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Javier Gomá: «En la cultura moderna no tenemos un lugar para pensar y sentir lo sublime»

Javier Gomá àra Jot Down 0

El joven Javier Gomá tuvo, un tarde de otoño, el vislumbre de un mundo ordenado y con sentido. El resto de su vida intelectual lo consumió en cabalgar tras el resto de las piezas. No tuvo prisa, y cuando empezó a publicar, estaba ya todo en su sitio. De profesión filósofo —lo compagina con los dos mejores trabajos del mundo, para el gusto del entrevistador: director de la Fundación March y letrado del Consejo de Estado heredó de Ortega y Gasset la cortesía de la claridad y la noción, menos que un esbozo en el filósofo madrileño, de la experiencia de la vida. En la última década ha publicado cuatro libros fundamentales Imitación y experiencia, Aquiles en el Gineceo, Ejemplaridad pública y Necesario pero imposible todos ellos nacidos de un mismo aliento, que coronan una empresa ansiógena comenzada en su adolescencia. La editorial Taurus los reunirá en una sola caja en noviembre. También ha alcanzado maestría en el arte de decirlo todo con mil palabras en sus contribuciones a El País, reunidas por Galaxia Gutemberg en el apetecible Todo a mil y en ahora en Razón: portería de inminente aparición. Le pedían que escogiera y él escogió quererlo todo y la razón la expuso con elocuencia aquí. Es el autor de esta definición de vida, al comienzo de su mejor pieza: la lenta elaboración de un ejemplo póstumo. Nos recibió en la estupenda sede de la estupenda Fundación March. La charla se demoró y se hace preciso advertir que la entrevista es larga; el lector sabrá disculparlo: el tema era la vida.

Por convención, en Occidente se considera a Tales de Mileto el primer filósofo, y de él se cuenta una conocida anécdota: que un día caminaba mirando las estrellas y cayó en un agujero. Ese episodio fija el arquetipo de filósofo como sabio distraído y ensimismado. ¿Te reconoces en él?

No del todo, porque, en mi caso, desde muy pronto intenté hacer vivible una vida donde el ensimismamiento máximo al que te arrastra la vocación fuera compatible con una vida normal que te evita caer en el hoyo en el que cayó Tales. La fecha para mí es otoño de 1980. Yo tenía quince años y algo ocurrió allá bajo ese tamarindo literario que cito en los libros. Una especie de movimiento interior que me convirtió en un adolescente intelectual, espiritual y cultural. Sin embargo, comprendí que no debía actuar como se espera en el paradigma romántico, que es alimentar esa llama de fuego salvaje que es la vocación, sino que había que domesticarlo y no vivirlo como incompatible con esa biografía normal de ciudadano, hijo, padre, hermano, amigo, compañero, profesional, sabiendo muy tempranamente que la vocación es una irrupción sobrevenida sobre la existencia común de cada uno, un injerto raro, una anomalía vital y, por lo tanto, una tensión entre dos polos que nunca se reconcilian del todo. Los románticos tienden insensatamente a exaltar esa contradicción. Yo me esforcé por hacer lo contrario: buscar los modos de hacerlos compatibles o convivir con ellos, domesticando esa tendencia totalitaria que la vocación literaria tiene.

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46 comentarios

  1. Un discurso medianamente positivo y bastante acertado. La sección ‘pensamiento’ del Babelia perdió bastante desde que Gomá no escribe. No le hacía yo tan joven… espero ponerme pronto con sus libros.

  2. Tiene pelazo.

  3. Espectacular entrevista!

    Interesantísimo lo que dice sobre la ejemplaridad y la imitación. En algunos momentos se hace un poco densa, he tenido que pararme, leer de nuevo y asimilar. Pero, nadie dijo que pensar(se) fuera fácil… No sé si me atrevo con alguno de sus libros.

    Una mínima, minímisima pega, he echado en falta alguna pregunta más sobre la Fundación Juan March…

  4. Pingback: Javie Gomá, ensayista y filósofo español «En la cultura moderna no tenemos un lugar para pensar y sentir lo sublime»

  5. Esta entrevista es para enmarcarla.

  6. Francisco Javier Medina

    -Por favor, que alguien cuente la intrahistoria de la última foto.

  7. La mejor entrevista que he leído en Jot Down. Y las fotos, maravillosas.

  8. Estoy con Roque, «Babelia» perdió parte de su atractivo cuando Gomá dejó de publicar su sección. Eran artículos que podían comprenderse bastante bien y que intentaban aplicar la gran filosofía a las cosas de la vida. Sin hacerse necesariamente el gracioso, sin recurrir a la fácil auto-ayuda. Artículos estupendos, articulados y, a su manera civilizada, provocadores.
    Supongo que sus libros serán más difíciles. Leí hace unos años treinta o cuarenta páginas de su obra sobre la ejemplaridad y, en efecto, la encontré más complicada y densa. Quizá se merezca un mayor esfuerzo por nuestra parte. Me gusta porque ni es el filósofo apocalíptico que muchos llevan dentro, ni es tampoco un académico integrado que diga que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Supongo que su noción (¿idealista?) de ejemplaridad tiene que ver con la posición que defiende. Recuerdo en concreto uno de sus artículos en los que decía que, en algunos campos, estábamos aspirando a la excelencia: el hecho de que compremos en Ikea y nos gusten sus diseños, el hecho de que más gente pida calidad en lo que come… Venía a decir, si no recuerdo mal, que nuestra asignatura pendiente sería buscar la excelencia también en otros campos menos materialistas, más culturales, por así decirse, si es que lo entendí bien…

  9. Pues iba a decir «vaya rollazo de entrevista» pero vistos los comentarios lo cambio por «no tengo ni pajolera idea de filosofía, y lo peor es que me da igual» . En fin…

  10. Medianía colosal.Sumamente agradecido.

  11. Lo sublime o la pose radical revolucionaria de los señoritos de salón de té.

  12. Después de leer toda la entrevista, en varias dosis, por supuesto, tengo la sensación de no haber perdido el tiempo, de haber disfrutado con cosas que importan, y elegantemente dichas, lo que no es poco, sino mucho. Pero la duda que me dejó la lectura de «Necesario pero imposible», persiste. Eso de la «ejemplaridad» ¿es aquello mismo que os decían de pequeños: sé bueno y da ejemplo a tus hermanitos? Porque, para ese viaje…

  13. Después de leer durante dos horas, la disertación expuesta en esta entrevista por este filósofo «actual» que no conocía (que llegó a mi hoy por un twiter de alguién que tampoco conozco, pero que como amante del conocimiento y la sabiduria humana, siempre me intereso por prestar atención a todo lo que pueda ser mínimamente interesante para el «alma»….)
    En todo su texto, que juega con el logos como todo filósofo, sólo encuentro acertado el valor que le da al desarrollo del «individualismo» desde un punto a mi parecer humanista, dentro de una sociedad, un mundo en el que deberiamos ser «todos juntos» individuos con una personalidad propia, pero compartida…
    Veo muchas contradicciones en su discurso…pero eso es inevitable, porque ya sólo el hecho de tener una visión meramente filósofica de la vida, ya le limita de entrada, a traves de la formalidad de la «razón» y la limitación de la vida «en una simple existencia, que no va más allá, de lo terrenal….»
    Es curioso, como mi padre, que ya ha leído 3 de mis libros, todavía no editados, por la limitación del «extraño mundo editorial, que tenemos en estos momentos….»
    Me dice: Imma, eres una poetA filósofA…. me lo repite….
    pero yo siempre le contesto: No papa, «Los filósofos, nunca encontrarán el secreto del conocimiento….la «razón» es como las «orejeras» que llevan los caballos (esa pieza que llevan los caballos de cuero sobre los ojos, utilizadas para que el animal no se distraiga, y este centrado en la visión limitada de la escena frontal, manipulando su visión total….), que no les deja ver la totalidad del conjunto de la vida… Siempre luchan con no querer admitir, la espiritualidad universal (no hablo de religiones creadas por la limitación racional del hombre….) y de eesta manera, realmente lo único que consiguen es perder el tiempo en elucubraciones y teorías, porque nunca llegan a la «esencia»….a la respuesta que buscan….porque conscientemente, desechan «esa parte esencial humana» que poseemos….
    Y el no me entiende, y siempre vuelve a decirme lo mismo….

    Me gustaría añadir a lo dicho, sólo un par de cosas más:
    esta frase, que me acaba de llegar de lo «ETERNO»….no de neuronas de mi cabeza…. : «La razón, tiene límites que el «alma» CONOCE….»
    Y para terminar….
    simplemente comentar, que los filósofos, nos llenan de palabras, que no llegán a la verdadera «esncia», siempre se quedan «vacias» de ella; Dan vueltas y vueltas a la «espiral» infinita de la «razón». Y no se dan cuenta, que la espiritualidad es el espacio, que la envuelve y la integra….» (espiritualidad, no religión, insisto….)
    Un cordial saludo

  14. He leido sus cuatro libros y son estupendos (aunque es difícil asimilar el último, por su reivindicación del cristianimos). Para los perezosos recomiendo Aquiles en el Gineceo, una maravillosa reflexión sobre lo necesario que es en la vida dejar atrás la juventud y pasar por el aro.

  15. Lo que me inquieta de la propuesta del Sr. Gomá es su defensa de la vida privada como logro jurídico y su renuncia a la misma como logro ético. Porque ambos se echan a perder si exigimos reciprocidad y acorde a nuestro ideal. Asumir que todos somos un ejemplo para los demás no debe hacernos olvidar que aprender a gestionar una libertad compartida implica tolerar la pluralidad de preferencias en la elección de ideales y ejemplos, aunque te parezcan malos, vulgares, obscenos o irresponsables, aunque creas que una democracia sin un ideal compartido está condenada a la barbarie.

    http://www.youtube.com/watch?v=8VDbrvJ848Y

  16. La pretensión de que el ejemplo tienda a la universalidad se convierte rápidamente en mero conservadurismo. La cultura de la sospecha ha rendido todos sus frutos, dice el Sr. Gomá. De nada habrá servido si no guardamos la semilla. Poner en marcha una filosofía de la ejemplaridad no exige renunciar a esa antropología romántica que excluye el carácter universal del ejemplo. Muy al contrario. Exige asumir que un ejemplo de vida privada, en el ámbito de la isonomía política, solo puede ser una propuesta, una invitación, una oferta entre otras muchas, en el mercado de los ideales.

  17. ¿Alguien ha entendido algo de lo que dice Masgüel en los dos últimos comentarios? Vamos, que conste que yo he leído a Spinoza, a Kant, a los griegos en griego, incluso a esos abstrusos y pedantísimos franceses de los años sesenta… quiero decir que no me considero un analfabeto, pero a Masgüel no le entiendo una palabra. ¿Alguien podría simplificar, trducirme? Lo he leído dos veces, pero nada.

  18. Juan, lamento expresarme tan mal. Creo que la liberación de la subjetividad no es un proyecto agotado, que todavía esconde sorpresas y que no es incompatible con una filosofía de la ejemplaridad, aunque siga haciendo imposible cualquier pretensión universalista. Ya se verá si la democracia es capaz de soportar una pluralidad de ideales en lugar de un ideal compartido. Comprender que lo que pensábamos naturaleza es historia supone asumir la vida como experimento. «Ese ideal civilizatorio tiene que enunciar una prescripción moral para la vida privada de los ciudadanos, recomendando un uso responsable de su libertad y cancelando moralmente (no jurídicamente) el derecho a la anomía. Y ha de ser un ideal transitivo capaz de propagar socialmente esa conducta virtuosa en la vida privada por medio de un cuerpo articulado de costumbres», dice el S. Gomá. Con esas mismas palabras se justifica el conservadurismo más rancio, que comparte esa querencia a la universalidad del ejemplo. Y no me parece un mal ejemplo el que propone, pero en el fondo no comparto su antropología. El consenso en el ideal facilita la convivencia, pero este lujo recién estrenado de permitirnos una vida privada, de dedicar tiempo a intereses personales y preferencias no productivas, ha resultado un excelente caldo de cultivo para el cambio y la novedad. No sé si habré aclarado algo.

    • Hola Masgüel, no digo que te expliques mal, es que yo no te entiendo. No quisiera abusar de ti, pero necesito que me aclares algún concepto que no comprendo
      1. ¿Qué quieres decir con la liberación de la subjetividad?
      2. ¿Por qué asumes que la democracia actualmente existente tiene un ideal compartido y no contiene ya en sí misma una pluralidad de ideales?
      3. ¿Por qué «lo que pensábamos naturaleza ES historia»?
      4. ¿Por qué la frase de Gomá te resulta rancia? ¿Por qué el conservadurismo te parece apegado a la ejemplaridad? ¿No crees que el progresismo tendría también un sustrato en otras ejemplaridades distintas a las conservadoras, pero ejemplaridades después de todo? Es decir, uno tiene un tío o un vecino revolucionario y desea imitarle… eso también se podría considerar ejemplaridad. En otras palabras: ¿estás seguro de comprender lo que el señor Gomá quiere decir con ejemplaridad? ¿Por qué usas la palabra «antropología» para esto?
      Dices al final (voy a resumirlo) que ahora estamos más individualizados (intereses personales y preferencias no productivas(¿?¿?¿?)) y que eso ha traído más cambio y novedad, aunque yo no sé muy bien la verdad qué ha cambiado tanto en los últimos años, porque considero que ha habido menos cambios sociales (llevamos 50 o 60 años ininterrumpidos de capitalismo liberal), pero bueno… a lo que voy es a que aun dentro de este mundo de cambio el ejemplo sigue vigente para determinar nuestras aspiraciones (ahora es más el Che Guevara o algún otro héroe mediático, lo que se quiera, pero ejemplos al fin y al cabo) y es ahí yo creo donde incide Gomá.

      En fin, que me resulta muy confuso lo que quieres decir… perdona si es que no te estoy entendiendo bien, cosa que no me extrañaría en absoluto.

      • Juan, este no es sitio para extendernos pero si dices que necesitas que te aclare esos puntos, intentaré hacerlo, aunque sea brevemente. Si te fijas, en mis comentarios no hago sino parafrasear al Sr. Gomá. Uso sus propios términos. Si echas mano del buscador automático de tu navegador en esta entrevista y otros textos del autor, o escuchas sus conferencias en youtube, tendrás respuesta a la primera pregunta y a la tercera. La segunda y la cuarta son malentendidos. Gomá dice «no hablo de ideales, en plural, hablo siempre del ideal que tiene que ser uno porque es una propuesta de perfección.» Yo creo que en democracia es inevitable y necesaria esta pluralidad de ideales, aunque paradójicamente suponga su mayor peligro. Y no he dicho que la frase de Gomá me resulte rancia (no hay más que ponerla en contexto para saber que no lo es), sino que el conservador más ultramontano puede hacerla suya sin cambiar una coma. Aunque no me parece injusto resumir su receta para una virtuosa en trabajo y familia, orientada por el ejemplo de Jesús. Un poquito carca sí es. Respecto a tu último párrafo diré que en ningún momento he discutido el valor civilizatorio y la inevitabilidad del ejemplo. Y por mencionar un ámbito donde queda mucho por hacer para esa «liberación de la subjetividad» que el Sr. Gomá considera terminada, precisamente fue en la década de los sesenta cuando se firmó una convención internacional que supone un atentado a la libertad y a la posibilidad misma de ensayar una relación constructiva con las drogas. Y no es una minucia. Supone uno de los mayores mercados del mundo.

  19. Abusando de vuestra paciencia diré que la propuesta del Sr Gomá me recuerda mucho a este texto de Nietzsche:
    http://www.nietzscheana.com.ar/referencias/sobre_la_utilidad.htm

  20. Hice un comentario previo sobre Gomá, porque había leído textos suyos.

    Ahora, tras leer la entrevista entera, que me ha llevado hora y media o más, quiero dar la enhorabuena al entrevistador y felicitar al filósofo, por su paciencia y entusiasmo explicando su filosofía.

    Es la mejor entrevista que he leído en mucho tiempo.
    Conceptos como «imitación», «ética-estética», «ejemplaridad» o «esperanza» alcanzan gracias a este filósofo un estadio que les dota de significados más ambiciosos, profundos y civilizatorios.

    Me parece sin duda uno de los intelectuales más originales, contra-corriente y estimulantes que hay en España. A mí me ha hecho pensar mucho. Gracias a jotdown por esta magnífica entrevista. Esto es inviable en un periódico.

  21. La entrevista es muy interesante.
    Yo deje a medias su Imitación y experiencia porque me pareció que abusaba de una erudición esteril pero tal vez lo vuelva a intentar con ese o con otros.
    Los pocos artículos de El pais, pues bien.
    De casualidad, por una referencia a un libro sobre García Calvo en el que participaba, comencé a seguirlo en twitter pero al ver que iba metiendo las fotos de sus hijos cuando no iban al cole por estar enfermos…en fin, que yo soy comprensivo pero todo tiene un límite.
    Resumiendo me parece un neokantismo sugerente pero no sé, no sé…

  22. Pepe. Que no, que es por poner algo.

    ‘No somos autónomos, como nos soñó Kant, pero sí somos racionales, porque podemos juzgar críticamente quién es el modelo digno de imitación.’

    A tomar por culo, con todos mis respetos. Ahí hay una contradicción lógica evidente, a la mínima que se analizan los conceptos de autonomía y racionalidad. Está excluyendo («incompatibilizando») ambos, y eso es imposible. No creo que alguien capaz de caer en semejante contradicción merezca demasiado tiempo, aunque intentaré leer algo que si tiene el hype de una hora y media de entrevista en JotDown, por algo será.

  23. Pingback: Ingenuidad aprendida (Javier Gomá Lanzón 2011) | Devaneos

  24. Pues a mí me parece una de las entrevistas más estimulantes que leído nunca. Y para el que piense el clásico «pues qué pocas has leído», estaré más que agradecido por links que me hagan ver lo contrario.

  25. Me ha parecido una entrevista fascinante.
    Es una de las grandes «piezas» de Jot Down.
    En este país hay mucha palabrería y poco pensamiento, y a la inversa, el pensamiento no suele encontrar cauces para compartirse con quienes necesitan referencias y estímulos.

    Poco tengo que comentar, salvo lo siguiente: su análisis de la figura del galileo me ha desconcertado. Habla del «Jesús histórico», pero todo parece indicar que es un personaje totalmente inventado, construido, por capas, durante el transcurso de más de un siglo desde alguna recopilación inicial de proverbios judíos y filosofía neoplatónica. Después se articuló el acopio de material en torno a una figura, que fue cobrando forma y asumió forma histórica muy tarde, entrado el siglo II. Gomá da por cierto el hecho de la «resurrección», y en general el cuento del origen del cristianismo, a partir de la figura de Jesús y sus discípulos, que aceptan la divinidad del maestro muerto tras verlo «resucitado» y pasan a predicarla por todo el mundo mediterráneo con éxito inesperado. Hay muchos elementos en esa historia (o cuento) que no cuadran, especialmente la ausencia total de referencias históricas a la persona de Jesús en su tiempo o inmediatamente después de su muerto, por testigos directos o cercanos. Éstas no aparecen hasta fechas muy tardías (otra cosa son las alusiones al concepto de Cristo como Logos o Demiurgo, etc.).

  26. Antonio Paniagua

    Fabuloso! el director de una fundación dedicada y en nombre de un pirata, contrabandista, conspirador y delincuente, escribe un libro titulado «ejemplaridad pública»…

  27. Por el enmarañado gusto de comentar comento. Excelente entrevista a este Señor Goma, a quien no conocía, tanto por lo que puedo secundar como por lo que no.

    Añado que, como todo en el plano de la dualidad, una oposición se resuelve en el centro. Subjetividad y objetividad se necesitan, aunque no coincidan siempre. Es decir, una persona atravesará en su vida momentos de profunda introspección y otros de socialización y ejemplaridad, sin tener que ser lo uno mejor que lo otro.

    En fin, interesante lo que dice el señor Goma.

  28. Qué barroquismo circular el de este Personaje q no acaba d cristalizar, endiosado y fatuo

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