
La historia de la ciencia abunda en revoluciones copernicanas que han derribado a martillazos lo que se percibía como verdades inmutables. En enero de 2014, el astrofísico Hans Neige blandió de nuevo el martillo al publicar un extenso artículo en Scientific American, barajando varias hipótesis sobre la formación planetaria y decantándose por el modelo de planetas toroidales huecos… Es decir, con una corteza relativamente ancha y aberturas en los polos, un espacio vacío en su parte media y un sólido radiante en el núcleo asimilable a una protoestrella. Este modelo coincide prodigiosamente con el modelo cosmológico de la Tierra Hueca, que se ha movido hasta ahora en los márgenes de la comunidad científica y que no tardará en volver al primer plano de la actualidad, si no lo ha hecho ya en el momento de publicarse este texto. Es pues un momento único para derribar aquí en Jot Down el mayor mito de todos: que la Tierra sea un esferoide sólido.
A través de los agujeros de Symmes
El concepto de una tierra subterránea, sea en la forma de un «continente perdido» interior o una Tierra Hueca de algún tipo, ha aparecido en la mitología y folclore de prácticamente todas las culturas. A menudo se sitúa allí el Reino de los Muertos, desde el Hades griego al Infierno cristiano o el Svartálfaheimr nórdico. Especialmente interesantes son las creencias del budismo tibetano, según las que existe un enorme reino subterráneo llamado Agartha, al que puede accederse desde entradas secretas repartidas por todo el planeta, y en cuya capital Shambala gobierna el Rey oculto del mundo. Y como suele ocurrir, la mitología esconde fragmentos de una verdad física subyacente.
A principios del siglo XIX, un capitán del ejército estadounidense y astrónomo aficionado llamado John Cleves Symmes empezó a preguntarse si sería posible que viviéramos en un planeta hueco. Le inspiró esa idea una lectura atenta de sir Edmund Halley (sí, el astrónomo que dio nombre al cometa), que escribió largo y tendido sobre la hipótesis de que existen cinco esferas concéntricas en el interior del planeta, cada una de ellas capaz de albergar vida y dotada de una atmósfera progresivamente más luminosa, causante de las auroras boreales. Los cálculos de Symmes redujeron esas cinco esferas internas a cuatro y estimaron las dimensiones del planeta: unos 1300 km de grosor para la capa externa, y dos aperturas polares de 2300 km de diámetro, bautizadas popularmente como agujeros de Symmes.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Joder que sí, di que sí. Son tan grimosos los conspiranoicos como los cientificistas, sobre todo cuando estos últimos se meten a destrozar los agujeros lógicos de películas de ciencia ficción, es que dan pena.
Jejeje. Bueno, yo mismo en la universidad cursé una asignatura que se llamaba «Física y ciencia ficción», en la que los agujeros científicos de las pelis se usaban para explicar y aclarar conceptos sobre física, química… Fue divertido, la verdad. Supongo que la barrera está en impedir que la precisión científica te estropee la diversión mientras ves la peli.
A eso me refiero, que más da. Muchos de estos que ahora se mofan de Gravity, por ejemplo, crecieron con aquello de «Teletransportame, Scotty» se han vuelto puristas y aburridos.
¡Qué delicia es disfrutar de estos textos!
Creo que he sentido una sana excitación inicial al plantearme que podría ser físicamente posible la idea de una Tierra donde Shambala fuera nuestro inframundo y una grata sensación de sosiego cuando todo sigue en su sitio.
¡Enhorabuena de verdad! :)
Felicitaciones, por la calidad y por lo huevos. En estos tiempos de intolerancia y pretensión intelectual -Tan proclive a raíz de la web 2.0- es refrescante encontrarse con un articulo tan valiente (cuantos no habrán renunciado a la mitad del texto en el mejor de los casos, si es que otros no se saltarán directamente a los comentarios, para señalar pomposas moralinas aleccionadoras) y que conste de mi parte que no supuse que fuera una especie de broma del 1ero de abril atrasada. Me dio mucha risa la analogía del planeta Venus. Saludos.
Hace tiempo que algunos iniciados saben que en el centro de la tierra hueca se halla el país de Uqbar.
Me ha encantado… Es un bello ejercicio intelectual sobre un tema que aunque parezca mentira alguna vez fue tratado en serio, pero que en cualquier caso tiene un aire mítico. Y debemos ser muy pocos los que consideremos El péndulo de Eco como una buena novela: sólo me encuentro detractores. Por cierto que se echa en falta a Edward Bulwer-Lytton (autor de una fabulosa novela: «Zanoni») porque en relación con este tema escribió una novela que tuvo mucha influencia en los nazis: The Coming Race (1871), publicada más tarde con el evocador nombre de «Vril: The Power of the Coming Race».
Ya se ha hablado en Jot Down del Péndulo y no, no somos pocos los que apreciamos esa novela.
En efecto, del Péndulo se habló aquí en Jot Down: para mí es desde hace muchísimos años un libro fetiche.
http://www.jotdown.es/2012/05/todo-lo-realmente-necesito-saber-lo-aprendi-leyendo-el-pendulo-de-foucault/
¡Gracias por la referencia a Edward Bulwer-Lytton! Investigaré a ver qué encuentro.
Usted verá cómo escribe, pero no puedo dejar de sugerirle que habría quedado mejor «Y es que no he podido resistirme a la tentación de llevar Canción de hielo y fuego al centro de la Tierra.»
Lo felicito por el artículo.
Gracias por las felicitaciones… Y bueno, sea la saga de libros o la serie de HBO, el caso es llevarla al centro de la Tierra. :)
La tesis del artículo es una gilipollez. Un reloj averiado da dos veces la hora bien al día, y no por eso deja de estar averiado.
Ahora se supone de que debemos escuchar con la mente abierta cualquier idiotez que un descerebrado diga. Muchas gracias pero no.
No creo que sea esa la tesis del artículo, pero en cualquier caso, en efecto, todos somos libres de escuchar a cada persona como queramos… Abriendo mentes o abriendo cráneos. :)
¿Que no es esa la tesis del artículo?
Del artículo:
«me gusta buscar primero argumentación que defienda la postura más inverosímil, políticamente incorrecta, improbable o incluso aparentemente absurda. No solo es un ejercicio mental fantástico, sino que ayuda a mantener el espíritu crítico y la mente abierta a cualquier hipótesis, por antiintuitiva que pueda parecer al primer vistazo. »
Otra:
«reconoce píldoras de verdad en los lugares más insospechados, tanto en la antigua sabiduría mística como en el conocimiento científico más actual. Siempre he preferido esta actitud frente a la de quienes desprecian despectivamente a quienes sostienen visiones del mundo diferentes a las propias.»
No se trata de las propias, se trata de verdades científicas contrastadas. Quien crea que la gravedad es sólo una teoría, que salte de un décimo.
Otra:
«Dicho de otro modo: me encanta sopesar esa idea como metáfora, del mismo modo que Venus es a la vez, de forma muy afortunada, un símbolo del amor y un planeta rebosante de ácido sulfúrico. ¿Qué representaría pues la Tierra Hueca con su Sol interno en el mundo de los símbolos, en la Inmateria colectiva que tan bien describió Alan Moore en Promethea? ¿Los reyes de Agartha son los guías de nuestra sabiduría interior, oculta frecuentemente a nuestros propios ojos? ¿Muestra la Tierra Hueca la idea de que todos tenemos un centro cálido y luminoso, que ilumina una rica vida interior de la que no somos plenamente conscientes? ¿Qué criaturas inimaginables se ocultan en las selvas de nuestro corazón?»
Esta cita no admite comentario racional alguno. Demencial.
Otra:
» «tal vez lo que dice no es científicamente exacto, pero puede que en su error haya un razonamiento con mérito, una metáfora de una realidad más profunda o incluso un fragmento de verdad que tú hayas pasado por alto». So gilipollas, añado generalmente en voz baja. »
Eso hablando de ciencia es una tontería. O es exacto o es una teoría que puede ser sometida al método científco. En ciencia no hay nada más allá, y cualquiera que pretenda lo contrario no vale la pena escucharlo.
Hola Josep, estupendo artículo. Te quería hacer una consulta relativa al tema, un asunto que me reconcome. Hace un tiempo compré un libro escrito por un científico «serio» que había caído en desgracia por abordar el estudio de la tierra hueca y otras teorías similares. Me pareció muy divertido y estaba bien escrito. La cosa es que perdí el libro y me he quedado sin referencias (como puedes comprobar) para recuperarlo. ¿te atreves a sugerirme título/autor? Diría que el autor era físico y se había montado su propia web porque lo habían expulsado de alguna universidad; diría que era estadounidense o británico o canadiense. Es un libro actual, editado en España en esta década, en tapa dura, portada oscura. Pensaba que era de Galaxia Gutenberg, pero reviso el catálogo y no doy con él. En fin, si se te ocurre algo y te apetece. Si no, igualmente, un placer leerte. Saludos.
Es una bonita idea, la de pensar en una Tierra Hueca, aunque irreal. Quitando esto, me ha encandilado el guiño que haces a Juego de Tronos. Te sigo leyendo.
Pienso que el solo hecho de sentarse a leer o a escuchar una teoria acerca de un tema ya es un ejercicio alentador en cuanto a tolerar las ideas de otro. Me intereso el articulo por el nombre, ya habia escuchado de esta teoria de la «Tierra Hueca» y la difusion que tuvo en el siglo XIX. Ya imaginaba que en algun punto leeria que todo era una ficcion, hoy dia los satelites han fotografiado la TIerra de las mil y un formas y entradas al interior del planeta por los Polos, no existen.
En todo caso, estoy de acuerdo en condenar la flojera intelectual e invitar a debatir ideas.
En mi caso donde si me torno casi intolerante es con la gente del programa «Alienigenas Ancestrales» alli casi se burlan de nuestro intelecto.
Pingback: Viaje al centro de la Tierra (hueca) | La Nueva Estación – www.oscarcerezal.es
Pingback: La (verdadera) conquista del Polo Norte en catorce expediciones
Pingback: VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA HUECA | Creer para Crear
Pingback: El viaje al centro de la Tierra sería una pesadilla y lo sabemos gracias a Inge Lehmann | Noticias de Tenologia
Pingback: Aida. El viaje al centro de la Tierra… | MAESTROVIEJO
Pingback: La (verdadera) conquista del Polo Norte en catorce expediciones | Masoneria357
Estoy buscando el artículo de Hans Neige, ese astrofísico citado, y no lo encuentro. ¿Os lo habéis inventado, verdad?
No Creo estar muy de acuerdo con esa interpretación del Pendulo de Focault
Yo lo entendi mas como una critica a ese tipo de persamiento.
La conspiracion no era mas que un malentendido y en el caso de Agliè, las «pildoras de verdad» lo llevaron a volverse un asesino.
Pingback: El viaje al centro de la Tierra sería una pesadilla y lo sabemos gracias a Inge Lehmann
Pingback: El viaje al centro de la Tierra sería una pesadilla y lo sabemos gracias a Inge Lehmann – RBD Noticias
Pingback: El viaje al centro de la Tierra sería una pesadilla y lo sabemos gracias a Inge Lehmann | LasVerdades.NET
Hola Josep, estupendo artículo. Te quería hacer una consulta relativa al tema, un asunto que me reconcome. Hace un tiempo compré un libro escrito por un científico «serio» que había caído en desgracia por abordar el estudio de la tierra hueca y otras teorías similares. Me pareció muy divertido y estaba bien escrito. La cosa es que perdí el libro y me he quedado sin referencias (como puedes comprobar) para recuperarlo. ¿te atreves a sugerirme título/autor? Diría que el autor era físico y se había montado su propia web porque lo habían expulsado de alguna universidad; diría que era estadounidense o británico o canadiense. Es un libro actual, editado en España en esta década, en tapa dura, portada oscura. Pensaba que era de Galaxia Gutenberg, pero reviso el catálogo y no doy con él. En fin, si se te ocurre algo y te apetece. Si no, igualmente, un placer leerte. Saludos.
Es posible que la Tierra esté hueca en su centro, pero no como afirma en el artículo, sino que se trataría de un hueco de unos 500 km de diámetro, producido por la fuerza centrífuga de la rotación del planeta, y la ausencia de gravedad en el centro, pues toda la masa física estaría equidistante, aproximadamente, del centro del planeta.
Yo no creo que el centro de la Tierra esté compuesto por un núcleo de hierro sólido a 6.700 grados Celsius, porque eso es imposible. O está sólido, o está a 6.700 grados (a saber de dónde sacaron ese dato), pero las dos cosas a la vez… no.
Si pudiéramos hacer un túnel que atravesara la Tierra por su centro, y nos arrojáramos a él… iríamos cayendo, cada vez con menos velocidad pues dejaríamos a nuesta espalda cada vez más masa con gravedad, y al pasar el centro…. empezaríamos a «caer hacia arriba», hacia la superficie opuesta del planeta, hacia las antípodas.
Obviamente, entre las dos fuerzas gravitatorias opuestas… habrá un punto de gravedad cero, presumiblemente, el centro.
En ese centro habría gravedad cero y presión cero, y se formaría el hueco al que me refiero por la fuerza centrífuga del giro del planeta.
Pero de ahí… a que haya gente viviendo dentro, con una estrella brillante…. va un mundo entero.
Pero el mundo es esférico, y vivimos en su superficie. Los satélites nos lo muestran perfectamente. Otra cosa es que la composición del interior del planeta sea la que nos han contado hace unos cuántos siglos….
Adhiero completamente, el hueco podría ser de 1 metro de diámetro o de 1.000 km. ¿alguien conoce si se a realizado algún cálculo para determinar el tamaño de tal hueco?
Hola, muy interesante todo lo que se expone. El físico-matemático Euler tenía pruebas de una civilización debajo de la corteza ,terrestre. Igualmente Kepler tenía certeza de ello. Yo tengo mucha información sobre portales virtuales alienígenas, si le interesa por favor contáctame, gracias
interesante, que bueno que tengas la intención de compartir me gustaria disfrutar de tu información
Simplemente me divertí mucho leyendo, en este mundo que no hace correr cada dia, fué un buen paréntesis.
Es fascinante toda la información, si creo que existen diferentes entradas a otra civilización intraterrestre, hay pruebas y evidencias que lo respalda, como en la cueva de los tallos aquí en Ecuador…se narra que seres gigantes y pequeños salían a conversar con nuestros pobladores de esa zona de la selva, hace muchos años atrás.
Yo si quisiera viajar a la tierra hueca, me apunto si sale un viaje, llebenme por favor.
Pingback: El Sol Negro - Fundación Hermandad