Mariticidios: quien bien te quiere…

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Ilustración: Diego Cuevas.

Mariticidio, del latín maritus (marido) + –cide, de caedere (cortar, matar), literalmente significa matar al marido o novio. Ya sabréis por dónde van los tiros, nunca mejor dicho. Vale que no es nada nuevo esto de liquidar a tu marido o novio, hagamos un breve repaso: ya en la mitología griega, las danaides, hijas del rey Dánaos, que eran cincuenta, familia numerosa, asesinaron a sus cincuenta maridos en la noche de bodas. Miento, se libró Linceo por haberse portado bien. Pasando al plano real, Claudio, emperador romano que entró en los hogares españoles en la década de los setenta, murió en el año 54 al comer un plato de setas envenenadas. La culpable: su esposa Agripina, que quería colocar en el trono a su hijo Nerón… Si nos saltamos casi veinte siglos, tenemos en Londres a Mary Ann Cotton, que se salió envenenando a tres de sus cuatro maridos entre 1865 y 1872. En nuestro país y ya en el siglo XX fue sonado el caso de la «dulce Neus», que orquestó en 1981 el asesinato de su marido Juan Vila, violento y maltratador, a cargo de sus propios hijos. «Ahora que papá está dormido es el momento», dijo la madre al entregarles la pistola. 

Todo esto está muy bien, pero solo como introducción para que los lectores y lectoras tenga el camino expedito a la hora de descubrir, en este artículo, mariticidios cometidos sobre músicos famosos en el mundo de la música pop. 

Johnny Jackson (The Jackson 5) (3 de marzo de 1955 – 1 de marzo de 2006) 

Johnny Porter Jackson, con ese apellido, y nacido en Gary, Indiana, en 1955, tenía todas las papeletas para ser familia de los Jackson más famosos del lugar; pero lo cierto es que no hay nada que acredite que fuera primo de Jermaine, Michael, Tito y compañía, como así se vendió. 

Johnny Jackson se crio en Gary, cerca de donde vivía la familia Jackson, y se hizo un nombre como niño prodigio de la batería, el mejor del instituto Beckman Junior High. Corría el año 1966 y Joe Jackson, el patriarca, estaba dando forma a los Jackson Five Singing Group, que derivaría finalmente en The Jackson 5. A finales de ese año 1966 Johnny Jackson sustituyó a Earl Gault, el batería original. Pese a la coincidencia existente entre su apellido y el de los cuatro restantes de la formación, Johnny no guardaba ninguna relación de parentesco con ellos. Sea como fuere, lo promocionaron como primo de la familia cuando ocupó el sillón de la batería. Con él a las baquetas grabaron sus mejores, sus inmortales páginas en el mundo del pop, primero en el sello Steeltown y, a partir de 1969, consagrándose mundialmente con la Motown de Berry Gordy

Su carrera en la banda finalizó en 1976 cuando rompieron su contraro con el sello insignia de Detroit y ficharon por la CBS, hartos del encorsetamiento al que estaban sometidos y a la poca autonomía de que disponían en la gestión de su propia carrera y de sus ingresos. The Jackson 5 pasaron a llamarse The Jacksons, y ahí acabó la andadura de Johnny. 

El 1 de marzo de 2006 su amigo de la infancia Anthony Acoff le telefoneó para ir a una jam session, pero Johnny nunca se presentaría. Esa misma noche los vecinos del número 2600 de Connecticut Street, en Gary, avisaron a la policía al oír una disputa en el primer piso. Al parecer, Jackson golpeó a su novia Yolanda Davis, quien corrió a la cocina a por un cuchillo. Cuando él se abalanzó sobre ella, se lo clavó en el pecho y este cayó al suelo. Yolanda se agachó, pensó que era una herida superficial y se marchó de la casa; pero la puñalada había causado una hemorragia interna fatal que acabaría con la vida del batería a los cincuenta y cuatro años de edad. 

Janet Jackson costeó su funeral, al que asistieron todos los miembros de los Jackson 5 excepto Michael. 

En agosto de 2007, Yolanda Davis se declaró culpable de homicidio involuntario, y fue sentenciada a dos años de prisión. 

Donnie Owens (30 de octubre de 1932 – 27 de octubre de 1994) 

A primera vista, Donnie Owens puede parecer un caso más de one hit wonder, gracias al éxito de su balada fifties «Need You», que llegó al número 25 del Billboard estadounidense en 1958; pero su trayectoria se salpicó de hitos que hacen que ese calificativo se le quede bastante corto y se presuma injusto. 

La carrera musical de Owens, naciendo en 1932 en Chester, Pensilvania, comenzó cuando salió del ejército, donde militó en la aviación, sirviendo en la guerra de Corea. Instalado en Coollidge, Arizona, donde actuaba como músico local, conoció a otro veterano de Corea, Lee Hazlewood —el hombre detrás de lo mejor de Nancy Sinatra—, quien trabajaba como disk jockey. Este le presentó a Duane Eddy, en cuya banda se enroló como guitarra. Guitarra rítmica, lógicamente… Fruto de esa colaboración brotaría la canción de la que hemos hablado antes, «Need You», una composición de Buddy Wheeler, el bajista de Duanne Eddy, que no tenía ningún futuro en su banda, al ser instrumental. Owens accedió a grabarla, convirtiendo así el lamento del teenager con el corazón roto en un hit

Aparte de labrar su carrera en solitario, Owens compuso para otros artistas, ejerció como productor y también fue músico de sesión en discos de gente como Nancy Sinatra, Lee Hazlewood o el mismísimo Elvis, y continuó actuando intermitentemente hasta el 27 de octubre de 1994. 

Ese día, Owens se vio involucrado en una riña con un inquilino en el motel que regentaba su novia en Phoenix, el Palms Motel. Ella sacó su arma para ahuyentar al tipo que estaba amenazando a su novio pero, accidentalmente, se le disparó alcanzando mortalmente a Donnie Owens en el estómago. Fue llevado al hospital de Phoenix donde falleció horas después. Faltaban solo tres días para su sesenta y dos cumpleaños. 

Donnie Owens fue enterrado una semana más tarde con todos los honores militares en el National Memorial Cemetery de Phoenix. 

Felix Pappalardi (Mountain) (30 de diciembre de 1939 – 17 de abril de 1983) 

Siempre irá asociado el nombre de Felix Pappalardi a las raíces del rock duro, del rock contundente, ya sea por su estrechísima colaboración con el power trío Cream, produciendo y arreglando el magnífico Disraeli Gears (1967) o por su legado más directo como bajista de Mountain, la banda fundada por el voluminoso Leslie West, cuyas dimensiones sirvieron para darle nombre a la formación. Pero aunque haya quedado vinculado su apellido al hard rock, a la distorsión y amplificadores al 10, los inicios de Pappalardi como arreglista transcurrieron en un ambiente muy diferente, ya que se curtió en la escena folk del Greenwich Village, quizá la némesis de lo anterior. 

Una de las figuras clave en la carrera del productor, baluarte profesional en su trayectoria y sentimental en su vida, fue Gail Collins. Aunque a la postre se convertiría en su verdugo. Gail Collins Pappalardi se convirtió en la esposa de una estrella del rock, a la vez que adquirió protagonismo en su carrera. No sobre las tablas, sino en un segundo plano, tanto en labores de producción como en la composición de canciones junto a su marido: «Strange Brew», de Cream, sin ir más lejos, está firmada por ella, así como varias canciones de Mountain. También fue la responsable de los diseños de las portadas de varios de los elepés de la banda. Formaban, en definitiva, una pareja brillante y creativa, aunque no exenta de peleas y flirteos con las drogas. 

A mediados de los setenta, el bajista se vio forzado a retirarse de los escenarios por problemas en su oído, provocados sin duda por el elevado volumen que caracterizaba los shows de Mountain. Se centró en su faceta de productor, en la que siguió colaborando Gail hasta la mañana del 17 de abril de 1983. 

Aunque, aparentemente, el matrimonio mantenía una relación abierta y cada uno se acostaba con quien quería, Pappalardi comenzó una relación con Valerie Merians y, según Corky Laing, batería de Mountain, su gran error fue decírselo a Gail. La influencia de las drogas unida a su enfado creciente ante la posibilidad de perder a su marido acabó en una disputa más en su apartamento neoyorquino que se saldó con el peor final posible: Felix Pappalardi caía herido mortalmente en el cuello por un disparo con un arma de pequeño calibre —tipo derringer— que él le había regalado a su esposa unos meses atrás. En el juicio ella alegó que fue accidental, que su marido estaba intentando enseñarle a utilizarla, pero lo cierto es que su primera llamada fue a su abogado y a continuación, hacia las seis de la mañana, al servicio de emergencias. 

Gail Collins Pappalardi fue acusada de asesinato en segundo grado y posesión criminal de un arma, siendo sentenciada a cuatro años en prisión, de los cuales cumplió dos. 

Felix Pappalardi fue enterrado en el Woodlawn Cemetery de Nueva York. Tenía cuarenta y tres años. 

Stacey Sutherland (13th Floor Elevators) (26 de mayo de 1946 – 24 de agosto de 1978) 

Para hablar de Stacey Sutherland no vamos a salir del condado de Texas, donde nació (el 26 de mayo de 1946 en San Antonio) y murió (el 24 de agosto de 1978 en Houston). Entre ambas fechas una vida demasiado corta, marcada por la música, las drogas y, en su etapa final, por Bunni, su esposa. 

Ya en sus días como colegial, Stacey se saltaba las clases para dedicarse a tocar la guitarra, que era lo que realmente le flipaba, a orillas del río Guadalupe, que cruzaba el rancho de sus padres. Esta práctica le serviría más tarde, siendo ya adolescente, para enrolarse primero en las filas de los Lingsmen y, posteriormente, formar parte de 13th Floor Elevators, el grupo que estaba formando Roky Erickson a finales de 1965 en Austin (Texas, por supuesto). La banda explota, lisérgica y musicalmente, durante la segunda mitad de la década, y Sutherland contribuye activamente en la composición del repertorio a la que vez que sucumbe al influjo de la droga, que también atrapará irremisiblemente a Roky Erikson. No en vano se convirtieron en adalides del rock psicodélico y defensores del consumo de  marihuana y drogas lisérgicas, lo que les acarreó no pocas detenciones y entradas y salidas en prisión (y en el caso de Erikson, también en el psiquiátrico). 

Para llevar a cabo este estilo de vida se fueron a vivir en plan comuna a una vieja mansión en Houston que pertenecía a su sello discográfico. Su nombre, «Funky Mansion». Y fue allí donde conoció a finales de la década a Ann Elizabeth Bunnell, que había adoptado el sobrenombre de «Bunni» para ejercer como bailarina en el Boobie Rock de Houston. 

Sutherland continuó en la banda hasta su disolución en 1968. Posteriormente formó Ice, formación que no llegó a grabar material y cuando la década agonizaba fue encarcelado, en plena adicción a la heroína. Cuando salió de la cárcel se dio a la bebida y en 1976 se reencontró con Bunni, con quien se casó el 28 de mayo de 1977. Se mudaron al barrio alternativo de Montrose, en Houston, donde la droga corría libremente. En 1978 la relación hacía aguas, y en las primeras horas de la mañana del 24 de agosto, después de un día dedicado a beber y discutir, Bunni le disparó a Sutherland en la cocina de su bungalow. Al parecer, ese día él estaba mostrando una actitud beligerante con el hijo de ella, de quince años. La bala cortó una arteria principal provocando una hemorragia interna masiva. Más tarde ese día, el Houston Chronicle incluyó la siguiente reseña: 

Un residente de Montrose fue asesinado a tiros hoy en su residencia en 516 Pacific Street. La policía identificó a la víctima como Stacy Keith Sutherland, de 33 años. A causa de un disparo en el estómago con un rifle calibre 22, a las 3:30 a.m., Sutherland murió a las 5:07 a.m. en el Hospital Ben Taub. 

Los oficiales arrestaron a una mujer de 34 años en el lugar. No se han presentado cargos. 

Stacey Sutherland fue enterrado en el Center Point Cemetery (en Texas, como el lector estará pensando), no muy lejos del rancho familiar donde solía practicar con la guitarra. 

Tommy Blake (14 de septiembre de 1931 – 24 de diciembre de 1985) 

La historia trágica de Tommy Blake es la del hombre en pos del éxito, en busca del hit definitivo en plena eclosión del rock and roll. Una historia salpicada de adversidades, de adicciones y rematada con un disparo a bocajarro. 

Hijo ilegítimo, Thomas LeVan Givens nació el 4 de septiembre de 1931 en Dallas, Texas (estamos atrapados en ese estado, parece). Sin padre y mal mirado por su madre, el joven Tommy creció descarriado y siendo adolescente entró en prisión por violación. Con veinte años se enroló en el ejército pero no pasó del campo de entrenamiento, ya que perdió un ojo en un accidente y tuvo que abandonarlo. Posteriormente, en modo fantasma, diría que la herida se la produjo en Corea… 

Al salir del cuerpo de marines, Blake se instaló en Louisiana, consiguió colocarse como disk jockey y se casó por primera vez en 1954 con Betty Jones. A raíz de su trabajo en la emisora KRUS conoció a Carl Adams (guitarrista) y a Ed Hall (bajista), quienes trabajaban como músicos de sesión en la emisora, para que formasen su banda de acompañamiento, los Rythm Rebels. Con ellos grabó para la RCA y para la SUN, pero en ningún caso despegaron las ventas, y se decidió centrarse en la composición. A principios de los setenta, sin haber conseguido el hit que pretendía, desencantado y escarmentado, Blake se colocó como carpintero y su alcoholismo y su desesperación fueron en aumento, atravesando incluso por un infarto en 1972 del que logró recuperarse. 

Tommy Blake se casó por tercera vez con Samantha Carter, quien pondría fin a su vida en la Nochebuena de 1985. Según el testimonio de Sondra Hall, amiga cercana de Samantha, esta volvió del mercado con la compra y encontró a Blake bebiendo cerveza con un colega. 

Ninguno le ayudó con la compra, cosa que le enfureció. Cuando se fue su amigo, ambos discutieron y ella cogió un arma que tenía en el garaje y le llamó. Cuando él llegó le disparó una sola vez, en el corazón. 

Al parecer, Samantha solo pasó en prisión la Navidad de 1985, pero fueron retirados los cargos y puesta en libertad. Un misterio que nunca se ha aclarado. 

Lee Morgan (10 de julio de 1938 – 19 de febrero de 1972) 

Abandonamos el mundo del rock, de la psicodelia y del rockabilly para abordar un mariticidio en el nebuloso mundo de los clubes de jazz, quizá el ambiente más adecuado, por su asociación histórica con el cine y la novela negra. El relato de la historia de amor y muerte de Edward Lee Morgan lo haremos desde el punto de vista de su asesina, Helen Moore, quien, en febrero de 1996, apenas un mes antes de morir, decidió dar una entrevista y hablar por primera y última vez de su relación con el trompetista y sobre su asesinato. 

Helen Moore fue una chica de campo de Carolina del Norte que acabó en Nueva York a los dicienueve años cuando enviudó de su primer marido, un contrabandista que acabó ahogado. A principios de la década de los sesenta conoció a Lee Morgan, doce años más joven que ella. Para entonces, este ya había grabado un puñado de discos, la mayoría en el omnipresente sello Blue Note, y se había codeado con músicos de la talla de Dizzy Gillespie, John Coltrane o Art Blakey, quien le dio la oportunidad de enrolarse en sus legendarios Jazz Messengers —semillero de leyendas— hasta que sus problemas con la heroína le forzaron a salir de la banda. Es ahí donde entra en juego Helen Moore, ya que ella le cuidó, le atendió y le ayudó a salir de la droga. Se convirtió en su mánager y enderezó su trayectoria, que había comenzado a despuntar donde él menos lo esperaba: en las listas de pop con «The Sidewinder». A partir de ahí Morgan desarrolló una prolífica carrera, siempre fiel a Blue Note, grabando casi una veintena de álbumes en menos de diez años. Giró por los Estados Unidos y se codeó con lo mejor del mundo del espectáculo. Le iba bien y Helen estaba encantada, desplegando sobre él una mezcla de amor y protección. Fue precisamente esa mezcla de sentimientos mal gestionados lo que precipitaría el trágico desenlace. 

Cuando llevaban unos diez años de relación ella notó que el comportamiento de Morgan había cambiado y se había vuelto más distante. Pasaba mucho tiempo en las calles y a veces no volvía a casa durante días. Ella sospechó que se veía con otra mujer y era algo que no podía concebir. Le invadió un sentimiento de posesión e incluso de maternalismo. Ella era mayor que él, ella le trajo de vuelta, levantó su carrera, él le pertenecía. No podía hacer lo que estaba haciendo. 

Así llegamos al día de los hechos, el frío 19 de febrero de 1972. Aquella noche, Lee Morgan tenía un bolo en el Slug’s de Manhattan, club que había abierto sus puertas en 1964. Tras finalizar el segundo pase, pasadas las dos de la madrugada, apareció por allí Helen, que le vio con otra chica, llamada Judith Johnson, y ambos comenzaron a discutir al punto de que él la echó del local. Al poco tiempo ella volvió portando una pistola plateada del calibre 32 y, en un ataque de ira y locura, le disparó en el corazón. Cuatro de los cinco miembros del quinteto estaban ya sobre el escenario esperando que subiera su líder, que nunca más subiría. Morgan se desplomó en el suelo del Slug’s y, aunque fue avisada una ambulancia, el temporal de nieve que azotaba la ciudad impidió que llegara a tiempo para intentar salvar su vida. El trompetista moriría desangrado antes de llegar al hospital Bellevue y se convertía en un clásico. 

Edward Lee Morgan fue enterrado en el White Chapel Memorial Park de Feasterville, en su Pensilvania natal. Tenía solamente treinta tres años. Helen Moore fue arrestada y juzgada y pasó una temporada en prisión antes de ser puesta en libertad bajo fianza. 

Tony Clarke (13 de abril de 1940 – 28 de agosto de 1971) 

Entre los amantes del northern soul, de bailar sobre el parqué con relucientes zapatos los ritmos derivados del soul, convenientemente blanqueados y suavizados, será Tony Clarke un personaje conocido y pinchado gracias a su 45 revoluciones «The Entertainer». 

No se sabe a ciencia cierta si Tony Clarke fue su nombre real o artístico, ni tampoco nos interesa mucho en este artículo. Lo cierto es que nació en 1940 en Nueva York y se mudó a Detroit. A finales de los cincuenta, Clarke era un cantante aficionado pero estaba decidido a hacerse un hueco en el mundo de la música, ya fuera cantando o componiendo. En 1962 ya había publicado dos singles con dos sellos distintos, sin apenas repercusión. Un año después saborea por primera vez el éxito, pero como compositor: haciendo equipo con Billy Davis entregan a Etta James un Top 10, el clásico «Pushover». En el haber del dúo constará además la autoría de «Two Sides (to Every Story)», también para Etta James, y de «Mr. Bus Driver Hurry», del gran David Ruffin, entre otras. 

Con estos reconocimientos y a través de su compañero Davis ficha por el sello Chess y es ahí donde graba, en 1965, «The Entertainer», canción que le llevaría al top 10 del Billboard de R&B y que le haría famoso. Con los beneficios derivados de su hit adquirió el sello Brute en Detroit, a la vez que seguía grabando y consiguiendo hitos, como aparecer en el Dick Clarke Revue o girar con el mismísimo James Brown

En la segunda mitad de la década se instala en Hollywood e incluso consigue un pequeño papel en Ahora me llaman Mr. Tibbs (1970), protagonizada por Sidney Poitier; pero la nostalgia le hace estar viajando continuamente a Detroit para ver a sus hijos, que viven con su exmujer Joyce Elaine Williams, con la que tiene frecuentes disputas a causa de la custodia, al punto de que llegó un momento en que ella le llegó a prohibir el acceso a su casa. En los buenos tiempos, Joyce fue la destinataria de «Joyce Elaine» canción grabada para el sello Chess en 1965. 

En las primeras horas del sábado 28 de agosto de 1971, Tony Clarke se plantó sin avisar en casa de su ex armado con un gato para neumáticos. Si alguien se planta con un gato en tu casa no puede vaticinar nada bueno: en el mejor de los casos quiere que le ayudes a cambiar una rueda; en el peor, darte con él en la cabeza. Joyce, que no estaba por la labor de ninguna de las dos opciones, se curó en salud y le pegó un tiro a su ex marido, acabando con su vida y alegando defensa propia. 

Tony Clarke fue enterrado en el United Memorial Gardens de Superior, Michigan. 

Willmer «Little Axe» Broadnax (28 de diciembre de 1916 – 1 de junio de 1992) 

Para despedir el artículo pasaremos de la intensidad del jazz a la emocionalidad del gospel para abordar la historia más truculenta de todas las que hemos tratado: el caso de Willmer «Little Axe» Broadnax

En teoría, Willmer Broadnax nació en Houston, Texas, el 28 de diciembre de 1916 y fue el mayor de tres: su hermano William y su hermana Amartha. Tanto William como él comenzaron en el mundo del gospel en la iglesia de St. Paul de Houston. A finales de los años treinta se mudan a Los Ángeles donde se enrolan en los Southern Gospel Singers para formar luego su propio vehículo músico-religioso: los Golden Echoes. A Willmer se le conoció como «Little Axe» en contraposición al apodo de su hermano William, «Big Axe», por dos motivos: su baja estatura y su rango de voz más agudo y suave. Al frente de los Golden Echoes llega a firmar para Specialty Records en 1949 pero poco después se deshace la formación. Broadnax se enrola en Spirit Of Memphis, uno de los cuartetos mejores pagados del momento, con los que graba para King records. Little Axe trabajaría posteriormente en los Fairfield Four y, ya en la década de los sesenta, en los Five Blind Boys Of Alabama, antes de retomar hacia 1965 los Golden Echoes. 

Poco más se sabe del menudo cantante tenor hasta que la policía interviene en un altercado que se produce el 23 de mayo de 1992 en Morris Street, Filadelfia. Para entonces, Willmer tiene setenta y cinco años y una novia, Lavina Richardson, de cuarenta y dos, a la que vio ese fatídico día en un coche con otro hombre. Ni corto ni perezoso embistió al coche por detrás y luego sacó del vehículo a su novia, amenazándola con un cuchillo. Al ver la escena, un transeúnte decide separarlos y le desarma, momento que aprovechó ella para apuñalarle tres veces. Willmer Broadnax moriría el 1 de junio a causa de las heridas sufridas. Solo cuando falleció se comprobó que Willmer Broadmax era transgénero. Entre las teorías que circulan, cobra fuerza la versión que indica que Willmer en realidad podía ser Amartha y William su hermano mayor, lo que no se sabe es qué fue del Willmer Broadnax original. Quizá este murió siendo niño y Amartha tomó su identidad. No creo que lo sepamos nunca.

En febrero de 1993 tuvo lugar el juicio por la muerte de Broadnax. La jueza fue clara al dirigirse a la mujer que mató al hombre que, según dijo, la había estado atormentando durante varios años: «Creo que es una buena persona, no creo que sea una mujer cruel. Pienso que él la volvió loca, pero ser víctima de un síndrome de mujer maltratada no te da licencia para matar». Lavina Richardson fue declarada culpable de homicidio involuntario, y la jueza finalizó con una recomendación: «Manténgase alejada de los hombres mayores. Manténgase alejada de los hombres. Punto».


Bibliografía

Young Soul Rebels: A Personal History of Northern Soul, Stuart Cosgrove

MJ: The Genius of Michael Jackson, Steve Knopper

The Long Journey to Glory: My Side of the Jacksons’ Story, Reynaud D. Jones.

Hepcats & Rockabilly Boys, Robert Reynolds.

«Felix Pappalardi Meets A Tragic End», Johnny Black (Classic Rock).

«Stacy and Bunni: A Montrose love story», Ivan Koop Kuper. 

«Mr. Hoody. The Tragedy of Tommy Blake», Shane Hughes. 

The lady who shot Lee Morgan, Larry Reni Thomas

«A tenor passes: Willmer Broadnax», Lisa C. Moore.

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