
Esta entrevista se publicó en papel en nuestra trimestral nº 8 Fundido a negro.
Carlo Ancelotti (Reggiolo, 10 de junio de 1959) es fumador y reflexivo. Él mismo admite que le falta espontaneidad. Aprendió a ser paciente trabajando con su padre en el campo y esperando a que el queso que producían, el famoso parmesano, madurara y pudiera venderse. Está habituado a hablar bien de todo el mundo, incluso de Fabio Capello, y a ejercer como hombre de empresa. Un entrenador, dice, debe adaptarse a las circunstancias.
Antes del fútbol, ¿trabajó con su padre en el campo?
Mi padre era campesino, tenía un terreno y yo trabajaba con él durante el verano, cuando no había colegio. Crecí en una familia campesina, en un medio rural.
Eso debe marcar el carácter.
Sí, creo que sí. Aprendí muchas cosas y supongo que influyen en mi carácter. Nunca tuve problemas con ese tipo de vida, al contrario. No teníamos dinero pero sí mucha, mucha tranquilidad. Guardo buenos recuerdos de mi infancia porque mi familia estaba muy unida. Mi padre tenía tierras y ganado y elaborábamos queso Parmigiano Reggiano, el famoso queso de Parma. Eso requiere paciencia, porque el queso ha de madurar durante al menos un año. Es decir, que trabajas este año y empiezas a cobrar a partir del siguiente. Conviene organizarse bien para llegar sin dificultad al momento en que el queso se vende.
¿Quería usted verdaderamente ser futbolista?
A mí me gustaba mucho el fútbol. Me ha gustado siempre. En un pueblo pequeño como el mío, Reggiolo, no había muchos entretenimientos más allá del fútbol. El lugar donde se jugaba era el oratorio, dirigido por los curas, por la iglesia. Ese era el punto de encuentro para todos después de la escuela: íbamos allí y jugábamos. No había horario, le dábamos al balón siete, ocho, diez horas. Llega un momento en que hay que tomar una decisión: dejar el pueblo, la casa y la familia y marcharse para ser futbolista, o no.
He leído en una antigua entrevista que tomó esa decisión porque sus amigos se iban marchando y dijo: «Yo también me voy».
No fue exactamente así. Es verdad que los amigos se iban a estudiar a otros sitios. Yo hice una prueba con los juveniles del Parma, me aceptaron y me marché de casa a los quince años. Ingresé como interno en un colegio de los salesianos.
¿Fue duro?
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Útil entrevista para saber lo que decía Ancelotti, ¡hace un porrón de años! Ya vemos que no ha sido posible entrevistarlo ahora mismo. ¡Qué se le va a hacer, otra vez será!
Eso de sacar entrevistas antiguas, no ya de algunos meses sino de varios años, con lo cambiante que es el mundo del fútbol de una temporada a otra, y venderla como una entrevista actual, no sé yo si es una buena idea. Por muy interesante que haya sido la entrevista, que lo es. Pero al menos deberían poner la fecha original al inicio.
Engaño impropio de Jot Down. La fecha es falsa. Hace mucho tiempo que no leía un artículo aquí. Buscando artículos de Enric, encontré éste y, al leerlo, me dí cuenta de que debe ser de 2014 y no de 2021. Por qué el engaño Jotdown?
Hola Víctor,
Publicamos los artículos y entrevistas de las revistas trimestrales años después. En este caso está indicado en la primera línea del texto. Un saludo.