
A pocos metros de los lugares que las víctimas de Jack el Destripador hicieron famosos se enclava el Aldgate Exchange. Es uno de los miles de pubs que atestan Londres y tiene la particularidad de que hace esquina con las calles Whitechapel Road y Old Castle Street. En la primera, la arteria de este barrio del este de la capital británica, apareció el cadáver de Mary Ann Nichols el 31 de agosto de 1888; al final de la segunda calle fue hallada Mary Jane Kelly, el nueve de noviembre de ese año.
Las dos mujeres, primera y última víctima atribuida al desconocido e icónico asesino, son los extremos de una circunferencia en la que el Aldgate Exchange constituye el centro. El local pasa desapercibido por los aparatosos andamios que rodean el edificio colindante, y los viandantes cruzan deprisa ante su puerta camino de la estación de metro Aldgate East, situada a pocos metros.
Es sábado y la tarde está a punto de morir, una hora reservada en el Reino Unido tanto para cenar como para tomar una pinta. El pub tiene una puerta de entrada a cada lateral, pero justo a la derecha de una de ellas un pequeño recoveco, menos iluminado que el resto, invita a introducirse en él bajando un corto tramo de escaleras.
Tras cruzar el umbral una voz pregunta nombre y apellidos al recién llegado; es Sue Parry, tesorera y maestra de ceremonias de la Whitechapel Society, la asociación de riperólogos más importante del mundo.
Riperólogo es, según esta asociación, «todo aquel que se interese por Jack el Destripador», y aunque la mayoría de sus miembros son riperólogos, otros se definen como «historiadores del crimen» y amplían sus investigaciones a otros atentados históricos. De Jack a John F. Kennedy. Para entrar en su círculo de interés solo se necesita mezclar muerte y misterio.
Esta noche, como todos los primeros sábados cada dos meses, Sue repasa carpeta en mano que estén todos los riperólogos que confirmaron su asistencia por correo electrónico, aproximadamente medio centenar de miembros.
Todo transcurre como debe y el grueso del grupo esperado se completa cuando el último socio atraviesa las puertas del Aldgate Exchange. Sue mira hacia el atril mientras habla y no pierde de vista el reloj suspendido junto a la Union Jack que preside el salón, cuyas manecillas se acercan rápidamente a las siete en punto de la tarde.
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La vida real es tan horrorosa, que algunos se refugian en lo que sea, incluso en la amiración por un monstruo que asesinaba mujeres destripándolas. Pero eso sí, luego se lamentan de que les consideren «freaks». El mundo entero tiene justificación para todo lo que hace; curiosamente, siempre he sostenido que hasta la madre de Jack el Destripador, encontraría motivos de descargo para su retoño, llegando a decir que él no lo podía evitar. Y lo más terrible, esto sí, es que hubiera tenido razón.
Creo que el magnífico actor Michael Caine se limitó a incorporar -espléndidamente- al inspector de policía Abberline en la susodicha serie.
Vuelve a tu cueva, Troll
¡Faltaría más! ¡Sus deseos son órdenes para mí! Usted vaya apuntando todo lo que quiere que haga a partir de ahora, que yo me despeñaré si fuera menester para complacerle… trollito de primavera.
The Ripper…deberia usted hacer caso al cartel de la jaula:Por favor, no den de comer al troll
Pero oiga, ¿si Nocabenmastontos, cómo ha conseguido usted vela en este entierro?
Pingback: Deslumbrados por Jack el Destripador
Michael Caine no hacía de Jack el destripador en la serie que se menciona sino del Inspector Abberline, el responsable de la investigación de aquellos crímenes.
Don Funesto, creo que no ha leido el articulo y si lo ha hecho, no lo ha entendido. Nadie justifica los crimenes del destripador.
Muchas putas eran asesinadas en esa epoca, por clientes insatisfechos, borrachos o por sus chulos. Los crimenes del destripador fueron cometidos con premeditación y brutalidad, y aparentemente por alguien con estudios, un miembro de la clase media, no de la plebe. El primer anibal lecter. Escandalazo en la ridicula epoca victoriana.
No se hallaron culpables. Comprenderá que despierte gran interes.
También serán frikis los estudiosos del magnicidio de Dallas, de la SGM, del Holocausto, del 11S. Total, son todos hechos espantosos, mas que los del destripador.
«la miniserie Jack el Destripador, protagonizada por Michael Caine, que interpretaba al inspector Abberlaine»
cita textual.
Que caradepiedra Caine no hace de destripador, vaya.
La versión mas interesante también fue llevada al cine en Asesinato por decreto por Bob Clark, con sherlock y watson resolviendo el misterio. Todo muy historico, vaya, pero fantastica pelicula..
Usted «ha pasado» por aquí, hoy, martes 27-8-2013. Pero es que ayer, el autor de este artículo -interesante, por otra parte- puso otra cosa. ¿No sabe usted que los que escriben esto, si ven que alguien aporta alguna corrección que consideran oportuna, vuelven sobre sus pasos y cambian su error anterior? Pues eso es lo que ha ocurrido esta vez. Y si no, ahí está Ismael para no dejarme por embustero. De nada.
Por otra parte, yo leí todo el artículo y sé perfectamente que nadie justifica los crímenes de Jack. También sé que esta pandilla se junta con otros como ellos para no estar solos, para abstraerse del mundo real con tonterías -fútbol, cine, literatura, sexo, religión, etc, etc…- y para atiborrarse de cerveza y costillas.
«La vida real es tan horrorosa, que algunos se refugian en lo que sea, incluso en la amiración por un monstruo que asesinaba mujeres destripándolas. Pero eso sí, luego se lamentan de que les consideren “freaks”. El mundo entero tiene justificación para todo lo que hace, etc, etc»
Son sus palabras, frikis que se lamentan de que les llamen frikis, amiradores de monstruos, refugiandose en lo que sea para escapar de una vida horrorosa, no se si se refiere a la suya, la de los frikis, o a la de los negritos de biafra.
Ve admiración y luego habla de justificación, en el mismo parrafo; ya disculpara que me se haya ocurrido que se referia a la misma pandilla. No volverá a pasar.
La peli con Johnny – caradecamaamediohacer (ya que nos ponemos) – Depp es mala con avaricia.
Pero el tebeo (o comic si se ponen, o novela gráfica) de Alan Moore, From Hell, es una obra de arte (y no voy poniendo ese calificativo a lo tonto).
http://www.goodreads.com/book/show/23529.From_Hell
Secundo a Blackkader, se ve que es alguien con criterio: «From Hell» merece una lectura para quien todavía no la haya disfrutado.