
Elegantemente vestido, Boris Karloff se dirige al público rodeado de grandes piedras rojo sangre y turbulentas sombras azuladas. En perfecto italiano comenta que espera que nadie haya venido al cine solo, porque lo que van a ver en la gran pantalla tal vez no se trate sólamente de una invención endiablada de Mario Bava sino que la persona normal que tienes sentada a lado quizás tenga la extraña costumbre de beber sangre humana. «Specialmente il sangue di quelli che amano»1, añade intrigante.
Con pelos largos, aspectos desaliñados y los enormes abrigazos de rigor para los jóvenes adeptos de la moda alternativa en la Inglaterra de 1969, cuatro músicos salen de su local de ensayo. Estamos en alguna parte de la ciudad de Birmingham. En la acera de enfrente, un cine anuncia la película italiana I tre volti della paura (Las tres caras del miedo) de Mario Bava con Boris Karloff como narrador y principal protagonista. La gente hace cola frente a la taquilla. «¡Mira que gastarse el dinero para pasar miedo!», comenta sarcástico uno de los músicos.
El título en inglés de la película es Black Sabbath y, como quien no quiere la cosa, y sin necesitar siquiera haberla visto, el grupo compuso una canción con ese título basada en el terrorífico intervalo que los antiguos consideraban una invocación a Satanás. «Mi contra fa, diabolus est, diabolus in musica»2. La letra hablaba de una aparición diabólica, un sueño que había tenido Geezer Butler, bajista y principal letrista de un grupo que iba a cambiar el rock. Después de los inevitables encuentros y desencuentros en distintos grupos y formaciones, Butler, el guitarrista Tony Iommi, el batería Bill Ward y el vocalista Ozzy Osbourne —todos procedentes del entonces novedoso entorno del rock blues— habían conseguido formar un grupo que decidieron llamar asimismo Black Sabbath y, satisfechos de aquel primer esfuerzo, apostaron por una estética visual, literaria y musical tenebrosa y satánica.
El cantante y personalidad mediática Ozzy Osbourne, en una de sus frases más célebres, declaró: «Sabbath era una banda hippie. Estábamos a favor de la paz». Dentro de los movimientos contraculturales sesenteros había surgido una tendencia que proponía el estudio y análisis —y casi reivindicaba— las ciencias ocultas, el satanismo, los fenómenos paranormales, la alquimia, las civilizaciones desaparecidas, las naves extraterrestres, etc.
Obsesivos Iommi, Osbourne, Ward y Butler titularon Black Sabbath también a su primer álbum que se abría, ¿cómo no?, con el tema «Black Sabbath». Publicado el viernes 13 de febrero de 1970, es decir, hace cincuenta y cinco años, a menudo ha sido considerado el primer eslabón de la gran cadena del heavy y las otras músicas metaleras. Y, por supuesto, del característico universo fantástico de los heavies que empieza a dibujarse precisamente en las siete canciones de este álbum, y más concretamente en las cinco de la autoría del grupo.
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Ahora que ya se ha resuelto quién es el grupo detrás de «la canción más misteriosa de Internet» me encantaría leer un artículo sobre el tema. Link: https://mixmag.net/read/mysterious-song-internet-identified-themysterioussong-subways-of-your-mind-news#:~:text=The%2017%2Dyear%2Dlong%20search,online%20search%20was%20taking%20place.