Jot Down Cultural Magazine – Matadero Cinco: un soldado perdido en el tiempo

Matadero Cinco: un soldado perdido en el tiempo

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Kurt Vonnegut, ca. 1985. Fotografía: Cordon Press.

Alemania, febrero de 1945. La ciudad de Dresde era un gigantesco hospital de campaña, sus edificios, convertidos en refugio para los heridos del frente oriental. El abastecimiento de comida, cada vez más escaso. Muchas fábricas ya habían sido destruidas por las bombas aliadas. Pero Dresde mantenía un nudo ferroviario que podía dañar los intereses soviéticos, cuyo ejército ya se encontraba a las puertas de Silesia. La inteligencia británica decidió reabrir la Operación Thunderclap del 44, rendir por aire los enclaves del oeste, pero esta vez solo las ciudades más importantes. Para acelerar en el tiempo el final de la guerra, decidieron bombardear Dresde, conocida como la Florencia del Elba por la enorme cantidad de museos y monumentos, una ciudad repleta de belleza. La noche del 13 de febrero, los pathfinders británicos arrasaron Dresde en dos oleadas de bombas incendiarias. Dejaron casas y seres vivos consumidos por una lluvia de fuego gigantesca que succionó el oxígeno e hizo explotar todo lo que había debajo. Al día siguiente, los cazas norteamericanos dejaron caer otras tantas toneladas de bombas sobre diversos objetivos en la ciudad y sus alrededores. A causa de la nube de humo y las condiciones climáticas, algunas bombas se desviaron, llegando hasta Praga.

Durante mucho tiempo, este episodio del fin de la Segunda Guerra Mundial quedó oculto por los acontecimientos de Hiroshima y Nagasaki del verano del 45. Pocos datos se ofrecieron con precisión, especialmente el número de víctimas. Eran casi todos civiles o soldados heridos y la ciudad, su centro urbano, un lugar de gran valor histórico que no poseía interés militar alguno, salvo la venganza del mando británico por los raids alemanes. Los libros hablaron de ciento treinta mil personas muertas, mientras que las cifras oficiales oscilan entre las veinticinco y las sesenta mil. Las pocas imágenes que hay de Dresde tras los bombardeos son terribles, y cuesta imaginar la reacción de los escasísimos supervivientes.

Por puro azar o broma del destino, uno de esos supervivientes fue un soldado norteamericano. Dejémoslo más bien en un crío de diecisiete años, sin la más mínima habilidad militar, que había sido hecho prisionero por los alemanes en Bélgica y trasladado a Dresde para trabajar en una fábrica de jarabe para preparados de vitaminas. Se salvó de morir en estos pavorosos ataques porque corrió a esconderse con sus compañeros en un enorme almacén de carne del antiguo matadero de la ciudad, donde los alemanes los tenían confinados, excavado en la piedra bajo la ciudad. El Matadero n.º 5. El prisionero se llamaba Kurt Vonnegut y venía, sí, de una familia de inmigrantes alemanes que se habían instalado y prosperado en Indianápolis. Ya convertido en escritor, tardó veinte años en llevar a una novela lo que había vivido aquellos días en Europa. Sobre todo, lo que vio nada más subir del improvisado refugio, entre el telón de humo que tapaba el sol. Lo que quedaba de Dresde. Según él, no había mucha diferencia entre la superficie de la Luna y aquello, salvo que el suelo estaba caliente y los pies se hundían en una papilla de cenizas.

Un escritor con semejante experiencia a sus espaldas podría haber aprovechado para formar parte de la lista de autores que han retratado estos acontecimientos, aunque desde distintas posturas ideológicas, siempre con una mirada épica sobre la batalla y sus trágicos desenlaces (desde Jünger a Hemingway). Pero Kurt Vonnegut no era un escritor como ellos. Sus recuerdos de la Segunda Guerra Mundial suponían un peso que le resultaba imposible de reproducir con palabras. En el primer capítulo de Matadero Cinco, que sirve como asidero explicativo de donde parte esta increíble historia, Vonnegut expone la dificultad que le supuso describir lo indescriptible, la contemplación de una ciudad destruida hasta los cimientos, confundiéndose el polvo de los edificios con el de los huesos de los muertos, o cómo antes de llegar a Dresde pasó unos días infames en un campo de concentración para soldados, donde se alumbraban con velas hechas de sebo humano. En el estilo satírico que le hizo mundialmente famoso, el autor explica que él quería hacerse rico con un libro en esa tradición de la literatura bélica, pero tras escribir cientos, miles de páginas, no le salía. ¿Cómo era posible escribir sobre una matanza de este calibre? En sus propias palabras, «No se puede decir nada inteligente».

También deja clara la intención en estas primeras páginas. La novela puede y va a ser muchas cosas, pero por encima de todo es un desesperado alegato antibelicista, una narración que mostrará un mensaje mil veces repetido, pero no por ello escuchado lo suficiente: el absurdo, más trágico que la propia muerte, de las campañas militares. La sucesión de hechos espantosos y situaciones ridículas, a la que vez que idiotas, no exentos de comicidad que rodean a cualquier enfrentamiento de esta clase. Los seres humanos lo sabemos, pero volveremos a la guerra una y otra vez, en un ciclo imperturbable de locura y desgracia.

Matadero Cinco tiene otro título: La cruzada de los niños, en referencia a la edad de los soldados que, como Vonnegut, participaron en la batalla de las Ardenas. En ese primer capítulo nos muestra otros ejemplos de fanatismo loco, por ejemplo, la «cruzada» medieval en la que se embaucó a miles de niños que creían que iban a luchar en Tierra Santa, cuando en realidad, y después de un viaje penoso, serían vendidos como esclavos en África. A lo largo del libro aparecerán mencionados títulos de novelas muy célebres ambientadas en una guerra y más casos de traumas, como el del escritor Ferdinand Céline, quien, tras ser herido en la Primera Guerra Mundial, quedó perturbado, obsesionado por el tiempo y la muerte. El autor también se detiene en la historia de Dresde y repasa sus etapas de esplendor artístico, así como anteriores episodios de destrucción, como el incendio de la guerra de los Siete Años, en el que también quedó reducida a escombros. Igual que fueron devastadas Sodoma y Gomorra, con una lluvia de fuego. Vonnegut incide de esta manera en el aspecto cíclico de la historia, en la incansable e imbatible estupidez humana y la inevitabilidad de los acontecimientos. Las tres ideas sobre las que está construida Matadero Cinco.

Pero esa novela convencional sobre la guerra termina en el capítulo primero. A continuación se despliega una historia que tiene más que ver en el tono con crudas narraciones picarescas, tipo El aventurero Simplicíssimus (Von Grimmelshausen, 1668), o sátiras contemporáneas de Matadero Cinco, como la novela Trampa 22, de Joseph Heller (Catch-22, 1961). Esto es algo totalmente diferente. Vonnegut describirá las penalidades del soldado adolescente desde que es lanzado en paracaídas sobre algún punto de Luxemburgo en el invierno de 1944, pero no se limita a estos hechos, sino que pondrá delante de nosotros la vida entera de su protagonista, porque esta experiencia resonará y volverá a lo largo de todos los días, para que intentemos comprender con él de qué manera ha cambiado su percepción del mundo, cómo se ha trastocado su mente y la realidad. Y nos lo narra de forma no lineal sino a saltos temporales, tal y como los vive Billy Pilgrim, el alter ego de Kurt Vonnegut en la novela. El autor se desdobla en este personaje, muy típico de su literatura, un pobre hombre sobrepasado por las circunstancias, pero además se reencarna un par de veces a lo largo de la narración, apareciendo como él mismo y como el veterano escritor de ciencia ficción Kilgore Trout. Trout, uno de los más celebrados personajes de Vonnegut, está inspirado tanto en él mismo como en su amigo el escritor Theodore Sturgeon (llevando al límite la broma, el autor Philip José Farmer publicaría en forma de novela del espacio uno de los títulos que Vonnegut atribuye a Trout en su novela Dios le bendiga, Mr. Rosewater (1965), con ese mismo seudónimo: Venus en la concha, en 1975). El personaje del señor Rosewater, por cierto, también aparece en Matadero Cinco, un recurso habitual. De esta forma, escritor y personaje recorren un ciclo de realidad-ficción congruente con el de espacio-tiempo.

El soldado Pilgrim (‘peregrino’) experimenta en plena batalla un extraño fenómeno. Es capaz de ver su vida pasada y futura, puede sentirse y verse antes de nacer, saber cuándo y cómo va a morir, qué pasa después de la muerte, así como revivir episodios de su pasado o contemplar con todo detalle experiencias de su futuro. Una explicación racional a estos viajes en el tiempo la daría cualquiera, aludiendo a una herida de guerra o un profundo shock traumático, pero eso es lo de menos, porque la capacidad de Billy Pilgrim de ver el tiempo y ser consciente de que todo está escrito es la filosofía de Vonnegut que subyace en Matadero Cinco. Un determinismo fatalista del que solo cabe aprovechar los escasos momentos felices.

Desde la batalla de las Ardenas, Billy Pilgrim entra y sale de diferentes épocas de su vida con un parpadeo. Lo hace de tal forma que puede presenciar el momento de la muerte de su padre o volver a un instante de sus días como bebé. Así, vuelve a repetir de forma infinita todos los instantes de su vida. En un contrasentido humorístico, se dedicará profesionalmente a la gestión de una cadena de ópticas (un cargo millonario que recibe, de forma totalmente casual, de su yerno) y está empeñado en hacer que sus compatriotas obtengan una visión clara del mundo. Él, que ve las cosas de esta forma tan peculiar. Y si lo de los viajes en el tiempo ya es extraño, cuando Pilgrim es un hombre maduro, casado y con dos hijos, van y aparecen los extraterrestres. No aparecen de forma casual: es durante la fiesta de aniversario de su boda, y en un instante que hace saltar la emoción que el protagonista ha estado guardando desde los días de la guerra, cuando Billy es abducido por una nave espacial y es trasladado al planeta Tralfamador. Allí, los extraterrestres, unos seres de medio metro que parecen desatascadores puestos al revés, pero de color verde, encierran a Pilgrim con una famosa actriz de Hollywood, ambos desnudos, en una cúpula geodésica del zoo, para que los tralfamadorianos se entretengan observando las curiosas costumbres de los dos terrícolas, y a cambio le ofrecen información acerca de su mundo y la sabiduría que han acumulado tras recorrer el universo. La cúpula fue un invento de Buckmisnter Fuller, el arquitecto visionario que desarrolló soluciones para un planeta sostenible y creía que la guerra desaparecería. Será uno de los pocos lugares felices donde viva Pilgrim, que desde los episodios de la guerra vagará por su biografía sin tener conciencia de lo que hace. Se casa con una mujer a la que no quiere, sus hijos serán dos extraños y los acontecimientos del mundo habrán dejado de tener el menor interés.

La novela se desliza por la ciencia ficción, no como simple recurso cómico para aligerar la terrible experiencia del soldado Pilgrim, sino como la única salida que el escritor y también protagonista de los acontecimientos de Dresde encuentra para dar sentido a una vida absurda que culmina en la muerte. En el psiquiátrico donde es recluido tras volver a casa, Billy Pilgrim canaliza sus pesadillas en la lectura de las space operas de Kilgore Trout, el veterano escritor de sci-fi que no ha logrado el éxito comercial. Las historias de robots e invasores del espacio se mezclan con los acontecimientos de la vida de Pilgrim, que son, a su vez, los hechos de la biografía de Vonnegut. Como otros compañeros de generación (Robert Sheckley), el autor escribió la mayor parte de sus libros en clave de ciencia ficción, con un profundo mensaje crítico sobre la sociedad estadounidense. Los mensajes religiosos del cristianismo se subliman en relatos pulp sobre máquinas del tiempo, sus experiencias en Tralfamador se convierten en un novela de Trout titulada El gran tablero, los marcianos devienen en dependientes de librerías de revistas porno, y los militares son constantemente ridiculizados, por ejemplo, a través de Joseph W. Campbell Jr., el histriónico jefe de los Free American Corps, un desertor que se ha pasado a los nazis para luchar contra los comunistas y quiere devolver a sus compatriotas el orgullo perdido. (Salvo en el uniforme y una fantasía como de superhéroe entre cowboy y mando de las SS, el discurso recuerda y mucho al actual presidente de los Estados Unidos. Recomiendo vivamente la novela de Vonnegut donde Campbell es el protagonista absoluto, Madre noche [1961]).

Matadero Cinco se cierra en uno de sus numerosos círculos. Las últimas páginas son las más duras, un viaje a un planeta de sabios tralfamadorianos que conocen la cuarta dimensión. En ellas se revela el corazón de las tinieblas de este viaje del soldado Pilgrim. No se encuentra al final de su vida, sino justo al principio, cuando él y los supervivientes de la destrucción de Dresde tienen que cavar entre las ruinas y encontrar a los muertos, miles de cadáveres reunidos bajos refugios inútiles. La muerte es un absurdo inevitable que solo pueden controlar ciertas entidades extraterrestres con conocimientos superiores a los nuestros. Los seres humanos podemos sobrellevarla de diversas formas —con la religión, el amor a los semejantes, la locura, los tebeos de ciencia ficción o el existencialismo filosófico—, pero lo que no se puede superar son los efectos de la guerra.

Así es la vida

La novela se publicó en un momento crucial de la historia. Kennedy y Martin Luther King habían sido asesinados y la guerra de Vietnam era duramente contestada en la calle. Un relato sobre un episodio tan espantoso, que la opinión pública no conocía, escrito con la mirada sabia y humorística de su autor, en el mejor estilo de escritores como Mark Twain o Cervantes, le convirtió en un ídolo de la contracultura. Por ser «antiamericana», «ofensiva en el lenguaje» y posiblemente también «comunista», Matadero Cinco fue y sigue siendo perseguida por la censura (en algunos lugares de Estados Unidos han llegado a quemarla en público), pero es una obra a la que hay que volver, por el valor literario y por el testimonio personal. Kurt Vonnegut murió hace diez años, pero yo también creo en la noción del tiempo tralfamadoriana. Las ideas e imágenes de su obra son momentos únicos que permanecerán siempre y al mismo tiempo. And so it goes

Este artículo es un avance de nuestra revista trimestral dedicada a las guerras #JD20, disponible ya en nuestra store.

29 comentarios

  1. Está muy bien Grace, pero como siempre, estamos en lo mismo.

    Siempre ustedes alaban a los americanos / británicos / franceses y alemanes – Bernhard por ejemplo, o WG Sebald – cuando se enfrentan al “duro pasado” de sus paises para luego hacer caso omiso en la narrativa nacional y en el cine en cuanto a su propia carnicería…

    ¿Por que no hay un “Matadero Cinco” español, o un “Extinción” español?

    Comparemos por ejemplo la ética de Vonnegut con un Javier Cercas por decir algo. Cercas es un tipo majo, me imagino, se identifica de izquierdas, no es “fascista” como algunos le llaman.

    Pero nos cuenta en su último libro de sus correrías con David Trueba por Extremadura, en busca de los claves de su tio falangista. Es como si Vonnegut escribe un libro sobre sus pesquisas sobre los pilotos americanos que devestaron Dresde en lugar de posicionarse con las víctimas…

    A 20 minutos de Madrid está la fosa común más grande de toda Europa. Y encima de aquellos 30,000 o así cadáveres, el mausoleo de él bárbaro que les dejó allí, que lo pagamos todos…

    …eso en España ha servido como plató de cine, como un decorado de cine…alli ha rodado todo dios….si es ALUCINANTE…

    ¿Hasta cuando esto? Yo cumplo 25 años en España, los cumplo este mes, y esto no ha cambiado nada. Sigue la corrupción, sigue los nacionalismos peninsulares, sobre todo el español, y sigue el Valle de lso Caidos en su sitio….

    Si me devuelven las contribuciones de la Segurida Social, estoy en Barajas en lo que tarda un taxi del centro de Madrid….esto es un sin vivir…

    • España es un país muy derechista. Cuando sacas a colación que es alucinante lo del Valle de los Caídos o que exista una Fundación Franco, cosas inimaginables en otras naciones europeas, te tratan de comunista o rojo y tienen los santos co..nes de hablarte de libertad. Aquí han puesto de origen y legitimidad de la democracia española realmente existente a una dictadura, de modo que ciertos problemas culturales y colectivos solo se van a resolver con el paso de los años, cuando todos los hoy vivos estemos calvos. El sarcasmo mayúsculo es que, a quienes llamamos la atención sobre esto, nos tildan de vivir en el pasado. Ellos, en cambio, son un dechado de modernidad y progresismo.

      Después algunos se extrañan de que los franceses de derechas se parezcan más a los españoles de izquierdas que a los de derechas. Lo de aquí es facherío light o tapadito, incluidos los liberales.

    • Bueno, llevas ventitantos años en este país y no te sorprende. Yo llevo 55 y sí prefiero donde estamos a donde estuvimos cuando, p.e., teníamos que comenzar las clases con un izado de bandera y un cara al sol. Se ha deteriorado el país desde los noventa, si, mucho. La izquierda sucumbió al nacionalismo, la estatal y la periférica. La estatal desde que Solchaga afirmó que en este país te podías hacer rico en cinco días , todo un prodigio ideológico de la socialdemocracia. Ni digamos cuando ZP afirmara que bajar impuestos es de izquierdas….. luego están los nacional-socialistas de HB, CUP, pues son nacionalistas y socialistas que en sus respectivos territorios han hecho la vida imposible a profesores, conferenciantes y alumnos por expresarse en castellano.

  2. Kurt Vonnegut nació y se crió en Indianápolis, no Minneapolis. Yo también me las confundo a veces, no se crea. Por lo demás todo muy bien.

  3. Es decir, vamos a tener que aguantar su mausoleo a Franco en perpetuum, es eso, ¿no? Porque eso no se mueve solo, digo yo, y nadie hace nada para quitarlo…

    …es como dijo John Lee Anderson, habría que volarlo por los aires sin más. Con dinamita. Pero Lee Anderson tiene un par de huevos, no como la clase intelectual español, menudos pajaritos más mansos son estos…

    No me parece razonable, me parece una afrenta a la democracia europea que siga alli la tumba de Franco. No ha habido ni una carta a los periódicos de la clase intelectual española – para llamar aquel rebaño de borregos algo – al respecto, ni una pelicula, ni un solo libro importante.

    A todas luces, no hay ningun interés en España en quitar eso….a nadie le importa una mierda que haya un santuario a un dictador vil y sangriente y asesino cuya tumba paguemos todos…

    …o, ya que estamos, que el Museo del Ejército del Alcazar de Toledo tiene el cuarto de Moscardó preservado, intacto, el lugar de la sagrada llamada apócrifa a su hijo antes de morirse. Lo tienen preservado, otro himno a Franco… un sitio que huele a años 30, eso es, a polvo y sangre y mentiras…

    Yo me tengo que ir de España, porque es que me van a partir la cara en los bares si me quedo mucho más tiempo aqui. Abro el periodico con el desayuno y no hago más que maldecir: “Que HDP”, “Que cabrón”, “Mira que sinverguenza”, “Otros facha vestido de demócrata”, “Menuda mentioros HDP es usted, presidente”….

    …y asi hasta las páginas de deportes más o menos….

    Es que no hay nada que hacer aqui. Es que no hay un movimiento intelectual ni siquiera a que juntarse…ustedes se conforman a hacer la pelota al mundo anglosajón.

    Por cierto, si vamos a hablar de autoficción, pues Vonnegut nos da el ejemplo de lo que es. Es decir, momentos de autoficción, pero, por favor, NO SOLO autoficción…

    Lo que han hablado David Trueba y Javier Cercas en una comida y que vino han tomado en la carretera de Extremadura no me interesa nada. ¿Qué interés puede tener eso?

  4. Es decir, me voy a vivir a Lisboa. Tener una pensión, aunque sea la misería que se pague en España, es una pijada total…

    …¿que más da que si, como autonomo, facturo 1000 al mes, entre la SS y el IRPF, tengo que pagar un 47% al Estado, que es lo que pagan los super ricos en el resto del mundo…. ? Eso es normal en Hispanistán…

    Lo importante es que Cercas se las arregle con su pasado turbio, que Marías nos cuenta de las espías hijos de la gran puta del Imperio Británico – los que mataron a irlandeses a punta pala – que Enriqe Vilas-Matas nos hace otra pajada de Paris y que nos lo cuente.

    Lo importante es que los señoritos estén cómodos y que sienten queridos…y en cuanto Pedrito Almodovar,. por diós, que no se vaya de la mano y que ruede algo político….¿que harían con Pedrito y Fernando Trueba si en lugar de hablar, llegasan a rodar algo político? Igual los ahoracan en la Plaza Mayor…

    Voy a ir a un pais – despreciado por el vecino por la indiferencia – que, si, acabaron con una dictadura en condiciones, que tienen un gobierno de izquierdas de coalición que pudiese haberse dado en Esapña si no fuese por las manías restrasadas de los ex-alumos del Pilar – Cebrían, Savatarer etc etc – y donde tienen un cine puntero que no es esclavo de las teles como España….

    Además, y sobre todo tal vez, alli vive Madona…

  5. O sea, la autocomplacencia de España llega a su crescendo con Javier Cercas, que nos cuenta el vino que toma con David Trueba en la carretera de Extremadura, que me he comprado el libro y es una estafa….je je je …es que es REPUGNANTE….je je je…

    En el siglo XX, se muerieon 100 millones de personas en guerras europeas. En España, ni se sabe la cifra oficial, pero la muerte que importa es la de Javier Cercas…

    Además, Cercas, con que “no es un literato”; un escritor que no es literato, una modestia falsa que siempre la atencion….Cercas es lumpen y del pueblo se supone…

    Me temo que un Road Movie de Cercas y David Trueba es el nivel cultural de España en el mejor de los casos…

    …Trueba, todo macho, todo Perez Reverte, empieza a decir tacos de que este es un país tal y cual….no le pega a David Trueba eso, más bien un gentelman siempre me ha parecido a mi y le he tratado…

    Es que son ustedes una estampa…

    Y Muñoz Molina con que “la crsis del 2007 es de todos”…y Peréz-Reverte con su discurso Falacci retrasado mental y le premian, y Torreblanca en El Pais con que “Brexit es la culpa de todlos europeos”…eh, lo siento, en Escocia, lo prevíamos y nos llamasteis “nacionalistas” con vuestros pequeños cerebros celtoibéricos…yo no tengo la culpa del Brexit ni de la crisis del 2007-17

    No hay un solo intelectual en España, ni uno…

    Pedrito Almodovar recoge premios y los dedica a los que “buscan” a sus fusilados, pero no ha rodado nada de aquello…

    Rossellini, en medio de su carrera, se va a la India a rodar un documental y toma. Claro, para Roberto Rossellini, la ética precede el arte…de estos no hay ni uno en España…

    Nada que ver con la tragaperras que es Pedrito Almodovar, o Alex de la Iglesia, o Fernando Trueba, o David Trueba y muchos más…

    toda la farándula son unos nuevos ricos con salones de IKEA, con sus estanterías Billy…todo guay en la peninsula…

    No sé como os tolereis…

  6. 26 de abril de 1937. Gernika. Ensayo trágico de lo que después vino.
    Lean “Gernika” de XabIer Irujo. Editorial Planeta. ISBN 978-84-16771-73-8
    80 años después van saliendo cosas nuevas a la luz tras una oscuridad alevosa y premeditada.

  7. Go on home British soldiers, go on home
    Have you got no fucking homes of your own?

    For 800 years, we’ve fought without fear
    And we will fight you for 800 more…

    But if you stay British soldiers if you stay
    You’ll never ever beat the IRA
    So fuck your Union Jack!
    We want our country back!
    We want to see old Ireland free once more….

    ¿Los nacionalismos? Como el inglés o el español?

    Como dijo no sé quien en The Wire, dos dedos…uno por al ano y otro en el ojo…

    “Escocia libre o un desierto….”

    • Usted no carbura nada bien. Acuda a revisión.

      • Je je je…

        Amigo, lo único que hizo el gobierno de Blair que vale la pena era la paz en Irlanda, el Acuerdo de Viernes Santo. No es perfecto, pero la gente se ha dejado de matar…

        Esto a los ingleses les daba igual cuando votaron el Brexit. Habría que rechazar el Brexit solo por la paz en Irlanda. Pero los ingleses les daba igual eso…

        La historia de Irlanda es una historia muy triste: un millón de muertos durante la hambruna y otros tres exiliados por aquello…no me gusta Inglaterra como pais, lo siento, no me gusta nada. Los particulares es otra cosa, por supuesto…pero mireles usted…mire que pais de HDP es Inglaterra…

  8. Su patriotismo es nuestro “nacionalismo”…

    Escocia
    Irlanda
    Euskadi

    Siempre amigos…

    No nos quieren ver! Si nos quieren matar, amigos!!!

  9. Chirbes. Quizá sea este el autor que escribe sobre todo eso que usted dice que no se escribe.

  10. Vonnegut es uno de los autores que me he atrevido a dar a mis hijos para que amen la lectura. No falla. Si en lo más alto de sus logros está “Slaughter house 5” (Matadero 5) yo pondría en los puestos siguientes “Cat’s cradle” (Cuna de gato. Ni idea de cómo se hubiera podido traducir esta figura del juego del cordel), “The sirens of Titan” (Las sirenas de Titán) y “Galapagos”. Todos tratan con la guerra y el fin del mundo.

    Señor Redguantlet, no es por desencantarlo pero en Portugal también tienen su facherío. De vez en cuando también llega al gobierno. Con conocimiento de causa tras haber vivido más de un lustro allí, lamento decirle que el racismo portugués es más profundo de lo que usted imagina. Buena suerte.

  11. Pio Pio Pi. Campbell: si eres tan inteligente porque no eres millonario.

  12. No la reconozco casi, aunque hace mucho tiempo que la leí, puede que cuando se publicó.
    También si hizo una peli con el mismo nombre, que casi no se parecía en nada.

  13. Me leí de un tirón casi todas las novelas de Vonnegut que había en la biblioteca de mi instituto. Entonces no tenía ni idea de que fuera un autor tan consagrado, supongo que de haberlo sabido las habría evitado. Que tiempos, en lugar de hacer derivadas intentaba entender a Vonnegut en sus obras originales sin traducir lo que era muy difícil. Era la narración del horror mezclado con metáforas ignotas en forma de ciencia ficción. No me hacía falta colocarme con cerveza porque tenía estos libros.

  14. Creo que el autor está confundido sobre los “pathfinder”. Eran simplemente unos pocos aviones que guiaban al resto de la formación de bombarderos hacia el objetivo durante los bombarderos nocturnos, generalmente estaban llenos de equipos electrónicos y se orientaban triangulando señales de radio que les enviaban desde estaciones amigas.

    Como aviones especializados que cargaban equipo adicional no habrían cargado bombas o habrían tenido menos bombas que el resto de los aviones de la formación. Desde luego, los pathfinders no habrían sido los causantes (directos) del grueso de los daños, si es que lo fueron de alguno.

    Ah, y como novela de Vonnegut, “Madre noche” creo que es la mejor con diferencia.

  15. Muy interesante el escrito sobre “el matadero n 5”, totalmente de acuerdo con las apreciaciones que detallas de esta la obra. Muy recomendable leerla.
    De este territorio nuestro, que compartimos como podemos, recomiendo también leer el testimonio de Barea de la guerra civil, en “La Llama”, de la trilogía “La forja de un rebelde”.

  16. Pues mi tio abuelo, Grace, era un piloto del RAF: Patrick Joseph Ryan. Un irlandés – escocés como yo. Si nos ponemos en plan Cercas, alli hay un libro, pues Patrick era uno de los pilotos del RAF que devestaron Alemania.

    Mi tio abuelo había estado en la infantería, se quedó con una herida grave y se recuperó. Al recuperarse, se apuntó al RAF, que los Británicos en ese momento tenian una gran necesidad de pilotos.

    Mi tio abuelo Patrick Jospeh Ryan era el primero en la familia a ir a la universidad. Eran una familia de irlandes, en huida de la hambruna, en Glasgow. Pat se apuntó y estudió el frances y el griego, y lo más seguro es que le dió clases Cernuda, pues Cernuda daba clases de Francés en la Universidad de Glasgow en ese momento. En el exilio….

    Los pilotos del RAF tenían una expectativa de vida de aproximante cincos vuelos. Tenian la tasa de mortalidad más alta en la historia de la guerra humana. Apuntarse al RAF era firmar tu propia sentencia de muerte…

    Pat lo hizo, porque era un anti-fascista a tope. Es que tenemos estas tradiciones en Escocia, somos el pais más anti-fascista del mundo. No nos gusta el fascismo en Escocia….

    Pat se murío sobre los cielos de Berlin en el Julio 1943: desapareció. En Agosto del mismo año, nació mi madre, Margaret, y en el parto, se murió mi abuela, Peggy…se desangró hasta morir delante de mi abuelo, Bobby, que había liderado la huelga de trabajadores de la plantilla de Rolls Royce en Glasgow….alli fabricaban los mimso motores de avión que servían para bombardear a Alemania.

    No haber conocido ni a Peggy ni a Bobby es la gran tristeza de mi vida.

    ¿Que se puede sacar de todo esto? ¿Que hay de claro? No veo nada claro en todo esto…¿era légitimo bombradear a Alemania hasta dejarla en escombras para ganar la guerra? No lo sé…

    Lo que sé es que la democracia existe pòr gente que mi tio abuelo, Patrick Jospeh Ryan, que firmó su propia sentencia de muerte. Y creo que los españoles sois unos impostores, no sois demócratas…y que Patrick Jospeh Ryan, igual se levanta de la tumba algun día, y vuleva el Valle de los Caidos por los aires…

  17. Es que hay pàises y hay regiones, y Escocia es un pais muy especial. En Escocia tenemos más monumentos a los asesinados de la Guerra Civil española que vosotros, que apenas teneis ni una….

    Es que hay que ser mezquino y vil y horrible para no dejar a un a señora enterrar a su padre o a su hermano a 70 años despues de lo acontecido….hay que ser un hijo de la gran puta, y me consta que España es un pais de hijos de la gran puta, y el más hijo de puta es vuestro presidente Rajoy, que ese en Escocia ni dura cinco minutos…

    Tenemos una tradición de Izquierdas en Escocia porque somos el pais de los clanes, eso dicen, tal vez es cierto, no lo sé…Y, por supuesto, Escocia no existe sin William Wallace…

    William Wallace, a pesar de lo que ha hecho Mel Gibson, era un intelectual escocés. Había viajado por toda Europa, hablaba cuatro o cinco idiomas. No era el tontorrón de Gibson, el noble salvaje…era un intelectual escocés…

    Cuando se produce una crisis en la dinastía escocesa, y Inglaterra empieza meter mano – Inglaterra cuando hablaban francés en corte, ojo – y poner un rey pupitre en Escocia, Wallace dice, “Aunque soy el único, pases lo que pase, aunque soy solo yo, a este Rey no le pienso respetar, no lo pienso obedecer….”

    Aunque sea el único, pase lo que pase….de estos en España. no hay ni uno entre la clase supuestamente intelectual….

  18. Y los que se meten con Hemingway en España…un Rodrigo Fresán por ejemplo…Fresán mata a la memoria de Hemingway…se hace toda una fiesta sobre la tumba de Hemingway, y yo no estoy de acuerdo con eso. Fresán es muy bueno, un escitorazo, pero es un idiota y un traidor….

    Yo, cuando pienso en mi abuela, Peggy, muriendose en una hospital de Glasgow, las bombas cayendose encima de toda la gente de Glasgow, pienso en Hemingway y en “Adios a Las Armas”, que lo narra en tercera persona para luego en las últimas páginas pasar a primera persona…y sin alardes de vanguardia por cierto…

    “She can’t die, she will die, she can’t die…She can’t die, she will die, she can’t die…”

    Hemingway narra la muerte de mi abuela..

    Si Rodrigo Fresán llega a escribir algo tan memorable como “Adios a las Armas” o “Fiesta” o “A Clean, Well Lighted Place”, entonces le empiezo a tomar en serio, porque talento tiene. Lo que no tiene es ética…

    Y es eso lo que os falta en España: ética, coraje, valentía…

  19. Es decir, los escoceses somos del todo endeudado a Wallace….es éticamente, una figura de enorme categoría….no podían con Wallace, todavía los ingleses se echan a temblar con la mera mención de su nombre…si Wallace quemó Newcastle entero, el solito….él y cinco amigos…je je je..

    Los escoceses hemos resistdio a Inglaterra durante siglos. Nacimos, como nuestros hermanos irlandeses, pues somos la misma gente, en la resistencia….pero cada años somos más debiles….cuando Escocia firmó la Union con Inglaterra – cuando nos vendieron – en 1707 hubo un millón de escoceses y cuatro millones de ingleses. Ahora, hay 60 millones de ingleses, y 5 millones de escoceses….

    Nos quieren matar, quieren que desparezcamos, es es la idea de la Union de 1707, que seamos “brítanicos del norte”…Pues no, amigos, no y no y no…

    De las pocas cosas que tenemos en comun escoceses y españoles, es un enorme recelo a Inglaterra…estos son los peores, estos ni saben comer….je je je

    • British go home!

      Ooh ah up the Ra, say ooh ah up the Ra!

      Aunque quiero que sepa una cosa, no me creo que usted sea un hermano escocés, pienso que es de Córdoba.

      • Pues Karevik, yo no voy a decir que apoyo el IRA. Eso en España es delito, pero en todo caso el IRA, como todos estos grupos supongo, acabó en una mafia pura y dura. Hicieron autenticas barbaridades…

        ¿Sabes que Belfast y Derry eran las dos ciudades con menos tasa de crimen de toda Gran Breñana? ¿Sabes por que? Porque los llevaron la mafia, bien los paramilitares protestantes, o bien los republicanos…ellos controlaban la calle…no hubo crimen porque igual te volaban la rodilla con una bala si robabas un coche o hicieras una gamberrada…

        A Blair hay que denostarle por Irak, por ir a la guerra sin motivo, pero tambien hay que reconocerle el enorme labor que hizo en Irlanda. A Blair le importó Irlanda y hizo un esfuerzo sobrehumano para conseguir la paz alli.

        En ese momento, la paz en Irlanda parecia imposible, parecía que eso no tenía fin. Blair lo conseguió…

        Si os digo que la paz en Irlanda ni figuró en el debate de Brexit, os lo digo todo. A Inglaterra nunca le ha importado Irlanda, y nunca le ha importado Escocia…es asi…luego, si levantamos la voz, somos unos “nacionalistas”…

        Bueno, basta de esto…

        • Debo decir que aunque no coincida del todo con sus ideas he disfrutado leyéndole y he aprendido bastante. Por ejemplo con el tema de Blair confieso ser todo un ignorante. Me gustaría seguir leyendo más cosas de usted.

        • Me ha encantado conocerle. De veras.

  20. Hay ocaciones en las que me pregunto que hice para merecer haber nacido en un país que ni es centroamericano ni americano como usa o Canadá… Que hubiera sido de mi si hubiera nacido en otro lugar Europa asía tal vez y siempre llego al mismo punto el problema no es el lugar es la raza, somos nosotros. Nuestra falsa idea de evolución como especie, volteo a mi alrededor y veo a los chicos absortos viendo estupidez y media en el PC o el móvil es mas yo mismo e caído en eso.. Y me apeno me avergüenzo miro la historia o leo acerca de ella y caigo en cuenta que año tras año sigo tras siglo la historia se repite me imagino el futuro y veo como la raza se enfila a depredar otros mundos otros sistemas…y pienso el mal es uno somos una bella maquina una hermosa pz de la perfección se que somos un artefacto divino pero también. Se que estamos malditos y estamos condenados a la extinción y en las bastas arenas del tiempo solo seremos un icaro que casi toco el sol.

  21. Kurt Vonnegut es el padre de Daniel Mollo.

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