entrevistada, sino que va dándole la razón en todas las argumentaciones que hace. Aburre.

    Para esto es mejor pedirle al entrevistado que haga un artículo, así al menos el entrevistador no queda mal.

  • La-men-ta-ble. Desde el entrevistador (un troll mediocre), a la entrevistada (no da para más), a la entrevista (es una entrevista 69: felación mutua simultánea).

  • Sin duda la peor entrevista que he leido en Jotdown.

    Hasta disfruté con la de Jimenez Losantos, pero esto… ha sido como un “vamos a chuparnos las pollas”.

    Podríais haber puesto a alguien un poco más “imparcial” y con más pelotas a la hora de preguntarle sobre las descargas.

  • ¿Para cuando una entrevista a “Ramoncín” ?…

    Jot Jot Jot … que estáis últimamente muy poco hot hot hot…

  • No comprendo el empeño de que JD no deje escribir a Cristian o que el personal se encienda tanto cuando lee cosas con las que no está de acuerdo. Si no te gusta algo, no te lo leas, es muy simple. A mí sí me ha gustado, JD lo lee mucha gente y no todo el mundo piensa igual. Los dueños de la línea editorial no sois vosotros (menos mal).

    • Efectivamente. Ya está bien de tanta tontería. A mí la entrevista también me ha parecido servil, pero no es tan basura como se pinta. Lo que pasa que la gente quiere escuchar a alguien que le dé la razón. Pues no coño, aprended a reflexionar sobre el punto de vista contrario en lugar de las burradas que se leen en los comentarios.

      Luego el autor habla de la dictadura de las mayorías y aparece el 90% de los comentarios linchándole con cualquier falacia. Vaya, qué casualidad…

  • No le demos mas vueltas: donde no hay mata no hay patata.

  • A ver si nos aclaramos con los comentarios, que lo que aquí son quejas por blandos en la de Rosa Díez lo eran por todo lo contrario.

    Creo que después de un año ya ha quedado claro que las entrevistas de Jot Down no hacen feliz a todo el mundo por igual.

    ¿Podemos pasar página y comentar el contenido de las mismas?

    Incluso el debate que se montó en la de González Pons a cuenta de The Wire fue menos cansino que este debate constante sobre el grado de dureza de las entrevistas, ni que fueran minerales.

  • Donde esta el logro de conseguir una entrevista con un personaje controvertido, si solo se le hara una entrevista superficial y servil.
    No se trata de hacer un linchamiento o tomar partido atacandola, pero la Sra Sinde es mucho mas conocida por la ley que lleva su nombre que por su carrera cinematografica u otras acciones como ministra. Esta nota parece mas una nota de color de un medio farandulesco que de una revista como Jot Down, evidencia una falta de conocimiento de lo que significa esa ley o lo que es peor, la voluntad de restarle importancia para lavar su imagen.
    No me importa ver a alguien defendiendo vehementemente una opinion con la que no concuerdo si tiene compromiso, pero si cuando se quiere hacer ver que aqui no ha pasado nada. He perdido un poco el respeto por este medio.

  • Cristian, la exministra te compró un pastelito de esos de la foto. A que sí?

  • ¿Ahora hacéis propaganda? Lo que más me gusta es la excusa: le hemos puesto a un entrevistador que está de acuerdo con las opiniones de la Ministra porque si no, no nos la hubiera concedido. Ah!, qué bueno! Periodismo cien por cien. Lo importante es que nos de la entrevista, aunque ésta no sea más que pura propaganda. Deberías decir la próxima vez “sin preguntas (aunque sean para lamerte el trasero) no hay cobertura”

  • Resulta muy ilustrativo comparar los comentarios de esta entrevista con los de la de Gervasio Sánchez. Allí todo se mueve entre el Ohhhhhh y el Ahhhhhhh. Todos sentados a los pies del Sr Gervasio – abrazadas las rodillas, la mirada arrebatada- mientras él nos habla desde su sillón orejero.

    Allí no importa si la entrevista es light, obsecuente, blandita o si es la mayor gloria de Gervasio. ¡Ay, amigo! pero si se trata de dar la voz a una de las Ministras más denigradas de España, entonces todos nuestros misioneros del Domund laico internáutico se lanzan a criticar al entrevistador y a la entrevistada.

    Una muy buena entrevistas de una mujer que me caía fatal y sobre una ley contra la que había tomado partido por puros prejuicios.

  • No pagar por los productos culturales es robar. entiendo que el lector medio de jotdown es un ladrón, y por eso no le gusta sinde como a los ladrones no les gusta la policía. por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con Cristian Campos. Genial entrevista.

    • No pagar por los productos culturales no es robar, ni es delito. Lo dicen los jueces.

      Sin embargo, acusar de cometer un delito cuando es falso como haces tú SÍ que es un delito.

      • No pagar los productos culturales cuyos derechos son de otras personas es delito, lo dice la ley, y esos derechos duran hasta 70 años después de la muerte del autor.

    • Buen intento, Cristian.

      • No soy Cristian. es más, me paerece un personaje un tanto repelente. Pero ver la pobreza intelectual de los comentarios de esta entrevista demuestra que Sinde tiene razón cuando duice que se enfrentó a una alud de fanáticos religiosos

  • Tres comentarios, por orden de importancia, a mi modo de ver: enhorabuena por lograr la entrevista; permitidme lamentar que en mi vida había visto un entrevistador tan parcial y faltón (aquí sí que no sé qué orden poner), lo cual me parece sumamente grave en una página que para mí es ejemplar en varios sentidos; y gracias por volver a tratar los temas con la pausa necesaria.

  • Cierto que la entrevista no es bueno, y que la entrevistada es poco interesante, dificil de ver y de tragar , pero esto no puede servir de excusa para atacar a Jotdown de esa forma. No puede ser una revista perfecta, pero ha subido el nivel periodístico lamentable que habia hasta ahora.Si no existe, por que no existe, si existe, porque existe. Parece que algunos están esperando al primer traspié para sacar las escopetas, que pena. Mejor ser agradecidos porque alguien haya tenido la iniciativa de crear una publicación así. (ojala ocurriese también en prensa deportiva)

  • Viendo los comentarios, no hay mas remedio que darle la razón a Sinde cuando dice que se encontraba entre fundamentalistas.
    La negación absoluta a escuchar o entender argumentos diferentes al propio está demasiado extendida, como para llegar a ningún acuerdo, y no sólo en el tema descargas.
    Creo que en España preferimos demostrar que tenemos razón a resolver algún asunto.
    Definitivamente, el barco se hunde…

  • El verdadero problema no es que el artículo haga o no feliz a nadie, te puede gustar más o menos, correcto.

    El problema radica en que el entrevistador es del todo menos imparcial con el tema, basta con hacer una búsqueda de sus otros artículos en jotdown, es como poner a dos compinches a darse palmaditas en la espalda.

    Para los que todavía no entiendan, es como poner a Soraya entrevistando a Rajoy.

    ¿Resultado? Entrevista de poca calidad.

  • Y por último y ya me despido.

    Entiendo que una crítica más o menos razonada no tiene por qué incomodar a nadie, esto no es el país de las hadas y en JotDown seguramente lo entienden, lo compartan o no.

    Si algunos nos quejamos y nos ha parecido mal la entrevista, primero es porque la hemos leido (bueno para Jot) y segundo porque pensamos que Jotdown ha dejado el listón demasiado alto como para esto.

    Además, que yo haya visto no se ha faltado a nadie, yo por ejemplo no he dicho que el entrevistador sea un soldadito de Arcadi Espada ni nada similar :P

    • Curioso que menciones a Arcadi Espada… Me enteré de su existencia hace una semana y le mande un mensaje a través de facebook, criticando que no permita comentarios en su blog, mientras que en el articulo en cuestion, el atacaba a blogueros como Enrique Dans que si abren sus opiniones a la crítica… Me respondio “la administración”, con un mensaje educado pero faltando un poco al respeto, saliendose por la tangente. Les insisti que se dejaran de cuentos chinos y o habilitan comentarios en el blog o no los habilitan… Un blog que no permite comentarios, en mi humilde opinion, no es un blog.

  • M’ha agradat conèixer el punt de vista de la ministra en el tema de la al periodista li diria q a la pregunta del manifest de la llengua comuna la ministra s’en surti amb un simple es q Fèlix de Azua també la firmat.

    • Hola Marc… me hubiera gustado entenderte sin tener que esforzarme.

      No me parece justo que exijas de mi un esfuerzo añadido para poder participar de tus opiniones.

      Con todo mi respeto y cariño, va siendo hora que os quiteis la espinita del idioma y mostreis mas respeto por los semejantes y la exigencias de la comunicación.

  • Santo copyright, qué hace esta descerebrada en un magazine cultural?

  • Estupenda entrevista.

  • Pa mear y no echar gota. Y lo del entrevistador ya es de traca. Voy a leer la entrevista de Gervasio Sánchez que seguramente un párrafo suyo valga más que todo esto.

  • ¿Se puede hablar más diciendo menos? ¿Esta mujer era así antes de ser ministra?

  • Vamos a respetar la pluralidad de Jotdown.
    Nos han regalado una entrevista pesima,como no podia ser de otra manera siendo a esta la entrevistada, con la que poder cebarnos sin piedad y descargar nuestra ira.

  • Pensé que exageraba, pero leyendo los comentarios parece que va a ser cierto lo del talibanismo de la red.

    Vaya tela lo de algunos. Follow the guru.

  • Ahora que el término está tan de moda, sólo se me ocurre decir: BISCOTTO

  • Yo coincidí con ella en el último concierto de Scott Matthew en Madrid, se me sentó en la butaca de al lado.
    Puedo confirmar lo que todos ya intuís …

    ¡ no está nada buena !

    Lo digo sin acritud.

  • La entrevistada deja clara su opinión de que en este país sólo ella y los que, como ella, han estudiado en Estados Unidos son dignos de decir opiniones válidas sobre la realidad. Es como si de verdad creyese que en España todos somos ignorantes, atrasados e incapaces de pensar más allá de los estereotipos. Eso sí, se atreve a darnos una palmadita en la espalda y decir que hoy en día estamos mucho más preparados, tenemos técnicos muy buenos, etc. Soberbia y pelota a la vez. Me ha sorprendido esto de ella, la verdad.

  • Pésima entrevista, y la entrevistada la utiliza para decir lo que le interesa.

    Esta señora lo ha hecho fatal como ministra de cultura porque no defiende la cultura sino a su industria y a todos esos que viven de las subvenciones y del cuento

  • No puedo creer que esta señora acabe de comparar una web que vende fármacos ilegales, que les puede costar la salud e incluso la vida a quien los tome, con una web que aloja enlaces a películas.

    Es que no puedo creer lo que acabo de leer. Hay que estar muy desconectado de la realidad, o ser un cínico de tres pares de cojones, para decir eso.

  • Esto es una entrevista o un libro? Alguien ha leído hasta el final?

  • Eso de unir partido comunista y superioridad moral de la izquierda debería hacerlo en algún gulag de Siberia ante los descendientes de los 30 millones de muertos por obra y gracia de los comunistas.

    La expresión “la gente de la cultura” (!?) es completamente antiestética pero define bastante a quien la pronuncia.

    Y finalmente, ¿por que no le ha preguntado el entrevistador a la señora ex si está cobrando el sueldo de ex a pesar de no trabajar? Porque mucha superioridad moral y demás zarandajas, pero a la hora de trincar prebendas se apuntan todos.

    saludos

    Venancio

  • ¿La entrevista va en serio? Ni que fuera una entrevista a Fernando Alonso hecha por Lobato.
    Esto no ayuda a cambiar la imagen que tenemos de esta mujer.

  • Espero que hayáis pillado bien de pasta ¿Os acordáis de esa penosa entrevista o publireportaje que le hizo Buenafuente? Antes de dejar el cargo le concedió a su productora una subvención de 396.000 pleuros.

  • Lo que leo es que las telecos y las tenedoras de derechos de autor no se ponen de acuerdo y se dio carta blanca a washington para que nos colaran PIPA.

    Cuando no gusta lo que se hace en libertad, se quema la libertad.

    Yo soy aquel niño que los sabados quedaba pegado al televisor con “Sesion de Tarde” y soñaba con poder volar y/o con tener a mi alcance las decenas de miles de películas, series y programas que sabia que existian y me estaban vetadas bajo un coto.

    Nos han educado a vivir en la hipocresia y ahora se molestan que hayamos aprendido la lección.

    ¿No quieren que caze en su coto? Ajo y Agua.

  • “P. ¿Por qué se toma la decisión de prescindir de la intervención judicial en un primer momento?
    R. Porque ese es un sistema que ya existe en ese momento. (…)”

    Sinde compara la venta de medicamentos ilegales, la anorexia, la xenofobia… con la descarga de una canción, un libro o una película, obviando un detalle: nada de esto es ilegal mientras no haya ánimo de lucro.

    Los tribunales se han hartado de abofetear al lobby de la propiedad intelectual que la Sinde representaba al sentenciar que no hay ningún ilícito en el comportamiento de millones de ciudadanos. Lo que esta buena mentecata ha conseguido es cambiar las reglas de juego. Ahora no hacen falta tribunales. Porque no les daban la razón.

    Ésa es la superioridad moral en la que cree vivir.

  • – “Cuando llegas allí (Ministra de Cultura) se da por supuesto que vienes aprendido y estudiado de casa” —

    Prenda, al cargo de ministro se ha de llegar con el currículum ya completito, y si no pues quédate en tu casa.

    Estas cosas lo explican casi todo. Estamos apañados …

  • Hay familias que se las componen de maravilla para vivir de lo público de generación en generación, otra que se larga con el lio montado y el riñón forrado. De toda la entrevista no me ha parecido interesante nada, el discurso político de siempre, ojalá no consiga ni una subvención más, que se la pague de su fantásticos emolumentos o que pida un préstamo, que a ella se lo darán. Ale, que corra el aire. Lo siento, esque cuando me ponen delante a alguien de la tropa que nos ha gobernado o nos gobierna… me ciego.

  • Todavía estáis a tiempo de rectificar en Jot Down porque creo que habéis entrado en una espiral de autocomplacencia con los entrevistados ciertamente alarmante. No se trata de promover polémica gratuitamente pero tampoco de generar una serie de publireportajes más propios de las páginas centrales del Hola que provocan la náusea por su poca sutileza a la hora de tratar de poner en un brete al entrevistado, y un personaje como la Sinde, que no es precisamente el político mejor valorado en este país, daba juego para al menos haber mantenido la tensión de los lectores. Tremendamente aburrida y condescendiente tanto la parte entrevistadora como la entrevistada…

  • Un entrevista muy interesante… y necesaria. En mi opinión, bien planteada, y no tan complaciente como se quiere ver (de entrada es evidente que entrevistado y entrevistador están en dos posiciones idiológicas diferentes, aunque compartan algunos puntos de vista). Al contrario de lo que piensa la mayoría, creo que Jotdown recupera aquí el pulso de las entrevistas que había perdido con otras como la de Mónica Oltra, por poner un ejemplo. Lamentable la reaccón de la audiencia de esta web (quiero pensar los que han escrito hasta aquí no son todos los que leemos esta revista). Ánimo y que no decaiga.

    • Gerardo… ¿Herrero?

    • Tu respuesta merece todo el respeto como no podría ser de otra forma pero el mismo que merecen todas las que te preceden y las postreras que, curiosamente, son mayoritariamente concordantes en sus postulados. No es Jot Down una web para masas y no me parece que la gente que opina y que interviene entren aquí sólo para joder o vetar o censurar gratuitamente. La audiencia de esta web no es lamentable, tan solo es libre y soberana para opinar lo que le venga en gana y yo que sigo esta publicación desde hace ya un tiempo, he comprobado que esta entrevista es una de las más comentadas y, oh sorpresa, una en las que la gran mayoría de las opiniones convergen en una común. Gerardo, ¿te sabes el chiste del borracho que conducía por una autovía en dirección prohibida? Pues eso, machote…

  • Fabio… ¿la? (pero qué bobo eres, macho)

    • Gerardo, tú pareces estar en la misma posición “idiológica” de la entrevistada. Bueno, en tu caso mucho más “idio” que lógica ;-)

  • jot down, down, down, pero down…

  • Primera respuesta:

    “Esas decisiones acerca de cómo se conforma un nuevo gabinete se suelen tomar a última hora.”

    ¡ NO HAY MÁS PREGUNTAS SEÑORIA !

  • Hay que ver lo que le gusta a este entrevistador lamer los falos de los entrevistados. Lamentable entrevista.

  • El periodista que ha hecho la entrevista se ha bajado los pantalones. Ni una sóla pregunta de cómo puede ser que una empresa privada, recaude un impuesto público y lo reparta y gestione como le parezca, por qué el ministerio no investigó a la Sgae, ni supervisó….. una entrevista muy pobre, decepcionante. Y tampoco le ha preguntado si la actitud hacia los derechos de autor, la SGAE,…. considera que se la han ganado a pulso o no, cuando en lugar de exigir a la multinacional como colectivo más derechos, aproximar precios al coste de producción…. pretendían que nos dejemos 30€ por el CD de lolita, cuando cuesta menos de 1€ producción y transporte.

  • Esto es una entrevista o una oda a la Sinde????

  • Otra: ¿qué le parece que la administración, el Estado tome por delincuentes a todos los españoles y que todo español, hasta el que no sabe lo que es piratear, hasta el que profesionalmente necesita adquirir productos digitales como fotógrafos,… para su trabajo, paguen un impuesto revolucionario a los artistas cuando se compran una cámara de fotos, cds, impresora….? ¿no puede dar la sensación de que sólo se quería sacar dinero para los artistas sacándolo de donde fuese?
    No seamos malpensados, se le olvidó preguntarlo, tanto se le ha olvidado que parece que la Sinde haya pagado por esta entrevista

  • Creo que titulo debió ser:
    Ángeles González-Sinde: “Me he sentido como una fundamentalista, en una guerra de religiones”

  • Aun mis retinas guardan unas impagables imágenes de esta Ministra (de un gobierno cuyo jefe que se jactó de no levantarse ante la bandera de los EEUU) con el rostro desencajado, nerviosa, elevando el tono de voz, asustada, al poco rato del inicial rechazo de la ley sinde, diciendo que le acababan de llamar los que en los USA gestionan la cosa, y que le urgían a hacer algo. El tono de “joe, que mandan estos….no hay que fallarles…que me han llamao…vaya tela…etc ” iba en paralelo y en sentido contrario al público, marketiniano, virtual y mendaz antiimperialismo americano que predican. Impagable. Retrato de una época y de la doble moral socialdemócrata. Luego ya su viaje de última hora (agotado el mandato) a todo trapo con cargo al contribuyente a Rusia con gira en los hoteles más lujosos era el toque berlanga que aquel gobierno merecía.

  • La entrevista es tan mala como larga. La comparación entre robar un ordenador Apple de una tienda y descargar una canción de Bob Dylan es de un infantilismo rayano en la indigencia. Pero lo pero de todo es afirmar, por parte del entrevistador, que el guión de La buena estrella es “redondo”. Es una de las películas más subnormales que he visto en mi vida, y he visto unas cuantas miles… No tanto como Mentiras y gordas, pero muy subnormal.

  • el 80% de los comentarios están hechos por deficientes mentales (auto) convencidos (4 ever) de su superioridad intelectual respecto de aquellos que piensan lo contrario. autoconvencimiento que tiene su origen en la osadía de la ignorancia

  • La entrevista es deleznable. Tener que tragarse la ideología equivocada del entrevistador a cada pregunta. A quién le importa lo que opine Cristian Campos?
    Está JotDown buscando inversiones de la indústria del entretenimiento de Estados Unidos? Pues presenten esta entrevista porqué parece salida de los despachos de relaciones públicas que ellos contratan.
    Ciao JotDown. Esta propaganda del PSOE ya lo hace El País. No me llevó ni 5 minutos darme cuenta de que este producto no lo consumiré.

  • Venía en los comentarios a despotricar sobre el entrevistador, pero ya está todo dicho arriba. Pues eso. Un decepcionado más.

  • Una persona fundamentalista es aquella con ideas radicales y que no escucha los argumentos de nadie, el cannon por ejemplo, cobrar a todas las personas por la compra de una serie de productos informáticos como un pendrive, y darle esa capacidad recaudatoria a una empresa privada es muy radical.

    No entender internet y que tratar de controlar el intercambio de archivos es imposible, salvo implantando controles como países tales como China, Irán y esos maravillosos países, y que tratar de controlarlo solo lleva a la merma de libertades es de ser una persona que no escucha los argumentos de los demás.

  • ¿Quién es el entrevistador? ¿El cuñado de Sinde?

  • Noticia de El Mundo, 31-07-12: “González Sinde no renunciará a la pensión de ex ministra como sus colegas”. Claro, la pobre, después de pasarlo tan mal y de tanto sufrimiento merece una recompensa. ¿Y quiénes somos nosotros, indignos plebeyos, para reprochárselo?

  • Jaja os han dado de lo lindo en los comentarios y merecidamente…
    ¿Por qué en la entrevista?…
    – no se comenta que el manifiesto por la lengua común persigue la prohibición y exterminio de las otras lenguas en territorios donde se hable español (quechua, catalan, vasco, etc…) ¿esas lenguas no son cultura?
    – no se comenta nada sobre la piratería llevada a cabo por la propia SGAE y que esta ministra que tenía la responsabilidad de supervisar a la SGAE no hizo absolutamente nada… (dejadez de funciones, negligencia, etc)
    – no se comenta absolutamente nada sobre el fraude en el sistema de subvenciones a películas…o sea que algunos inutiles con contactos vivan del cuento… películas con menos de 100 espectadores, etc.
    – no se comenta absolutamente nada sobre que perseguir sitios como megaupload (que si se estaba forrando) y a pesar de las irregularidades en el proceso ha sido mucho más efectivo que lo aprobado aquí… por cierto la piratería creo que si ha bajado un poco (no tengo datos, lo siento), pero la asistencia a salas de cine lo ha hecho muchísimo más.
    – no se comenta que la relación entre una entrada de cine y el salario mínimo interprofesional se ha multiplicado por cuatro en los últimos 20 años…
    – no se comenta nada sobre nuevas formas de comercialización de cine, etc. Vea usted como la venta de canciones en itunes funciona a las mil maravillas o como spotify también funciona bastante bien…¿iniciativas patrias en ese sentido? alguna, pero pobre… sobretodo porque no le interesa a la industria… vease el caso de por qué a netflix le ha resultado tan sumamente complicado instalarse aquí que ha desistido….no se preocupen con el tiempo sony, itunes y amazon los barreran a ustedes del mapa…

    Como reflexión final… veo que la piratería si se combate (y debe hacerse, pero respetando los derechos y aportando alternativas con buena relación calidad/precio), en cambio no se puede hacer nada contra la evasión fiscal o contra los paraísos fiscales… es que no se puede y ya esta….

  • Pues a mi me parece una buena entrevista. Argumenta mucho mejor que la mayoria de los que le critican.

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