
Primeras posiciones estadounidenses y europeas
El ejemplo de EE UU no solo debe ser válido como uno más sino porque es de hecho la clave de bóveda de las relaciones internacionales que le esperan a Siria fuera del ámbito de los países abiertamente enemigos de EE UU (República Popular China, Federación Rusa, República Islámica de Irán y República Popular de Corea del Norte). Gracias al blog del Secretario de Estado Antony Blinken de 19 de diciembre pasado y a las actas oficiales de la rueda de prensa mantenida por la delegación estadounidense en Damasco en 20 de diciembre pasado, se puede establecer la posición más reciente respecto a la rehabilitación de Siria de la Administración Biden, pocas semanas antes de la toma de posesión del Presidente electo Donald Trump.
Este primer signo puede resumirse así:
- EE UU insiste, textualmente, en las prescripciones de Aqaba a las que añade otras, a saber, que los gobiernos sirios deben ser transparentes y aceptar su debida rendición de cuentas [se entiende cualitativas y cuantitativas], que no se debe cooperar en ningún caso con ISIS y que es accesorio suprimir definitivamente las armas químicas.
- EE UU cancela la recompensa ofrecida respecto a la captura de Ahmed al-Charaa, de 000.000 de US$, por imprescindible requisito del hecho de que se mantenga una reunión con él.
- EE UU manifiesta que no existe obstáculo para que se pueda prestar a Siria ayuda humanitaria e instrumentos de primera ayuda.
- Borrar de listas de terroristas.
- Modificar las sanciones impuestas a Siria y, en consecuencia, suministrar ayuda al desarrollo y la reconstrucción.
Todo ello debe seguir como está en el presente, bajo el principio básico expresado así: Lo que se necesita es: “Not just words…”.
Se plantea aquí el siguiente comentario del redactor de esta nota: las sanciones secundarias de las leyes CAESAR y SALSR son contundentes y paralizan la iniciativa de cualquier país tercero que pretenda tratar con Siria, a menos que ese país mantenga criterios de comportamiento muy independientes y se los pueda permitir (mediante una capacidad exportadora de materias primas principalísima y además acompañada de autosuficiencia energética). Pocos son los países que podrían, al límite, retar al sistema de sanciones estadounidenses si su interés concreto por Siria fuera prioritario (entre los concebibles podrían figurar posiblemente Arabia Saudita y quizá Qatar, pero no Turquía).
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