Entrevistas Sociedad

José María Carrascal: «Un periodista no puede ser amigo de un político»

José María Carrascal para Jot Down 0

La biografía de José María Carrascal (El Vellón, 1930) puede ser un verdadero resumen del siglo XX: fue periodista en el Berlín del muro, curioso espectador de la contracultura neoyorkina y figura conservadora televisiva parapetada en sus corbatas lisérgicas. Su último capítulo, que esperemos no tenga un final cercano, lo presenta como un jubilado parlanchín que escribe de manera libre sobre Cataluña, Podemos y lo que le plazca.

Usted fue marinero mercante.

El mar siempre me había tirado: había en casa tres libros del capitán Argüello. Estudié Náutica, que me costó bastante, especialmente las matemáticas. Fue una experiencia muy enriquecedora. Con veinte años uno de repente descubre que el mundo es otra cosa. Navegábamos y nunca sabíamos cuál iba a ser el próximo destino. Salías de Bilbao, donde estaba limpiando fondos, en Portugalete, luego a Emden, en Sajonia (Alemania) después me enteré de que había sido una base de submarinos alemanes. Cardiff, donde cogíamos carbón y lo llevábamos a Boston. A Filadelfia, a por trigo. Acababas en Vigo. Después Génova, luego Tatal, en Chile. Me acostaba a las cinco y me despertaba a las diez para hacer la meridiana, había que hacer un cálculo de navegación con las estrellas, ahora llamas al satélite y te da tu posición clavada. Pero yo nunca hubiera llegado a ser capitán. Lo descubrí muy pronto, el capitán me echó la bronca por hablar con la tripulación, ya que me gusta charlar y hablo con todo el mundo. Me dijo: «Usted es un oficial, y los oficiales no hablan con la tripulación». Y tenía razón, cuando estás mucho tiempo en el barco notas cómo el ambiente se va enrareciendo y hace falta disciplina.

¿Cómo acaba siendo profesor de español en Berlín?

En la Universidad de Barcelona, haciendo Filosofía y Letras, vi un anuncio que decía: «Se necesita profesor de español. Sin alemán. Nativo». Solo se necesitaba el título de bachiller, y yo lo tenía. El destino favorito de los ingenieros alemanes era Hispanoamérica. Una de las asignaturas de la Hoschule era el español. También di clases particulares a gente como Joachim Lipschitz, muy amigo de Willy Brandt, que era consejero del Interior en Berlín.

El alemán lo aprendí con mi mujer, que es la mejor forma de aprender el idioma. También con un libro de texto a base de ejercicios que compré en Berlín Este. Un libro soviético: cogías el pretérito e ibas ejercicio a ejercicio. Luego encontré trabajo en la Volkswagen como traductor en la rama de publicidad, en Wolfsburgo, un pueblecito de frontera junto a la Alemania Oriental. Cruzaba todas las semanas la RDA, ciento cincuenta kilómetros, por autopista, y volvía a Berlín con las hojas que tenía que traducir diariamente. Pagaban mucho mejor: cuatro veces más.

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20 comentarios

  1. Pingback: José María Carrascal: «Un periodista no puede ser amigo de un político»

  2. Rembrandt Q. Einstein

    Buuuu Venezuela, buuuu bolchevismo, buuuu marxismo.

  3. si piensa eso de Podemos es que no se entera de nada. Esa precisamente era la impresión que dio al llegar a España. Había vivido fuera pero no se enteraba de nada. No sabía hablar inglés, y sigue sin saber.

    Cómo se pude hablar de la historia de los últimos 40 años sin hablar del peso total que tuvo la droga? Fue lo que hundió a muchos de esos movimientos «cultureles», además la droga fue quien financió el terrorismo. Ni una palabra de ETA.

  4. No conocía apenas la carrera periodística de Carrascal antes de sus informativos «de autor» en los 90. Me ha gustado saber de su experiencia en el Berlín del muro, de sus contactos con cargos del partido, y el entrevistador acierta recordando la frase de Foxá. Muy de acuerdo con el titular. Un periodista no debe ser amigo de un político. Una cosa es el mutuo respeto y otra, muy diferente, la amistad.

    • The Mangler

      Y por si eso fuera poco, ha clavado la descripción del supuesto talento de Madonna. Carrascal, you’re the man!

  5. rayvictory

    Yo descubrí a Carrascal una vez que en A3 radio, José Luis Balbín, que tenía un discurso de izquierdas y para ratificar su posición en un debate que tenía en su programa, llamó en directo a USA a Carrascal para que manifestase su opinión, con la esperanza que lo apoyase (era sobre política exterior americana, creo que sobre la 1ª guerra del Golfo. Y mi sorpresa, y la de todos los contertulios, es que, en directo, Carrascal empezó a rajar del derecho internacional, de la ONU, y de la soberanía de los países, y lo que había que hacer era que los marines repartiesen leches….(ojo, como se supone, no fue exactamente así, sino que su discurso fue más matizado, aunque el sentido era 100 % ese). Ahí lo descubrí. Y me encantó. Un tío con opiniones propias, que eso es siempre bueno. Luego, como presentador de informativos de TV me pareció que no «llenaba» la pantalla, como dirían los franceses, «il ne perce pas l’écran», aunque era entretenido. De cualquier forma, me alegro lo buena que ha sido su carrera.

  6. Excelente profesional. De la entrevista, él tendría que repensar lo de : «los grandes adelantos de la humanidad son de la derecha, no de la izquierda».
    Einstein dudo mucho que se calificara de derechas. Sabe el señor Carrascal que la derecha siempre se ha aferrado al pasado y ha sido renuente al progreso.
    Ahora mismo, hay una obsesión por controlar internet (y no me refiero a las descargas) y el flujo de información que la oligarquía no controla, y eso no viene precisamente de un estado totalitario de izquierdas, sino de esos desalmados que generaron la crisis y que impiden los avances, que quieren que todo siga igual. Son de derechas, sin duda.
    El progreso de la humanidad es una lucha constante contra su espíritu más reaccionario, y la de ahora es otra de las guerras que se está librando. Como dijo Warren Buffet, una lucha que de momento van ganando ellos. Por cierto, Warren Buffet no destaca por haber hecho los «grandes adelantos que ha dejado a la humanidad».
    Cierto que no somos iguales. Unos más altos, otros más bajos; unos más astutos, otros más ingenuos; unos más inteligentes y otros menos. Pero nadie debería tener el privilegio de comer, de curarse, de formarse, de infomarse y de un hogar. Eso deberían ser derechos de todos, y no de unos pocos. Esa es la verdadera libertad. Algunos solo entienden la libertad como la libertad de acumular y eso es una mierda de libertad, con perdón de la expresión. Es, en realidad, la opresión de unos pocos sobre el resto.
    La culpa de todo, de Felipe González Márquez

  7. Cuando Carrascal dice que «los grandes adelantos de la humanidad son de la derecha» no se refiere a la ideología de las personas, sino al sistema económico imperante. Los avances científicos se producen en países capitalistas – aunque la URSS tuvo su buena proporción de genios escasamente publicitada.

    • Tal vez estemos incurriendo en un error propiciado involuntariamente por el propio Carrascal. En realidad no hay inventos «de derechas», como tampoco hay inventos de «izquierdas»; y es cierto, en la URSS hubo unos cuantos.
      De todas maneras, por seguir metiéndome con el argumento de Carrascal, dudo mucho que los que asesinaron a Giordano Bruno, los que hicieron callar a Galileo o los que lucharon en la Guerra de Secesión por perpetuar la esclavitud se pudieran tildar de progresistas.
      Y el avance de Giordano, el de Galileo y el de la abolición de la esclavitud no fueron gracias a la complicidad de las sociedades reaccionarias. En modo alguno.

  8. «La Verdad» es Pravda. Izvestia es «Noticias».

  9. ¿En serio?

    Estupenda entrevista a un deleznable personaje muy pagado de sí mismo.

  10. «….cuidado que bienen los rojos!!….» Ojala ajaja , flipando con el miedo que le tienen a Podemos…ojala Podemos representara aunque sea la mitad de lo que tanto temen de Podemos…la ceguera de algunos no les deja ver que Podemos es lo que es! :D

    en otro orden de cosas: «… Pero yo nunca hubiera llegado a ser capitán. Lo descubrí muy pronto, el capitán me echó la bronca por hablar con la tripulación, ya que me gusta charlar y hablo con todo el mundo. Me dijo: «Usted es un oficial, y los oficiales no hablan con la tripulación». Y tenía razón, cuando estás mucho tiempo en el barco notas cómo el ambiente se va enrareciendo y hace falta disciplina» desconocia su pasado en la Marina Mercante quizas le vendria bien hablar con la tripulación aunque fuera a escondidas…quizas si lo hiciera igual podia entender la gente de «…de extracción más baja…»

    Un Saludo!

  11. ¡Sigue vivo! Siempre me cayó bien, muy a mi pesar. Lástima acabar la entrevista con lo del «estilo venezolano». Sospecho que la entrevista tiene ya unos meses.

    • Cuidado si «bienen «la hemos cagao si vienen a lo mejor no, que seas de extracción baja no te exime de respetar las normas básicas de ortografía, de no entender nada si…

  12. El entrevistador no sé, pero el fotógrafo que tenéis es el puto amo.

  13. Me llama mucho la atención que este hombre, según algunos comentaristas, no se entere de nada porque responde con su opinión a una pregunta del entrevistador (que además es la última), del resto (PSOE, Aznar sacándole de los informativos, inicios como periodista en el Berlín de la guerra fria, la guerra de Vietnam, la corrupción en la ONU, Nueva York en los sesenta, el lsd y la tensión racial y todo lo demás que larga entre medias) nada que comentar, y mira que tiene cosas muy llamativas (qué manera de tirar balones fuera que tiene el señor en según que cosas).
    No sé si es que el entrevistador le plantea esa cuestión la última porque va repasando su vida cronológicamente o porque sabe que más de tres preguntas y el titular es un texto demasiado largo para muchos «lectores».

  14. Pingback: “La historia de España que no nos contaron. Mitos y realidades”, de José María Carrascal | Las lecturas de Guillermo

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