En uno de sus relatos, Jorge Luis Borges mantiene una larga conversación con su yo de muchas décadas atrás. No recuerdo bien de qué hablan el Borges viejo y el joven, supongo que de los temas habituales que tanto interesaban al gran escritor (libros de arena, jardines de senderos que se bifurcan, la lotería de Babilonia, el Aleph). Por otra parte, podemos preguntarnos si la física permite, aunque sea en teoría, una situación así.
La respuesta es: casi. Supongamos que en lugar de un Borges tenemos dos, Jorge y Luis, gemelos vitelinos y por tanto genéticamente idénticos. Cuando ambos tienen, digamos, diecinueve años, enviamos a Jorge en una misión a bordo de la Enterprise, que se mueve, cómo no, a una velocidad cercana a la de la luz. El viaje dura treinta y cuatro años en el sistema de referencia de la Tierra, lo que permite a Jorge darse una vuelta por la vecindad del sistema solar (el viaje de ida dura diecisiete años, a la velocidad de la luz, apenas le da tiempo a salir del barrio y visitar las estrellas más cercanas). Cuando regresa, nuestro héroe todavía no ha cumplido los veinte ya que la dilatación relativista a bordo de su nave es tan pronunciada que para él solo han transcurrido unas pocas semanas.
Luis se ha quedado en la Tierra donde han transcurrido tres décadas y media. Así que Jorge Borges todavía es un muchacho de diecinueve años, con la cabeza llena de pájaros y de planes, apasionado, vital, inseguro, inmaduro, con toda la vida por delante. En cambio, Luis Borges ha cumplido los cincuenta y tres. No se considera viejo, pero tampoco es ya un chaval. No le ha ido mal en la vida, ha conseguido estudiar una carrera, establecerse, formar una familia, ha tenido sus hijos y escrito sus libros, no se queja ni del amor ni de la fortuna. De todo eso le quiere hablar a su hermano, mientras se apresura a acudir al lugar en que se han dado cita.
Porque, la verdad, Luis está preocupado. La carta que Jorge le ha mandado nada más bajar de su nave es inquietante. Su hermano le confiesa en ella que, en realidad, no quiere ser oficial de la Enterprise; durante las semanas que ha durado la expedición a la esquina del barrio galáctico (en su sistema de referencia), Jorge no ha parado de pensar, de angustiarse, de sufrir. Quiere darle un giro a su vida y no sabe cómo.
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Permítame que le diga que no se suelta a etarras, violadores, etc, por errores judiciales, sino que se deja de aplicar una interpretación del Tribunal Supremo que es retroactiva y no favorable para el reo, lo que va en contra de la constitución, los derechos humanos, los principios generales del derecho y esas cosas inútiles que los de letras estudiamos.
¿Y si eso es así (y, sin la menor duda, lo es), no sería un monumental error judicial (de los jueces del Tribunal Supremo, nada menos) dar validez a una ley tan contraria a Derecho que hasta un estudiante de primero podría haber visto?
La ley no es contraria a Derecho. Es la aplicación retroactiva de la interpretación lo que es contrario a Derecho. Por otra parte, los jueces, en Derecho Continental, no tienen que dar o no validez a nada, los jueces sólo tienen que aplicar la ley.
De todas formas, si yo sé leer (cosa que a veces dudo), este señor cree que está bien dejar en la carcel a quien ya ha cumplido su condena según la interpretación de las leyes que estaban vigentes en el momento de cometer el delito.
Más que ir a ese punto en concreto, quiero decir que las cosas son un poco más complicadas de lo que este señor suelta así, a bote pronto. Yo de ciencia no sé nada, y por eso simplemente disfruto con los artículos de este señor, pero realmente entiendo que está capacitado para hablar de ello con un argumento de autoridad, y yo no lo estoy. Espero que él haga lo mismo y sobre todo no suelte cosas que serán aplaudidas por la masa de ovejas que se queda con algo básico, pero no con la realidad de la cuestión.
Te doy la razón – otra vez, por si antes no lo habías interpretado así. ;)
A lo que yo me refería es a cosas como esta:
http://www.laverdad.es/murcia/prensa/20061202/espana/supremo-ratifica-doctrina-parot_20061202.html
http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_376709/421-el-ts-defiende-la-doctrina-parot-porque-rectifica-un-criterio-erroneo#.UrLS-PQ2ZoM
Yo no sé de leyes, pero tengo entendido que las sentencias del Supremo crean jurisprudencia (no sé si todas, o en todos los casos) y esta es una fuente del derecho. Con los muchos recursos contra la aplicación retroactiva de la doctrina Parot que el Supremo ha ido denegando uno tras otro ¿no estaba avalando de facto la aplicación retroactiva de una ley desfavorable a los reos?
La doctrina Parot no ha dejado de aplicarse, solo que si la ley se aprueba el dia 5, no puedes aplicársela a nadie que ha cometido un delito el día 3, que es lo que se había hecho con Terroristas, violadores, asesinos, etc. Y no es un error de los tribunales. (A lo sumo el error fue aplicarla de manera retroactiva), el error es de los que aprobaron la ley (1973) y todos los gobiernos sucesivos que sabiendo que ningún condenado podía pasar más de 20 años en la carcel, se le condenara a 20 años o a 2000 años, no hicieran la modificación correspondiente hasta pasados muchos años despues. Aunque los políticos tiren ahora contra los jueces. El error es de los políticos, que son los que hacen las leyes. Legislar y esas cosas, pero se ve que estaban más por chorizar.
Bellas líneas.
¿Eso del tesón y la función onda cuántica es verdad?
Como toda la física teórica… solo en teoría, binn, solo en teoría. :p
Hola Valhue,
Lo de la función de onda cuántica y lo del colapso y ‘tóeso’ no lo entiendo, pero me llama la atención lo del tesón. Y me pregunto, ya que hay personas con más tesón que otras, si alguien podrá evitar el manejo al que nos somete.
;)
De acuerdo. Con los errores judiciales me refería a los que dan pie a esa situación, no al caso concreto.
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Leyendo tu prosa se me ha caido el alma a los pies, yo también conozco casos como esos gemelos espacio temporales y también sé que peleando se llega, pero siempre fuera de este país de mierda.
Con todo, contemos el cuento ruso: dos ratoncitos cayeron a un cubo de leche. Pataleando el uno le decía al otro que no merecía la pena seguir, que se iban a ahogar igual, para qué luchar… y claro se ahogó. Sin embargo el segundo ratoncito siguió patalea que te patalea hasta que la leche se volvió mantequilla y de un salto reencontró su libertad!
Sería un bonito cuento para irse a dormir si solo fuera ficción. Estamos en un país en quiebra por culpa de dirigentes incapaces y deshonestos y lo peor de todo es que no vemos la solución. Carecemos del derecho a la esperanza e ilusión de un buen gobierno.
Gracias a todos por los comentarios. Magnífica la metáfora de los ratones de mi amigo Rogelio. En cuanto a la voluntad y la función de onda… quién sabe.
Sí, lástima que sea un cuento. Ya puestos hubiese sido más rápido beberse toda la leche – es igualmente imposible, así que qué más da.
Si Marx dijo que la religión era el opio del pueblo no es porque odiara las religiones «per se», sino porque, como el cuento de los ratones, están destinados a que te creas que puedes conseguirlo en lugar de tenerte pensando en cómo cambiar un sistema que hace imposible que lo consigas.
Un texto bien escrito, una aproximación a la ciencia que los profanos en la materia agradecemos, y una sutil metáfora de la oscuridad en la que nos encontramos.
Estupendo artículo; como siempre.
Como puedo ver, no solo los antiguos griegos se planteaban paradojas. Los físicos modernos también han transpirado un buen rato intentando resolver problemas que, aunque tienen un planteo bastante más complejo, igualmente desafían al sentido común.
Imagino una variación del experimento. Ahora, un viajero espacial que se desplaza a velocidad constante pasa muy cerca de la Tierra, momento en que su reloj y un reloj en nuestro planeta se sincronizan. La nave sigue su viaje (sin variar su dirección, ni velocidad) hasta llegar a otro planeta, y continúa adelante. Como ambos sistemas de referencia (el de la Tierra y el de la nave que pasa) son inerciales, considero que podemos aplicar la Relatividad Especial sin problemas. Al hacerlo, descubriremos que el reloj de la nave estará retrasado con respecto al de la Tierra, sin importar qué sistema de referencia utilicemos. El motivo es que, al plantear la paradoja, sólo hemos tenido en cuenta la dilatación, pero hemos dejado de lado otro efectos íntimamente relacionado: la contracción espacial mencionada al principio.
Al leer esta paradoja me he dejado envolver en la imaginación del mundo en el que se lleva a cabo la historia, el modo en el que te guía de la ficción a la realidad, realidad por la que toda persona se encuentra en diversas situaciones pero como lo refiere Luis puede haber muchos caminos y situaciones pero siempre hay cosas buenas y de nosotros depende hacer uso de elles para labrar el mejor camino.
Es una paradoja muy importante sobre la vida actual el autor, hace un análisis político, económico y social, efectivamente en la actualidad personas profesionista se están enlistando en la filas militares, no por vocación si no por desesperación, sin embargo menciona algo muy importante que debemos recordar como individuos Y como miembros de una sociedad SIEMPRE HAY ESPERANZA Y LAS MEJORAS EMPIEZAN POR UNO MISMO
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