Jot Down Cultural Magazine – Charles Taylor: «Los musulmanes sienten un aumento del rechazo, y eso es exactamente lo que el Estado Islámico quiere que suceda»

Charles Taylor: «Los musulmanes sienten un aumento del rechazo, y eso es exactamente lo que el Estado Islámico quiere que suceda»

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Charles Taylor para Jot Down (14)

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Nos quedaríamos cortos presentando a Charles Taylor (Montreal, 1931) simplemente como filósofo. Y es que el pensador canadiense se ha movido como pez en el agua entre la historia, la filosofía, la política e incluso la psicología; y en todas ellas ha realizado aportaciones relevantes.

Taylor se declara defensor de la identidad propia del Quebec dentro de una convivencia entre naciones y en sus distintas obras sobre la modernidad o el secularismo demuestra ese talante conciliador mediante el que trata de tender puentes entre posiciones encontradas como la fe y la razón. Aprovechamos su visita al CCCB de Barcelona para hablar sobre la cuestión nacionalista, el papel de las religiones en la sociedad moderna, la concepción del yo o nuestra tendencia hacia el conflicto y la reconciliación.

Licenciado en Historia, doctor en Filosofía con una tesis sobre psicología de la conducta y profesor de Ciencia Política. ¿Cuándo tuvo una idea clara de lo que quería hacer en la vida?

Creo que estoy a punto de tenerla… [Risas]. No, sucedió como una serie de accidentes. Hice una licenciatura en Historia y entonces conseguí una beca en Oxford. Así que pensé en desviarme y hacer filosofía, política y economía. Pero quedé muy insatisfecho con la filosofía, así que quise seguir y hacer filosofía. Entonces yo estaba muy influido por Maurice Merleau-Ponty, un fenomenólogo francés que fue compañero de Sartre. Justo después de la guerra estuvieron juntos en la revista Temps Modernes. Y después riñeron por varios motivos. Pero creo que es uno de los filósofos trascendentales realmente importantes del siglo XX. Creó la filosofía fenomenológica mediante un estudio de la literatura científica. Por ejemplo, sobre el cerebro, para desarrollar una comprensión de lo que es la acción humana. Así que la fenomenología de la percepción es su especialidad. Lo leí cuando estuve en Oxford y quise dedicarme a ello. Así que hice algo «merleau-pontyano». Tuve una discusión sobre la explicación de la conducta, pero en relación con un campo concreto de la psicología conductista, que consideraba un callejón sin salida. Pero quería demostrar que era un callejón sin salida, así que escribí un libro «merleau-pontyano» y que se convirtió en mi tesis. Y desde entonces me interesé por la política, así que me uní a un departamento de ciencia política. Yo estaba en la frontera entre la filosofía y las ciencias humanas. Y eso me llevó a hacer un montón de cosas: a leer mucha ciencia política, una gran cantidad de antropología… y nunca perdí el interés en la historia [risas]. Poco a poco me situé en este espacio intermedio entre la filosofía, la ciencia y la historia.

Y en relación con la fenomenología, he leído que hubo un momento en que a usted le decepcionó la filosofía analítica y la convirtió en hermenéutica y fenomenología. ¿Por qué este cambio?

Porque no parecía que la filosofía analítica fuera capaz de hacer frente a un montón de preguntas que quería tratar. Preguntas como qué motiva a los seres humanos para actuar. O preguntas que tienen que ver con la ética, lo que es correcto, lo que es realmente importante en la vida. Y estos son temas que están conectados, ya que solo se puede entender por qué las personas hacen lo que hacen si se sabe lo que la gente piensa que es importante en la vida, lo que siente que es importante. Así que gran parte de la filosofía analítica me pareció muy encorsetada porque no era capaz de dar el salto hermenéutico. La hermenéutica es un intento de entender la vida humana agarrando los términos y entendimientos que tiene la gente y con los que vive su vida. Para ello el lenguaje nunca es exacto. Es siempre una aproximación, que trata de explicarlo. Y por eso puedes criticarlo y corregirlo, y criticarlo y corregirlo de nuevo. Nunca tendrás una descripción definitiva de la opinión ética de las personas, lo que creen que es hermoso. Y a menos que estés dispuesto a introducir eso en su filosofía te impides poder hablar de estos temas tan importantes. Así que puedes conseguir lo que parecerá una gran precisión si te limitas a las relaciones lógicas entre propuestas, que no comportan ningún problema. O consigues eso o no entenderás lo que quieres entender. Es exactamente lo que sentía acerca de la psicología del comportamiento. Obtienes lo que parece una metodología muy exacta y clara, pero no trata del tema real. Hay un chiste muy famoso sobre el borracho que está caminando bajo una farola y mirando al suelo, cuando alguien le pregunta: «¿Qué haces?». Y él dice: «Estoy buscando mis llaves. Se me han caído». «¿Dónde se te han caído?». «Por allí». «Y entonces, ¿qué estás haciendo aquí?». «Bueno, es que aquí hay luz» [Risas]. Así que si tienes algo muy claro pero es irrelevante para lo que realmente quieres, ¿por qué perder el tiempo?

Charles Taylor para Jot Down (17)

En 1973, usted hizo un estudio introductorio a la filosofía de Hegel. ¿Es realmente el momento en que se interesó en la modernidad?

Sí, probablemente. Quizá en ese momento no lo sabía, pero probablemente en retrospectiva se ve de esta manera. En cierto modo sabía que quería hacer algo como filosofía entendida en los términos de la historia, en términos de la narrativa de su desarrollo. Y ese es el tipo de cosas que he escrito desde entonces: Fuentes del yo, Una edad secularizada… Y Hegel realmente intentó entender la vida humana en términos de su desarrollo a través de la historia. Así que sentí que tenía que ponerme a ello. Benedetto Croce, el filósofo italiano, tiene el gran libro Ciò che è vivo e ciò che è morto della filosofia di Hegel [Lo vivo y lo muerto de la filosofía de Hegel]. Si quieres hacer este tipo de cosas tienes que decidir lo que está vivo y lo que está muerto. Lo que es aceptable y lo que no lo es. Así que hice ese libro sobre Hegel y se convirtió —no es que yo lo pretendiera, sino todo lo contrario— en mi camino para hacer el mismo tipo de cosas.

Usted trata de tender puentes entre las corrientes enfrentadas. Según su experiencia de todos estos años, ¿cree que tenemos una tendencia mayor hacia el conflicto o hacia la reconciliación?

Creo que va y viene… Creo que podemos, y, ciertamente, algunas personas lo han hecho, aumentar la posibilidad de la reconciliación mediante una buena labor hermenéutica, comprendiendo las opciones de los demás: su opción religiosa, su opción cultural, su opción moral, etc. Pero al mismo tiempo, el mundo contemporáneo ha visto la exacerbación de la política. Y en cierto sentido, esta exacerbación parece ser, a corto plazo, difícil; porque la gente es móvil. La globalización pone mucho más en contacto a la gente, es mucho más consciente de cómo le afectan los acontecimientos externos. Así que hay una sensación de resentimiento en la parte menos desarrollada del mundo. Y eso se puede convertir en movilizaciones, que realmente son movilizaciones a la contra. La totalidad de este islamismo, en todas sus formas, es realmente una movilización a la contra. No del todo, pero gran parte viene de la rama wahabí del islam, la que ha sido dominante en Arabia Saudita. Y es muy cerrada y austera. Pero es totalmente intraislámica. Y es muy crítica con otros musulmanes. Pero ha sido, por decirlo así, vista con un prisma distinto para canalizar este resentimiento, particularmente en el mundo árabe, en contra de las grandes potencias, las potencias occidentales, Estados Unidos. Y es interesante que viniera precedido por ese resentimiento, porque primero se expresó en el nacionalismo árabe de Nasser, y los partidos eran partidos nacionalistas árabes; y tras su fracaso la dominante pasa a ser la tendencia islamista. Así que tenemos esta visión del islam tan cerrada y esta orientación muy salafista, y se convierten en la forma en que se movilizan en contra de lo que parece ser un enemigo externo muy desagradable. Y así se obtiene la fórmula para un conflicto creíble, un montón de gente en esa parte del mundo odia Occidente. Y la movilización al respecto es muy poderosa. Entonces, ¿qué haces? Bueno, pues nos lo tenemos que replantear. Lo único que puede acabar con eso es una mayor comprensión. Mientras Occidente no conozca la diversidad del islam, no sepa quiénes son sus aliados en el mundo islámico y tenga otra visión del islam, no podrá conectar con ellos. Mientras lo único que hagan sea condenar el islam lo único que consiguen es alimentar esa reacción. Es necesario conocer mucho mejor al otro para poder debilitarlo. Pero es difícil, porque cuando te atacan es más fácil decir: «De acuerdo, contraataquemos». Y la idea de «Calma, tal vez podemos socavar la voluntad del enemigo de atacarnos si nos aproximamos a la gente que puede hablar de una manera que haga que se desmotive» es mucho menos dramática y mucho menos atractiva.

¿El asunto va a ir a mejor o a peor?

Bueno, no puede empeorar. [Risas] Siempre decimos que no puede ir peor. Creo que hay alguna posibilidad de mejora. Creo que… bueno, si me los preguntas otro día quizá te diga que creo que va a ser peor…

Depende de los acontecimientos más recientes, ¿no?

Sí.

En Fuentes del yo, explora los orígenes del yo autónomo en la cultura occidental. ¿Qué opina de las recientes investigaciones en neurociencia con respecto al yo?

Bueno, no estoy necesariamente muy al día en estas investigaciones, pero creo que en cierta manera confirman que una visión puramente reduccionista en términos de solo patrones de disparo de neuronas no funcionará porque parece ser que las conexiones que se crean en el cerebro del adolescente pueden ser consideradas dependientes de los logros del joven. Así que, sencillamente, existe un elemento ahí donde el propósito envuelto es un factor absolutamente clave. Hay otros tipos de conexiones entre las partes del cerebro que la neurociencia ha descubierto que principalmente se ocupan de las emociones, otras partes que están relacionadas con la planificación y así sucesivamente. Pero estas conexiones solo nos dicen que hay una razón para pensar en esa importante relación que existe entre ellas pero no nos dicen la forma en que esas conexiones se crean y el propósito que tienen en el ser humano. Y creo que siempre va a existir esa falta de capacidad explicativa real. Necesitamos un conocimiento más sofisticado.

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¿Cree usted que en este campo es necesario hacer un trabajo más multidisciplinar?

Absolutamente, sí.

Usted es muy crítico con la posición que piensa que el naturalismo es la ambición de estudiar el modelo de hombre en la ciencia natural. ¿Es porque es una simplificación excesiva?

Bueno, porque está buscando en el lugar equivocado, como el borracho que busca en la zona iluminada. Podemos rastrear ciertas conexiones con los métodos de las ciencias naturales donde se producen este tipo de disparos, pero en realidad no llega a un nivel en el que podamos entenderlo en términos de propósito, o epifenómeno, conexiones que sean comprensibles en términos de corrientes eléctricas y la activación de las neuronas. Solo si fuera algo puramente epifenoménico nos daría la visión verdadera y final. Así que me parece que no son un epifenómeno. Por lo tanto, lo que tenemos es que estamos mirando en lo que es en gran medida el lugar equivocado. Puede tener alguna influencia parcialmente según cómo se enfoque, pero no será capaz de entender realmente lo que está pasando, cuáles son las motivaciones últimas. Se está buscando en el lugar equivocado.

¿Hasta qué punto nuestro egoísmo natural prevalece sobre el bien común?

Siempre hay una lucha entre los dos, pero creo que si se observa la historia hay un progreso. Si nos remontamos muy lejos hasta las pequeñas sociedades tempranas, tienes un mundo en el que los miembros de la tribu se consideran a sí mismos todo lo que importaba. E incluso en tribus tempranas el nombre que tienen para sí mismos es denominación del ser humano. Los inuit son un ejemplo, con la palabra «inuktitut». O los griegos, que hablaban de los bárbaros, que en realidad no hablan, hacen «bar, bar, bar», ruido. En las lenguas eslavas la palabra para «alemán» es muy parecida a la palabra para «mudo». Etcétera. No había un entendimiento del ser humanos como universal. Entonces hay esos puntos de inflexión, como Buda, Confucio, los filósofos griegos, los profetas hebreos, y así sucesivamente. Y aportan de distintas maneras esta conciencia universal, este sentido de los seres humanos como tales. Un sentido de un bien que es un bien humano como tal al que todo el mundo puede tener acceso. El sentir que le debemos algo a los demás. Crece y crece gradualmente. Lo que es interesante es que crece y se convierte en irreversible. Tener esa aspiración al crecimiento universal parece que es algo a lo que no le podemos dar la espalda. Hay casos como el nazismo, con una posición intelectual supuestamente coherente, en el que todo es una lucha entre los pueblos y tú estás en el escalón superior. Y que termina con el rechazo de todo el mundo, incluidos los propios alemanes. Pero el entendimiento sigue siendo irreversible. Y este es el aspecto positivo: puedes acabar reconciliándote con tu antiguo enemigo, así que estamos ante algo muy poderoso. Ves eso y piensas «Estamos llegando a alguna parte», y luego el nazismo estalla aquí, Estado Islámico aparece por ahí y así sucesivamente. Es como si diéramos pasos hacia adelante, pero también pasos terribles hacia atrás. Es muy confuso. Lo que es cierto es que el sueño liberal de que estamos llegando gradualmente a algo más democrático… no es cierto, obviamente, no es cierto. Pero «¡Todo se va al carajo, nosotros incluidos!»… tampoco es cierto. La realidad es muy confusa, muy confusa. La gente tiene que estar motivada para hacer los cambios que puedan en su vida política y su vida personal sin la muleta de saber «hacia aquí va el curso de la historia». [Risas]

Pero esto es algo difícil de hacer. Lo más fácil es seguir tu instinto.

Sí. Es difícil de hacer, pero hay que tener una motivación. Vale la pena.

Usted ha dicho que el nacionalismo puede dar cohesión a una sociedad, pero al mismo tiempo puede ser muy excluyente con personas o sociedades en su manera de definir sus límites. ¿Cuál es su opinión sobre el nacionalismo de Quebec como quebequés? ¿Cuáles son las principales diferencias con respecto a otros nacionalismos como el catalán?

Es muy similar. Creo que condenar el nacionalismo en sí es una idea terrible, porque el nacionalismo da un fuerte sentido de pertenencia, que es lo que hace posible tener una sociedad democrática, gente dispuesta a compartir… Pero creo también que las naciones tienen que convivir y que la fórmula más civilizada es que las naciones puedan vivir unas con otras dentro de los límites del mismo escenario. Así que en el contexto de Quebec soy, en gran medida, más federalista que independentista. Por otro lado, hay una gran diferencia entre nuestro contexto y el de ustedes, y es que hemos tomado la decisión básica de normalizar esta cuestión: «Está bien, si la mayoría quiere, adelante». La pregunta es cuánto es la mayoría, pero es algo secundario. Lo mismo en el Reino Unido, con Escocia. Creo que es muy saludable y me atrevería a decir que, si bien la mayoría de las personas en Cataluña quiere un referéndum, no necesariamente la misma mayoría votaría «Sí» en caso que hubiera un referéndum. Creo que probablemente existe mucho resentimiento porque España está diciendo: «¡No, cállate, no tienes derecho a votar!», y eso ofende tu sentido de «Somos personas». Y eso fue el movimiento inteligente del caso canadiense: que se reconoció ese derecho.

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Usted apoyó la independencia de Quebec. Tanto las ambiciones de Quebec como las escocesas fallaron cuando se les preguntó a los ciudadanos. Conociendo estos antecedentes, ¿por qué cree que en España los unionistas se oponen a un referéndum si en caso que saliese el «No» no haría más que reforzarlos?

En primer lugar, porque nunca se puede estar seguro y eso da miedo. Pero también creo que, de alguna manera, han idealizado la existencia de la España histórica. Es tan honorable, es tan correcto… «¿Cómo te atreves a cuestionar la existencia de la España histórica?». Lo que es un poco ridículo porque el país fue creado por Fernando e Isabel, ¿no? Siempre tuvo una lengua independiente, una sociedad independiente. Los aragoneses nunca tuvieron sitio en el imperio, el imperio seguía en Castilla y por eso todo el mundo habla castellano. Por eso, esto es un disparate en la historia de España. Pero ya puedes ver que mucha gente se preocupa.

Ha participado activamente en política con el Nuevo Partido Democrático de Quebec. ¿Hay lugar para un teórico político en los asuntos del día a día de un partido político?

Oh, sí, sí, tenemos un montón de ellos. [Risas] Es decir, los debates que tenemos en el partido son muy elevados, con varios teóricos de la democracia. He estado muy involucrado desde el principio porque yo estaba en la reunión fundacional de ese partido y todavía sigo muy comprometido con ellos. Tenemos elecciones en octubre, el líder es un muy buen amigo mío y siempre estamos tratando de elaborar políticas de acuerdo con la comprensión de la teoría política. La teoría política les es muy cercana.

Vamos a hablar un poco acerca de las religiones ahora. Creo que es inevitable que a veces las religiones choquen. ¿En qué medida cree que es una lucha por una fe y no una lucha por el poder usando a millones de personas?

Bueno, creo que estos grandes enfrentamientos que tenemos hoy en día son una mezcla de fe y de poder tal que es difícil separar ambos factores. Voy a tratar de explicarlo de la siguiente manera: las entidades políticas modernas son lo que se podría denominar entidades movilizadas. Es decir, que están involucradas en tener una identidad común, como los canadienses o los catalanes… u otros que no están necesariamente vinculados a un idioma en particular, como los estadounidenses. Y estas identidades son aquellas por las que se moviliza la gente. Es decir, no es que una entidad exista porque siempre hemos estado en esta tribu. Y tampoco existe porque algunos grandes jinetes nómadas conquistaron estas tierras, como el Imperio otomano, donde la gente no tiene idea de a qué pertenecen, sino que solo saben qué está por encima de ellos. Y este tipo de identidad movilizada necesita lo que se podría llamar un marcador o una definición común. Y en muchos casos encuentras el marcador de esa identidad en la religión o en alguna profesión determinada. Se puede ver en el caso europeo con los movimientos de liberación en Polonia o los católicos contra los protestantes en Irlanda. Y a veces esto incluso sobrevive a la caída de una fe, y obtienes la desintegración de Yugoslavia, obtienes a alguien como Slobodan Milošević, que era ateo pero conseguía movilizar personas. ¿Qué está pasando? ¿Es religión o es poder? Están tan íntimamente entrelazados… Y eso es lo que es realmente peligroso en nuestro mundo moderno, porque reciben un gran impulso por parte de la religión, pero también lo consiguen del tipo de movilización nacional, al estilo de «Nos han estado oprimiendo y vamos a luchar». Consigues este impulso tremendamente poderoso hacia el  conflicto, hacia la obtención del poder. Y también está entrelazado, pero entrelazado con la religión de una manera totalmente diferente. Puede estar entrelazado con una religión en el sentido de que las personas se ven a sí mismas como muy piadosas, o puede estar entrelazado simplemente con una religión histórica donde las personas ya no necesariamente tienen una fe profunda sino que «Esta es nuestra identidad, así que…». Los serbios luchan contra los croatas. El mismo idioma. ¿Cuál es la diferencia? Históricamente uno era ortodoxo y el otro era católico, y muchas de las personas en realidad no iban a misa. Es una especie de locura. Este es uno de los fenómenos importantes del mundo moderno. Lo que aprendemos de todo esto es que algunas de estas supuestas distinciones —religión, costumbres, cultura— son muy inestables.

Todo el mundo está de acuerdo, creyentes y no creyentes, en que la religión tiene una gran importancia en nuestra cultura. Pero ¿cree que la religión debe ser enseñada en las escuelas?

Sí. Todas las religiones, o las principales, deben ser enseñadas.

¿Todas las religiones?

Todas las religiones. Tenemos en Quebec —no tiene mucho éxito porque no siempre hay muy buenos profesores— lo que se llama religión y ética. Esto es muy importante porque estamos viviendo en un mundo donde cada vez estamos más cerca unos de otros, donde la gente es muy distinta en cuanto a su religión. Así que no es una cuestión de comprender a gente que está muy lejos y a quien nunca vas a conocer —que también es bueno—, sino a la gente que está a tu lado. Y hay poderosos think tanks estadounidenses que se están extendiendo de una manera completamente despiadada. Así que, ¿cómo vamos a proteger a nuestros niños de la prevalencia de esos estereotipos y por lo tanto la destrucción de nuestra sociedad? Tal vez si desde el principio saben de la complejidad del islam, por ejemplo, no serán tan vulnerables. Un montón de cosas han cambiado desde entonces, pero en primer curso tuve que hacer unos cursos opcionales, además del principal, y vi la filosofía de religiones comparadas, y conocí a Wilfred Cantwell Smith, un tipo que en realidad era uno de los grandes expertos en el islam. Me encantó porque, a pesar de que no tenía habilidades retóricas —se limitaba a murmurar entre dientes— tenía la capacidad de comunicar lo que significaba ser un budista, lo que significaba ser un musulmán. Era increíblemente interesante. Creo que no vamos a volver a conseguir ese tipo de excelencia; ese tipo era realmente excepcional. El problema es que no tenemos suficientes maestros buenos para hacer esto, pero cualquier cosa que les haga conscientes de lo que significa ser musulmán, lo que significa ser hindú… en cierto sentido será vacunar contra ese tipo de estereotipos que provocan rechazo. Y eso es algo que necesitamos con urgencia. La idea de eliminar la religión de las escuelas… si quieres elimina la educación confesional, la enseñanza de la religión que tienes que creer. Pero vuelve a incluir la religión, porque es uno de los inventos más importantes en la vida de las personas. Así que, ¿cómo demonios vas a entender tu mundo?

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Por lo tanto, usted enseñaría el islam, el catolicismo, el protestantismo …

Sí. La decisión se tomó cuando esa comisión recomendó eliminar la educación confesional de las escuelas públicas. Pero la idea fue «No se detenga aquí, ponga algo que muestre a la gente muy diferentes opciones y lo que significan para las personas que creen en ellas». Ni siquiera puedes entender gran parte de nuestra historia. Entras a un museo en Florencia, ves esas grandes crucifixiones y dices «¿Qué diablos está pasando?» [Risas].

En Europa, algunos hijos de inmigrantes se ha alistado en el EI, lo que demuestra el fracaso de los países de acogida para integrarlos. ¿Cree que están buscando principalmente la inclusión que no han encontrado en la sociedad?

Sí, creo que sí. Creo que aquí suceden dos cosas. Creo que EI no es un fenómeno del que no tengamos absolutamente ningún precedente. Creo que si nos remontamos a la RAF en Alemania y las Brigadas Rojas, tienes a jóvenes que buscan un sentido a sus vidas, y lo encuentran, encuentran esta gran causa internacional que es el proletariado internacional —aunque realmente no había proletarios— y podemos ver por qué triunfaron esos movimientos: pudieron dar un significado a sus vidas uniéndose a esa causa. Y la prueba de lo que estoy diciendo es que algunas de estas personas se han convertido al islam desde otra fe. Es el mismo tipo de respuesta muy emocionante que depende de —igual que la respuesta proletaria dependía de la creencia de que estaban siendo explotados— «Nos desprecian y degradan». Hay una simbiosis entre movimientos excluyentes, como muchas leyes francesas y los reclutadores de EI, porque los reclutadores están diciendo «Te odian», y cuanto más lo parezca más fácil lo van a tener. Pero no podemos pensar que eso es todo lo que está pasando. Lo que está pasando es que la gente está buscándole un significado a su vida, y eso puede ser particularmente difícil si estás a caballo entre dos culturas y no sabes exactamente dónde estás. Tu abuelo dice una cosa y tus amigos de la escuela dicen algo totalmente diferente. Puede ser muy difícil encontrarle un significado a tu vida. Eso es parte del problema. Es muy, muy complejo.

Hace unos días entrevistamos a Daniel Dennett y nos dijo que una de las razones es que si ves que tus perspectivas en la vida son trabajar en una tienda los próximos cuarenta años tal vez busques algo más emocionante.

Esa es otra manera de decirlo.

«Puedo ser un héroe, puedo tener una vida más emocionante».

Sí. Es muy seductor.

Hace algún tiempo entrevistamos a Marc Marginedas —un periodista que ha trabajado en Argelia, Irak, Túnez y Libia, entre otros países, y que fue secuestrado por los yihadistas durante seis meses en Siria— y nos dijo que Estado Islámico no es un amenaza real, que el que tenemos que temer sigue siendo Al-Qaeda. Dijo que EI crea un espectáculo alrededor de sus ejecuciones y las demoliciones de los monumentos, pero su poder real es pequeño. ¿Es este espectáculo simplemente una manera de conseguir más voluntarios de los países occidentales y, de esta manera, crecer y tratar de ser más potentes?

Sí. Seguro que esas exhibiciones están pensadas para conseguir más reclutas. Pero me pregunto si su apreciación [la de Marginedas] es correcta.

Dice que el poderoso sigue siendo Al-Qaeda, que EI realmente parece muy grande debido a esos vídeos, pero que no lo es tanto.

Han recaudado sin duda mucho dinero. Una parte de los Estados del Golfo, otra de Arabia Saudita… Así que reciben mucho dinero y muchos voluntarios. Y tienen un éxito militar sorprendente.

Vamos a hablar de multiculturalismo. ¿Qué piensa usted acerca de la prohibición del burka y/o hiyab en algunos países? ¿Es un ataque contra su cultura?

¿La prohibición? Una idea loca. La razón que se ha ofrecido es que el islam es en cierta manera peligroso, por lo que no deberíamos estar expuestos demasiado, y así lo entiende la gente en esa cultura, como un rechazo a ellos, y eso también tiene un efecto secundario. Vimos esto en Quebec cuando se trató el tema de la Charte de la laicité, que afortunadamente derrotamos. Pero el caso de Francia también es muy claro. Hay un montón de evidencias de que la aprobación de esta ley provoca incidentes, un aumento de las personas que insultan a las mujeres por la calle, «Allez-vous en chez vous», aumento de la exclusión de las personas con pañuelos en la cabeza… Así que los musulmanes sienten ese aumento del rechazo, y eso es exactamente lo que los reclutadores del EI quieren que suceda, nos estamos marcando un gigantesco gol en propia puerta.

Haciendo de abogado del diablo, ¿qué le decimos a alguien que se queja de que no puede entrar a un banco llevando casco, ya que cubre su rostro, y una mujer puede llevar un burka? Si la razón es la seguridad…

Si realmente es una cuestión de seguridad, hay maneras de hacerlo. Puede haber una mujer para que se identifique. Tenemos casos donde quieren votar, por ejemplo. Son pocos, pero tenemos que asegurarnos de que no es alguna otra persona, por lo que «Venga a esta sala, señora, aquí hay una mujer, se podrá levantar el burka y podremos ver su foto». Siempre hay soluciones que en su contexto es legítimo pedirlas… si realmente se quiere. Quiero decir, imagina a alguien que tenga alguna enfermedad terrible y no pueda mostrarse a la gente, tendrían que hacer lo mismo, el suyo es un caso muy delicado y nadie más le podrá ver.

No sé cuál es la situación en Canadá, pero en Estados Unidos se desean «Felices fiestas» en lugar de «Feliz Navidad». ¿Cree que esto tiene sentido?

Creo que se está exagerando y de hecho gran parte de los no cristianos no lo están demandando. Los que lo piden son gente muy secular. Hay un posible cambio muy importante que está representado en la India. La India es un caso muy interesante. Tienen fiestas musulmanas e hindúes, y tienen la Navidad para los cristianos. Tienen una constelación de vacaciones que cubre las necesidades de todas las religiones. Eso es lo que ellos entienden por sociedad secular, y es realmente admirable.

Charles Taylor para Jot Down (9)

Sabemos que los recursos no son infinitos, pero ¿cuáles son las razones morales para negar a alguien la posibilidad de entrar en un país donde podría sobrevivir mientras que, si se queda en su país natal, seguramente morirá a causa del hambre?

Bueno, el problema moral tal vez es que el número de personas en el mundo que se ajustan a esa descripción es inmenso. Tenemos un dilema moral terrible. Algunos de ellos están tan desesperados que se ponen en manos de esos traficantes que los meten en esos barcos que se hunden. Están los que vienen hacia Europa y los que van hacia Australia. Y también hacia Indonesia, donde les están negando la entrada. Realmente es… No sé muy bien cómo resolver esto. En Birmania les están tratando fatal, el Estado birmano incluso les ha negado la ciudadanía, por lo que si salen al mar y tratar de volver, les dirán que ese ya no es su sitio. Por lo tanto, es una situación terrible. Pero hay tantos… no hay solución fácil.

¿Estos problemas con la inmigración desaparecerían si, como usted dice, la democracia no fuera solo unas leyes, sino un proyecto de convivencia? ¿Es posible conseguir este objetivo en nuestra sociedad actual? Tal vez si pensáramos a nivel mundial los problemas de inmigración desaparecerían.

Si piensas en términos globales, ¿cómo gestionas la entrada de un enorme número de personas en un espacio muy corto de tiempo? En algún punto debemos abrirnos mucho más, pero el potencial está mucho más allá de los recursos de los que disponemos. Ese es uno de los dilemas terribles que tenemos.

En la mayoría de las democracias occidentales, la participación ciudadana se reduce a un voto cada cuatro años. Usted apoya el asociacionismo como forma de evitar la tendencia del poder político a convertirse en tirano. Puedo ver el efecto de este asociacionismo a nivel de la comunidad, pero ¿cree que hay formas en que los ciudadanos pueden participar en las decisiones de sus países?

Creo que sí. Un montón de cosas, muchas de las políticas no se ponen en marcha debido a que los votantes potenciales son jóvenes. De hecho, en los Estados Unidos los republicanos se dieron cuenta de que los jóvenes, los estudiantes, los afroamericanos y los hispanos votan demócrata, así que pusieron obstáculos para que les fuera muy complicado poder votar. Pero muy a menudo sucede que esas mismas personas, sin que haya ningún tipo de obstáculos que se ponga en su camino, están tan desalentadas por el sistema que no votan. Así que, realmente, la movilización de esas personas cambiaría las cosas. ¿Pero cómo se puede movilizar? Tienes que encajar las asociaciones, y eso va a ser esencial para la renovación democrática.

Daniel Dennett nos dijo que los líderes religiosos que fomentan el odio deben hacerse responsables de los crímenes de sus seguidores. ¿Está de acuerdo?

¿Qué significa eso exactamente, legalmente? Está claro que moralmente son responsables, ¿pero cómo consigues que lo sean también legalmente?

Afirmó que igual que en Estados Unidos, por ejemplo, cuando alguien conduce borracho y provoca un accidente consideran responsable también a quien le sirvió la bebida sabiendo que iba a conducir, cuando hay enfrentamientos entre religiones y los líderes religiosos los alientan , estos deberían ser considerados responsables.

Pero es va en contra de la primera enmienda, el derecho a la libertad de expresión. Ya existen leyes contra la incitación al odio. Así, si yo digo «Los musulmanes son gente horrible, deberíamos movilizarnos y acabar con ellos», me pueden acusar.

Pero es que quizá no sea necesario decir «Debemos movilizarnos», si uno es un líder y le siguen millones de personas. Tan solo decir: «Los musulmanes son gente horrible, no me gustan».

Entonces te estás metiendo en un berenjenal. No creo que Daniel Dennett haya reflexionado en profundidad sobre este tema. Estás metiéndote en el terreno de la libertad de expresión y las opiniones. ¿Por qué solo los líderes religiosos? ¿Y el Ku Klux Klan en Estados Unidos? ¿Y esa gente que odia tan intensamente la religión, como algunos de los amigos de Dennett? Es un asunto muy complicado: proteger la libertad de expresión y de opinión o acusar a alguien porque precisamente ha ejercido ese derecho.

Charles Taylor para Jot Down (16)

Fotografía: Alberto Gamazo

Documentación: Loreto Igrexas

Prácticas: Muriel Campistol y Paula Gil

36 comentarios

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  2. La solución es, entonces y según el entrevistado, adaptarnos a los intolerantes. Un día nos despertaremos y descubriremos que vivimos en un país cuya constitución es una ley religiosa, extranjera y totalitaria.

    El islam es incompatible con Occidente y valores como la libertad de expresión o la igualdad ante la ley. Es algo evidente a tenor de los acontecimientos de la última década (Lars Vilks, Kurt Westergaard, Theo Van Gogh, Ayaan Hirsi Ali, Salman Rushdie y tantos otros amenazados de muerte o asesinados). A esas personas se les ofrece la posibilidad de integrarse, si no pueden, o no quieren, la solución es que regresen pacíficamente a sus países a vivir bajo las leyes religiosas que tanto anhelan y que aquí no pueden llevar a cabo. Nosotros no tenemos ninguna obligación con ellos. No tiene ningún sentido y carece de toda lógica acoger a personas que predican el odio contra todos los que no sean como ellos.

    Las primeras víctimas: judíos y otras minorías, mujeres, gays, etc.

    • Por la misma regla de tres ídem el cristianismo. Cuando en US los freemen o supremacistas blancos, muy a menudo cristianos renacidos, en cualquier caso casi indistinguibles y muy entreveradas las raíces fundamentalista cristiana, racista blanca y anarco-libertariana, cometen crímenes (en los últimos años en US ha habido más terrorismo “blanco y cristiano” que islamista), ¿se achaca su acción a todo el cristianismo o sólo a los integristas?

      Si mata un sonado musulmán, todo el Islam va detrás. Si mata un sonado cristiano, es un caso aislado. No sé, sólo digo que mientras el personal tenga religión (o sea, funcione de modo irracional y creo que la cosa va a seguir así mucho tiempo) deberá haber alguna fórmula de convivencia, no dedicarse a despachar al diferente con una patada en las posaderas. Y al que viole la ley, su pena, pero sólo a ese. Se llama esto Estado de Derecho, según me enseñaron. Otra cosa es poco liberal.

      • Si crees que una comparación entre cuatro grupúsculos (que es lo que es el movimiento supremacista blanco al que te refieres) es comparable a un grupo terrorista que controla amplias zonas de estados como Siria e Irak, y además tiene filiales en muchos otros me parece que te falta algo de objetividad o de perspectiva a la hora de abordar el tema. Y no quiero meterme en el fregado de apuntar que la generalización que has hecho al comparar cristianismo e islam es sencillamente falsa en todos sus puntos por muchos motivos de tipo teológico o del funcionamiento práctico de la propia religión.

        Por otra parte, un sonado musulmán, puede haberlo en algunos casos pero en otros son redes terroristas las que hay detrás. Los sonados cristianos suelen matar solos (Breivik, Dylan Roof… y para de contar en los últimos tiempos), por eso son sonados. Si conoces muchos grupos cristianos terroristas muy activos en la última década házmelo saber porque yo no los conozco. Es que no son casos comparables ni remotamente ni en calidad ni en cantidad.

        Yo estoy dispuesto a tolerar al diferente siempre que el diferente me tolere a mí, me parece algo básico en una supuesta democracia. Desgraciadamente no es el caso. Y no sé qué tiene que ver con el estado de derecho, porque yo me he referido a personas, esto es, individuos o como mucho grupos terroristas, no al conjunto de los musulmanes. Lo único que digo es que si hay algunos que tan a disgusto están aquí no entiendo por qué no se van a sus países de origen o a otro país islámico o donde vivan según sus costumbres sin cortapisas.

        El islam como ideología es incompatible con la tradición occidental porque ésta bebe del cristianismo y del humanismo y son tradiciones muy distintas entre sí. ¿Que puede hacerse compatible? Eso lo tienen que demostrar los propios musulmanes realizando una reforma de su religión como no la han hecho nunca, y esto incluye la tolerancia por el diferente y asumir que no son especiales ni tienen que tener más derechos que los demás ni pueden pretender obligar al resto a seguir los preceptos de una religión que no profesan. Espero sinceramente que lo hagan en aras de un mundo mejor.

        • Libertad de expresión, igualdad ante la ley,… pues eso, Estado de derecho.

          Sí, en Siria y en Iraq, y quién los ha puesto allí. Cuando los saudíes apoyan al EI, deberíamos recordar que lo permite y lo fomenta EU y UE. Como ya ocurrió con Osama en Afganistán. ¿Occidente cristiano, Occidente liberal?

          Por cierto, a costa directamente de las comunidades cristianas sirias e iraquies, las más antiguas del mundo. Pregunte por este tema a Juan Manuel de Prada.

          Que islam y cristianismo no son comparables. Ya, ni Burgos y Palencia. Cuando los cristianos europeos quemamos a decenas de miles de mujeres por brujas o hemos masacrado judíos en progroms o bautizado a sangre y fuego a comunidades indígenas, no éramos cristianos, estábamos de parranda.

          Occidente, hijo del cristianismo. Será el suyo, el mío no, dios me libre. Prefiero la estirpe del racionalismo griego. Si no estuviera este, los cristianos seguirían en el medievo, igual que su islam. El islam puede salir del hoyo, como salimos los europeos cristianos, pero siempre gracias a los griegos ;-).

          Que no hay organización tras los terroristas blancos supremacistas. Eso se lo reconozco en parte. La organización terrorista real es el imperio, por hablar de lo más reciente, cientos de miles de muertos en Iraq, un país antiguamente gobernado por un satrapa criminal laico y hoy un nido de islamismo fanático mucho peor.

          • Disculpas: pogromos, no progroms.

          • La última guerra europea en la que los factores religiosos tuvieron importancia fue la Guerra de los Treinta Años, en el siglo XVII. Desde los tiempos del Profeta, los musulmanes se han masacrado entre ellos… y continúan haciéndolo. Los paralelismos que estableces son bastante limitados. Cansa tanto autofustigamiento.

            • En la Guerra Civil Española la importancia de la religión fue tal que los vencedores la llamaron Cruzada

    • que bien, nos distraen con ficticios enemigos, cuando nos roban delante de las narices…

  3. El gran comunitarista Taylor. Cree en el bien común, no abomina directamente del nacionalismo catalán, aboga por la comprensión mutua entre comunidades distintas, no rechaza al Islam… Evidentemente es un comunista camuflado, un criptocomunista totalitario. Así nos va. Qué país.

  4. El conficto, que se repite sin cesar en el tiempo con uno u otro nombre, debería pararse en su raíz, y por tanto al menos cada uno, entender que todas las creencias se basan en un proceso psicológico más que comprendido y común a todos los seres humanos, que tiene mucho que ver con el miedo, y su reverso, la esperanza. Un proceso que deriva en cierto conocimiento dogmático, teologías y ritos peculiares de cada parte del globo, enquistados ahora en forma de tradición más o menos longeva. Así, el poder que retienen sectas de todo tipo divide a la humanidad y crea este caos hostil e interesado. Por eso, seguir una religión – ya no digamos formar parte de un grupo terrorista que dice ser religioso – al igual que seguir a un partido político, pertenecer a una nación o defender una ideología, es ser el enemigo de la humanidad entera, crear el centro y la periferia, los otros, inevitablemente. Esta tendría que ser la educación básica, la educación humana, educarse en la libertad radical de no pertenecer y ver como la identificación con algo acaba siempre en limitación cerebral, en violencia irracional, en absurdo. Al hilo de esto recomendar un pequeño libro, un vistazo en http://goo.gl/ktqYFq donde se trata el problema del poder y la violencia de forma sutil y simple, profunda pero también desenfadada, en cualquier caso sin alejar el foco de atención de allí donde nace la contradicción, la división, y por ende el conflicto: nuestro pensamiento, que en el fondo es el pensamiento de la humanidad, que da lugar inevitablemente a la barbarie.

  5. Ahí tan dao, Daniel Dennett.

  6. Otro todólogo que pontifica de corrido sobre filosofía, historia, Quebec, Cataluña, ¡¡los aragoneses!!, España, el Islam, el racismo y todo lo humano y divino.

    Que pase el siguiente.

    • ¿Todologo? Contesta a lo que se le pregunta y se le pregunta de todo porque es un filósofo de prestigio. Después juzga cada cual. Ni a usted ni a mí nos van a entrevistar.

  7. No leía la entrevista, pero con no ver la cara de la tal Villacís al conectarme a esta web, ya me doy por satisfecho.

  8. Respuesta al entrevistado: Y UNA MIERDA. UNA MIERDA.

    El rechazo se lo han generado ellos solitos piteándonos a los occidentales en países musulmanes y también en países occidentales. He vivido bastante tiempo fuera de España (ya llevo dos décadas) y no sólo es que los musulmanes no se quieran adaptar, sino que nos quieren forzar a los demás a comulgar con ruedas de molino. No sólo es que fuercen a sus mujeres a ir tapadas, o que no quieran que sus mujeres naden en piscinas donde también hay hombres o que a sus mujeres las atiendan médicos de sexo masculino y viceversa, sino que miran mal a las mujeres que llevan falda o pelo descubierto, tratan a los occidentales como si fuesen idiotas y en muchos casos se comportan como putos nazis. Yo fui incauto de ir a comprar fruta en una frutería donde los dueños eran musulmanes. Me trataron con bastante desprecio. Lo mismo me hicieron en otra. Soy profesor en la universidad y los estudiantes musulmanes tratan a las profesoras con un desprecio vergonzoso.

    Sin ir más lejos, enfrente de mi lugar de trabajo a las 10 pm, antes de ayer, dos parejas de gays occidentales de unos 30 años que iban paseando agarrados de las manos. Un musulmán con barbas les increpa y les insulta. Uno de los gays les dice algo así como “Vete a la mierda” o similar. El musulmán se pone más chulo y le atiza un puñetazo. Llegan otros dos musulmanes que paseaban por ahí (y que nada tenían que ver con la historia) a pegar a los gays. Y bien que los dan. Los gays intentan que se calmen con palabras. De nada sirve y se tienen que marchar, mientras los musulmanes les insultan. Eso en pleno centro de Oslo. O sea, estamos hablando de gente que ha sido INVITADA a vivir en un país, a disfrutar de los beneficios sociales de dicho país y a poder trabajar en él. Así lo pagan: insultando a sus ciudadanos, aprovechándose del sistema, delinquiendo (agredir a personas sin justificación es un delito) e intentando imponer su basura a los demás. En otros (Dinamarca) se manifiestan para exigir que se imponga la sharía, o que se monten más mezquitas. Se quejan de que la cultura occidental les “oprime”, los muy hijoputas. Esto no son hechos aislados. Pasa todos los días.

    O sea, que no me venga este filósofo con interpretaciones estúpidas. ISIS no es más que la verdadera cara del mundo musulmán. Los “moderados” (tiene gracia este término) ni se molestan en manifestarse, ni critican, ni les va ni les viene. ¿Por qué? Porque les conviene ir comiendo terreno. Amistades que tengo en Copenhagen vieron como musulmanes dejaban flores el lugar donde fue abatido el terrorista que montó un tiroteo hace unos meses. El día que lo enterraron, 500 personas fueron a rendirle homenaje. ¿Manifestaciones de musulmanes por los asesinados? Cero.

    Que nadie se engañe: el islam NO es compatible con Occidente. Ni lo fue, ni lo será. Es una religión dañina que supone un peligro para Occidente. Si los ciudadanos no se quieren enterar, ya tendrán tiempo para sufrir las consecuencias porque esta gente no va a cambiar de actitud. Todo lo contrario.

  9. En todas estas conversaciones los chupis acaban sacando el mismo argumento: es que los cristianos y occidente han sido muy malos y han quemado muchas brujas.

    Pues la inmensa mayoría de los que estamos aquí ni hemos quemado brujas, ni tenido esclavos, ni matado indígenas, ni hemos saboreado las dulcísimas mieles del heteropatriarcado ¿Cómo se puede comparar lo que unos hicieron hace 500 o 300 años (unos que además no tienen nada que ver con quienes somos actualmente), con lo que otros hacen ahora mismo, como defenestrar homosexuales?

    Y en cualquier caso, no es EEUU ni la UE las que provocan los problemas, sino sus gobiernos. Los ciudadanos de la UE no pintamos nada. No somos responsables porque no tenemos ninguna clase de poder.

  10. Que digo yo que todos estos trogloditas haters y/o aventados antes de escribir deberían darse una ducha. Para relajarse, digo; por higiene no sé, no me llegan los efluvios; sus chorradas, sí.

    http://www.revistadelibros.com/articulos/islam-y-politica-verdades-y-prejuicios

    Venga, que les aproveche.

  11. Que este tipo considere que la prohibición del burka o el nihab es una locura ya habla de su falta de ética con las mujeres. Mayor símbolo de sumisión que el burka y el nihab o similares es difícil encontrarlo. Lo triste es que algunas mujeres lo aceptan hasta con gusto y sus maridos –unos hijos de la gran puta que consideran a las mujeres de su propiedad– saben que lo que consiguen con ello.

    Pero vale, sigamos con el buenismo: occidente es el culpable de todo, los musulmanes que viven en la paises occidentales son reprimidos porque no les dejan instaurar la sharia, colgar en Irán a homosexuales de gruas es cultura y hay que respetarla, lapidar a adúlteras o asesinar a niñas que no se quieren casar en matrimonios concertados son hechos aislados que no representan a los musulmanes.

    Y lo peor de todo, decir que “estos atentados no representan al islám” (habitual mentira repetida una y otra vez por políticos occidentales tras atentados islamistas) es la mayor hipocresía que se puede escuchar hoy en día, la mayor traición a la verdad y un comportamiento digno de miedosos, cobardes y acomplejados.

    • Por supuesto, todo lo que expone es rechazable moralmente o punible jurídicamente. Y los culpables exclusivamente son quienes cometen esos actos, de modo que si entran en lo ilícito deben tener sus penas.

      Ahora bien, desde terrenos políticos y culturales, sin embargo, las responsabilidades se reparten. Los países árabes y musulmanes cuando se descolonizaron no optaron por la vía religiosa, todo lo contrario, Siria, Iraq, Libia, Irán, Afganistán y otros han sido países que eligieron vías laicas y donde no había un especial integrismo religioso.

      Occidente (más bien el imperio US) se ha esmerado en cargarse todas las vías laicas en naciones árabes y musulmanas. Podía tener un atisbo de justificación desde el realismo político en la Guerra fría, pero desde la caída del Muro ha quedado claro descarnadamente que siempre se ha preferido la sumisión y el conflicto antes que el respeto a la soberanía en esos países. Todo lo que digan los estados occidentales, tras ver lo que han hecho queda en humo de pajas.

      Para nuestro propio Morenés, en cuanto la cuestión es traficar con armas, es respetuosísimo con los saudíes

      http://www.lamarea.com/2015/03/11/pedro-morenes-el-comercial-armamentistico-indispuesto/

      “juzgar políticamente al régimen saudí es algo complicado, porque cada país tiene su manera de establecer el bienestar de su población.” Morenés dixit

      No es justificación moral ni atenuación jurídica de los fanáticos y asesinos islamistas, pero políticamente, respecto a los problemas de Occidente con el Islam, nuestra parte alícuota de responsabilidad es grandísima, o como han dicho antes, no nuestra, sino de nuestros gobiernos.

  12. Estoy tan indignado que voy a convocar una cruzada en el Crusaders Kings.

  13. pues fíjense que yo creo que, dado el interés que pone este sr en el hecho religioso mas allá de su sentido practico, se quedan ustedes largos con lo de filósofo y que le vendria mejor alguno o todos los apelativos propios de un orgulloso y sensato abuelo, bastante “viajao”.

  14. Desconocía lo poliédrico de la obra de Taylor, así que me ha gustado la entrevista. Pero en lo que conozco más de cerca, que es su trabajo sobre religión y sociedad, creo que comete errores de bulto dando a la religión tanta importancia.

    Este rollo comunitarista que propone acaba siendo una fragmentación total de la sociedad, que es lo que se encuentran en Bélgica o Holanda. Pasen ustedes, pero no se me mezclen. Y así tienes el barrio musulmán, el barrio del Congo, gimnasios evangelistas, hospitales judíos, escuelas católicas… y esperan que esto favorezca la convivencia.

    Y ahora pensemos en un una chica de familia musulmana que por lo que sea le sude su pretendida religión. La tía es atea, mira, hay gente muy rara. Cuál es el precio que pagará por intentar salir de su comunidad? Cambiará de barrio, de servicios médicos y sociales, de gimnasio…

    Las comunidades existirán siempre, y la religiones también, pero la función del estado no debe ser garantizar su dimensión más celosa, no debe permitir que se conviertan en prisiones de sus miembros.

  15. Pues ojolá todos fuésemos un poquito todólogos, al menos para interasarnos sobre lo que sucede en el mundo sin caer en maniqueismos infantiloides ni en la destructiva dinámica del enfrentamiento. El problema es que nuestro sistema educativo sólo nos prepara para que despuntemos en nuestros respectivos campos, olvidando (intencionadamente) que la realidad es compleja y su comprensión requiere un enfoque multidisciplinar. Puede que el problema resida en que en el fondo tenemos auténtico temor a superar nuestros prejuicios, pues estos pensamientos no dejan de ser creencias laicas. El conocimiento abre nuevas puertas, y tal vez estamos demasiado cómodos con lo que hemos aprendido a identificar como verdad absoluta. Con independencia de que se compartan o no las opiniones de este hombre (a mi me parecen bastante razonables), poder leer una entrevista tan lúcida como esta es música celestial.

  16. Pingback: «Los musulmanes sienten un aumento del rechazo, y eso es exactamente lo que el Estado Islámico quiere que suceda»

  17. Pragmatísmos y miedos irracionales a parte, respecto al sentimiento nacionalista hace tiempo que lo observo indisoluble al individualismo más artificioso y superficial, como dos manifestaciones diferentes del mismo fenómeno, que no sería otro que el posicionamiento de uno mismo respecto a los demás conforme a sus aspiraciones y necesidades afectivas alternantes. Diría que es algo ancestral: Tan desproporcionada puede ser la incesante búsqueda del enaltecimiento de nuestra propia figura via material, intelectual, mediante la consecución de determinados objetivos o puramente estética, tratándo de ubicarla en un marco de exclusividad “genuina” que rara vez se corresponde con la realidad y distinguiéndola (con buenas dosis de ingenuidad) de la de nuestros semejantes aunque esto implique exclusión, como desproporcionada puede ser la vinculación a completos desconocidos por meras coincidencias ambientales (es decir, las que claramente sí nos han venido dadas), creyendo acercar posturas que traspasan conveccionalísmos o consignas, cuando de nuevo la realidad muestra pronto que dista de ser esa, y donde el sentimiento nacionalista solo sería un escenario entre muchos posibles (aunque quizás sí el más notable). Lo llamativo es que ambas posturas pueden coexistir sin aparente contradicción. O para ser más concretos, lo hacen con la misma velocidad que pueden alternarse (que puede ser mucha). Creo que ni tan juntos ni tan distanciados… sino por la ruta que deja a ambos lados estos dos escenarios ideales polarizados, es por donde caminan (zigzagueando algunas más que otras) todas las personas.

  18. “¿Y esa gente que odia tan intensamente la religión, como algunos de los amigos de Dennett?”

    No creo que la intensidad del odio permita hablar de un odio a la religión, porque ello implica que se da desde fuera de la religión. Parece más bien que se trata del odio al infiel, al hereje, al apóstata, es decir, estamos ante la intensa animadversión del creyente en la religión dominante hoy contra el creyente en religiones que, con su divinidad barbiracunda y sus dogmas anticuados, no se rinden a las nuevas divinidades y sus dogmas de fe. Dogmas que los fieles modernos llaman simplemente ‘realidad’.

  19. Comenta el entrevistado que todas las religiones deben ser enseñadas. Deben ser enmarcadas dentro de la enseñanza general, quizás dentro de la asignatura de historia, o en filosofia o si alguien se especializa , en teologia., por todo lo que han influido, y, desgraciadamente, influyen en la vida de tantas millones de personas. Para empezar todo se basa en la existencia de alguien o algo que nadie ha visto, ni se ha demostrado su existencia, más allá de las declamaciones de profetas, teologos, charlatanes , implicados e interesados en su existencia (ayatolahs papas, curas, rabinos, etc) Todos estos dejarian de “chupar del bote” si la gente desertase de las misas, mezquitas y lugares de culto de forma masiva. Solo me imagino que a la humanidad le habria ido ( y le iria actualmente) infinitamente mejor si no hubiesen existido las religiones, o fuesen algo testimonial o muy, muy minoritario .Al menos no las monoteistas. Estas son tan “dictatoriales” , con su Dios o Alá, o su Buda o Jehova, que todo lo controla..Tantisimas guerras, matanzas, muertes, tanto fanatismo en su nombre.

  20. Este señor como otros tantos que opina sobre la cuestión musulmana y, en este caso, el Estado islámico, está en la más completa de las inopias. En definitiva, no sabe de lo que habla y toma la voz prestada de otros, como son los fabricantes de mentiras oficiales, los medios de desinformación masiva del aparato propagandístico de Occidente. El EI es un grupo terrorista creado, financiado y monitoreado por la CIA y el Mossad israelí. Pero hay otros actores en juego, que dan soporte a esta trama terrorista, como son la OTAN y nuestras dictaduras (aliadas) feudales del Golfo (Qatar, Arabia Saudí, Bahrein) e incluso Turquía. El objetivo de grupos como AlQaeda (otra franquicia terrorista de la CIA, ya en desuso) y el EI es servir a los intereses geoestratégicos de EEUU e Israel en el mundo y demonizar el islam. Se valen de unos fantoches y sus cuidadas puestas en en escena (decapitaciones, destrucción del patrimonio cultural, etc…) para dar más realismo a su orquestado montaje. Lo que señala el entrevistador de los “reclutas” europeos que engrosan las filas del ISIS o EI es otra engañifa más del esperpento terrorista que han diseñado en las cloacas de Washington y Tel-Aviv.

    El ejemplo de organizaciones armadas de izquierda en Europa como las Brigadas Rojas italianas y la RAF en la Alemania federal es otro pésimo análisis de este Taylor. Ambas organizaciones estaban controladas totalmente por los servicios de inteligencia de Alemania (el nazi BND) e Italia (el SISMI), infiltradas hasta las cachas para manipularlas y señalar objetivos terroristas. De hecho las BR funcionaban mejor cuando estaba la cúpula izquierdista (Renato Curzio, etc…) en la cárcel…Y en Alemania ya sabemos lo que hicieron con el grupo de Baader-Meinhof (les asesinaron ahorcándoles en la cárcel). La estrategia imperialista de los países de la OTAN, en los años setenta y ochenta era clara: utilizar una red terrorista, la conocida como Gladio de la OTAN, para estos propósitos que no sino nada más que plasmar la denominada “estrategia de tensión” para impedir que la izquierda comunista ascendiera al poder en la Europa de la Alianza Atlántica.

    Mientras que del 11-s a acá el objetivo es, como dijo la ex miembro del FBI, Sibel Edmonds, “radicalizar el islam, el Asia Central y el Cáucaso”. Con falsas banderas terroristas y todas esas cosas sucias que vienen ocurriendo desde hace veinte años…en Europa y el resto del mundo.

  21. Es totalmente equivocado y muy desconocedor de los mecanismos sicológicos musulmanes que “que sientan un rechazo y los empuja al extremismo” ES exactamente al revés . Es la ayuda de todo tipo sin contraprestaciones, el talante de dialogo y la aceptación de cualquier disparate que pidan lo que de verdad enfurece a los musulmanes. Lo explica muy bien zizek , como la paradoja de quien cuanto mas paga ,mas debe . Cuanto mas se esfuerza occidente por “comprender ” con falsa indulgencia a los islámicos , por respetar sus costumbres ” por hacerse perdonar un colonialismo que todas las civilizaciones han tenido (el imperialismo y esclavismo musulmán es legendario ) mas nos consideran débiles y estúpidos. Todo intento de comunitarismo y multiculturalismo es interpretado por el islam como condescendencia con sus particularidades “barbaras” y estupidez porque las naciones occidentales no respetan ni hacen respetar su cultura y pueblos y eso les parece pusilánime y terreno listo para la conquista . Es un error , si se quiere que los musulmanes dejen de atacar occidente hay que hacerse respetar y exigir exactamente lo mismo que se exige en países musulmanes,

  22. Pierre Villar resumió la historia de España en un librito de unas doscientas páginas, pero este hombre lo hace en un párrafo (ése en el que dice que “el país fue creado por Fernando e Isabel, ¿no?”). Bravo. Qué listos son estos extranjeros. !Y lo que saben de España y su historia¡

    • Cierto. Los españoles somos tan bobos que tiene que venir cualquier “guiri” a explicarnos lo que somos y lo que fuimos. Este tipo tan “poliédrico” demuestra mucha ignorancia sobre España, pero, en lugar de admitirlo, sigue pontificando. Es lo que les pasa a los “todólogos”, los especialistas en generalizar generalidades generalmente.

  23. en este articulo se puede ampliar un poco el tema : http://teatrapare.blogspot.com.es/2015/07/polemico-porque-si.html

  24. Aqui tocamos el hueso de nuestra sociedad, en este articulo que he leido hace poco casualmente se toca el tema : http://teatrapare.blogspot.com.es/2015/07/polemico-porque-si.html

  25. En Europa, algunos hijos de inmigrantes se ha alistado en el EI, lo que demuestra el fracaso de los países de acogida para integrarlos…

    La pregunta ya encierra todo tipo de prejuicios idiotas, de los que siempre he aborrecido. Vamos a ver, será a ellos a quienes habrá que achacar su fracaso en la integración en su país de acogida y no al revés.
    El fracaso es de ellos, no nuestro, hasta que no cambiemos esta visión estamos perdidos.
    Es tan simple como mirar un poco a nuestro alrededor, para darte cuenta de que los iberoamericanos se integran muy bien, los polacos, gente del este en general, también, los franceses , italianos etc…también y tienen las mismas oportunidades y dificultades a priori que los árabes y gitanos, porque ellos no y los otros si¿no será mas bien que son ellos , los que no quieren o no pueden integrarse en nuestra sociedad ?

  26. ¡Igual que en España!

    “Ha participado activamente en política con el Nuevo Partido Democrático de Quebec. ¿Hay lugar para un teórico político en los asuntos del día a día de un partido político?

    Oh, sí, sí, tenemos un montón de ellos. [Risas] Es decir, los debates que tenemos en el partido son muy elevados, con varios teóricos de la democracia. He estado muy involucrado desde el principio porque yo estaba en la reunión fundacional de ese partido y todavía sigo muy comprometido con ellos. Tenemos elecciones en octubre, el líder es un muy buen amigo mío y siempre estamos tratando de elaborar políticas de acuerdo con la comprensión de la teoría política. La teoría política les es muy cercana.”

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